El 2009 mundano (II)

26 12 2009

El nuevo año asoma en el horizonte y 2009 apura sus últimos días marcados por una ola de frío aderezada con unas borrascas que están convirtiendo a España en una bañera enorme en la que el paraguas se ha convertido en nuestro compañero más fiel. Sin embargo, este año será recordado por otras muchos temas, personajes o efemérides que poco o nada tienen que ver con el clima.

2009 ha sido el año de la crisis. La recesión mundial que se venía anunciando desde principios del 2008 se ha sufrido con mayor virulencia en estos 12 meses, y aunque algunos países ya asoman la cabeza, parece que en España la crisis será un compañero de viaje más en la entrada de 2010. Síntoma de que los deberes no han sido del todo bien hechos. No se entiende de otra manera que el paro siga subiendo en nuestro país. 2009 ha sido el año en que España se paró.  En abril de 2009 la cola del INEM superaba por primera vez los 4 millones de parados según la Encuesta de Población Activa (EPA), el termómetro más fiable. Si se escarba un poco, los datos añaden aún más drama: 1,13 millones de hogares tienen a todos sus miembros en el paro; y los menores de 30 años sufren una tasa de desempleo del 30%, 12 puntos superior a la media. Para 2010, el Gobierno se ha propuesto retomar el diálogo social y realizar otra reforma laboral, aunque, según prometió Zapatero, sin abaratar el despido.  Justo y necesario.

El inicio del cambio

El año que está a punto de dejarnos también ha sido el año del cambio. Ocurrió aquí, en Euskadi y ocurrió allí, al otro lado del Atlántico, en EE.UU. En el País Vasco, por primera vez en treinta años de democracia los vascos elegían a una lehendakari no nacionalista. Patxi López era el encargado de continuar con esa transición hacia la normalidad que hoy vive Euskadi. Todo un hito en la democracia española. PSE y PP hicieron buena la mayoría constitucionalista surgida de las elecciones del 1 de marzo y firmaron un pacto que volteó el escenario político. Para cerrar el cambio, el ex lehendakari, Juan José Ibarretxe, dimitió tras su derrota en las urnas.

En EE.UU. 2009 será recordado como la llegada del primer presidente negro a la Casa Blanca. Barack Obama hacía realidad el sueño de Martin Luther King y dibujaba un nuevo mundo de esperanza a su alrededor. Sin embargo, a pesar de su llegada triunfal estos 12 meses han estado cargados de trabajo, sinsabores y muy pocas alegrías. La enquistada situación en Afganistán, el conflicto que viene en Pakistán y las dudas sobre cómo resolver una guerra que recuerda demasiado a los fracasos históricos ‘yanquis’, han sido el verdadero talón de Aquiles del presidente norteamericano. Obama sacó adelante tras alguna que otra concesión la reforma sanitaria, que fue una de sus promesas electorales más firmes, aunque ése ha sido uno de sus pocos logros en este primer año en la presidencia. Insuficiente, en cualquier caso, para ser galardonado con el Premio Nobel de la Paz que recibió el pasado 10 de diciembre.

El nuevo icono del sueño americano

Luego llegaría la Gripe A, o H1N1, o Gripe Porcina. Esas fueron algunas de las denominaciones que utilizamos para catalogar  una gripe que por más que nos insistieron que se trataba de una gripe similar a la común se llevó por delante a demasiadas personas, demostrando la falta de previsiones y el clima de histeria generalizada que rápidamente se creó en la población mundial. El problema se ha ido suavizando con el paso de los meses, pero durante la primavera y el verano la alarma se instaló en la población mundial por el virus de la gripe A. La Organización Mundial de la Salud llegó, incluso, a declarar el 11 de junio el nivel máximo de alerta por la pandemia de esta nueva gripe procedente del cerdo. En la segunda semana de diciembre, habían muerto en España algo más de 200 personas y la incidencia era de 151 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 371 afectados de dos semanas antes.

La Gripe A nos dejó imágenes como ésta

Esa gripe que nos impedía besarnos con total naturalidad, se padeció especialmente en Latinoamérica, donde los problemas se acumulaban. El fanatismo ha encontrado una nueva vertiente en el cono sur del continente americano y a dirigentes como Chávez, Evo Morales o Castro se le unió desde el verano del 2009 Manuel Zelaya. Pocos descubrimos que era él el traidor de su patria por sus anias por perpetuarse en el poder. No es algo nuevo, aunque en esta ocasión las formas utilizadas y la situación fue del todo esperpéntica. Honduras vivió así un golpe de Estado con tintes de realismo mágico que dejó al presidente Manuel Zelaya en la frontera y en pijama. El sustituto tras el “golpe civil” fue Roberto Micheletti, otro terrateniente antiguo compañero de Zelaya en el Partido Liberal. El rechazo inicial de la comunidad internacional dejó paso a la indiferencia ante la imposibilidad de alcanzar una solución dialogada. Las elecciones celebradas a finales de noviembre llevaron hasta la presidencia a Porfirio Lobo y la estabilidad se va apoderando poco a poco de Honduras.

De todos modos, el personaje sudamericano por excelencia de este año fue Lula Da Silva. El ex-sindicalista brasileño hizo realidad su sueño y conquistó en Copenhague los JJ.OO. de la corazonada, aunque la buena era la suya. Su discurso apasionado y sincero convenció  a los miembros del COI demostrando que en el deporte también se es políticamente correcto. Río organizará los Juegos de 2016 (los primeros en Suramérica) gracias, en buena parte, al efecto Lula. Este éxito refuerza a un país que, bajo el mandato de este ex sindicalista, no deja de emitir señales positivas en lo económico y social. No obstante, a Río, a Brasil y a Lula le queda mucho trabajo por delante.

Peor suerte ha corrido otro dirigente, Silvio Berlusconi, para el que el 2009 ha sido de todo menos plácido. Las velinas, sus fiestas privadas, el divorcio con su esposa,  sus irregularidades en los medios de comunicación que controla con mano de hierro y su último altercado en un mítin de su partido Pueblo de Libertad en el que fue golpeado por un supuesto seguidor han dejado su maltrecha figura inyectada en botox por los suelos. Aunque en muchas ocasiones se haya traspasado la línea entre lo público y lo privado con Il Cavaliere, Berlusconi está hoy por hoy contra las cuerdas, considerado el auténtico bufón de Europa.

Berlusconi ha vivido un 2009 para olvidar

El obituario de este 2009 también se ha llenado de nombres ilustres, unos más cercanos que otros, unos más mediáticos que otros. Sin duda, la muerte del Rey del Pop, Michael Jackson marcó el curso de la historia. Al igual que hizo con sus movimientos pélvicos, con su ‘moon-walk’ y con sus armoniosas coreografías todo el mundo se paró para dar el último adiós a ‘Jacko’, quien cumplió el último requisito para convertirse en mito: morir joven por causas todavía desconocidas o confirmadas al 100%, la leyenda ya había comenzado.

La suya fue una muerte con suspense

Otras muertes fueron menos glamurosas pero igual de ilustres. Vicente Ferrer no pudo continuar desarrollando su labor humanitaria en la India, donde le adoraban como a un Dios, como al Dios que se podía tocar. No obstante, queda su legado, queda su fundación que continuará contribuyendo a hacer de la India un lugar mejor en el que vivir.Más de 2,5 millones de personas del país asiático tienen una existencia menos tortuosa gracias a todos los hospitales, escuelas, casas, pozos, caminos… construidos por este hombre que entregó su vida a los pobres. Cercana fue también la muerte de Sabino Fernández Campo. Fue primero secretario general y después jefe de la Casa del Rey en los momentos más difíciles para el monarca. Tuvo un papel decisivo en la Transición, sobre todo en la intentona golpista del 23 de febrero de 1981. Tras su destitución, se mantuvo leal y discreto, como siempre, una lealtad que, dijo, consistía en decir la verdad al superior aunque le moleste, siempre por el bien de la institución. También lloramos por Mario Benedetti, Francisco Ayala, José Luis López Vázquez, Corín Tellado, Antonio Vega, Valerio Lazarov o Patrick Swayze; el 2010 ya no conocerá su arte.

Penélope Cruz ya tiene su Oscar

Ahora los iconos son otros, como esa Penélope Cruz que se encamina hacia su segunda nominación a los Oscars tras conseguir el primero en 2009 por su papel en Vicky, Cristina, Barcelona, demostrando que el cine español, a pesar de sus eternas quejas, no marcha tan mal como dicen. De la frivolidad y el glamour del cine nos sacaría tiempo después Aminatu Haidar, mostrándonos que la realidad siempre supera a la ficción. Su lucha silenciosa por los derechos de su pueblo volvió a dejar en evidencia a los dirigentes españoles al no ser capaces de resolver el contencioso que mantenía a la saharaui alejada de su hogar por expresa oposición de Marruecos. Si alguien tenía dudas de la ‘buena mano’ en asuntos exteriores del gobierno español tras el rescate de los pescadores del Alakrana  secuestrados en Somalia por piratas, el caso de Haidar dejó claro que nuestra política internacional es poco menos que deficiente. No debemos olvidar que tres cooperantes de la ONG Acción Solidaria no pasarán la Navidad en casa porque fueron secuestrados a finales de noviembre en Mauritania.

Desde aquí deseamos que el 2010 ponga fin a esta situación y a todas las que en este año que se nos va nos hicieron llevarnos las manos a la cabeza, sorpendidos ante el estupor y el impacto de los hechos que en pleno siglo XXI siguen ocurriendo.

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Un thriller en blanco y negro

27 06 2009

Fue el Rey del pop y hoy es ya un mito de la música. Él revolucionó el panorama musical en los ochenta para conquistar con sus coreografías y sus videoclips a medio mundo. El jueves se apagó su voz y sus caderas dejaron de moverse, pero su estrella ya brilla en el firmamento. Michael Jackson murió a los 50 años de edad tras sufrir un paro cardiaco en su domicilio de Los Ángeles. El cantante norteamericano que estaba preparando varios conciertos en Inglaterra, nos deja su música, el mejor legado posible.

Portada conmemorativa del 25 aniversario de Thriller

Portada conmemorativa del 25 aniversario de Thriller

Michael Jackson  comenzó su carrera artística con cuatro años y alcanzó la cima musical en 1982 con su disco Thriller (segundo de su carrera en solitario) del que se estiman que hoy se llevan vendidas más de 109 millones. En él encontramos  algunos de los greatest hits del cantante norteamericano y de la historia de la música. En el recuerdo, nos quedarán los acordes de  Billie Jean o el videoclip de Thriller. Y es que el más pequeño de los ‘Jackson 5’ también fue pionero en este nuevo formato revolucionandolo y elevándolo hasta la máxima categoría. A partir de entonces los videoclips se convirtieron en pieza clava para la promoción y éxito de los discos.

Jackson ya estaba en la cima y allí continuó cosechando éxitos a la misma velocidad que surgían las estridencias en su vida. Es la característica más habitual del talento, que casa bien con la anarquía y los escándalos. El cantante norteamericano no fue una excepción y así poco a poco fue naciendo el mito, alternando las luces del escenario con las sombras de su vida privada.  Su carrera se convirtió en un thriller en blanco y negro, mientras sus movimientos encandilaban a todos y sus canciones se alzaban hasta los números uno de todas las listas de ventas.

Los que alguna vez disfrutamos con su música o nos ilusionamos imitando sus inimitables ‘pasos sobre la luna’  ataviados con esos calcetines blancos destelleantes sobre los zapatos negros  preferimos quedarnos ahí. Con el Jackson músico que movía las caderas como nadie y que hizo de las coreografías un arte. Ahora que él no está nos queda su música, que como él será irrepetible. Gracias Michael, descansa en paz.

Os dejo con su música que, por supuesto, habla del genio mucho mejor que yo.