Legislaturas

22 04 2014

A Sergio le duele la cabeza. Son tantas las posibilidades que se le han pasado por la azotea, que a estas horas mezcla ideas e impulsos. No sabe si llamar o escribir, si presentarse por sorpresa o dejar pasar más tiempo. -No, más tiempo no, ya está bien-, se dice. Y se decide por la primera opción, por recurrir a la nostalgia de los buenos tiempos, de las primeras veces, del inicio de todo. El guasap vuelve a ser su aliado, un mensaje y una carita de guiño que es respondida secamente con un ¿para qué? Sergio se da cuenta de que hay que subir la apuesta: -Necesito verte y hablar mirándote a los ojos- escribe en el móvil, y se la imagina poniendo esa sonrisa picarona suya mientras contesta. -Vale, pero mejor a las 6 -.

legislatura

Quedan en las escaleras del Congreso de los Diputados, custodiados por esos dos leones que tanto saben de su vida. Ahora prefieren los últimos escalones, el amparo de las columnas, otra visión distinta de la plaza. Se saludan con un beso insípido en los labios. Cristina llega bellísima, con ese vestido colorido que estiliza su figura y con su cazadora vaquera favorita. Además se ha maquillado levemente para resaltar ojos y pómulos y calza esos botines que hacen retumbar el firme a cada paso. Sergio siente que no ha comenzado el partido y ya pierde 1-0.

-¿Cómo ha cambiado la Plaza, eh? -, pregunta dubitativo él.

-Será el paso del tiempo, como todas las cosas se van adecentando -, dice Cristina al sentarse a dos palmos de él.

-Hoy, al menos, esto está tranquilo, se nota que no hay manifestaciones, hay pocos polis por aquí -, suelta aliviado Sergio.

-Solo me faltaba eso, tener que salir corriendo -, responde ella.

-¿Qué pasa? ¿No has tenido buen día? -, insiste Sergio.

-Mejorable, pero vamos pensaba que irías al grano desde el principio. Han pasado diez días y habrás tenido tiempo para buscar soluciones ¿no? -.

-Sí, sí. Claro, claro. Joder de hecho he pensado que no había mejor sitio que este, donde quedábamos al principio -.

-Ya me he dado cuenta, ya. Tú y tus detalles…

-Pues yo quería explicarte que estamos en la segunda legislatura. A punto de terminarla y con la necesidad de votar. ¿Queremos continuar con el mismo gobierno o decidimos cambiar…? -. Recita Sergio, como si fuera un discurso perfectamente repasado.

-¿Cómo? ¿Qué dices de legislatura? Me estás vacilando, ¿no? -, pregunta descolocada Cristina.

-Nada de eso -, responde Sergio, consciente de que ha recuperado el control de la conversación.

En ese momento un grupo de universitarios hacen cola para visitar el Congreso. Se amontonan en la parte baja de las escaleras y un policía les confunde con el resto del grupo.

-¡Eh! Ustedes. Venga que la visita va a comenzar, no se hagan los rezagados -. Ambos se miran atónitos y antes de que ella responda al policía Sergio ve su oportunidad y se lanza. Coge su mano y se incrustan en la cola como uno más.

-¿Qué haces?

-Estoy dejando de ser previsible, estoy intentando no ser políticamente correcto, estoy volviendo a sorprenderte.

-¿Y crees que es el mejor momento? Teníamos una conversación a medias -.

-Venga chicos id pasando y entrad por esta primera puerta a mano derecha. Tenemos que pasar todas las mochilas y bolsos por el detector de metales -, interrumpe la voz del vigilante de seguridad.

-No se me ocurre un sitio mejor para charlar y debatir sobre el estado de nuestra relación que este-dice irónico Sergio.

-O sea que yo diciéndote que no sé hacia donde va lo nuestro. Que me veo estancada y tú te lo tomas a cachondeo -, responde Cristina

-Todo lo contrario, mi único interés es estimular el consumo. El de ambos, me refiero-.

-Una ironía más y me voy -, añade Cristina.

-Bienvenidos a la Cámara Baja de las Cortes Generales o al Congreso de los Diputados como se le conoce popularmente. Están ustedes en el órgano constitucional que representa al pueblo español. En el corazón de la democracia. Mi nombre es Jesús Sánchez y les voy a guiar por esta casa, acompáñenme. En este primer pasillo se encontrarán con caras más conocidas y otras que le sonarán menos. En los cuadros aparecen todos los presidentes del gobierno desde 1978. Antes de que los juzguen precipitadamente piensen que ninguno de ellos lo tuvo fácil y que todos sacrificaron algo en el camino por servir a su país y por defender la democracia que ahora disfrutamos.

-En serio, no vamos a tener que aguantar esto durante hora y media, ¿no? -, le susurra Cristina.

-Tranquila, déjate llevar. Está todo controlado -, le dice Sergio, mientras traga saliva mirando hacia otro lado. Sus ojos buscan desesperadamente una salida, ve una puerta entornada y cuando piensa en acceder al despacho una voz surge del interior de la sala y comienza a hablar por teléfono. Más adelante están los baños, pero no es la puesta en escena que había pensado. El siguiente cartel le alivia el sofoco: Cafetería.

-Al final del pasillo te separas del grupo y subes las escaleras conmigo. Con naturalidad y sin prisas. ¡Ok! -, dice entre dientes Sergio. A Cristina ese punto de tensión y aventura le eriza la piel. Es una sensación que hace tiempo que no tenía.

-Vale, vale -, acepta sin discusión.

Nadie repara en su ausencia y ambos se sienten aliviados cuando alcanzan el piso de arriba. Por fin vuelve a estar solos.

-Para traerme a una cafetería igual no hacía falta tanta parafernalia -, ataca de nuevo Cristina

-Bueno dijiste que no querías monotonía. Pues aquí tienes algo diferente. ¡Ah! Y por cierto, no vamos a la cafetería -, responde Sergio.

Subiendo las escaleras se ha visto representado en esos estudiantes mucho tiempo atrás, ha recordado la excursión que hizo con el instituto, y que justo al lado de la cafetería se encuentra la bancada de prensa. A la cabeza le llega el pensamiento de aquel día, cuando fantaseaba con ser plumilla para destapar verdades incómodas. -¡Qué listos, estos! Con el bar al lado por si se aburran -.

-Toma asiento -, le dice a Cristina mientras ella mira embobada el hemiciclo desde las alturas, -desde aquí se ve todo mejor -, añade Sergio.

-Es lo mismo que se ve por televisión. Solo que ahora hay aún menos parlamentarios de lo habitual -. Dice Cristina

-Es cierto. Y lo mal que tratamos ahora a la democracia con lo que costó conseguirla, ¿eh? -.

-Supongo que se trata de cuidarla día a día, y los que se sientan en esos sillones no se preocupan mucho por cuidar o defender lo que tienen.

-¿Tú crees que nosotros seriamos buenos políticos? -, pregunta Sergio.

-¿Nosotros? ¿Qué me quieres decir con eso? -.

-No sé, yo creo que tu manera de amar es la manera en que un político ama el poder -. Insiste Sergio.

-¿Cómo? -.

Sí, sí. Mira tú intentas perpetuarte en el poder, tu anhelas el amor para toda la vida, tu piensas en envejecer sentada en el mismo sillón.

¿Y tú que preferirías cambiar de sillón cada dos por tres? ¿o es que ahora te molesta mi forma de querer? -, pregunta Cristina

-No, no es eso. Pero he estado dando vueltas durante todos estos días y creo que la clave está en las legislaturas. Las relaciones de amor deberían construirse a base de legislaturas -.

-¿Has dejado de leer el Marca y te ha dado por leer a Rousseau o Hobbes? -, vuelve a insistir Cristina.

-Quién es la que está ahora de cachondeo. Te estoy hablando en serio. Ese amor para toda la vida que tú quieres solo puede construirse acudiendo a las urnas periódicamente, cada cuatro años, por ejemplo, para saber como se están haciendo las cosas, para saber si el gobierno de turno se ha ganado la confianza de los electores o si por el contrario el voto de castigo les dejará compuesto y sin pareja -.

-¿Y en que se diferencia eso de lo de ahora? ¿En que el qué tal, cómo va todo, tardarás cuatro años en preguntármelo? -, replica Cristina.

-Está claro que necesito un voto de confianza. El trabajo me ha absorbido en los últimos meses, me he dejado llevar por la rutina y no me he preocupado por nosotros. Pero también he aprendido de los errores y no voy a repetirlos -.

-¿Te veo muy seguro? -, le sugiere Cristina.

Sin seguridad en si mismos los políticos que se sientan aquí perderían su careta. Irían desnudos.

-¿Y tú pretendes ser solo fachada? -, vuelve a preguntar Cristina.

-Sabes que no. Y para que veas que no es así me gustaría poder terminar de explicarte mi teoría sobre nuestra relación -.

-Espero no arrepentirme, adelante -, dice Cristina.

-He pensado en todo -, dice entusiasmado Sergio, -con que haya gabinete de crisis cada vez que una discusión o problema haga tambalearse al gobierno, con los congresos del partido en forma de citas y planes juntos para estrechar lazos con el electorado y con un potente grupo de comunicación detrás que ayude a lanzar nuestros mensajes. Si algo me ha mortificado estos días ha sido la falta de comunicación. Algo fundamental en una pareja -.

Cristina esboza una leve sonrisa que borra de inmediato para adquirir un rictus serio: -¿Y que ocurre si en medio de la legislatura hay una infidelidad? -.

El rumor de pasos y cuchicheos inunda de repente la tranquilidad del hemiciclo. Bueno chicos pues estamos ante la joya de la corona de este edificio. Donde 350 diputados marcan el devenir del país cada día. Se trata de un lugar que adquirió un simbolismo especial aquel 23 de febrero de 1981, la crisis de credibilidad y confianza que sufría el Gobierno de Adolfo Suárez era tremenda y se produjo el golpe de Estado que ya habréis estudiado en clase. Si miráis allí arriba, en el techo todavía se pueden observar los tiros del Teniente Coronel Tejero. En las sucesivas remodelaciones que ha sufrido la cámara no se han querido tapar los impactos de bala para no olvidar lo que pasó.

-Ahí lo tienes, -responde por fin Sergio-, siempre quedará el golpe de Estado o la moción de censura si se prefiere la vía democrática. ¿Qué más quieres? -, dice confiado Sergio.

-Lo que yo quiero es que me vuelvas a sorprender, que me vuelvas a divertir, que sea toda una experiencia quedar contigo.

-Igual lo de hoy es una pequeña muestra de lo que te espera.

-Pues yo espero que no sea todo una bonita puesta en escena y poco más. Quiero hechos, ya me cansé de palabras bonitas, y tiempo. Tiempo para saber lo que quiero.

Claro, claro. Bueno puedes tomarte los días que quieras. Supongo que necesitas reflexionar.

-Sí, eso es lo único que tengo claro ahora.

-Ya me imaginaba que esto no sería tan sencillo.

-Miralo por el lado bueno, todavía puedes buscar un eslogan, ya sabes, algo potente, con sonoridad, para terminar de convencer a alguna indecisa…

-Un eslogan… murmura Sergio con sorna, mientras la ve alejarse por el pasillo. Un eslogan, vuelve a repetir cuando se queda solo recostado en el asiento. Claro era eso… dice mientras se descubre acariciando su esclava. Fue el regalo más importante que ella le hizo en la primera legislatura. Ahí tiene la pista que necesitaba. En ese momento Cristina aparece en el hemiciclo y asciende los escalones que la conducen hasta el estrado principal. Desde allí mira hacia la zona de prensa, justo antes de escribir algo en un papel.

-¡Sergio lucha por lo que quiere!, grita su novio desde la bancada de prensa. ¡Sergio lucha por lo que quiere! Repite de nuevo más alto asomándose a la baranda. Y ella sonríe saliendo de la sala y dejando atrás su voto.





LÍDERES

5 12 2013

“Los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad de su pueblo”. Nelson Mandela

Ahora que el factor humano agoniza la nostalgia se apodera de nosotros. Asfixiados por unos políticos que olvidaron la grandeza de servir al pueblo para servirse de él cada cuatro años, roemos nuestra miseria en busca de unos brotes verdes que no aparecen en una tierra cada vez más árida. En un país donde los oasis se pagan en sobres teñidos de negro y el silencio es cómplice de una mal entendida picardía resulta estremecedor encontrar líderes. Líderes como él, capaces de unir una nación, de lanzar un mensaje, de tener una idea, de trabajar para los demás. Ahora que Nelson Mandela agoniza, la esperanza también se resiente.

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Lleva tiempo ‘Madiba’ -abuelo venerable, como le conocen en Sudáfrica- anunciando el final de su historia, como si este epílogo sirviera para hacer resumen de sus logros y recordar así su legado. Ese ideal de libertad y democracia en el que Mandela convirtió a Sudáfrica, previo paso por la cárcel, donde permaneció 27 años, pero donde nunca abandonó sus sueños. Así pasó de terrorista a mito al derrotar al Apartheid y convertir a todos, de un plumazo, en iguales ante la ley. Algo que suena tan lejano, casi tanto como los 8.500 kilómetros que nos separan.

 

El camino nunca fue sencillo. Nacido en la tribu de los Tembu, fue formado para convertirse en dirigente de su clan, pero desde muy joven se rebeló contra su destino, estudió Derecho y se metió en política para luchar contra la xenofobia imperante en su país. Era un negro en un territorio dominado por blancos que practicaban la exclusión racial y no estaba dispuesto a aceptarlo. Entonces Mandela se convirtió en un número, el 46.664 de Robben Island, la prisión en la que fue encarcelado acusado de alta traición. El suplicio acabó el 11 de febrero de 1990, estaba a punto de nacer una nación multicolor.

 

Sin rencor y fiel a sus ideales de reconciliación alzó la bandera de la transición. Auspiciado por la mayoría negra fue aupado como presidente en las primeras elecciones democráticas que se celebraban en Sudáfrica. Era abril de 1994. Apenas un año después se había metido a toda la nación en el bolsillo. Fue en el Mundial de Rugby de 1995. Sudáfrica logró aquel torneo en casa y la imagen de Mandela entregando la copa al capitán de los Springboks, François Pienaar, forma parte ya de la historia de la humanidad. Sí, deporte y política pueden ir de la mano sin el oportunismo y la superficialidad reinante.

 

En el poder por extraño que nos suene ‘Madiba’ mantuvo su coherencia, no se aferró al sillón y supo marcharse a tiempo, para que otros continuaran su camino. Desde una segunda línea siguió luchando por las causas nobles que defendía como la erradicación del SIDA o de la pobreza en África. Casi dos décadas después de su llegada al poder todavía queda mucho por hacer en Sudáfrica. El panorama social y político ha virado hacia una superioridad del Comité Nacional Africano (CNA) mientras que la mayoría del voto blanco y mestizo lleva demasiado tiempo viviendo en oposición. Y aunque se han reinventado nuevas clases sociales, la unión social parece lejana. Hay siempre una calma tensa y las distintas razas viven juntas pero sin mezclarse.

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La riqueza, por su parte, sigue en manos de los blancos y de una minoría negra, que en la mayoría de los casos está conectada con el poder. El Apartheid dejó también un país en quiebra por lo que el CNA aprobó una ley por la que las empresas tienen la obligación de contratar a los empleados en proporción al número de habitantes de cada raza. Y para muchos esta ley se ha convertido en un Apartheid a la inversa ante la numerosa emigración blanca que se ha producido en los últimos años.

 

Mientras el mito se difumina, los deberes, aun por realizar, se perfilan con mayor crudeza. Poco podrá hacer ya Mandela por esa Sudáfrica que soñó y pergeñó entre barrotes, pero su recuerdo, su figura y sus líneas maestras deberían ser pilares suficientes para reconducir el camino, para volver a creer en el ser humano, para sentirnos representados por nuestros dirigentes. La imagen nos sitúa en el sur de África, pero aquí, en el sur de Europa los trazos de este cuadro deberían resultarnos familiares.  





Indiferencia total

5 09 2010

Palabras vacías, actuaciones vagas, hechos tardíos. Es con diferencia la mejor noticia de un domingo escaso de buenas nuevas y a estas horas todavía me pregunto si acaso esto es noticia. Sé que sí, que esta tregua por fascículos, ese abandono de la violencia y de una lucha armada que suena a otro tiempo, a otro mundo es un paso más para la erradicación del terrorismo de ETA en el País Vasco y en España. Pero el anuncio de ese ambiguo ‘alto el fuego’ de la banda terrorista suena a insuficiente y desfasado, si como asegura la izquierda ‘abertzale’, quieren abrir una vía democrática y sin violencia en defensa de sus libertades.

Se repite la cantinela y los protagonistas mantienen las caras encapuchadas y las pistolas cercanas

El caso es que el anuncio de ETA ha puesto de acuerdo a Gobierno y oposición, y tal vez, eso sea más noticia que la propia declaración de los terroristas, con la que está cayendo. El Ejecutivo Vasco también afirmaba que el comunicado de ETA no cumplía las expectativas de la izquierda ‘abertzale’. La noticia saltaba a media mañana cuando la BBC en exclusiva emitía un vídeo en el que tres pistoleros de la banda leían un comunicado en el que se anunciaba una decisión tomada “hace meses” para “iniciar un proceso democrático”.

Nada sobre la calidad de la tregua, ¿temporal?, ¿definitiva?, así como la petición de la izquierda ‘abertzale’ realizada días atrás. No se renuncia ni a lo que se suele denominar como ‘labores de aprovisionamiento’, ni a la violencia callejera, ni al cobro de la extorsión empresarial. Otra de las preguntas que ronda mi cabeza es por qué se da la exclusividad a la BBC. Nada se deja al azar, supongo, y la repercusión también se buscaba.

Por ello me ha sorprendido aún más el tono otorgado por algunos medios a una noticia, por otro lado, más o menos esperada. Estoy más en la línea de Rodolfo Ares, el titular del Departamento vasco de Interior, que ha manifestado que “el tiempo de las treguas ha pasado” y que no servirá para que la izquierda ‘abertzale’ se presente a las próximas elecciones autonómicas. Son horas, de todos modos, de cautela y escepticismo porque la cantinela ya es conocida y su estribillo se ha repetido en diferentes etapas. Aunque sea inevitable vislumbrar un nuevo camino hacia la paz, porque la esperanza siempre se abre camino.

Sobre todo porque ETA es una organización que se desangra gracias a la buena labor de la Policía Nacional, Guardia Civil y Ertzaintza conjuntada con las fuerzas del orden francesas y portuguesas donde los terroristas han intentando alojar sus madrigueras en estos últimos tiempos. Los bandazos en su dirección, descabezada de los líderes históricos y carentes de unos terroristas convencidos y experimentados en una lucha común son otras de las muestras de esta huída a ninguna parte. Y es que son ya 13 meses sin atentados, más de un año sin tener que lamentar más víctimas, escaso tiempo, de todos modos, para saber si estamos en el comienzo del fin. Se trata tan solo de un gesto para la galería internacional, un aviso para la no-relajación de las fuerzas de seguridad del Estado y una noticia que veremos con indiferencia total, el día que todo esto concluya. Sólo queda esperar y esperanza.

Lee aquí el comunicado completo





La alcaldía de Madrid, ¿el siguiente trofeo?

15 08 2010

No será la primera vez que en estas páginas alegamos que el deporte es un espejo de la sociedad en la que vivimos, un reflejo en el que mirarse para encontrar motivaciones, alegrías y, por qué no, promoción. Algo de eso debe haber visto el Secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, para decidirse a presentar su candidatura a la alcaldía de Madrid en las próximas elecciones municipales de 2011. Allí competirá con Alberto Ruíz Gallardón en un todo o nada que le obligará a dejar su puesto actual, en la Secretaría de Estado, que tan buenas resultados, en forma de preseas y triunfos, ha reportado a nuestro país desde que en 2004 Lissavetzky cogiera sus riendas.

Lissavetzky-Gallardón, el duelo que viene

Se trata de una apuesta personal del Presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, con la clara intención de recuperar la plaza madrileña en manos del PP en los últimos años. Es un golpe de mano eficaz, una de las caras más reconocidas de las filas socialistas y, sin duda, uno de los más exitosos. Su magnífica labor al frente del Consejo Superior de Deportes, del que es también Presidente, ha coincidido con una de las épocas más doradas de nuestro deporte. Lo que contribuirá en una campaña electoral en la que ya cuenta con un perfil conocido por la gran mayoría de votantes.

Los problemas pueden aparecer ahora. Y Lissavetzky debería ser el más escrupuloso de cuantos políticos y asesores se rodee para no mezclar una faceta y otra. Para no aprovechar, en definitiva, su presencia pública en los inminentes éxitos del deporte español (que seguirán llegando) como coartada para ese mes de mayo de 2011 en el que seguramente ya estén puestas buena parte de sus ilusiones y trabajo. No lo debería utilizar él ni lo deberían utilizar otros.

Él ya ha asegurado “sentirse preparado para encabezar la lista del PSOE a la alcaldía de Madrid”, a la vez que ha reconocido no partir de cero en esta carrera por el sillón municipal. Esta predisposición le ha colocado como el único candidato, por el momento, entre las filas socialistas, mientras que Trinidad Jiménez (candidata a las primarias del Partido Socialista Madrileño para la presidencia regional) ya se ha apresurado a afirmar que junto a Jaime formarán un tándem ganador. Es otra manera de evitar obstáculos internos, aunque en este caso, ambos cuentan con el aval de Zapatero. Y eso ya les da cierta ventaja en la línea de salida.

Lissavetzky de 58 años, doctor en Ciencias Químicas y militante del PSOE desde hace 36 años está ante la competición más importante de su vida. Y es de esperar que tanto tiempo rodeado de deportistas le haya servido para aplicar el juego limpio y las conductas deportivas que con tanto ahínco ha defendido desde la Secretaría de Estado para el Deporte. Su lucha incesante contra el dopaje deberá trasladarse ahora a las corruptelas políticas y a los diferentes abusos de poder que anidan en los bajos fondos de la comunidad madrileña, aunque ésta no sea una excepción en el resto de España. La carrera con Ruíz Gallardón se presenta interesante y apasionada, como una reválida en la que ambos intentarán quitarse una espina común: la consecución de unos Juegos Olímpicos por los que, curiosamente, ya han trabajado codo con codo para su ciudad.





Bienvenida Miss Obama

5 08 2010

Luis García Berlanga ya nos retrató hace cerca de 60 años en esa sátira ácida y velada que fue Bienvenido Mister Marshall. Aquella era una España en blanco y negro que aislada en el ámbito internacional abrió sus brazos a ese plan de rescate  económico que nos sacara de la penumbra. Ahora, algo hemos mejorado pero parece que no hemos evolucionado tanto. Sólo ha hecho falta la visita a nuestro país de Michelle Obama y Sasha, su hija menor, para que los acordes de aquel “americanos, vienen a España guapos y sanos// viva el tronío de ese gran pueblo con poderío” hayan vuelto a resonar en mi cabeza.

Michelle Obama y su hija, Sasha, pasean por las calles de Marbella

Y es que la España más cañí ha salido a recibir a la familia Obama como si éstos trajeran la cura de todos nuestros males. Esta vez no. Simplemente vienen a hacer turismo, a descansar y a disfrutar de parte de nuestra cultura, todavía exótica para algunos.La polémica tampoco se lo ha querido perder y desde el primer momento ha estado presente en la visita ya que el hotel en el que se hospedan Michelle y su hija está situado en el término municipal de Benhavis y no en Marbella, aunque la cuna de la Costa del Sol parece haberle ganado la partida mediática. A salir en la foto nos apuntamos todos.

Por si  esto fuera poco, y siguiendo la estela berlanguiana, la ciudad malagueña había decorado la ciudad con carteles, uno de ellos enorme, en el que se podía leer: “Welcome Obama’s family, Gracias por escoger Marbella” junto con banderitas nortemaricanas. Para sentirse como en casa. Afortunadamente, y tras el escarnio público producido en la prensa internacional, las pancartas han sido retiradas. Los que no se han retirado, sin embargo, son los árboles o las flores plantadas para la ocasión, para una visita de cuatro días.

La visita, convertida ya en apertura de todos los informativos nacionales y periódicos generalistas, no habrá tenido a buen seguro el efecto deseado por la familia Obama. Seguidos por una marea de cámaras, curiosos, agentes del orden y la propia seguridad norteamericana, el supuesto descanso se habrá relativizado. Nosotros, por si acaso, ya hemos convertido en ‘tour’ turístico el pequeño paseo que madre y hija se dieron ayer por la tarde por el casco antiguo de Marbella y no sería de extrañar que en algunos de los chiringuitos de la Costa del Sol, uno ya pueda encontrar la tapa Michelle Obama.

Esperemos que el atardecer desde La Alhambra, del que han podido disfrutar esta tarde Michelle y Sasha, haya paliado algo tanto despropósito. Refugiadas entre los muros de la fortaleza árabe la familia Obama habrá podido disfratar de la mejor puesta de sol del mundo, tal y como afirmó hace años Bill Clinton tras vivir esa experiencia junto a su familia. Lo que considero que no tiene remedio es la oportunidad perdida y eso, a pesar de los 800 millones de euros que según un estudio de Oak Power Comunicación esta visita ha generado en términos de publicidad.

Se ha desaprovechado una ocasión única para relanzar la imagen de una zona de la península ibérica demasiada relacionada con los escándalos políticos y con la lacra del racismo y la xenofobia que es el principal dedo acusador con el que se señala a España desde el extranjero. Faltó tacto, clase y discreción. Porque la imagen exportada al mundo es ahora a color pero las flamencas han sido reemplazadas por quinceañeros y mirones de medio pelo, y además hemos perdido la gracia natural de José Isbert suplantado por el afán político de nuestros días: hacerse notar.





Estocada a la fiesta

28 07 2010

Ha sido el último capotazo a la fiesta. La estoacada definitiva en tierras catalanas. Pero ésta vez, la faena no se ha realizado sobre el albero, sino sobre el parqué del Parlamento de Cataluña. Esta mañana el Parlamento autónomo ha escuchado la propuesta de la Iniciativa Lesgilativa Popular que pedía la abolición de las corridas de toros en la comunidad catalana. La propuesta ha salido adelante con 68 votos a favor y 55 en contra, a los que hay que sumar 9 abstenciones. La Ley entregará en vigor el 1 de enero de 2012, por lo que a la Monumental la quedan todavía alguna que otra tarde de gloria, luego, pasará a mejor vida engullida por el capitalismo para convertirse en un centro comercial o en el museo de otra época.

Las protestas han llegado hasta las inmediaciones del Parlament

La Iniciativa Legislativa Popular fue presentada por la plataforma Prou! ante el Parlament, avalada por 180.000 firmas. Así, fue admitida a trámite el pasado mes de diciembre. Desde entonces el debate saltó del ruedo a las gradas y de ahí al parqué del Parlamento autónomo donde se han escuchado argumentos a favor y en contra de todo tipo. Muchos han sido los toreros que han querido en este tiempo mostrar su apoyo a la fiesta nacional en tierras catalanas y fuera de ella, como José Tomás que tiene en la Monumental su coso fetiche o Serafín Marín, quien llegó a realizar el paseillo con la senyera y barretina a cuestas, el pasado mes de mayo.

Sin embargo, el apoyo mayoritario de CIU y de su líder, Artur Mas a la iniciativa, respaldada también por ERC (Esquerra Republicana) e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV-EUiA), ha resultado clave para que prosperara la propuesta y terminara aprobándose por mayoría. Por su parte, el Presidente José Montilla ha asegurado que ha votado en contra de la prohibición. Lo cierto, es que se termina así con siglos de historia -los primeros festejos taurinos en Cataluña datan de 1387- en una sesión histórica que ya contaba, a pesar de todo, con el precedente canario. Allí las corridas de toros están prohibidas desde 1991. No obstante, existe una excepción en la recién aprobada Ley en tierras catalanas. Los tradicionales ‘correbous’, festejos taurinos muy arraigados en algunas zonas de Cataluña y que no terminan con la muerte del animal, no serán censurados.

A La Monumental se le agotan las tardes de gloria

Y es que la Ciudad Condal siempre fue un referente de los festejos taurinos. De hecho a lo largo de su historia Barcelona conoció tres plazas diferentes, aunque actualmente sólo la Monumental continuaba llenándose hasta la bandera. La Barceloneta (también conocida como El Torín) que databa de mediados del siglo XIX y Las Arenas, hoy en proceso de transformación en centro comercial, perecieron antes de que la prohibición acabara con ellas.

Porque independientemente de que uno sea pro-taurino o anti-taurino, si nos encontramos, como todo el mundo asegura, en una sociedad democrática, plural, moderna, esta decisión suena extridente. Si funcionamos a base de prohibiciones no debemos estar tan evolucionados como pensábamos, más aún cuando nos en muchas ocasiones nos rasgamos las vestiduras por preservar las libertades de todos los ciudadanos. Pues asistir a una corrida es una libertad tan digna y respetable como no hacerlo y no me creo el discurso de la protección del toro. Protejan al lince, al muflón o al buitre leonado, animales, éstos sí en verdadero peligro de extinción. Huelga decir, además, que hay temas de mayor enjundia sobre los que preocuparnos y debatir.

La estocada, en definitiva,  ha venido propiciada por un halo político que lo ha terminado de enmarañar todo. De eso se quejan hoy muchos taurinos y gentes de la profesión. Porque los políticos tampoco han tenido en cuenta la gran cantidad de dinero que genera una fiesta que guste o no es uno de nuestros signos de identidad más allá de los Pirineos. Estamos hablando de uno de los negocios más prósperos de un país acuciado por una crisis económica que perderá con esta decisión un buen puñado de puestos de trabajos. Éstas serán sólo algunas de las consecuencias de una Ley que nos retrotrae al pasado, a la España del blanco y negro en un peligroso salto donde las libertades se acotan.





Cameron llega a Downing Street

11 05 2010

Hoy se ha puesto fin a 13 años de gobierno laborista  en el Reino Unido. Hoy Gordon Brown ha renunciado como primer ministro británico. Hoy la Reina Isabel II ha encargado formar gobierno al conservador David Cameron. Tras las elecciones celebradas el pasado 6 de mayo en las que el candidato conservador se alzó con la victoria mínima sobre el partido laborista encabezado por Gordon Brown, hoy se ha dado el siguiente paso.

Cameron junto a su mujer ante su nueva morada

Con ese paso se ha puesto fin a cinco días de incertidumbre en el Reino Unido y en el resto de Europa. No obstante, éste es sólo el primero de los que vendrán a continuación. El más inminente será el acuerdo con los liberal-demócratas de Nick Clegg, la tercera fuerza más votada, y de quien muchos aseguran que se convertirá en el número 2 del futuro gobierno de coalición. El acuerdo parece inminente y con él, llegará hasta el número 10 de Downing Street el heredero de Margaret Tatcher. Ese heredero se convertirá con 43 años en el primer ministro más jóven de Reino Unido en casi 200 años.

Cameron buscará una coalición “completa” tal y como ha asegurado a las puertas de su nueva morada. El Reino Unido lo necesita y un gobierno fuerte, estable  y unido debe ser el mejor empujón para la recuperación del país anglosajón. Ese acuerdo tendría que ser ratificado por el 75% de la ejecutiva y el 75% del grupo parlamentario. El acuerdo presentado por los conservadores, según se ha publicado en diversos medios, contemplaría la formación de un Gobierno de coalición y la reforma del sistema electoral. Aunque esto necesitaría ser aprobado en referéndum.

Así, el nuevo sistema electoral no sería el modelo proporcional que desean los liberal-demócratas que, por el contrario se asegurarían que los diputados fueran elegidos con el apoyo mayoritario de los votantes de su circunscripción. Con el actual sistema el reparto de diputados ha quedado de la siguiente manera: 307, los laboristas, 258, los laboristas y 57, los liberal-demócratas. Con el nuevo sistema, en las elecciones del 6 de mayo, las distancias entre unos y otros se habrían reducido. Ése será el primer reto de Cameron.