Apuntes de Champions

16 09 2010

Por fín volvió esa musiquilla que tanto nos emociona a los ‘enfermos’ del fútbol. Por fin volvió el mejor fútbol europeo, la mejor liga del mundo. Por fin ha vuelto la Champions League, la vieja y deseada Copa de Europa. Como siempre a mediados de septiembre el balón echó a rodar en el Viejo Continente y el balance de los equipos españoles no puede ser más positivo. Tres equipos, tres partidos, tres victorias. El resto de favoritos tampoco han fallado, a excepción del Inter de Milán de Rafa Benítez. El vigente campeón de Europa sólo pudo arrancar un empate en campo del Werder Bremen y parece que comienza a padecer el ‘maleficio del campeón’.

Messi metió dos goles y falló un penalti en la goleada azulgrana

FC BARCELONA:

Los azulgranas cerraron con una goleada la persiana de la crisis de identidad que el ‘herculazo’ había desatado. Volvieron los buenos, o mejor dichos los campeones del mundo y la orquesta se afinó de repente. Otra vez la brillantez de los solistas en favor del grupo, de nuevo la brújula de Xavi que encontraba la chispa de Messi, el hambre de Villa o el descaro de Pedro. El Barça recuperó su versión original y el vendaval se llevó por medio a un Panathinaikos que tuvo el arrojo de adelantarse en el marcador, aunque ese gol de Govou fue sólo un espejismo.

Esta vez al Barça no le faltó movilidad ni fluidez en su juego. Con Busquets, Xavi e Iniesta en la sala de máquinas todo se volvió más armonioso y el primer toque y el pase preciso se hicieron protagonistas absolutos de un partido que será recordado por ese golazo de Messi (otro más) con el que el 10 azulgrana burló a un muro formado por nueve defensores griegos con una doble pared en la frontal del área. Fue un gol histórico porque Leo se convertía con 27 en el máximo goleador de los culés en competiciones europeas. La sombra de la sospecha queda en la retaguardia donde todavía se nota en exceso la lentitud y la falta de rigor táctico de estos inicios de temporada.

VALENCIA CF

Los chés volvieron a la Champions League a lo grande. Tras dos años de travesía por el desierto de la Europa League, los hombres de Unai Emery saldaron su visita a Turquía, al campo del Bursaspor, con una goleada de empaque que le coloca al frente de su grupo. El golazo de Tino Costa desde 35 metros y la verticalidad de Pablo Hernández y Joaquín por las bandas resultó clave para conseguir la victoria. Mientras tanto, Aduriz y Soldado siguen manos a la obra para hacer olvidar a Villa y Silva y ambos mojaron en el estreno europeo.

Tiene mucho mérito el equipo valenciano tras haber perdido a tres de sus cuatro campeones del mundo este verano. Con mayor rapidez de la esperada Emery ha montado un equipo muy atractivo que tiene claro el estilo y sus armas para hacer daño al rival. Con unas bandas bien abiertas en las que Pablo Hernández, Joaquín y Mata (aunque éste último actúa también de mediapunta) son los principales abrelatas para esas defensas que ya empiezan a conocer los picotazos de Aduriz o Soldado, las nuevas avispas chés. Con ese nivel (co-líder en la Liga BBVA con 6 puntos en dos partidos), el asalto a Old Trafford es posible.

REAL MADRID:

Y al tercer partido, el Bernabéu resucitó. Los aplausos, la ovación y la diversión se reencontraron en el coliseo blanco después de los sinsabores padecidos tras los dos partidos ligueros. Aupados en la clase y velocidad de Özil los de José Mourinho fueron una tormenta de fútbol que avasalló al histórico Ajax de Amsterdam, vieja reliquia de lo que fue. El técnico portugués ya ha conseguido algo, levantar un muro defensivo con el que Casillas vive más tranquilo. La defensa es la zona más fiable del equipo. Por ahí también intentó edificar Pellegrini su equipo, aunque la paciencia y el sosiego no tuvo hueco en su proyecto.

Özil puso en pie al Bernabéu

En ese tiempo dominó la ansiedad, la misma que parece haber atrapado a Cristiano. El crack portugués dirimió anoche una lucha contra sí mismo que le llevó a caer en el egoísmo en demasiadas ocasiones y no me refiero únicamente a las facetas del juego. Todo se cura con goles y buenos resultados y éstos terminarán llegando porque el talento lo supera todo, cuando no la fortuna, que se alió en el primer gol del Madrid para darle la espalda el resto de la noche. Junto a Özil, la fiabilidad de Carvalho, la electricidad de Di María y la dirección de juego de Xabi Alonso los argumentos crecen para confiar en este equipo.

RESTO DE FAVORITOS

Otros que empezaron demostrando sus credenciales fueron los equipos de la Premier, sobre todo, el Arsenal y el Chelsea que cosecharon sendas goleadas ante rivales, eso sí, inferiores. Dos nombres propios en cada uno de sus partidos. Anelka y su doblete facilitó la victoria blue, mientras que los gunners continúan guiados, un año más por la batuta de su capitán, Cesc Fábregas, autor de dos goles y dos asistencias.

No tuvo tanta suerte el Manchester United al que su empate a cero frente al Glasgow Rangers le salió demasiado caro porque perdió, casi con toda seguridad, a Luis Antonio Valencia para el resto de la temporada. El ecuatoriano sufrió una fractura en el tobillo por la que tuvo que salir del terreno de juego con la ayuda de oxígeno. Los que sí cumplieron con el expediente fueron el subcampeón de Europa, el Bayern de Munich que venció 2-0 a la Roma con un espectacular Müller que abrió el partido con un golazo; y el rejuvenecido Milán al que los fichajes de última hora le han cambiado la cara. Incluso a Ibrahimovic que con un doblete se estreno en Europa y con su nuevo club. Sus vecinos del Inter comenzaron a padecer el ‘maleficio del campeón’, ese que reza que ningún campeón ha reeditado título desde que la Copa de Europa se transformó en la Champions League. Y de eso hace ya casi 20 años. Para empezar, ayer Diego Milito marcó un gol, pero en su propia portería.

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Aquiles y su tendón

15 03 2010

“Está roto, está roto”. Fue lo primero que gimió en el fragor de la batalla. Esta vez no hizo falta que nadie descubriera su punto débil, la mala suerte se cebó con él. Con el Aquiles del fútbol moderno, con David Beckham, quien a sus 34 años no podrá disputar el que sería su cuarto Mundial. La rotura del tendón de Aquiles de la pierna izquierda le dejará KO para lo que resta de temporada y no llegará tiempo a la Copa del Mundo que se celebrará el próximo verano en Suráfrica.

Desconsuelo. La oscuridad cegó anoche a Becks

David Beckham, que se encuentra cedido en el Milán por los Angeles Galaxy por un período de seis meses, ya no era ese jugador decisivo en su selección, ni siquiera era titular indiscutible en los rossoneri. Pero Capello y Leonardo confiaban en él por su gran experiencia, por su exquisita pierna derecha capaz de resolver un partido con un imparable libre directo o de regalar medio gol a un compañero con sus milimétricos centros. Eso lo echarán de menos ahora tanto unos como otros y Capello, que sabe de qué va esto, ya lo lamenta: “La ausencia de Beckham es un duro golpe”.

Su vuelta a Europa no tenía más sentido que estar visible al Seleccionador de los ‘Pross’ y en una Liga donde la exigencia fuera más allá de unas simples ‘pachangas’ con público, para lograr el objetivo de conseguir su cuarto billete mundialista. Becks había convencido a Capello, porque el técnico italiano sabe que en un equipo nunca debe faltar un capitán, aunque éste se encuentre ya prejubilado de estas funciones. Queda la experiencia, los consejos y la mano izquierda de las situaciones límite.

Eso lo perderá ahora también Inglaterra y Capello no encontrará un sustituto igual para subirse a su barco. La desafortunada lesión de anoche (se la hizo solo, al intentar avanzar con el balón), en el partido que enfrentaba a la escuadra de Beckham contra el Chievo, cortaba de raíz todas sus aspiraciones. Los médicos ya han pronosticado tres meses de baja, y uno más en el que recuperar sensaciones, plenitud de condiciones y eliminar temores a la hora de golpear, apoyar o saltar. El futuro no da para tanto, la cuenta atrás ya ha comenzado para que el balón ruede el próximo 11 de junio en Johannesburgo, sede del partido inaugural.

Allí no estará Aquiles e Inglaterra perderá a su viejo capitán. Los ‘Pross’ cuentan ahora con otras piezas de lanza, algunas tan afiladas como Rooney, cuyo hambre de gol es voraz, pero Capello ha perdido a su jugador fetiche, a su extensión dentro del campo y al mejor reclamo publicitario para la Federación Inglesa. Sí, la cuenta corriente también cuenta en las batallas modernas y el ocaso de Becks será ahora más alargado, más desesperanzador y un poco menos rico. La gloria no le ha reservado plaza para su último asalto mundial.

Mira aquí la lesión:






Resurrección Rossoneri

21 10 2009

Estaban muertos, no jugaban a nada, no metían goles, nunca hacían nada y a pesar de eso 7 Copas de Europa amenizaban su museo y engalanaban su historia. Así, inmerso en una crisis de identidad y juego se presentaba el Milán en el Santiago Bernabéu para disputar el derbi de Europa. Y es que el partido de esta noche entre el Real Madrid y el Milán reunía 16 Copas de Europa. Los blancos llegaban al partido de verdad en esta Champions League con el deseo de confirmarse como alternativa sería al título, mientras los rossoneri buscaban un punto de inflexión para reconocerse en el espejo.

El Milán se llevó el Pato al agua

El Milán se llevó el Pato al agua

El respeto de inicio fue mutuo. Tuvo que ser Raúl, una vez más Raúl, quien comenzara con las hostilidades. El capitán se crece en estos partidos cuando en juego están los tres puntos, el orgullo y el valor de la camiseta. Así supo aprovechar la cantada de Dida. Raúl no suele desaprovechar los regalos y tras un mal despeje de Dida, el 7 blanco subía el primero al luminoso.

El Milán no se descompuso, siguió jugando al tran-tran. Con ese ritmo cansino que imprimen esos treinteañeros con arrugas que dirimen los destinos de los rossoneri en el terreno de juego. El Madrid se contagió de ese tempo y terminó el primer tiempo adormecido, con un control esteril que apenas llevaba el peligro hasta la portería de Dida, muy inseguro toda la noche. Como Pelegrini, al que todavía no acabo de reconocer. Hoy ante el Milán volvió a salir con un doble pivote formado por Lass y Xabi Alonso jugando en casa, con Granero por la derecha. Mientras, Leonardo apostó por un 4-3-3, con Pirlo, Seedorf y Ambrosini en el centro y Ronaldinho, Pato e  Inzhagi por delante. Casi nada.

Vergüenza torera no le faltó a Leonardo. La apuesta le terminaría saliendo bien. Corría el minuto 62 cuando el partido había ganado unos cuantos grados a pesar de la lluvia que caía en el Bernabéu. El equipo de Pelegrini estaba más cerca de aumentar las distancias. Las ocasiones, al igual que las buenas intenciones, eran madridistas. El Milán sesteaba, hasta que el genio de Pirlo encendió la mecha. Su derechazo seco y plano sorprendió hasta  el ángel de Casillas. Era el primer disparo a puerta de los milanistas

Ese gol encendió la mecha y despertó a la fiera. La fiera rossonera que a partir de ese momento comenzó a asediar la portería de Casillas. Para entonces Seedorf, Ronaldinho y Pirlo ya habían descubierto las cosquillas de la defensa del Madrid, y cuatro minutos después lo confirmaron. Fue Ambrosini, el menos dotado de la sala de máquina, quien rajó la sábana blanca para que Pato superara a Casillas con un amague y un sprint.

Ese gol no anestesió al Madrid que volvió a sacar su orgullo. En un arranque de rabia los blancos empataron a dos. Raúl estuvo por medio. Dio la asistencia a Drenthe, tras botar un saque de esquina en el que funcionó la estrategia a los de Pellegrini. Aunque el Madrid no supo calmar el partido, voltear el campo hacia la portería de Dida, que era un manojo de nervios en cada disparo. Los blancos no fueron capaces de controlar el balón, con un Kaká asfixiado ante el esfuerzo.

Y el Milán se lo acabó creyendo. Sobre todo tras ver que al Madrid le anulaban un gol. El fuera de juego de Raúl era, al menos, suficiente. En la siguiente jugada se palpó el 2-3, pero Casillas sacó su ángel ante las demoníacas intenciones rossoneras. En el córner posterior Thiago Silva se elevó hasta los cielos para mandar al Madrid al Purgatorio, aunque el árbitro le concedió una segunda oportunidad pitando peligro y anulando el tanto. No hubo, sin embargo, redención en la siguiente jugada, cuando un contragolpe italiano se resolvería tras un magnífico pase de Seedorf a la espalda de Marcelo. Éste se había vuelto a olvidar de su funciones de defensa y Pato completamente solo fusilaba a Casillas. La redención y el perdón ya era rossonero.

Mira aquí el resumen del partido: