Un clásico ¿descafeinado?

1 11 2010

El azar, la casualidad o la búsqueda de debates públicos nos han trasladado hasta un escenario ‘inesperado’. Hace tiempo que se sabía que el partido por excelencia de nuestra Liga, el FC Barcelona – Real Madrid coincidiría en fecha y hora con las Elecciones al Parlamento Catalán. De repente, la policía autonómica catalana no puede garantizar la cobertura de seguridad que dos eventos de esta envergadura necesitan y se opta por modificar uno de ellos. En este caso, lo más sencillo es trasladar el clásico al sábado o incluso, el lunes, día en el que desde la pasada temporada se vienen disputando partidos de Liga. Aunque para muchos esta última opción devaluaría el ‘Clásico’.

El Clásico de nuestro fútbol todavía no tiene ni fecha ni hora en el calendario

No sería la primera vez que un Barça-Madrid se dispute entre semana. Ya hay precedentes. De hecho ha ocurrido varias veces como en la temporada 99/2000, en la noche que Raúl mandó callar al Camp Nou o hace no tanto, un 7 de mayo de 2008, cuando el Planeta Fútbol asistió al pasillo azulgrana en pleno Paseo de la Castellana un miércoles. Y más allá de nuestro ‘Clásico’, la Liga de Campeones concentra en estadios y frente al televisor a millones de aficionados, que en ningún caso se ven devaluados por su ubicación en días laborables.

Ésa es la excusa más repetida estos días. Pero hay más condicionantes detrás. En nuestra Liga los horarios son designados por los operadores televisivos que poseen los derechos de retransmisión, en este caso Mediapro, quien ya ha asegurado que elegirá la fecha apenas una semana antes del 28-N. Y ahí entran diferentes factores: Esa semana, (la semana del 28 de noviembre) también hay Liga de Campeones y en esta ocasión el Madrid jugará el martes, mientras que los culés harán lo propio el miércoles. Así, los azulgranas tendrían un día menos de descanso y ya presionan para que el partido no se dispute en el sábado 27, aunque la versión oficial desde las oficinas del Barça sea que jugarán cuando le digan.

Desde la capital, Jorge Valdano ya se ha apresurado a afirmar que “un lunes no es digno para un Barça-Madrid” dejando clara su postura. De manera sorprendente, Víctor Valdés, el guardameta azulgrana, también se ha descolgado con unas declaraciones en la misma línea que el Director General blanco: “no creo en los partidos jugados ese día. El fútbol es para el fin de semana”.

Los implicados no han sido los únicos en pronunciarse y otros como el jugador del Getafe,  Iván Marcano ha dejado claro que Barça y Madrid no son diferentes y que pueden jugar en lunes como el resto. La decisión a buen seguro no dejará conforme a nadie y continuará siendo tema de debate de las tertulias (las deportivas y las de otro género) hasta que se conozca la fecha y hora de un partido que sea cuando sea enfrentará a los dos colosos de nuestro fútbol, quienes ya cabalgan hacia otra lucha apasionante.

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La Liga de La Masía

17 05 2010

La Pedrera de Antoni Gaudí es uno de los monumentos por excelencia de Barcelona y uno de los edificios más significativos de la obra del genial arquitecto catalán. Sin embargo, puede que algunos desconozcan el significado que se esconde detrás de esa palabra, con la que popularmente se conoce a la Casa Milá. Pedrera en catalán significa cantera y su estilo modernista, se ajusta estos días muy bien a un equipo que ha conseguido la misma universalidad que el edificio de Gaudí. El FC Barcelona también tiene su propia pedrera, sólo que en este caso se la conoce popularmente como La Masía.

Los canteranos han sido claves para ganar una Liga de récord

Precisamente ésta ha sido la gran protagonista del último título conseguido por los culés. La vigésima Liga de la historia azulgrana, el décimo campeonato liguero del Barça en los últimos 20 años ha contado con la inestimable colaboración de los canteranos. Los goles de Messi, los pases de Xavi, la raza de Puyol, la elegancia de Piqué, el virtuosismo de Iniesta, el atrevimiento de Pedro, la seguridad de Valdés, el otro fútbol de Busquets o la eficacia de Bojan han resultado claves para alzarse con la liga de los récords, con la liga de los 99 puntos.  La Masía, capitaneada por uno de sus huéspedes más ilustres, Pep Guardiola, se ha ratificado como el principal activo y protagonista de un título coral donde se ha impuesto el sentimiento.

Por encima de las inversiones faraónicas,  de las campañas mediáticas a uno y otro lado del Puente Aéreo o del alarmante descenso de competitividad en el resto de equipos, la Masía ha defendido sus valores, su estilo y su filosofía para enmarcar un fútbol modernista que crea escuela. Un estilo que tendrá su extensión en el próximo Mundial de Sudáfrica, donde la Selección Española intentará conquistar el mundo desde el discurso romanticista. De hecho, la Roja se ha teñido de azulgrana con hasta siete integrantes en la lista previa del Seleccionador Nacional.

Y no estarán todos. Faltarán algunos como Bojan que se ha reivindicado a base de goles en el tramo final de la temporada hasta dejar sentado en el banquillo al fichaje más caro de la historia azulgrana, Zlatan Ibrahimovic. Cuestión de feeling y sentimiento. Guardiola se jugó la Liga con Bojan, Pedro y Messi, esencia de la ‘pedrera’ azulgrana. Entre los tres suman 54 goles, más del 50% de los tantos logrados por los  azulgranas en el campeonato nacional. Y es que cuando el equipo en que juegas es tu equipo no te esfuerzas, te entregas, tal y como reza la última campaña publicitaria culé.

Pero si hablamos de goles, tenemos que hablar del pichichi de la Liga, del Bota de Oro europeo y del para muchos mejor jugador del planeta: Leo Messi. El argentino se ha salido en una temporada en la que se ha impuesto a su archienemigo deportivo, Cristiano Ronaldo. Esa competencia ha hecho mejor a Leo, más decisivo, más imprescindible y más goleador que nunca. Sus 34 goles en Liga y sus 47 goles en todas las competiciones le ha igualado con Ronaldo Nazario da Lima (el primer Ronaldo) como máximo goleador azulgrana en una temporada.

El Bernabéu no fue una excepción. Pedro y Messi fueron protagonistas durante toda la temporada.

Todos conocíamos a Messi, aunque Guardiola se ha vuelto a sacar un nuevo as de la manga. Comenzó siendo Pedrito, luego nos dimos cuenta de que le sobraba el diminutivo y después de marcar en las seis competiciones que este año ha disputado el Barça se pidió la beatificación de San Pedro Bendito. Pedro Rodríguez Ledesma se ha convertido por méritos propios en el jugador revelación de la temporada. Su descaro, su olfato de gol, su efectividad, su ángel, y su entrega a la causa azulgrana ha sido de sobresaliente y la matrícula de honor puede llegar si el canario redondea su año acudiendo al Mundial.

Por detrás de estos estuvo Xavi, la extensión de Guardiola en el campo, más atrás Puyol y Piqué cerrando los caminos a los adversarios y en última línea todavía quedaría Valdés para echar el candado a la portería azulgrana. El de Llobregat se ha alzado por segundo año consecutivo con el Zamora de la Liga BBVA, como el portero menos goleado.

Pep también ha ampliado su libreto en busca de nuevas soluciones para que su proyecto no se ancle  en la gloria pasada. El ‘persistiremos’ se ha hecho más grande, más alto y más guapo para alcanzar una Liga única e irrepetible. Conociendo a Guardiola no se va a quedar ahí, Pep buscará la cuadratura del círculo y a la memoria me viene una apuesta tan suicida como imposible hace apenas unos años, en su primera etapa como técnico azulgrana Louis Van Gaal expresó su deseo de ganar la Copa de Europa con once canteranos titulares. Guardiola recogió ayer el guante asegurando a la afición que les deben una Champions. La ‘pedrera’ ya tiene nuevo reto.





El enigma Valdés

26 02 2010

Es un portero infravalorado, deudor de sus fallos puntuales (años atrás) y preso de esa soberbia y chulería sin la que, paradójicamente, nunca hubiera llegado a asentarse en la portería de Can Barça. Víctor Valdés no está en la lista que hoy ha dado Vicente del Bosque para el próximo partido contra Francia. Esta convocatoria, por mucho que lo niegue el Seleccionador es casi definitiva y la mayoría de los que acuden a esta cita ya tiene su billete asegurado para Suráfrica.

Su experiencia y su templanza para combatir la presión ayudarían y mucho a España en Sudáfrica

No lo tiene y no lo tendrá, salvo lesión -no deseable- de alguno de sus compañeros bajo palos, el excepcional portero azulgrana. Sin duda, uno de los tres mejores porteros españoles del momento. Su estado de forma es magnífico, decisivo en muchos de los partidos de esta temporada en los que ha sostenido a su equipo de pie para que luego otros (los Messi, Iniesta o Ibrahimovic) terminaran tumbando a los rivales.

No es la primera vez. Valdés se crece en los partidos importantes. En la retina aún recuerdo sus estratosféricas paradas en la final de la Champions 2006 ante el mejor Henry del Arsenal, o sus reflejos en la semifinal del 2009 ante el Chelsea para negarle el gol a Drogba tanto en la ida como en la vuelta. En la final, el año pasado, le tocó parar a Cristiano Ronaldo y su ejército y también lo consiguió.

Pero entre los aficionados y la opinión pública han calado más sus errores. Los goles regalados a Villa, las miradas de asombro ante los trallazos de Forlán, o alguna salida en falso de sus primeros años bajo los palos del Camp Nou. La realidad, sin embargo, es otra. Ningún portero se había asentado como Víctor en la entidad desde la marcha de Zubizarreta, ningún jugador de la plantilla azulgrana (a excepción del superlativo Messi) es hoy más imprescindible que el meta catalán. Víctor no tiene recambio.

Además los números le respaldan. A los 27 años Valdés ha alcanzado su punto de maduración adecuado, lleva conviviendo con la presión desde que Van Gaal le diera la alternativa, lleva venciendo a la duda desde el primer día que saltó de corto al Camp Nou. Pero ahí están sus 13 goles en 23 partidos. Más datos para los incédulos: de los 35 partidos oficiales que ha disputado esta temporada Valdés, en 16 ha dejado su portería a cero. Se dirá que es por la defensa pero lo cierto es que ése no está siendo el mejor pilar del Barça este año. Al menos no el más estable.

Valdés se convertirá, por tanto, en uno de esos extraordinarios jugadores que por unas u otras razones no consiguen vestir la camiseta de la Selección Nacional. En 2005 tuvo su primera y su única  oportunidad, pero entonces terminó jugando Reina. Desde entonces nada. Desde entonces la doble V se ha dedicado a engrandar su palmarés a medida que su peso en el equipo crecía. El Barça no hubiera sido el mismo en este lustro sin Víctor bajo los palos. Aunque,  nada de todo eso ha sido suficiente para los diferentes seleccionadores españoles que han recurrido a justificaciones ambiguas y evasivas para (no) explicar la ausencia de Valdés con la ‘Roja’. Una enigma más del injusto mundo del fútbol.