El eterno aprendiz

26 04 2012

El baloncesto va en el ADN, cala hasta en los huesos y en muchos casos es algo hereditario. En el deporte de la canasta existen sagas ilustres, unas marcadas por el éxito y la gloria eterna como la de los hermanos Gasol, otras mediatizadas por el sacrificio y la perseverancia. Aquí, en esta última, podríamos situar a los hermanos Reyes, Alfonso y Felipe, y también a los protagonistas que hoy nos ocupan, los hermanos Espinosa, Alberto y Lucio, los Angulo Brothers.

Lucio Angulo jugó en el Cai Zaragoza, Tau-Cerámica, Real Madrid, Lucentum Alicante y Cáceres 2016 entre otros

Es esta la primera temporada desde 1990 que alguno de ellos no pisan una cancha profesional de nuestro país. El último en retirarse ha sido Lucio, tras conocer de primera mano el fango de la LEB Oro (2º división del baloncesto nacional) y darse un baño de realidad en Cáceres. Allí ha clavado sus últimos triples este escolta o alero, según las necesidades y los años, antes de que la carrera del tiempo lo alcanzara a sus 37 años. Ahora reparte su tiempo entre campus de baloncesto rodeado de niños, la lectura y el cine y todo el basket que dan por televisión, y es que son muchos los que afirman que en este enamorado de la canasta se esconde un entrenador en ciernes.

Son las huellas del destino. Una nueva forma de seguir el camino emprendido por su hermano Alberto, aunque él todavía no lo tiene tan claro. A buen seguro que, en cualquier caso,  su equipo estaría marcado por la entrega y la atención, por el trabajo en equipo y ese espíritu tan contrario a la queja del que los Angulo, tanto Alberto como Lucio, hicieron bandera. Lo que sí tiene claro Lucio es cómo debería ser un entrenador “hay jugadores que ya se sienten entrenador, como le pasaba a mi hermano. Luego hay que saber transmitirlo y hay un período de educación que hay que saber gestionar. Yo no lo descarto pero hay que tener esa actitud y hay que trabajarlo”.

El trabajo ha sido siempre la mejor de sus virtudes, “yo he sido muy realista porque es peligroso soñar a largo plazo. Aprendí a competir cuando llegué al CAI Zaragoza, tenía los retos en mi propia casa, con mi hermano, por eso estoy acostumbrado al sacrificio diario”. Incluso la fortuna lo razona desde el punto de vista de vista del sacrificio, “la suerte se trabaja, he tenido la suerte de estar en equipos grandes. He estado en tres finales de la Copa del Rey y he ganado una; he estado en tres finales de la ACB y he ganado, no es para considerarse ningún talismán”.

Lucio Angulo jugó de escolta y alero según las necesidades de sus equipos

Lucio explica con un lenguaje claro y directo, alejado de los tópicos que abrigan las declaraciones de los deportistas la evolución en su juego, “al principio era muy visceral, tenia una entrega total. Las edades también importan, cuando te vas haciendo mayor tiendes a pensar más y te cuestionas más cosas”, aunque hay algo que este ganador del bronce en el Europeo de Turquía 2001 siempre ha mantenido invariable a lo largo de su carrera, “ir a muerte con mi gente, con mi entrenador, eso nunca lo he cambiado. Si no crees al entrenador todo empieza a ir mal. Si te lo cuestionas estás empezando a fallar”. Son las recias convicciones de este autodidacta nato.

Lucio reconoce que primero aprendió a ser extrovertido para integrarse en la dinámica de un equipo. Más tarde le tocó a aprender a defender a Navarro “a Juan Carlos se le defiende atacándolo, es decir, haciéndole sufrir en defensa, cargándole de faltas. Sus scouting eran 7 hojas y Navarro no te da nunca margen de error”. Valorado y apreciado por su gran capacidad defensiva, por esa parte del juego menos gratificante, el jugador aragonés sonríe al recordar el último jugador que le fascinó. “yo jugaba en el Etosa Alicante, era un partido de pretemporada frente al Joventut, traían un equipo muy jovencito pero él ya sobresalía por encima de todos. Ricky Rubio me robó tres balones en aquel partido y dio un recital de pases” y continúa “otro que me sorprendió en su día fue Djorjevic, pero en otro plano, por su gran sentido del marketing. Me gustaba como vendía el espectáculo, cómo salía con sus coderas, con su rapado y su forma provocativa de jugar”.

Ese chico tímido que no se callaba lo que pensaba no ha duda en levantar la voz en Internet, en los blogs y las redes sociales de las que es un usuario activo, “las valoro mucho pero son peligrosas. A mi me gusta escribir e intentamos aportar nuestra experiencia como jugador” aunque sabe cuáles son los límites de estas herramientas “para los jugadores profesionales están muy automatizados, están encorsetados en sus comentarios por la relevancia que tienen como jugador”.

Gracias a un físico cuidado y una cabeza privilegiada, Lucio ha sabido gestionar cualquier situación en su carrera deportiva “hay vida más allá del Real Madrid, hay gente que al salir de esa casa se descoloca, como si fuera una hecatombe, a otros les pasa al llegar. La clave es usar la cabeza y es muy importante la planificación. Así estudias diferentes escenarios y los que alargamos la carrera deportiva es porque estamos preparados para los cambios”.

Lucio, como el resto de su generación (Nacho Rodríguez, Alfonso Reyes, Paraíso, Iñaki De Miguel) fueron expertos en cambios. Ellos pusieron otro peldaño más para que el basket español llegara a la parada del esplendor. Con menos talento pero con la ambición de competir y hacerlo en equipo, enseñando a los jóvenes lo que significaba ser internacional, “en mi momento el baloncesto español no estaba preparado para competir con el americano. Ahora en España se trabaja mucho mejor, sobre todo el apartado físico y se ha conseguido algo impensable no hace tanto, se ha normalizado el salto a la NBA”, reflexiona este dos y medio, más que un escolta, capaz de defender a las tres posiciones exteriores sin que le tiemble el pulso. Es Lucio Angulo, un jugador que ahora mira al aro desde una posición novedosa, demasiado lejos del aroma del parqué.

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Un paso adelante

22 08 2010

Estamos más cerca. A un paso o a una canasta de la machada, del cambio de régimen, del salto definitivo hacia la galaxia NBA. Hoy la fortuna no terminó de vestirse de rojo y prefirió la planta atlética norteamericana, sus imponentes condiciones físicas y su espectacular calidad fuera de toda duda juegue quien juegue. A los nuestros, a los hombres de Sergio Scariolo se les apagó la luz en la última posesión, ésa que podía habernos dado una victoria de prestigio con sabor a revancha. Dos años después de aquella memorable final olímpica, de aquel mate de Rudy, de aquellos pasos de salida, de aquel 107-118, los mundos se aproximan y esa escalón se sitúa hoy en un solo punto: 86-85.

España volvió a plantar cara a EE.UU. y los mundos se acercan

De nuevo salimos del partido con la cabeza alta, con el regusto de una derrota agridulce y el orgullo de una generación de oro. Es cierto que el equipo estadounidense estaba falto de sus megaestrellas NBA, pero éstos son tan buenos que nos ayudan a darnos cuenta del estratosférico nivel de la Selección Española de Baloncesto. Quien también llegó al partido con la ausencia, conocida por todos, de nuestro mejor hombre, ese extraterrestre capaz de colgarse dos anillos en la meca del cine y defender con el compromiso de siempre a su país. En esta ocasión, Pau Gasol necesitaba un merecido descanso y sus canastas llegan ahora en forma de ánimo desde la grada.

Su liderazgo, como no podía ser de otra manera, se echó en falta ayer. Sobre todo al inicio cuando La Roja salió agarrotada y dubitativa ante el partido más esperado de esta preparación previa al Mundobasket de Turquía. Superados por el marco incomparable de una Caja Mágica abarrotada y sometidos al altísimo ritmo impuesto por los norteamericanos de salida, España no se encontraba y el juego no fluía. USA nos respetaba tanto que en ningún momento bajaron el pie del acelerador, aquello no era una pachanga de entrenamiento y nada tenía que ver con el partido disputado el día anterior frente a los lituanos.Esa condición también la ganamos hace dos años.

Tuvo que ser el gran capitán de esta Selección, Juan Carlos Navarro, el que asentara el juego y la calma de los nuestros con un par de triples marca de la casa. Junto a él, Ricky Rubio presentó sus credenciales al estrellato norteamericano, donde ya le esperan con los brazos abiertos. Su recital esta noche dejó con la boca abierta a los estadounidenses, a base de penetraciones imposibles, robos de todos los colores y distribución maestra del balón. Su perfil de agitador del juego  adquirió más protagonismo tras la lesión de Calderón, la única mala noticia de la noche. Habrá que esperar, pero tiene mala pinta lo del extremeño. 

Los Yankees vieron reducidas poco a poco sus rentas iniciales. Hasta que a menos de dos minutos para el final España empataba el partido a 80 puntos. Entre medias comprobamos que la magia NBA va más allá de los Kobe Bryant o Dwight Howard, por poner dos ejemplos. La ÑBA tuvo que vérselas con la versatilidad de Kevin Durant, el MVP del futuro, con la agilidad y velocidad de movimiento de Derrick Rose y con la veteranía de Lamar Odom. Con Rajon Rondo, el base de los Boston Celtics, guardando reposo por unas molestias, Chancey Billups asumió los mandos mientras mientras que Westbrook, Gay y Curry martilleaban nuestro aro.

Así las figuras de Marc Gasol y Felipe Reyes se agrandaron hasta llegar a los 17 puntos el primero;16 el segundo. Su labor en la pintura resultó fundamental y sus piques con Chandler y Odom llegaron a algo más que palabras en algún momento de partido. Marc tiró de su calidad y de su experiencia en la mejor liga del mundo para encontrar la rendija entre las torres norteamericanas. A Felipe, como siempre le valió con su casta, con su furia, y con su calidad, que también la tiene para mantener a los estadounidenses a tiro.

Y así llegamos al decisivo minuto final. A esa última posesión que España no supo gestionar, en gran medida, por la defensa en zona realizada por EE.UU. Ni Rudy, ni Navarro, ni Ricky Rubio fueron capaces de acertar con el aro. El doble tapón de Kevin Durant, el mejor jugador de la noche, acabó con nuestras ilusiones, aunque no borró la sonrisa de nuestra boca ni de la de los jugadores, conscientes de que tuvieron la oportunidad en sus manos y eso es un salto hacia adelante que nos acerca a la canasta de la galaxia NBA. La quimera, cada vez lo es menos.





Machada consumada

15 06 2010

“Hasta el 9 de junio la temporada era perfecta, algo raro ha pasado en estos últimos días”. Eran las primeras declaraciones de un confundido y disgustado Xavi Pascual tras haber perdido el play-off final por el título de la ACB frente al Caja Laboral por un contundente 3-0. Una vez más, David venció a Goliath, cuando nadie, sí nadie, confiaba en que el conjunto baskonista pudiera, siquiera, ganar un solo partido. El deporte, nuevamente, se ha encargado de ir en una dirección contraria a la lógica.

Justo Campeón. El Caja Laboral celebró por todo lo alto el título

Porque sólo desde la irracionalidad y la fe más absoluta se puede explicar el triunfo de los hombres de Dusko Ivanovic sobre la mejor plantila de Europa y el actual campeón continental. Eso, unido a un exceso de gloria y de partidos en los azulgranas han decantado la serie, sorprendentemente a favor del conjunto vasco. Tal vez, la inactividad culé en la última semana mientras veía por la tele como se resolvía la semifinal entre el Real Madrid y el Caja Laboral, puede haberle desconectado tanto en lo físico como en lo mental.

De hecho, los hombres de Xavi Pascual no han sabido afrontar ninguno de los tres partidos de la serie y sus urgencias y excesiva precipitación han sido una de las claves de sus tres derrotas consecutivas, algo insólito, si tenemos en cuenta que a lo largo de la temporada habían cosechado 5 derrotas (dos en Euroliga y tres en la ACB). Además el Caja Laboral no había conseguido ganarle en ninguno de sus enfrentamientos esta temporada y el Regal Barça era el único que había logrado ganar en el Buesa Arena. Si había un equipo capaz de remontar un 2-0 en un play-off ese era el equipo azulgrana.

Pero la estadística continuará vigente al menos una temporada más, gracias, sobre todo, a la estelar actuación en el definitivo partido de hoy de Fernando San Emeterio, clave también durante toda la serie, y especialmente acertado hoy. El alero vallisoletano se vistió hoy de Michael Jordan para emular al más grande y dar la vuelta a un partido loco en el último segundo. No le temblaron las manos ni las piernas para culminar un 2+1 heróico que llevó el delirio al Buesa Arena y abrió de par en par el paraíso baskonista. Su penetración a falta de 5 segundos para el final con dos abajo y ante la intimidadora presencia de Terrence Morris, es ya historia viva de las finales ACB. El norteamericano terminó colaborando con el héroe con una innecesaria falta en pleno vuelo sin motor de San Emeterio.

2+1 definitivo. Momento en que Morris intenta frenar en falta la penetración de San Emeterio

La machada llegó con suspense. Pero el tiro libre adicional hacía justicia al despliegue físico y táctico del conjunto vasco. También a su acto de fe y a las discutidas decisiones arbitrales. Una de ellas les condenó a la prórroga, cuando, precisamente, Morris taponaba ilegalmente un lanzamiento de Eliyahu. Los 40 minutos concluían así con empate a 66. La emoción, la tensión, la intensidad, la polémica arbitral y la lucha se ampliaban 5 minutos más. Y el público agradecía el espectáculo.

Ahí el Barça tiró de oficio y calidad para escaparse en el marcador y cuando más cuesta arriba se había puesto la final para el Caja Laboral resurgió la fe. A ello ayudaron todos porque hoy no solo fue excelente la aportación de San Emeterio, sino que Eliyahu, Tiago Splitter, a la postre, MVP (Jugador más valioso) de la final, o Marcelinho Huertas fueron capaces de maniatar y dejar en un simple boceto al equipo perfecto, al mejor Barça de la historia. Sobre ellos se cimentó la victoria más impredecible, el triunfo de la fe inquebrantable y la machada que más bocas ha cerrado (incluída la mía). ¡Enhorabuena Caja Laboral!





París ilumina al Barcelona

10 05 2010

Esta vez fue en Basket y no en fútbol. París fue Madrid, en esa anhelada final de la Champions League, que ya no será más que un oscuro objeto de deseo imposible. Lo de París fue un sueño hecho realidad, una nueva demostración de valores y una nueva lección de baloncesto. La enésima de esta temporada. Los chicos de Xavi Pascual culminaron en el Omnisport de Paris-Bercy con su recital ante el Olympiacos griego (86-68) su inmaculada marcha triunfal por Europa, para centrar los focos e iluminar a un equipo de leyenda.

Grimau elevó al cielo de París la segunda Euroliga de la historia azulgrana

De paso arrancaron de raíz la leyenda negra que se extendía sobre París y sobre el Regal Barça. El tapón de Montero será relevado en el imaginario culé por ese Roger Grimau, henchido, levantando una nueva Copa de Europa al cielo de París, el mismo que hace cuatro años descubrió la sonrisa de Ronaldinho y la fiereza de Eto’o. Ayer no se sufrió tanto. El Regal Barça no dio ninguna opción al multimillonario conjunto griego entrenado por Giannakis y barrió a su rival desde el principio imponiendo su tempo y su estilo en el partido. Una vez más, el deporte se encarga de demostrarnos que el dinero no compra los títulos.

Porque el Olympiacos es el equipo con mayor presuepuesto del viejo continente, 37 millones de euros, que cuenta con la plantilla más amplia, y con alguno de los hombres más decisivos de Europa, como Papaloukas o Teodosic. Por si todo eso no fuera suficiente, en su plantilla también se contabilizan dos jugadores ex-NBA, Childress y Kleiza son la guinda de un proyecto faraónico que no ha podido con los Navarro, MVP de la final y primer español que consigue este galardón gracias a sus 21 puntos en la final, Ricky, Mickeal, Vázquez, Lorbek y compañía.

Y por encima de todos ellos un hombre de apenas 37 años que llegó al banquillo azulgrana casi de puntillas y en apenas dos años ha hecho un máster acelerado de gestión, dirección y creación de un equipo ganador. Ese hombre es Xavi Pascual, un técnico de la casa que ha edificado uno de los mejores Barça de la historia a base de cantera combinados en su justa medida con cracks de la canasta de Europa. Les suena, verdad. La mano izquierda de Pascual y su incansable trabajo le ha valido para convertirse en el técnico más joven en alzar la Euroliga. Ricky Rubio también ha conseguido ese hito como jugador. Ahí hay, por tanto, equipo para rato.

En eso también tiene algo de culpa, Joan ‘Chichi’ Creus, el otro artífice de este gran equipo que cuenta con una plantilla muy compensada que ha sabido recuperarse de la marcha de dos pilares básicos como eran Ilyasova y Andersen y que cuenta con cinco catalanes, con cinco culés, en la plantilla. Quizá por ahí, por la gente de casa, resulta más fácil explicar el éxito de un equipo que ha terminado con la Navarrodependencia de golpe, que ha encontrado en Pete Mickeal a su hombre ganador y guía espiritual en los momentos difíciles (de éstos, tanto en el aspecto deportivo como en la vida sabe un rato el norteamericano), y en el discurso amable y ganador de Xavi Pascual una idea a la que aferrarse en cada partido. Es la idea de club, un modelo triunfador y un sentimiento que está dejando pequeño lo del más que un club, el equipo de Xavi Pascual es sobre todo una gran familia. ¡Chapeau, campeones!





A cambiar la historia

7 05 2010

El Regal Barça vuelve hoy al lugar de uno de los mayores atropellos de la historia del deporte. La sección de basket azulgrana volverá a pisar el pabellón de Paris-Bercy donde hace 14 años el destino y un arbitraje de otra época le negaron su primera Euroliga. Aquella bandeja de Montero ilegalmente taponada por Vrankovic ha atenazado y atormentado a muchos culés, sobre todo, hasta 2003, cuando el equipo liderado por Bodiroga y dirigido por Pesic, se quitaba la espinaba en un abarrotado Palau Sant Jordi. 

Barça y CSKA disputan a las 18.00h (Teledeporte) la primera semifinal de la Final Four

Será el tercer intento por conquistar (en el apartado de la canasta) París, tras los fracasos de 1991 y 1996. Los hombres de Xavi Pascual buscarán en la Final Four de la capital gala la segunda Euroliga para la entidad azulgrana, precisamente en la misma ciudad donde el FC Barcelona alzó la segunda Champions League en 2006. Aunque, en esta ocasión cuenta con la ventaja (o la desventaja) de llegar a la final a cuatro como favoritos, tal y como ocurrió en 2003. Xavi Pascual, otro hombre de la casa que dirige los designios del equipo de basket, ha intentado templar los ánimos y calmar la euforia que reina entre la afición. 

Porque para reinar en París, primero tendrán que deshacerse del CSKA de Moscú, una de sus bestias negras estas últimas temporadas y un eterno candidato al título, a pesar de haber perdido al patrón de su barco, Ettore Messina. Faltará también Obradovic, otro de los clásicos de estas últimas ronda. Sin embargo, la final no perderá, sin ellos, un ápice de emoción. Entre otras cosas porque el CSKA de Moscú sigue siendo un equipo temible, cargado de estrellas y con un técnico, Evgeni Pashutin,  que ha logrado sacar lo máximo de sus jugadores. Planinic es el mejor ejemplo. Y a pesar de todo, ellos también dan como favorito al Regal Barça. Cuestión de estrategia. 

Porque, entre otras cosas, el Barça le arrebató a los rusos este verano dos de sus mejores hombres: Erazem Lorbek y Terence Morris. Refuerzos de lujo para una plantilla que cuenta con algunos de los mejores jugadores de Europa, veáse Juan Carlos Navarro, el único superviviente de la final del 2003, y Ricky Rubio, quien por primera vez no verá la Final Four por la televisión. Su conducción de juego y su mando dentro de la pista serán fundamentales para que el Regal Barça imponga su estilo, basada en esa defensa pretoriana y asfixiante que no ha encontrado antídoto esta temporada. Los azulgranas necesitan un ritmo alto de juego para que los Navarro, Fran Vázquez, Mickeal, N’Dong, Basile y compañía corran y desgasten físicamente a los rusos. 

El Barça debe haber aprendido de la temporada anterior, en la que el CSKA le cerró el camino a la final. Habrá que fijar de cerca a Khyrapa y a Rasmundas Siskauskas, dos viejos guerreros que darán guerra. Dirigidos, una vez más, por el puño de hierro de JR Holden y con el brazo ejecutor de Trajan Langdom, quienes ya dinamitaron las esperanzas culés hace poco más de un año en Berlín. A ellos se unirá el buen momento de Planinic, recuperado para la causa por Pashutin, quien tiene la incógnita de Smodis. El entrenador buscará parar el partido, bajar las revoluciones al Barça y realizar una defensa excelente sobre las individualidades culés. 

Con estas premisas es más que probable que sea la longitud y frescura de banquillo la que decante un partido que se ha convertido en todo un clásico en Europa. Para los moscovitas será la octava final four consecutiva, para el Barça será la undécima ocasión en la que los culés podrán levantar una copa que sólo han logrado una vez. Pero en París se juegan algo más. Allí quieren ofrecer el último tango de su excelente temporada, retroceder al pasado en busca de justicia, redimir a Montero y cambiar la historia, para pronunciar, una vez más, aquello de que… siempre nos quedará París.

Los azulgranas quieren olvidar este momento:





El clásico de la canasta

28 12 2009

Era uno de los partidos más atractivo que puede haber en el mundo de la canasta fuera del universo NBA. En esta ocasión ambos llegaban en posiciones privilegiadas, con los dos mayores presupuestos tanto económicos como deportivos del viejo continente pero el espectáculo quedó deslucido ante el tremendo recital ofrecido por los hombres de Xavi Pascual ante el conjunto del gran maestro: Ettore Messina. El Regal Barcelona se impuso ayer en el clásico de la canasta a la otra superproducción de Florentino Pérez por 22 puntos de diferencia (57-79), en lo que supone la mayor renta a domicilio conseguida nunca antes por los culés a domicilio.

Ricky condujo al Barça a la victoria más holgada en feudo madridista

Es cierto que el Madrid contaba con muchas bajas, entre las que destacaban Felipe Reyes, Hansen o Llul, que el proyecto es nuevo y los jugadores necesitan adaptación. Además el último fichaje blanco, el ex-NBA Marko Jaric, no llegó a tiempo para vestirse de corto y todo esto fue demasiada ventaja para el Regal Barça, sin duda uno de los mejores equipos de Europa. Su gran recital en Vistalegre adquiere aún mayor importancia si se tiene en cuenta que el equipo de Ettore Messina se ha medido a equipos de la talla del campeón de Europa, el Panathinaikos griego, al que se ganó en su propia casa. No es moco de pavo el conjunto blanco, por que al igual que en el fútbol, Florentino ha querido recuperar la ilusión a golpe de talonario.

Sin embargo, el Barça está más hecho, es un equipo completo, con excelente individualidades y una plantilla amplísima. Dirigido por la excelente mano de seda de Xavi Pascual los culés no conocen la derrota en la Euroliga y en España sólo el Gran Canaria, hace ya más de dos meses, ha conseguido hacer doblar la rodilla a los azulgrana.  Buena parte de esa trayectoria se explica a través de la defensa: asfixiante, pegajosa y extenuante para todos los rivales. Ayer la sufrió el Madrid y el conjunto de Messina que acostumbra a llegar a los 75-80 puntos por partido se quedó en 57. Algo que no es nuevo en los equipos que se enfrentan al Barça, su media de puentos en contra en la ACB es de 62.

Y si la defensa fue un pilar clave, el otro fue la velocidad y la maestría en la dirección de Ricky Rubio. El base de El Masnou completó su mejor partido vestido de azulgrana  en el mejor escenario posible. Sus 18 puntos y 7 asistencias lo convirtieron en la extensión de Xavi Pascual sobre el campo. Su sangre fría para saber llevar el tempo del partido, su decisión a la hora de elegir la mejor jugada y su acierto desde la línea de tres (uno de los aspectos más criticados del ‘9’ azulgrana) sirvieron para que el conductor de juego azulgrana acelerara con su equipo hasta la victoria.  Esta vez no hicieron falta las ‘bombas’ de Navarro, ni los triples de Basile. Los alley-hoop de Fran Vázquez y el superior juego interior azulgrana capitaneado por el gallego y por Boniface N’dong fueron esta vez suficiente.

Porque los hombres de Messina bajaron muy pronto los brazos, tal y como reconoció el técnico italiano a la conclusión del partido. Los blancos echaron en falta la chispa de Llul y el incansable esfuerzo de Felipe Reyes. Así, sin dos de sus más destacados gladiadores el ejército de Messina poco pudo hacer ante la sinfonía de violines azulgrana. Ni la intensidad de Garbajosa, ni el talento de Prigoni fue esta vez suficiente. El Regal Barça ya tiene su particular 2-6 (el resultado que la pasada temporada consiguió la sección culé de fútbol en el Bernabéu), aunque a Pascual no le gustará nada la comparación con el equipo de Pep, porque en realidad la filosofía de ambos técnicos es la misma, ir partido a partido y luchar  de manera feroz contra el elogio.  Por eso, ellos y sus equipos son tan parecidos.





A por el Oro de Polonia

7 09 2009

Es el objetivo, la meta y la obsesión. Pero es también el fracaso frente al reto, el miedo frente al valor. Contra todo eso tendrá que luchar a partir de hoy la Selección de Basket de Sergio Scarolo que ya prepara su asalto a la única medalla que le falta a la mejor generación de baloncesto que ha dado este país. Por ello, su papel de favorito indiscutible a la máxima presea del Eurobasket será otro de los rivales con los que tenga que enfrentarse la ‘Roja’. Es el peaje que hay que pagar cuando eres el mejor.

La aportación de la Bomba Navarro volverá a ser clave

La aportación de la 'Bomba' Navarro volverá a ser clave

Y eso que a España le faltará su director de orquesta. José Manuel Calderón, el base de los Toronto Raptors no será el encargardo de organizar el juego de la ‘Roja’, aunque las alternativas no nos faltan. Su puesto está bien cubierto con la mayor promesa (hoy ya una realidad) del baloncesto nacional desde Pau Gasol. El joven Ricky Rubio tiene todas las papeletas para arrancar el Eurobasket como el arquitecto sobre el que los hombres de Scariolo construyan su juego. La presión y la responsabilidad no serán ningunos extraños para ese chico que sólo sabe disfrutar jugando a basket. Por si acaso, detrás de él estará la experiencia de Cabezas o la electricidad y buena visión de Raül López.

Sin embargo, la mejor noticia para la ‘Roja’ es la recuperación del pívot de Los Ángeles Lakers, Pau Gasol. No ha disputado ningún partido preparatorio, lleva apenas cinco días entrenándose con sus compañeros y su puesta a punto no será la ideal, al menos en este primer partido, pero sus galones y su tremenda calidad e intimidación en la pintura son piezas básicas que España no puede perder. Su motivación y su compromiso con la Selección serán otra arma fundamental para el equipo de Scariolo. No será la única, porque Rudy Fernández también está recuperado de la lesión muscular que le hizo perderse el último partido amistoso disputado por la Selección Española frente a Lituania. Sus penetraciones, su estratosféricos triples y su velocidad al contragolpe son sólo algunos de los recursos con los que podrá contar Scariolo entre su enorme plantel de estrellas.

Gasol vuelve con ansias de triunfo

Gasol vuelve con ansias de triunfo

A pesar de todo, es posible que el Seleccionador Nacional lo reserve hoy ante envites mayores para no forzar una recaída. Porque abrimos fuego con la siempre temida Serbia, aunque su pasado y su palmarés es hoy por hoy lo mejor tienen. Desmembrada de lo que en su día fue una potencia mundial como Yugoslavia, acuden a este Europeo con una selección muy joven, cargada de talento e inexperiencia. Ese talento lo centran jugadores Nenad Krstic, Kosta Perovic o Uros Tripkovic, poco conocidos a nivel mundial y de los que no se saben como responderán en un torneo de máxima exigencia como éste. Aunque el primer partido, el debut, siempre es peligroso y no sería la primera vez que nos encontremos con una sorpresa desagradable. De todos modos, yo apostaría todo al rojo.

Hoy y para el resto del Europeo. Porque todas las grandes selecciones acuden a la cita con significativas bajas que repercuten en la calidad de su plantilla. En Polonia no veremos ni a Holden, ni a Kirilenko (Rusia), faltarán Jasickevicious, Sikauskas y Kaukenas (Lituania), Papadopoulos y Diamantidis (Grecia) lo verán desde casa, Nowitzki (Alemania) no capitaneará a los teutones y Beno Udrih no será la esperanza eslovena. Con estas bajas es evidente nuestro cartel: favorito al oro con el mejor plantel posible (a excepción de la baja de Calderón). Ahora toca demostrarlo en el campo, esta noche a partir de las 21h. frente a la Serbia dirigida por Ivkovic. Allí acudimos con la necesaria cura de humildad provocada por la paliza del último amistoso frente a Lituania, que evitará que miremos a nadie por encima del hombro, aunque seamos más altos y más guapos.