Susto en París

15 09 2010

La noticia saltaba a eso de las 20.30h. cuando estábamos a otra cosa. De repente los teletipos, las agencias o las redes sociales se colapsaban ante la amenaza de bomba en el corazón de Francia. En una Torre Eiffel abarrotada, como siempre, en este final de verano de turistas, curiosos y parisinos una bomba amenazaba a las más de 2000 personas que disfrutaban de la vistas y de la fresca brisa de septiembre. En pocos minutos todas ellas fueron desalojadas por la policía parisina. Lo mismo ocurrió en parte del parque adyacente del Campo de Marte (Champs-de-Mars) tras la anónima llamada telefónica.

Instantánea de la Torre Eiffel acordonada por la Policía

No fue el único aviso de bomba y la psicosis se extendió hasta la estación de metro ligero más cercana a una de las imágenes más representativas de la Ciudad de la Luz. Las autoridades también desalojaron la estación de Saint-Michel de RER. A las 21.00h la zona había sido desalojada por completo por los gendarmes y la zona había quedado acordonada. Así se mantuvo hasta la medianoche cuando el cuerpo de artificieros había inspeccionado piso por piso la torre comprobando que todo había sido una falsa alarma. Los muelles del Sena y el Campo de Marte han sido las áreas designadas para alojar a los turistas mientras se producía la inspección.

La falsa alerta ha coincidido, y quizá por ello se ha dado más credibilidad a la llamada, con la aprobación en la Asamblea Nacional de un decreto por el que se prohíbe llevar  en público el velo islámico integral, aprobada apenas unos minutos antes de que se produjera la llamada. Además la cercanía con el aniversario del 11-S ha terminado de desatar todas las especulaciones, por lo que el tráfico y el resto de transportes públicos han visto reducida su tránsito habitual.

Se trata de un aviso más, de una amenaza macabra que dejará el poso de la duda. Realidad o ficción, advertencia o simple gamberrada. Parece un tema demasiado serio como para tomárselo a broma y precisamente Francia, la Francia multicultural y multiétnica debería ser más sensible a estos temas, así como replantearse si no es demasiado tarde para terminar con unas tradiciones que algunos, equivocadamente, han adoptado como derechos.

Mira aquí las imágenes grabadas por un videoaficionado:

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La dictadura de Contador

26 07 2010

Como los grandes héroes que han escrito las páginas  más doradas de este deporte, Alberto Contador abrió una nueva puerta que le acerca un poco más a ese Olimpo presidido por Eddie Merckx, Jacques Anquetil, Miguel Indurain o Lance Armstrong. Con su tercer disparo al cielo de París asciende un nuevo peldaño en esa jerarquía que algún día terminará enfrentándolo ante la historia. Franqueado por Andy Schleck y Denis Menchov, el himno español volvió a resonar en los Campos Elíseos, en lo que ya se ha convertido en costumbre en la capital gala; aún más, en el mundo entero. 

Contador repite experiencia y sensaciones sobre los Campos Elíseos por tercera vez

Y es que los acordes de la Marcha Real nos han puesto los vellos de punta en este mes de julio desde Londres hasta Johannesburgo, pasando por Alemania o París. En la capital gala esta vez no se confudieron con la música y Contador lo agradeció con una sonrisa que delataba el éxtasis y el orgullo ante lo conseguido. El ‘Pistolero de Pinto’ ya había padecido bastante. Porque éste ha sido el Tour más sufrido, decidido apenas por un puñado de segundos.

Contador lo llegó a ver perdido en esa contrarreloj final en la que las piernas no terminaron de responderle como esperaba. Fue allí cuando sacó toda su casta y el orgullo de campeón para defender ese maillot amarillo tan anhelado. Fue allí donde descubrió que la clave era saber sufrir. Fue allí donde sentenció su tercer Tour. Sus lágrimas posteriores, su exhausto gesto, sus entrecortadas declaraciones demostraban que el esfuerzo había sido infinito pero también había merecido la pena. La victoria, tras ese padecimiento, se disfrutará más.

Rodeado por la polémica del supuesto ‘juego limpio’, acuciado por la persecución de Schleck, quien ha dado un paso adelante para convertirse en el enemigo del futuro, en el rival del presente, y presionado por sentirse el favorito máximo, Contador no ha dado nunca la sensación de ir muy sobrado encima de la bici como en años anteriores. Ni siquiera cuando la carretera se puso cuesta arriba, pudo imponer el madrileño su característico balanceo. Toque de atención para el futuro.

Todo eso da hoy igual, con un nuevo triplete bajo el brazo, el de la Grand Bouclé, que añadir al otro, al de las tres grandes, conseguido hace un par de años. París se volvió  a rendir a la sonrisa de Contador por tercera vez, la quinta consecutiva en que la bandera española hondeaba en lo más alto de los Campos Elíseos y la decimo tercera vez que un ciclista español se imponía en la carrera de tres semanas más completa. Sí, nos estamos mal acostumbrando pero es que el que pedalea va camino de la leyenda a base de esfuerzo, sacrificio y humildad. Con esas bases seguirá subiendo puertos y luchando contra el crono, imponiendo su dictadura para anidar en la eternidad, donde reposan los más grandes de un deporte homérico.

Alberto Contador, en el podio de París:





París se rinde a Contador

26 07 2009

Será el cuarto año consecutivo en que los acordes del himno nacional resuenen en los Campos Elíseos. Y no debe haber nada más grande para un ciclista español que saborear la gloria bajo el Arco del Triunfo de París. Alberto Contador repite hoy experiencia y sensaciones para conmemorar su segunda victoria en el Tour de Francia, con la que vuelve a demostrar que hoy por hoy es el mejor ciclista del mundo.

Contador repetirá foto en los Campos Eliseos

Contador repetirá foto en los Campos Eliseos

Su victoria ahonda aun más en el injusto veto del año pasado, pero eso son batallas pasadas, que a pesar de todo le ayudaron a engrosar su palmarés. De ese veto sacó partido y el Giro y la Vuelta ganaron en espectacularidad y prestigio con su presencia y sus victorias. Algo similar a lo que ha ocurrido en esta edición del Tour. Su garra y sus balanceos sobre la bici han sido el toque diferenciador de esta edición.

Hoy las celebraciones se han repetido a lo largo de la etapa

Hoy las celebraciones se han repetido a lo largo de la etapa

Sus acelerones y sus disparos hacia la gloria han animado y han puesto algo de chispa a un Tour más descafeinado que de costumbre. La emoción se concentró en la última semana y ahí la jerarquía de Contador no dejó lugar a la duda. Desde Verbier hasta el Mont Ventoux sólo hubo un líder, un ciclista vestido de amarillo y un corredor capaz de hacernos saltar del sillón ante sus demarrajes: Alberto Contador.

Hasta que pudo demostrar su jerarquía, hasta que pudo imponer su enorme clase cuando la carretera se empinaba irremediablemente, hasta que pudo saborear una victoria contra el reloj vestido de amarillo en el Tour, Contador tuvo que apretar mucho los dientes. El conservadurismo que marcó los primeros diez días del Tour beneficiarion que todo llegara demasiado apretado hasta la última semana. Pero ahí, Alberto no perdonó. En esos siete días el ciclista español demostró que es el ciclista más completo, el que mejor sube, el que mejor lucha contra el crono y el que mejor compite en una vuelta de tres semanas. Su dominio ha sido claro en todos los terrenos y en su victoria se ha mostrado más dominador que en cualquiera de sus anteriores triunfos (1º en la clasificación general y dos victorias de etapa). Y a pesar de todo, nada ha sido tan fácil como ha parecido.

Porque si el primer Tour ganado por el ‘pistolero de Pinto’ estuvo marcado por la polémica del dopaje, éste lo ha estado por el exceso de egos. En esta edición ha tenido al enemigo cerca, demasiado cerca. Y es que la sombra de Armstrong era alargada, mientras Bruynnel se encargó de agigantarla con sus decisiones ambiguas  y desconcertantes. La carretera fue la encargada de cerrar debates inútiles y suposiciones de equipo presuntuosas. Pero ha sido ahí, en el seno de su equipo donde, tal y como ha reconocido Contador, el ciclista español ha disputado las etapas más complicadas de la Grande Boucle. Sin embargo, la vida predispuso a Contador para combatir al sufrimiento, rebelarse contra él y superarlo sin excusas. Gracias a la madurez y la sangre fría que atesora ha sabido salir victorioso, al igual que ha hecho en la carretera, de ese ambiente enrarecido y ganar la batalla psicológica que amenazaba con acabar, o al menos retrasar, la era Contador.

Era que comenzó un ya lejano julio de 2007, con una sorprendente victoria en el Tour, que continuaría casi un año después con un rabioso triunfo en el Giro y un dulce éxtasis en la Vuelta a España. Contador era profeta en su tierra y a sus 26 años completaba un triplete histórico. Ahora con su segunda ronda gala aumenta su leyenda y mira de cerca a mitos como Hinault, Merckx  o Indurain. Justo cuando se cumplen 50 años de la primera victoria española en tierras francesas (de la mano de Bahamontes), Alberto Contador confirma que hay más balas en el revólver y fuerzas en las piernas para seguir dejándonos sin siestas. Por eso y por todo lo que nos haces disfrutar, ¡¡Chapeau Alberto!!