El fútbol vuelve a casa

21 08 2010

Habían pasado más de tres meses desde el último partido, el mismo tiempo que se había consumido desde la última celebración, el último título (ya penúltimo), la última fiesta. Hasta hoy, el día, mejor dicho, la noche que el fútbol volvió a casa. Bastó un boceto, apenas unas pinceladas de Messi por aquí, un tiralíneas de Xavi por allá, un sprint de Pedro o el fino acoplamiento que demostró Villa. Un poco del Barça esta noche fue demasiado para el Sevilla de Antonio Álvarez, más concentrado en la Champions que en la Supercopa de España.

El Barça sumó su primer título de la temporada, el 8º de la 'Era Guardiola'

El Camp Nou volvió a revivir sensaciones pasadas, volvió a disfrutar de los suyos, del juego armónico de los chicos de Guardiola, de la victoria cómoda, del Barça de siempre. Y palpó nuevas experiencias. Por fín, una remontada, tan escasas como necesitadas hasta ahora. Por fín, David Villa, el 7 de España y del FC Barcelona comenzaba a deleitar al coliseo azulgrana. Por fín, Sandro Rosell se presentaba en el palco del Camp Nou con los galones de Presidente colgando de su americana.

Y entre medias el Sevilla como convidado de piedra e invitado aguerrido. El 3-1 de la ida aportaba morbo y emoción para un encuentro que en esta ocasión no sería descafeinado. Porque unos y otros contaban, a priori, con todos sus hombres para intentar levantar el primer título de la temporada. Aunque Guardiola ya avisó en la previa que no todos los internacionales españoles estarían en el once inicial.

El Guaje no necesitará adaptación, se entiende a la perfección con todos

No hicieron falta. Al descanso la eliminatoria estaba ventilada. El Barça ganaba 3-0 gracias una vez más a las genialidades de Messi, al descaro de Pedro y a la eterna brújula de Xavi. Con ellos  sobre el verde, se nos olvidó que Guardiola se había dejado parte de la artillería en el banquillo: Ibra y Villa lo vieron desde el banco, al lado de Pep. Desde allí pudieron observar que el Sevilla salió atemorizado al Camp Nou y se fue trasquilado. Álvarez reservó jugadores confiado en la renta de la ida y con el temor de la remontada. La propia y la ajena.

Cuando los hispalenses quisieron despertarse el vendaval azulgrana, la tormenta perfecta, les había pasado por encima, habían anulado todas sus defensas y habían desparramado su ventaja con ese canto sinfónico que tanto se echaba de menos por el Camp Nou. Una vez convertido el Sevilla en un juguete roto en manos de los culés, éstos se dedicaron a dormir el partido y hacer de la pelota un cómplice que no los delatará jamás porque nadie la trata con más mimo. Y para cuando las fuerzas flaqueaban entre los internacionales españoles (los que llevan menos kilómetros de pretemporada), Guardiola movió las piezas buscando más control y pegada. Iniesta y Villa fueron recibidos como lo que son: héroe el primero, nuevo ídolo el segundo. De su conexión nació el cuarto cuando ya el partido expiraba. La jugada la culminó Messi, demostrando que para él no hay pretemporada. Era su tercer gol de la noche, suma 130 con la camiseta azulgrana, a la altura de Eto’o y Rivaldo, y lo que queda…

El único pero para el Barça fue esa suplencia de Ibrahimovic (no llegó a disputar ni un minuto) que reabre el debate su posible marcha. El fichaje más caro de la historia culé no encuentra el feeling con Guardiola y mientras Bojan le adelanta en la rotación, la amenaza de Villa aumenta cuando éste apenas ha disputado una decena de minutos. Pep habla más claro de lo que algunos creen y su mensaje esta noche fue contundente. Ibra participó en la 9º Supercopa de España del Barça cuando las circunstancias no dejaban otra escapatoria al técnico culé, pero una vez recuperado el orden establecido el ‘9’ azulgrana pasó a un segundo plano y pocos repararon en esa ausencia de protagonismo de un hombre acostumbrado al foco mediático. Al Camp Nou le dio igual. El fútbol había vuelto a casa.

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Amigos para siempre

5 05 2010

Tenerife ha sido siempre una isla afortunada y amiga, y un destino estival perfecto para los culés. Anoche no fue una excepción y eso que en esta ocasión la situación era de todo menos amigable. El Tenerife se jugaba salir del pozo del descenso tras una temporada en la que ha sido inquilino habitual de las zonas bajas de la clasificación. El Barça buscaba superar una estación más de esa carrera endiablada en la que está sumido para atrapar una Liga que, pase lo que pase ya, será de récord

El Barça, liderado por sus canteranos, no da su brazo a torcer en la recta final del campeonato

Por ello el primer tiempo estuvo más igualado de lo esperado. Al descanso el 1-1 que reflejaba el marcador hacía justicia a los méritos de unos y otros. Mucho control del juego por parte de los azulgranas y máxima efictividad de los ‘chicharreros’. El Tenerife se resistía a ser simple comparsa en la lucha por el título de los culés y el susto acongojó a más de uno. Viejos fantasmas sobrevolaron el Camp Nou.

Hasta que la osadía de la juventud derribó fatalismos pasados. Fue la última arma culé, el último as que Pep se ha sacado de su chistera cuando pocos confiaban en su aportación a este equipo quien deshizo el entuerto. Nuevamente Bojan sacaba de un problema a los suyos haciendo lo que mejor sabe: marcar goles. El de Linyola está completando un final de temporada magnífico, ha sentado en el banquillo al gran fichaje de la temporada y se encuentra a tan solo dos goles de superar su mejor registro anotador como jugador azulgrana en una temporada. Ayer, sobre el campo, volvió a ganar la partida a Ibra (a pesar de la buena asistencia del sueco en el primer gol del Barça), peleado con todo y con todos. 

El ‘poder de la cantera’ se dejó sentir una vez más en el Camp Nou y a Bojan se le sumó Pedro, sin duda, el jugador revelación de la temporada en la Liga BBVA, para devolver las aguas a su cauce y arrebatar de golpe el sueño de puntuar en el Camp Nou a sus paisanos. Luego llegaría Messi el estilete de esa Masía en la que todos ellos han mamado el barcelonismo desde su más tierna infancia para completar la fiesta, asegurarse la bota de oro al máximo goleador europeo y poner casi inalcanzable el pichichi para el resto.

Ellos también son amigos para siempre porque comparten una misma filosofía de juego, unos mismos valores dentro del terreno de juego, han crecido juntos con una pelota como principal distracción y ahora están haciendo historia con esa misma herramienta en la que hoy es su profesión. Con ellos por bandera el Barça ya ha superado el récord de puntos conseguidos en una Liga (suman 93) de la que todavía quedan dos partidos  por disputar. Por lo que el listón aun puede subir. A ello puede obligarle hoy el Madrid, quien tendrá que demostrar esa amistad, precisamente, en otro archipiégo de infausto recuerdo blanco.





El resbalón más inoportuno

20 04 2010

[Crónica] Ha sido la primera vez en 19 meses en la que la decepción y los errores superan a los argumentos positivos. El Barça no ha comparecido hoy en Milán, se ha quedado aposentado en los lujosos asientos de su autocar y ha llegado al partido demasiado tarde. La derrota hoy en Milán por 3-1 frente al Inter de los ‘viejos conocidos’ ha llegado en el peor momento, en el partido más importante de los azulgranas en toda la temporada. Tocará remontar en el Camp Nou y el gol de San Pedro, es el único motivo de fe.

Piqué, de lo poco destacable hoy, tuvo la última ocasión del partido

Al Barça le faltó de ésta, pero también confianza y fútbol desde el principio. El Inter como si esperara una salida en tromba de los azulgranas (hoy de un color tan indescifrable como su juego) se parapetó alrededor de Julio César esperando las embestidas. Una vez transcurridos diez minutos y visto que el ogro no asustaba tanto se dedicaron a adelantar líneas y buscar el partido que querían. Robo en el centro del campo y balón en profundidad para las galopadas de Eto’o y Milito.

A partir de entonces la presión del Inter ascendió gradualmente y no era extraño ver a Eto’o y a Pandev perseguir como posesos a los defensas azulgranas. Daba igual que fuera Puyol o Piqué quien sacara el balón y por detrás Motta, Sneijder y Cambiasso llevaban puesto el mono de trabajo desde el túnel de vestuarios. Su derroche físico rayó a una altura superlativa. Así fueron ahogando a la sala de máquinas de culé donde los errores en los pasos se sucedían. Éstos eran el preludio de cada aproximación del Inter y así llegó el primer susto. Fue un tiro desde la frontal de Eto’o que Valdés repelió bien y el rechace le cayó a Milito que escorado no supo encontrar portería.

Perdonó el Inter y mató el Barça. A la siguiente jugada una incorporación de Maxwell obtuvo el premio del gol. El brasileño se vio solo, tal vez nadie le temía, y llegó hasta la cocina, hasta la línea de fondo para poner un balón atrás, al punto de penalti que recogió muy bien Pedro, San Pedro Bendito para colocar el 0-1 provisional. Otra vez el canterano sacaba las castañas del fuego a los culés.

Pero el gol no cambió el panorama. Todo lo contrario, espoleó al Inter que tuvo de nuevo en las botas de Milito el empate. El argentino volvía a cruzar demasiado el balón ante la salida de Valdés. El gol se lo había dejado en bandeja Sneijder con un pase en profundidad que desarborló la defensa culé. El holandés fue el mejor de los nerroazzurro y como nadie se atrevía con Valdés fue él quien dio el paso al frente. A la tercera fue la vencida y tras un centro raso de Eto’o desde la derecha, el balón le caía a Milito que se revuelve hasta que ve más solo que la una a su compañero Wesley en el segundo palo. Éste, que no es cojo, superó al portero catalán por el primer palo.

El 1-1 hacía justicia a lo visto sobre el terreno de juego. Quizá por eso ambos equipos se dieron un respiro y velaron armas para el segundo tiempo. Fue entonces cuando el árbitro reclamó su cuota de protagonismo para sacar una tarjeta absurda a Busquets por protestar, como había hecho antes con Eto’o por lanzar una patada al balón tras un dudoso fuera de juego, o como haría después cuando todos los jugadores del Inter le comieran a protestas para reclamar una tarjeta amarilla a Puyol que tardaría más de 20 segundos en mostrar. El capitán azulgrana se perderá la vuelta en el Camp Nou.

El descanso sentó mejor al Inter porque ahora el ogro vestía de neroazzurro. Ese huracán agitado por una afición que convirtió San Siro en una olla presión, avisó pronto de sus intenciones. La primera intentona nació, una vez más, de los pies de Milito que puso un balón de oro en el segundo palo al que no llegó Pandev. El siguiente, en otra contra mortífera del Inter, Milito la puso atrás y Maicon acertó con la diana. Ese gol animó aún más a los hombres de Mourinho que por esos momentos zarandeaba a los culés.

El Barça intentó levantarse y Julio César lo impidió. Hizo un paradón tras un cabezazo de Busquets que remató completamente solo un córner botado por Xavi. Ahora el que perdonaba era el Barça y el que mataba, a la contra, eran los italianos. Nuevamente el triángulo mágico, Eto’o, Sneijder y Milito, traían de cabeza a la zaga culé. El centro del camerunés era rematado en primera instancia por el holandés, para que el argentino rematará en fuera de juego a las mallas. El árbitro no quiso saber nada de los reclamos azulgrana.

También haría caso omiso cuando Alves fue derribado por detrás dentro del área tras una entrada de Sneijder. No contento con eso mostró la cartulina amarilla al brasileño por ‘tirarse’. Para entonces el Barça acosaba al Inter en busca de una remontada homérica. Posteriormente Julio César volvería a salvar a los suyos, con un paradón al tiro de falta de Messi, una de las pocas apariciones del 10 hoy. Todavía tendría una más el Barça aunque esta vez sería Lucio el que salvara el remate de Piqué, quien ya ejercía de delantero centro, bajo palos.

Esos últimos minutos, marcados por el cerrojazo interista, han sido un avance de lo que nos espera en el Camp Nou. Mourinho está donde deseaba, el Inter donde soñaba. La vuelta será más dura, más áspera y, sobre todo, muy emocionante. La ventaja es seria, pero remontable. Remontable al menos por este Barça, por el mejor Barça de la historia, el mismo que ganó 2-0 en la fase de grupos al Inter -un resultado que le valdría en esta ocasión-, el mismo que no había fallado en ninguno de los compromisos importantes en los últimos 19 meses. Definitivamente el resbalón ha llegado en el momento más inoportuno.





El campeón pasea su estela

17 03 2010

Ha sido un paseo de esos que daba más habitualmente la temporada pasada, una baile donde los pasos los marcaba el más grande, una sinfonía donde ni siquiera se han necesitado a todos los tenores. Ha bastado uno, Leo Messi, siempre Leo, para dar un puñetazo en la mesa y recordar a Europa que el campeón no va ceder ni un metro en la defensa de su trono. El paseo ha sido aderezado por ese tinerfeño que ha acercado aún más ‘la isla amiga’ a Barcelona, Pedro; y un canterano al que comienzan a salirle los colmillos, Bojan.

Messi dirigió la orquesta a su gusto y gana

Guardiola, una vez más, dio otra lección magistral de cómo remar río arriba, de cómo superar cualquier imprevisto. Hoy faltó el cerebro, y las piernas, los brazos y el tronco siguieron respondiendo. Faltó Xavi, por una lesión de última hora que le tendrá apartado diez días y el equipo no echó de menos al mejor jugador del mundo en su puesto. Pep quiso añadir más pimienta y prescindió de Ibrahimovic. Aviso y toque de atención para el sueco con un mensaje velado, quien pestañea pierde su puesto.

Ese mensaje lo han recibido otros antes y parece que surte efecto, porque Henry va recuperando poco a poco su forma física, su hambre y su implicación con el equipo. Hoy volvió a cumplir un correcto partido en el que se supo adaptar a la perfección a su posición de falso delantero centro. Su movilidad, sus desmarques y la fijación de la defensa bávara abrió huecos y repartió oportunidades a sus compañeros.

Por detrás el valladar hoy fue Touré, quien se convirtió en el faro y guía de la sala de máquinas culé. Entre el costamarfileño, imponente en la recuperación y perfecto en la distribución del balón, y Busquets nos hicieron olvidar que había un tal Xavi en la grada. Casi nada. La mala noticia fue ese golpe que obligó retirarse al ’16’ azulgrana y cuyo alcance todavía se desconoce. Con esa fenomenal interpretación, la retaguardia, la batería, apenas necesitó tirar de tambores de guerra para alejar el peligro. Puyol y Piqué apuntalaron esta vez la defensa y taparon los lunares que Maxwell deja por la izquierda.

Del resto se encargó Messi. Él solo se inventó el primer gol en una de esas arrancadas que ya son denominación de origen buscando en todo momento el hueco para cargar su pierna, la luz por la que escapar del valle de piernas alemanas. La encontró en la escuadra de Lehmann y el Camp Nou ya sabía que la fiesta había comenzado. A ella se sumó Pedro, demostrando que él no desaprovecha las oportunidades. El festival continuó en la segunda mitad cuando Messi volvió a reclamar su cuota de protagonismo, tras el 3-0 el Barça buscó la novena sinfonía, gustándose en cada jugada, en cada pase, en cada combinación. La puntilla, el estacatto, lo puso Bojan, reivindicándose en sus escasos minutos.

Para entonces el Camp Nou enloquecía al grito de ‘sí, sí, sí, nos vamos a Madrid’, y aunque para eso todavía queda mucho que remar río arriba, la orquesta de Guardiola vuelve a afinar cuando más revueltas bajaban las aguas. En el horizonte comienza a vislumbrarse el sueño mientras crecen las pesadillas, entre paseo y paseo.





Messi vuelve marcando diferencias

6 08 2009

Ha necesitado apenas un par de partidos amistosos y dos semanitas de entrenamiento para volver a mostrar al mundo todo su repertorio. Su magia y sus gambeteos hicieron recuperar la sonrisa a los aficionados culés mientras el pánico se instala poco a poco en las defensas rivales. Anoche lo sufrió el Seattle Sounders, la última víctima de Leo Messi y los canteranos del Barça en su gira por EE.UU.(0-4). Estos últimos volvieron a corresponder a la confianza depositada por Guardiola y rubricaron la goleada endosada por los blaugranas al débil equipo norteamericano. Los goles de Pedro y Jeffren pusieron punto y final a la fiesta iniciada por el bigoleador Messi.

Messi marcó de esta manera su segundo gol en el partido

Messi marcó de esta manera su segundo gol en el partido

El Tri-campeón se pone a punto reafirmando su filosofía y su modelo. Da igual quien juegue en este equipo porque los automatismos están memorizados en todos y cada uno de los jugadores. Bueno, igual, igual. Mientras que Xavi esté entre los once elegidos el derroche futbolístico es infinito. Anoche con el ‘profe’ impartiendo una de sus clases magistrales los culés volvieron a recuperar la esencia del equipo arrollador de la temporada pasada. De sus asociaciones con Messi, Bojan o Henry salieron las jugadas de mayor mérito de los hombres de Guardiola. Sobresaliendo por encima de todas el segundo gol de Messi, uno de los mejores tantos de esta pretemporada.

El argentino sigue demostrando su compromiso con la entidad blaugrana a cada paso, en cada declaración y en cada regate. Messi, que este año tendrá más galones y responsabilidades que el año pasado si cabe, parece estar preparado para todo. Por ahora, va recuperando en el campo el tono físico y el instinto goleador que el año pasado le llevó a coronarse como el mejor jugador del mundo. Anoche volvimos a disfrutar de sus diagonales, de sus gambeteos y de una punta de velocidad con el balón pegado al pie de la que aun se esparan un par de velocidades más. Sus goles abrieron el camino de la goleada, pero hubo mucho más.

Porque Guardiola  cambió a todo el equipo para la segunda parte y a los recambios les costó entrar en juego. Como le había costado a Henry en la primera parte. Quizá el galo fue el más apagado de un equipo que busca repetir imposibles en los próximos diez meses. Sin duda, el sustituto de ‘Titi’ tras el paso por los vestuarios, Pedro mejoró sus prestaciones y a estas horas Guardiola puede haber deshechado la opción de reforzar la posición de extremo, viendo lo que tiene en casa. Porque por el otro extremo apareció el hispano-venezolano Jeffren con una velocidad endiablada y una llegada por la espalda del defensa ‘made in Guardiola’ como demostró en el tercero de la cuenta culé. Con ellos dos, dándoles confianza y otorgándoles minutos, el Barça puede tener los necesarios refuerzos para la tripleta atacante.

Guardiola quiere sacar el máximo rendimiento de sus jugadores. Lo está consiguiendo

Guardiola quiere sacar el máximo rendimiento de sus jugadores. Lo está consiguiendo.

Entre el resto de fichajes destacaron los laterales Maxwell y Henrique. Sí, el brasileño repescado esta temporada del Bayern Leverkusen, jugó como sustituto de Alves y aunque éste es irremplazable, Henrique jugó con criterio y no dudó en sumarse al ataque. De todos modos, se hechó de menos la consistencia del ‘2’ azulgrana. El que sí demostró mayor consistencia y atrevimiento a la hora de ayudar en ataque fue su compatriota, el ex-interista Maxwell, quien realizó continuos dos contra uno con Pedro en la banda izquierda. Parece que el brasileño se ha adaptado rápido a la filosofía ‘Barça’ y se lo pondrá difícil a Abidal en el lateral izquierdo.

Del resto, destacar el descaro de Dos Santos, el hermano menor de Giovanni Dos Santos, que fue el encargado de llevar la manija ofensiva del Barça en la segunda mitad, y la templanza y sangre fría del central Marc Muniesa, quizá eso explica el desplazamiento de Henrique hacia el lateral. Sin olvidar el débil nivel del Seattle Sounders totalmente desarbolado y sin ningún tipo de recursos ante el juego culé. Guardiola, que ha terminado muy contento tras el partido, va recuperando el hambre de un conjunto que el año pasado se dio un atracón de fútbol, goles y títulos. Y todavía falta la guinda del pastel, la magia de ‘Ibracadabra’, para que la función sea completa. Tomen asiento y prepárense.

Mira aquí los goles y el resumen del partido: