El último tango de Guti

9 05 2010

Él hubiera preferido algo de funky, un poco de house o incluso una despedida amenizada por el rock canalla de Pereza (grandes amigos suyo, por cierto). Pero nada como el tango representa la pasión que José María Gutiérrez ‘Guti’ ha destilado en estos más de 15 años de madridismo puro. Su relación de amor-odio con la grada del Bernabéu representa esa mezcla que nunca ha terminado de agradar a todos los paladares. Como en esos tangos desgarradores y emotivos, a Guti se le adora o se le desprecia. Irreverente y díscolo como pocos, su calidad puesta al servicio del equipo lo ha mantenido como el intermitente cerebro del equipo blanco desde mediados de la década de los 90.

Guti aplaude por última vez al Bernabéu

Ayer jugó el último partido en la que ha sido su casa y su sueño desde que con 9 años llegó a las categorías inferiores del Real Madrid. Y su despedida fue, una vez más, acorde a su trayectoria. Guti no quería despedirse del Bernabéu siendo sustituido en el tramo final del partido, cuando todo estaba resuelto. El ’14’ madridista quería acabar con una afrenta, un último mensajito para sus incontables detractores: salir de titular y jugar los 90 minutos del partido. Ha sido ésta una duda eterna con Guti, al que siempre se le vio como un revulsivo y un agitador por su carácter volcánico más que como un hombre de equipo. Ayer ejerció de esto último.

No obstante, no pudo despedirse con ese gol anhelado que buscó hasta el último momento, entre pases al hueco y puñales que rajaron en más de una ocasión la espalda rojiblanca del Athletic. Su escuadra y cartabón no dibujó anoche ninguna maravilla pero su esencia se apreciaba cada vez que el balón pasaba por sus pies. Se intuía algo diferente. Y esto llegó tras el pitido final, cuando tras hacer las reverencias a los cuatro anfiteatros del coliseo blanco se recogió a los vestuarios en medio de la aclamación popular. Ésta continuó y Guti volvió a salir para mirar por última vez el Santiago Bernabéu desde el verde y decir adiós a sus más acérrimos incondicionales. El fondo sur ha sido siempre el reducto desde donde con más fuerza han rugido los ánimos al ’14’ y éste tuvo un último guiño hacia ellos.

Su compromiso ha sido particular, como su madridismo. Aunque él siempre ha defendido el amor y la profesionalidad que siente por ese escudo, por esa camiseta. Sus altibajos y su falta de regularidad le han privado de vestirla más veces, aunque algo tendrá el de Torrejón cuando ha aguantado tanto tiempo en la ‘casa blanca’. Por ella han pasado algunos de los mejores jugadores de las última década y todos ellos se han referido a Guti como un jugador estratosférico, sideral. Especialmente significativo fue Ronaldo Nazario da Lima (el primer Ronaldo) quien aseguró que era la persona con más calidad con la que nunca había jugado.

Son muchas las veces que he escuchado aquello de “Guti hubiera sido el mejor jugador español de su tiempo, si él hubiera querido”. Uno no ha sido, ni es defensor del ’14’ blanco tal vez porque evalúo y juzgo a los deportistas por su trayectoria, por su valor a la hora de superar los límites y por su capacidad para sorprender al público. Ésta última es la única que acierto a destacar en Guti por encima del resto. Y es que él siempre prefirió danzar sobre un terreno de juego antes que correr, dar el pase a meter el gol, hablar tan claro dentro del campo como fuera de él. Quizá ése fuera su error, anidar demasiado en los extremos, olvidándose de que la virtud se encuentra en el punto intermedio.

Aquí El último tango de Guti en imágenes:





La final de la Liga

10 04 2010

Será la primera final de las que el FC Barcelona espera disputar en el Bernabéu esta temporada. Después de la batalla de hoy todavía quedarán siete finales en la Liga, 21 puntos, y alguna que otra curva peligrosa, pero a nadie se le escapa que estamos ante el partido más decisivo de nuestro campeonato, ante el mejor Clásico de la historia, ante un Real Madrid – FC Barcelona único. Blancos y culés llegan al mejor partido que se puede ver hoy sobre un terreno de juego empatados a 77 puntos, con el goal average particular ganado (provisionalmente) para el Barça y el general a favor del Madrid por solo un gol.

El Madrid buscará la venganza con el 2-6 en el recuerdo

En la era de comunicación poco o casi nada ha quedado por descifrar en un encuentro que será definitorio, tanto en lo moral como en lo deportivo, por mucho que sus protagonistas se encarguen de negar la mayor. Las cartas están encima de la mesa y a esta hora pocas son las sorpresas que nos pueden deparar los técnicos, Pellegrini y Guardiola, sobre las figuras que esta noche utilizarán en su particular partida de ajedrez. Con las consabidas bajas de Kaká e Ibrahimovic, el Clásico perderá en altura, pero nada más.

Estarán los Messi, Cristiano Ronaldo, Higuaín, Xavi, Iniesta, Xabi Alonso, Valdés, Casillas, Piqué, Ramos, Albiol, Puyol, … Precisamente el gran capitán culé puede ser la gran novedad de Guardiola, quien medita colocarlo en la banda izquierda, tal y como hizo en los partidos más importantes de la temporada pasada. Eso llevaría a Milito a ser la pareja de baile de Piqué. La otra pareja, la ofensiva, el compañero de andanzas de Messi arriba si parece más definido. En esa nueva tuerca de vuelta que ha dado Guardiola, Messi tendrá libertad para moverse en el frente de vanguardia flanqueado en las bandas por Pedro, que tendrá su examen definitivo en el Clásico, y por Iniesta, recuperado a tiempo para ahcer funcionar y crear a los suyos.

El fútbol arte del Barcelona será contrarrestado con el coraje, la épica y la pegada que ha marcado la historia del Real Madrid. Ya sabemos que Arbeloa será el ‘anti-Messi’ aunque éste ni siquiera arranque desde la banda derecha, Gago compartirá galones con Xabi Alonso en el centro del campo, mientras que la dupla más demoledora de la Liga, Cristiano e Higuaín, llevarán el terror hasta las inmediaciones de Valdés. Quién hoy puede tener su última reválida para convencer a los incrédulos.

El escenario es idílico para unos y hostil para otros. El Real Madrid no ha perdido ni un solo punto en el Santiago Bernabéu, 15/15, aderezados con 50 goles a favor y solo 13 en contra. Esos números asustan, tanto como las exhibiciones de Messi. El Barça tendrá en la estadística otro enemgio al que superar. Nunca ha ganado dos clásicos consecutivos en el Bernabéu, y tan sólo ha vencido en 15 ocasiones en sus 79 visitas.  A ese estadio se aferran los blancos para continuar esa hermosa lucha cargada de orgullo que le tiene enfrascado contra uno de los mejores Barcelona de la historia.

Ese afán hace el partido aún más grande. Esa lucha que arrancará esta noche en el coliseo blanco, es la lucha por la perseverancia del FC Barcelona, por la escalada sin límites del Madrid, por la excelencia culé, por la eficacia de los blancos, por el régimen instaurado, por la revolución del merengue, por la supervivencia. Es la lucha por la Liga, objetivo que se aleja hoy o se acaricia con los dedos. El vencedor no recibirá la Copa hoy, pero ya se podrán adivinar las iniciales del campéon.





Enemigos íntimos

28 03 2010

Madrid huele hoy a derbi, a tradición y a rivalidad. Son muchas las camisetas blancas y las sudaderas rojas con las que puedes toparte en esta mañana de primavera. El sol tampoco se lo ha querido perder y ya asoma por los graderíos del Santiago Bernabéu, lugar de la batalla. Los aledaños se comienzan a llenar de aficionados que rebuscan las últimas entradas, mientras los protagonistas, los jugadores de ambos equipos velan armas en los hoteles de concentración.

El duelo entre Higuaín y Perea se repetirá esta noche

Unos estarán pensando en ampliar su racha, ésa que dice que cada derbi es un festín para ellos, los blancos, porque las victorias se acumulan a lo largo de la última década. El Atleti, estará pensando en romper el maleficio, en regalar, por fín, a sus aficionados una victoria ante el eterno rival y de paso ponerle un obstáculo más a su vecino con el que frenar su aceleración hacia el título de Liga. La única meta que puede cruzar el Real Madrid esta temporada.

Las esperanzas colchoneras se asientan en Quique Sánchez Flores, el entrenador que ha conseguido reanimar al enfermo e incluso hacerlo caminar. Clasificado para la final de la Copa del Rey y en cuartos de final de la Europa League, el técnico podrá contar hoy con todas sus estrellas, incluído el Kun y Forlán arriba, asistido por los costados por un ex-madridista como Reyes y un ex-culé como Simao. En ese cuarteto se depositan el resto de las ilusiones rojiblancas.

Los merengues, por su parte, se fijan en la retaguardia. En la suya propia y en la ajena para confiar en una nueva fiesta en su estadio. La defensa del Madrid se ha asentado esta temporada y Casillas tiene cada vez menos trabajo. Algo más tiene en cada partido el cuarteto de atrás del Atleti, aunque es obligatorio decir que Quique ha conseguido recuperar la cabeza y las piernas de sus defensas. Por si cayeran en pecados del pasado, los atléticos se aferran a su nuevo ídolo, De Gea para seguir demostrando que Casillas tiene relevo. El de hoy será su debut oficial en un derbi y lo hará en casa del enemigo, casi nada.

Si a eso añadimos que otro debutante en los derbis será un tal Cristiano Ronaldo, obvia decir que el canterano colchonero tendrá hoy un duro examen. Cristiano en su lucha tanto interna como externa contra el mundo querrá hacerse amo y señor del partido, con sus gestos, su imponente figura y sobre todo, sus goles. Porque en eso la guerra particular la tiene con su propio compañero de equipo, Higuaín, que le aventaja en goles y acierto. Las 22 dianas del argentino lo convierten en el arma más peligrosa de los blancos. Un cuchillo frente al tarro de mantequilla en el que la lucha por el pichichi puede sobrevolará cada acción de ambos.

Estamos ante el derbi más desigual de los últimos tiempos. 34 son los puntos que separan a ambos equipos y, sin embargo, esta noche todo es posible porque enfrente estará el Atleti y eso siempre da un plus de emoción e intriga. Para los amantes de los datos y los números hay que mencionar que Tiago, titular hoy, nunca ha perdido en el Bernabéu y el Atlético no gana allí desde hace una década. Hay una generación de colchoneros que no han visto ganar a su equipo frente a su enemigo íntimo. Para más inri, el Madrid ha ganado todos sus partidos de Liga en su coliseo esta temporada. La racha, como la Liga, se extiende o se corta hoy.





La pesadilla se repite

10 03 2010

No se ha caído un imperio, porque ese imperio nunca existió. No ha terminado un ciclo porque apenas se había iniciado. No se ha superado ese muro con el que el Real Madrid se lleva chocando en los últimos 6 años porque ese obstáculo estaba más en la cabeza de los jugadores que en sus piernas. De hecho, por piernas en los primeros 45 minutos los blancos parecieron un conjunto, un equipo, un imperio. Sin embargo, las sombras, las dudas y los fantasmas que anidaban en la mente de todos los madridistas se esparcieron como la pólvora en los 45 restantes por el Bernabéu.

Casillas no ha podido salvar esta vez a los suyos

Al final sucedió lo que nadie se había imaginado. Mucha mística y muchas leyendas se habían reescritos estos días, pero nadie (o casi nadie) había advertido el peligro. Enfrente ese viejo enemigo vestido con piel de cordero, que llegó a Madrid sin hacer ruido, más allá de ese 1-0 de la ida, pecata minuta para el todopoderoso Real Madrid. Pero ese Olympique de Lyon que en la Ligue 1 es ‘solo’ cuarto, ha sabido jugar su partido, desarrollar su eliminatoria y arrinconar al Madrid en su pesadilla.

En eso se están convirtiendo los octavos de final para la entidad blanca. Y va ya para seis años tropezando en este escalón. El fallo ha sido siempre el mismo: nunca o casi nunca se ha respetado al rival, nunca se ha competido mirando al otro cara a cara. Y hoy se la han vuelto a partir y conste que desde el mismo momento en que el árbitro señaló el final del partido los blancos se convierten en el principal favorito para ganar la Liga, lo único que les queda.

Pero ahora los miedos serán otros. Los miedos se concentrarán en no ver camisetas azulgranas en su templo más allá del 10 de abril, en no fracasar en la última y la única cima que pueden conquistar 250 millones después. El Madrid debería dar para algo más, los jugadores deberían dar para algo más, Pellegrini debería dar para algo más. Aunque ahora no es momento de señalar culpables ni de miradas furtivas. Es momento de lamer las heridas que se curan con humildad, levantar la cabeza mirando el escudo que se porta en la camiseta y rebuscar en los libros de historia para enterarse del equipo (el gran equipo) en el que se está jugando. Porque el presente se lo están cargando entre unos y otros.

Fue mala suerte, fue el destino, fue un exceso de confianza. Las excusas se inventaron para no reconocer los errores y el mundo es más feliz desde entonces. No lo son hoy los madridistas que sienten tal resignación que ya no les quedan fuerzas para protestar, quejarse o pedir explicaciones. La desorientación es proporcinal al golpe recibido y en la recuperación de este revés se verá la grandeza del club, de los jugadores y de ese entrenador zarandeado que estaba intentando construir un equipo. Éso que le lleva fallando al Madrid los últimos 6 años.





El Madrid frente al muro

16 02 2010

Es una barrera física y sobre todo psicológica la que esta noche intentará derribar el Real Madrid. El que fuera el dominador de la vieja Copa de Europa, lleva cinco años desaparecido de los mapas del fútbol europeo. Cinco años consecutivos cayendo en octavos de final de la Champions han sumido al equipo blanco en una vorágine que ha devorado entrenadores, presidentes y jugadores con la misma facilidad con la que han sido eliminados de la máxima competición europea en este último lustro.

Kaká y Cristiano Ronaldo quieren tumbar el muro y demostrar a Europa que son una pareja letal

Algo de eso rondará por la cabeza de los aficionados merengues y de los propios jugadores cuando salten al helado césped del estadio del Olympique de Lyon. El otrora verdugo blanco ya no es tan fiero como antaño, aunque esta noche el general invierno se aliará con el escaso fútbol de los franceses para elevar el muro unos centímetros más. Sin embargo, hoy no hay excusas para iniciar la reconquista de Europa con un puñetazo en la mesa que advierta al resto de adversarios de que el Madrid, esta vez sí, ha vuelto para quedarse.

Quedarse con un trofeo que no gana desde el 2002, con el último resplandor galáctico; un trofeo que este año se disputará en el Santiago Bernabéu, su casa; un trofeo que ya tienen Kaká o Cristiano, pero no vestidos de blanco. El dúo de neo-galácticos serán junto a Higuaín las principales armas ofensivas del conjunto español. El melancólico Karim Benzema, que vuelve a casa, lo verá de inicio desde el banquillo. Los 17 goles en 17 partidos de CR9 son toda una garantía y su buena conexión con Kaká en las últimas semanas auguran que el Madrid está cada vez más preparado para el triple salto mortal.

En gran medida porque el centro del campo ha ido creciendo hasta asentarse en el control de la pelota. Las transiciones del Madrid son ahora más larga, gracias en gran medida a que Pellegrini ha sabido rodear a Xabi Alonso de peloteros de su altura. Granero se ha ido haciendo un hueco en el equipo entre los taconazos y las lesiones de Guti y para esta noche solo me inquieta la participación de Lass. Su mediocridad ha salido a relucir cuando se le han puesto al lado mediocentros del nivel exigido en el Real Madrid. Molesta más que ayuda. Como Marcelo, cuyo flanco izquierdo volverá a ser el punto débil del Madrid.

Es de esperar que por ahí se extienda la ofensiva del equipo de Claude Puel, quien previsiblemente preparará un partido a la contra con la idea de no recibir goles y llegar vivos al partido de vuelta. Su suerte la confiarán a sus dos rápidisimos puntas, Lisandro López (sustituto de Benzema en Lyon, al que ya dobla en registros goleadores 16 frente a 8 ) y Govou. Toulalan y Kllström intentarán poner concierto y pausa a tanto músculo para suministrar de balones con los que rajar la defensa blanca. No sería la primera vez, porque el Gerland, el estadio del Olympique de Lyon, no trae buenos recuerdos a los blancos. Las dos últimas visitas acabaron en derrota, 3-0 en 2005 y 2-0 en 2006.

El ogro francés hoy lo es un poco menos, sin Juninho Pernambucano, sin Benzema, sin Fred, aunque nadie debería olvidar que ha dejado en la cuneta al Liverpool de Benítez. De hecho su gran esperanza es su portero, al que ya comparan con Iker en Francia. Hugo Lloris con tan solo 23 años ya ha debutado con la Selección gala, desciende de antiguos inmigrantes catalanes y será el encargado de parar las acometidas de Cristiano, Kaká, Higuaín y compañía. El muro está colocado en esa portería y éste se acrecienta o se derriba definitivamente esta noche.





Un clásico vIBRAnte

29 11 2009

Ibrahimovic decanta el super clásico del fútbol español que estuvo cargado de tensión, pasión y emoción hasta el final. La salida del sueco tras el descanso dio alas a un Barça que no desplegó el fútbol exquisito que acostumbra. A ello ayudó el Real Madrid que estuvo muy bien plantado durante todo el partido. Los hombres de Pellegrini miraron cara a cara a los culés y no rehuyeron la pelea en ningún momento.

De hecho las ocasiones más claras fueron del Real Madrid , sobre todo en una primera mitad en la que las rápidas contras blancas sorprendieron en más de una ocasión a la siempre atenta defensa azulgrana. Tras el descanso el Barça consiguió imponer su libreto hasta que una tontería de Busquets igualó el partido. El Madrid entonces no supo incar el diente al Barça, que supo enfriar el partido hasta el pitido final. Con el exiguo 1-0 el Barça recupera el liderato.

Ibrahimovic fue letal

El clásico más grande de los últimos tiempos concitó a todos los cracks, o mejor dicho a casi todos. Guardiola, como siempre se reservaba un as en la manga. Pero Messi y Cristiano saltaban al campo para capitanear a su equipo, ante el enorme coliseo azulgrana, engalanado hoy para celebrar los 110 años de historia del club azulgrana. Tras los amistosos saludos comenzó lo serio y entonces comprobamos que las amistades no existen en un terreno de juego. La intensidad de los dos equipos mostró lo que había en juego desde un principio. Esos minutos para sorpresa de muchos fueron para el Madrid que salieron con las ideas muy claras: presionar, robar y correr. La velocidad y los balones a la espalda de los defensas azulgranas fueron las principales armas del Madrid en esos minutos, en los que el Barça no conseguía hacerse con el juego.

Pellegrini le ganaba la partida a Guardiola en los primeros minutos ante las constantes ayudas que hacían los merengues. El Barça no conseguía hacer sus clásicos dos contra uno en ambas bandas y acumulaba demasiadas pérdidas en el centro del campo. De una de ellas llegó la primera ocasión clara para el Madrid. La jugada la inició una vez más Cristiano Ronaldo, el madridista más desequilibrante hoy. Su centro era mandado a las nubes por Marcelo.

A continuación el que apareció fue Casillas para desbaratar la primera ocasión azulgrana tras un centro raso que buscaba a Iniesta en el segundo palo. Pero esa fue una de las pocas ocasiones en que el Barça llegó con claridad en esta primera mitad. El Madrid había aprendido la lección del Bernabéu y en esta ocasión no se dejó sorprender por la posición entre líneas de Messi, quien apenas apareció en los primeros 45 minutos.

La siguiente del Madrid fue más seria, posiblemente los blancos tuvieron ahí el partido. Tras un magnífico eslalon de Kaká, el brasileño se marcha de Puyol y Piqué y se la pone a Cristiano Ronaldo para que sólo contra Valdés la cruce al otro palo. La sensacional parada con el pie del portero azulgrana mandaba las ilusiones madridistas al limbo. La excelencia no sólo consiste en jugar bien, también consiste en agarrarse a los partidos cuando vienen pero dadas.

Tras ese susto el Barça intentó serenar el partido y el fulgor del Madrid se fue apagando poco a poco. Aunque el control esteril en el centro del campo no terminaba de acércarle a las inmediaciones de Casillas. Y las ocasiones seguían siendo blancas. La siguiente fue de Marcelo, quien se durmió con el balón en los pies hasta que Puyol, hoy un auténtico titán defensivo, taponó el zurdazo del brasileño. De ahí hasta el final de la primera parte el Barça apretó más, aunque la sensación es que siempre le faltaba un referente arriba que capitalizara y fijara a la defensa blanca. Así se demostró en la carrera de Henry que no encontró rematador y en el disparo cruzado de Iniesta.

Tras el paso por los vestuarios los actores eran los mismo pero el guión se alteró levemente. El Barça más paciente y con menos ansiedad comenzaba a trenzar un juego más fluido. Messi se asoció con mayor asiduidad con Iniesta y Xavi que comenzaron a hacer ce las suyas. Entre tanto Guardiola se saco su as de la manga. Ibrahimovic, entre algodones toda la semana salía para ser ese referente ofensivo que se echaba de menos en el juego azulgrana. Henry le dejaba su sitio en el campo y el cambio sería determinante. A los cinco minutos de estar el sueco sobre el campo ya había mojado. Un excepcional centro de Alves buscaba la espalda y las cosquillas  de la zaga merengue donde apareció como un ciclón el sueco para empalmar una volea en la que Casillas sólo pudo verla pasar caer rendido ante el trallazo.

El Madrid se quedó tocado, aunque su orgullo todavía le daba para algún arranque de calidad. Una vez más Cristiano Ronaldo se atrevía contra toda la zaga culé y en el intento casi saca un penalti del que Undiano Mallenco no quiso saber nada del cuerpo a cuerpo entre el luso y Piqué. En la siguiente jugada el BArça sí se complicaría el partido. En una ingenua mano de Sergio Busquets que le costaría la expulsión, el canterano pecó (algo extraño en él) de inexperiencia para nivelar el partido cuando más desequilibrado lo tenía el Barça. El Madrid apretó. Aunque el cansancio comenzaba a hacer mella y los fallos y las imprecisiones se repetían en uno y otro bando. Sin embargo, la insitencia blanca terminó por arrinconar al Barça que sólo encontraba aire con los pelotazos que Ibra intentaba bajar.

En esta jugada CR9 reclamó penalti de Piqué

Antes de ser cambiado CR9 tendría su última gran oportunidad. Sería un cabezazo que se marcharía alto. Con su cambio por Benzema, el Madrid perdería mordiente e intimidación, porque el galo apenas aportó la desidia y la falta de puntería que le ha caracterizado hasta hoy. El Barça intentó templar el partido y Guardiola dio entrada a Touré por Keita, para oxigenar a su equipo y aportar más músculo en el centro del campo. Los azulgranas destilaban la esencia de su aroma pero no acaba de impregnar su estilo en el partido. A pesar de ello, en cada llegada culé se olía el peligro. Piqué remataría de cabeza fuera por muy poco tras una falta botada por Xavi que volvía a sorprender a la defensa blanca. La réplica sería obra de Benzema, que con excesiva lentitud permitía que el héroe Puyol volviera a taponar otro zambombazo dentro del área pequeña.

El partido no terminaba de decantarse, aunque el Madrid apretaba lo suyo. El Barça vivía de las rentas y de su intermitente rondo. En una de las jugadas más elaboradas de los culés, Abidal se encontró con un balón de oro en el pico del área blanca, aunque su zurdazo se marchó fuera por muy poco. Kaká, que para entonces, ya había cogido las riendas de la nave blanca, se echaba su equipo a la espalda para provocar un córner tras un jugadón del brasileño. En ese saque de esquina el Madrid malgastaría su última bala, porque los blancos no supieron jugar los últimos minutos. El balón muerto en el área pequeña no fue rematado por ningún jugador madridista y tuvo que ser Piqué quien lo mandara de nuevo a córner.

El Madrid terminó diluyéndose, exhausto ante el derroche físico desplegado. El Barça sí supo hacerse entonces con el balón y tuvo la puntilla cerca. Alves ponía un balón al hueco para que Messi volviera a beatificar a Casillas. Su parada excede lo terrenal. Luego llegaría la justa expulsión de Lass, preso de la impotencia de ver que el esfuerzo no tendría premio. Porque el Madrid jugó como nunca en Barcelona para terminar probando de su propia medicina: perdió porque hoy la pegada del Barça fue mayor. El Madrid llevó el partido hasta donde le interesaba, hasta el toma y daca, hasta el correcalles en el que Cristiano, Higuaín y Kaká más cómodos se sienten para terminar perdonando demasiado. Eso condenó al equipo de Pellegrini que se marcha del Camp Nou con buena cara pero dos puntos por debajo en la Clasificación.





Cantera vs Cartera

28 11 2009

El derbi se reinventa un año más. Aunque en pocas ocasiones como en esta se han visto sobre un mismo terreno de juego a tantos jugadores nominados al Balón de Oro, hasta 10 en total. Cara a cara, dos equipazos, dos estilos, dos formas de entender y urdir el fútbol. El fútbol de toque y control, el rondo infinito criado en La Masía se enfrentará a la efectividad y la pegada blanca pagada a golpe de talonario. Tanto uno como otro estilo es igual de respetable y en las diferentes formas de conjugar su verbo se encuentra la grandeza de este bello deporte.

Ambos apuraran para saltar entre los once elegidos mañana

El espectáculo de mañana (19:00h, C+Liga/GolTV) en el Camp Nou reunirá a dos mundos antagónicos cuyas órbitas confluyen en el universo de la Liga. Si la nave de Guardiola conoce a la perfección su rumbo, tanto como para no echar de menos a sus principales tripulantes, los pilotos de Pellegrini no terminan de encauzar la dirección de su juego, aunque ya saben lo que es pisar el acelerador a fondo, de hecho al Camp Nou llegan en la Pole Position, primeros en la Clasificación. Desde esa privilegiada posición el Madrid llega al coliseo azulgrana con el ánimo y la valentía de mirar al actual campeón cara a cara. Y eso, con todo lo que ha llovido, es mucho.

Al menos eso han demostrado en los últimos días Cristiano Ronaldo, recuperado para la causa, y Pellegrini, quien ha tirado de estadísticas y se ha parapetado en sus números para defender la ‘excelencia’ de su equipo. De hecho el regreso del portugués es la gran baza, la gran esperanza a la que se agarra el madridismo para creer que juntos (con Cristiano) pueden ganar al Barça. Su presencia en la delantera está asegurada junto al resto de los galácticos 2.0, Benzema y Kaka. De su acierto y sobre todo de su participación dependerá la suerte blanca.

Porque parece evidente que el Barça buscará la pelota, intentará hacerse con el control del juego y si eso ocurre los azulgrana tendrán mucho ganado. Si Xavi, Iniesta, Keita, Busquets y compañía comienzan a esconder la bola y encontrar huecos invisibles la tormenta se puede desatar sobre el Camp Nou. Y parece que el chaparrón no se lo quieren perder ni Messi ni Ibrahimovic, quienes tras ser espectadores de lujo del monólogo azulgrana en la Champions quieren participar en esta ocasión de la fiesta. El partido es para los más grandes y éste es la primera oportunidad de ver en la Liga española a los dos astros del balompié mundial: Messi y Cristiano. Por ahora en sus duelos particulares van 1-1.  Ellos además de los tres puntos se juegan los premios individuales: el Balón de Oro y el FIFA World Player.

Las defensas por tanto tienen las de perder, aunque entre ellos se encuentren algunos de los mejores defensores del mundo. Piqué y Pepe dirimirán un duelo por demostrar quien es el mejor mariscal de la Liga BBVA, mientras que Puyol tendrá un nuevo examen de velocidad y templanza ante las acometidas de la juventud, representada en Benzema, Higuain o CR9. Aunque sin duda, al que le tocará bailar con la más fea es a Arbeloa, el lateral merengue volverá a ocupar la banda izquierda para tratar de parar a Messi, algo que ya hizo con gran éxito cuando militaba en el Liverpool. Defender a Messi a pierna cambiada puede limitar sus acometidas.

Los neogalácticos vivirán su primer clásico

Los duelos individuales se repiten en cada una de las posiciones del campo, aunque lo que se impone en este tipo de encuentros es la emotividad de lo que hay en juego. Para ambos equipos son algo más que tres puntos. Para el Madrid el partido de mañana supone reafirmar  su proyecto, dan un empujón a la galaxia y alcanzar el universo azulgrana. Salir del Camp Nou por delante del Barça sería el espaldarazo definitivo. En ese sentido los azulgrana tienen más que perder. La presión de la victoria recaerá sobre ellos, aunque en esta semana ya han dado un golpe encima de la mesa y mañana pretenden reafirmar su estatus  y su credo. Ese que reza que jugando bien al fútbol es más fácil ganar en este juego. Veremos con qué as nos sorprende mañana Guardiola.

La suerte está echada. Los dos mundos, la cantera y la cartera, chocan hoy para defender sus ideas y ganar adeptos, moral y confianza. Ya se sabe este deporte es un estado de ánimo. Bienvenidos al club. Disfruten del fútbol.