In crescendo

20 10 2010

Poco a poco, piano a piano, más andante de lo esperado por algunos, por la mayoría. Mourinho continúa labrando su Madrid con mimo y esmero en busca de ese equipo de autor que justifique su fichaje. Hasta ahora ‘sólo’ ganaba. Anoche, además, hizo vibrar al Santiago Bernabéu ante un equipo con solera, con tradición y con galones sobre el pecho. La leyenda de los dos equipos con más Copas de Europa se dio cita en el coliseo blanco para testar el pulso de ambos, el del joven apuesto y el del veterano seductor.

El Madrid ya es un equipo

Nuevamente ganó la juventud. Porque el brío y el descaro del equipo de Mou supo buscar los achaques de ese galán de película negra que ya tiene demasiadas arrugas. Poco, muy poco le duró la esencia de equipo grande al Milan de Allegri quien quiso ganar el partido desde la rueda de prensa a su homólogo portugués y salió trasquilado. Sobre el campo, las bravuconadas rossoneri aguantaron 15 minutos. Los que tardó Cristiano Ronaldo y compañía en alejar los viejos fantasmas italianos. Dos goles, dos soplos, dos regalos, dos aciertos, y partido sentenciado.

Porque el Milan ya no tiene el cuerpo para fiestas y ojo, que nadie duda de su galantería, de su calidad, de su aroma de dandi. Hablar de Pirlo, de Seedorf, de Gatusso, de Ronaldinho, incluso de Ibrahimovic suena a pasado y tan sólo Pato o Robinho proyectan sus carreras hacia el futuro. Por ello, Mourinho buscó sus debilidades, imprimió un fuerte ritmo de juego desde el inicio y adelantó la presión hasta más allá de la línea de tres cuartos de cancha. Con la velocidad y un trenzado juego por bandas el Madrid desarboló a los italianos con menos sudor de lo esperado.

El Milan tiró de orgullo y de las dosis de clase que todavía atesoran las botas de sus principales estrellas. La osadía del jovenzuelo se convirtió en pereza y su siestecita tras la salida en tromba bien pudo costarle algún disgusto a los blancos. Pero Casillas ha acorazado sus inmediaciones para sufrir menos de lo que acostumbraba. Para cuando esa valla se salta ya está él detrás. Como en esa estratosférica falta de Pirlo que Casillas se encargó de enviar al limbo.

Prácticamente ahí se acabó el Milan, que con su paso al tran-tran no fue capaz de poner en mayores dificultades a esa retaguardia pretoriana sobre la que se ha armado ese joven con trazas de veterano que Mourinho ya esboza en el Paseo de La Castellana. Anoche sacó sus mejores galas, demostró a Europa que se le debe tener en cuenta, si no ahora, si allá por marzo-abril cuando se empiecen a decidir las conquistas, cuando la primavera haga florecer los títulos de la temporada. Porque los equipos de Mourinho se construyen in crescendo y a éste cada vez le van encajando más las piezas.

La puntería fue una de las que más falló ayer y eso que la aportación en la mediapunta de Özil y el mando en el centro del campo de Xabi Alonso facilitó, y mucho, las cosas. No terminan de engrasar bien los de arriba ofuscados en una guerra de egos que chocan directamente con el espíritu colectivo y solidario del que quiere dotar a su equipo Mourinho. Tal vez ése sea el salto definitivo que le queda por dar a este equipo para confirmar todo lo bueno que apunta. Tras aprobar el primer test serio, el paso se acelera, el joven busca hacerse mayor y superar cotas más altas. Todo ello, in crescendo, como siempre con Mourinho.

Anuncios




Messi, ¿de qué planeta viniste?

22 03 2010

Él no es un barrilete cósmico, es una pulga atómica que oposita día a día para anidar en el olimpo del fútbol donde habitan los más grandes. Recital tras recital, gambeteo tras gambeteo, hat-trick tras hat-trick, Leo escribe su historia que es, a la vez, su leyenda. Esa historia nos demuestra que Messi juega a otra cosa, a otro nivel, a otra velocidad, juega en otro mundo. En el suyo, juega en el país de Nunca Jamás que nunca ha abandonado, ni siquiera cuando han aflorado los primeros pelos de su barba.

Messias. Leo llama a las puertas del cielo

Ese ‘Peter Pan’,del fútbol moderno juega (y hago hincapié en el verbo) y se divierte con un balón en los pies y lo demás no va con él. He aquí su secreto. Messi sigue siendo ese ‘chiquito’ que hacía diabluras en las calles de Rosario, solo que ahora esas diabluras las realiza cada fin de semana ante decenas de miles de personas. Y lo hace con la misma naturalidad, con el mismo descaro y con la misma alegría que ya se intuían en ese minúsculo cuerpo rebosante de talento e ingenuidad que un día llegó a Barcelona.

Hoy es el mejor jugador del momento y ya son muchos los que piden su canonización y su ascenso a los cielos. Las comparaciones, tras su impresionante exhibición de ayer en Zaragoza, y el otro día ante el Stuttgart, y el hat-trick ante el Valencia y…, con los nombres sagrados del deporte rey se han desatado.No corran más que Messi. El argentino está en la cima, ese cúmulo de fracasos como la redefinió Xavi Pascual, y a partir de ahora disputará su partido más dificil. Porque para mantenerse en las alturas no hay que tener vértigo.

Y Messi no padece de esto tampoco. Su familia es su principal pilar en la vida y gracias a ellos será más fácil resistir ahí arriba. Además Messi es generoso, sencillo y humilde, humilde de verdad sin fachadas ni caretas. Y así es más sencillo caer bien a todo el mundo. Para todo lo demás están sus goles, sus regates, sus carreras, sus quiebros, su visión de juego, su liderazgo dentro de un terreno de juego. Es único e irrepetible por mucho que se esfuerce en ‘calcar’ los goles del que dicen fue el más grande.

A su referente, a su ídolo, a su entrenador en la Albiceleste lo gana en templanza, en saber estar y en una cabeza privilegiada y bien amueblada. Eso lo aleja también de otro de sus predecesores en el corazón de los culés, Ronaldinho, y lo acerca a la elegancia que destilaba otro de los grandes, Zinedine Zidane. Apuesto a que Messi los superará a ambos, es más, considero que Leo se convertirá en el mejor jugador que uno ha visto (in situ) sobre el terreno de juego.

Y el recital de ayer, el nivel de esta temporada, el liderazgo de los dos últimos años es sólo el principio. El inicio de una carrera prometedora. Porque la evolución de Messi (que cuenta con apenas 22 años) es constante y continua, capaz de superarse a cada partido, de sorprenderse y sorprendernos a cada regate, de hacer el más difícil todavía cuando más peliagudo es el reto. Si las lesiones le respetan, si no pierde el hambre con el que devora a los rivales, y sobre todo, si sabe mantener esa humildad de la que ha hecho bandera, tenemos Messi para rato. A buen seguro, lo mejor está por venir. Nunca un 1,69 dio para tanto.

Entrar en el Olimpo dependerá de su capacidad para prolongar el éxito, de su jerarquía para mantener el reinado del fútbol actual, de su idilio con la pelota y de su liderazgo para llevar a sus equipos, tanto a nivel de club como en la Selección a lo más alto. A la cima que también conoce. La ‘Albiceleste’ es hoy por hoy su asignatura pendiente y este verano tendrá una nueva oportunidad para convencer a los únicos que todavía no se fían de Messi, curiosamente, sus compatriotas los argentinos. A ellos todavía debe demostrales que es el hijo de D10S en la tierra.





Resurrección Rossoneri

21 10 2009

Estaban muertos, no jugaban a nada, no metían goles, nunca hacían nada y a pesar de eso 7 Copas de Europa amenizaban su museo y engalanaban su historia. Así, inmerso en una crisis de identidad y juego se presentaba el Milán en el Santiago Bernabéu para disputar el derbi de Europa. Y es que el partido de esta noche entre el Real Madrid y el Milán reunía 16 Copas de Europa. Los blancos llegaban al partido de verdad en esta Champions League con el deseo de confirmarse como alternativa sería al título, mientras los rossoneri buscaban un punto de inflexión para reconocerse en el espejo.

El Milán se llevó el Pato al agua

El Milán se llevó el Pato al agua

El respeto de inicio fue mutuo. Tuvo que ser Raúl, una vez más Raúl, quien comenzara con las hostilidades. El capitán se crece en estos partidos cuando en juego están los tres puntos, el orgullo y el valor de la camiseta. Así supo aprovechar la cantada de Dida. Raúl no suele desaprovechar los regalos y tras un mal despeje de Dida, el 7 blanco subía el primero al luminoso.

El Milán no se descompuso, siguió jugando al tran-tran. Con ese ritmo cansino que imprimen esos treinteañeros con arrugas que dirimen los destinos de los rossoneri en el terreno de juego. El Madrid se contagió de ese tempo y terminó el primer tiempo adormecido, con un control esteril que apenas llevaba el peligro hasta la portería de Dida, muy inseguro toda la noche. Como Pelegrini, al que todavía no acabo de reconocer. Hoy ante el Milán volvió a salir con un doble pivote formado por Lass y Xabi Alonso jugando en casa, con Granero por la derecha. Mientras, Leonardo apostó por un 4-3-3, con Pirlo, Seedorf y Ambrosini en el centro y Ronaldinho, Pato e  Inzhagi por delante. Casi nada.

Vergüenza torera no le faltó a Leonardo. La apuesta le terminaría saliendo bien. Corría el minuto 62 cuando el partido había ganado unos cuantos grados a pesar de la lluvia que caía en el Bernabéu. El equipo de Pelegrini estaba más cerca de aumentar las distancias. Las ocasiones, al igual que las buenas intenciones, eran madridistas. El Milán sesteaba, hasta que el genio de Pirlo encendió la mecha. Su derechazo seco y plano sorprendió hasta  el ángel de Casillas. Era el primer disparo a puerta de los milanistas

Ese gol encendió la mecha y despertó a la fiera. La fiera rossonera que a partir de ese momento comenzó a asediar la portería de Casillas. Para entonces Seedorf, Ronaldinho y Pirlo ya habían descubierto las cosquillas de la defensa del Madrid, y cuatro minutos después lo confirmaron. Fue Ambrosini, el menos dotado de la sala de máquina, quien rajó la sábana blanca para que Pato superara a Casillas con un amague y un sprint.

Ese gol no anestesió al Madrid que volvió a sacar su orgullo. En un arranque de rabia los blancos empataron a dos. Raúl estuvo por medio. Dio la asistencia a Drenthe, tras botar un saque de esquina en el que funcionó la estrategia a los de Pellegrini. Aunque el Madrid no supo calmar el partido, voltear el campo hacia la portería de Dida, que era un manojo de nervios en cada disparo. Los blancos no fueron capaces de controlar el balón, con un Kaká asfixiado ante el esfuerzo.

Y el Milán se lo acabó creyendo. Sobre todo tras ver que al Madrid le anulaban un gol. El fuera de juego de Raúl era, al menos, suficiente. En la siguiente jugada se palpó el 2-3, pero Casillas sacó su ángel ante las demoníacas intenciones rossoneras. En el córner posterior Thiago Silva se elevó hasta los cielos para mandar al Madrid al Purgatorio, aunque el árbitro le concedió una segunda oportunidad pitando peligro y anulando el tanto. No hubo, sin embargo, redención en la siguiente jugada, cuando un contragolpe italiano se resolvería tras un magnífico pase de Seedorf a la espalda de Marcelo. Éste se había vuelto a olvidar de su funciones de defensa y Pato completamente solo fusilaba a Casillas. La redención y el perdón ya era rossonero.

Mira aquí el resumen del partido:





Ronaldinho recupera la sonrisa

18 10 2009

Justo antes de su visita al Santiago Bernabéu, uno de los campos que fue testigo de su primorosa calidad en la otra vida, antes de que se ‘olvidara’ de  jugar al fútbol y competir, Ronaldinho ha vuelto a sonreir. El Milán, sí ese cementerio de elefantes ilustres, visita el próximo miércoles la ‘Casa Blanca’ para enfrentarse al Real Madrid. Será en la tercera jornada de la Champions League, en la que asistamos a unos de los mejores partidos que por historia y tradición se pueden ver en Europa, aunque éste venga descafeinado por la terquedad rossonera.

Esta noche el brasileño, como si quisiera recuperar tardes mejores, se ha marcado un partidazo. ‘Ronnie’ se ha echado a su equipo a la espalda para remontar un partido que el Milán perdía frente a la Roma. San Siro ha vuelto a ser testigo de su sonrisa, esa que un día perdió en Barcelona entre entrenamientos, fiestas y partidos de fútbol. Ronaldidho abrió las esperanzas rossonera tras materializar un penalti más que dudoso cometido sobre Alessandro Nesta.

Ese gol dió alas al Milán que acabó encerrando a la Roma en su propio campo. Empujados por una afición volcada Ronaldinho enarboló la bandera de la revolución y tras una magnífica jugada ‘made in Gaucho’, el ’80’ milanista asistió a  su compatriota Alexandre Pato batió al portero romano. San Siro era un hervidero y Ronnie volvía a sentirse importante, aclamado y feliz. La derrota hubiera sido un descalabro mayúsculo a pesar de las tempranas fechas en que nos movemos. Y la victoria siempre puede ser un punto de inflexión.

Como lo sería en el Bernabéu el próximo miércoles. Aunque lo veo difícil. Ni siquiera la baja de Cristiano Ronaldo (el Ronaldo, hoy por hoy bueno) le concede al Milán muchas opciones, porque el equipo de Leonardo todavía se está buscando a sí mismo, en un intento por conseguir el elixir de la eterna juventud. Ése del que se alimenta todos los días Raúl, el máximo goleador de la Champions League y la principal amenaza de la sonrisa de Ronnie.

Mira aquí el resumen y los goles del partido del Milán: