De Zidane a Messi

28 04 2011

Son los dos últimos magos del balón. Uno, de los últimos coletazos del siglo XX. El otro, es la referencia en el XXI, un futbolista de leyenda que a sus 23 años oposita para conseguir un alquiler perpetuo en el Olimpo. Ambos enarbolan (o enarbolaron)  las banderas del fútbol más exquisito que llevó a sus equipos (Real Madrid y Barcelona) a la supremacía absoluta en Europa y en el mundo. Sin Zinedine no podría entenderse el Madrid galáctico. Leo es la piedra filosofal sobre la que gravita el Barça de Guardiola. Y sus caminos se entrelazan en una semifinal de Liga de Campeones.

Zidane puso el toque sutil a una semifinal con mucho más fútbol que la actual

Hace algo más de 9 años España también se encontraba dividida por el enésimo partido del siglo. Era el no va más, era un Barça – Real Madrid en semifinales de Copa de Europa 40 años después, era la tercera ocasión en que los dos conjuntos más laureados de nuestro país cruzaban sus destinos en la máxima competición europea. Por entonces el primer proyecto de Florentino Pérez al frente del Real Madrid era la envidia y la referencia en el panorama futbolístico mundial. Raúl, Zidane, Figo, Hierro, Roberto Carlos o Makelele conformaban un equipo de ensueño que se encaminaba hacia su novena Copa de Europa.

Aquella tarde noche de Sant Jordi de 2002, el Real Madrid llegó al Camp Nou como máximo favorito, no ya a la victoria en aquel partido, sino al título. Los blancos hicieron buenos los pronósticos y de la mano de un inconmensurable Zidane se llevaron la victoria por 0-2.  Su vaselina magistral a Bonano quedó inmortalizada para siempre en la retinas blancas y azulgranas. Fueron dos zarpazos, dos errores defensivos culés y una eliminatoria sentenciada en la ida.

El recuerdo de aquella semifinal sobrevoló anoche el Bernabéu. Sólo que ahora el manantial de fútbol brota de la fuente azulgrana, aunque ayer estuviera más seca que de costumbre. 9 años después el modelo de éxito es el azulgrana, el equipo de referencia es el comandado por Pep Guardiola, quien se presentó en el Bernabéu dispuesto a dar un golpe en la mesa con sus armas. Aunque por momentos nos pareciera que utilizaba las de Mourinho, su antítesis dentro del campo y (casi siempre) fuera de él.

Messi celebra su obra maestra en el Santiago Bernabéu

Y es ahí donde surge Messi. Para regalarnos otro gol mesiánico, otro gol que quedará marcado a fuego en nuestra memoria en un escenario como el Santiago Bernabéu, donde Messi emergió entre el mar del ruido para silenciarlo sólo con fútbol. Como 9 años atrás hizo Zidane, Leo se creció en esa adversidad para señalar el camino a Wembley donde podrían cerrar el círculo. Algo que Zinedine, Figo, Raúl y compañía terminaron haciendo apenas un mes después de aquel Sant Jordi.

Para no herir sensibilidades consignaremos ahora que aquel partido, el de ida de Champions del 2002, efectivamente, no se vio condicionado por la actuación arbitral. El sueco Anders Firsk pasó más desapercibido que su colega Wolfang Stark, y a buen seguro que Mourinho calificaría, aquella sí, como una victoria blanca y limpia. Sin duda, lo fue. Árbitro al margen, los guiños históricos no quedan ahí. Entonces como ahora, también se media el fondo de armario de las plantillas. En 2002 los focos apuntaron a McManaman, quien entró en el minuto 80 para ‘matar’ la eliminatoria con un gol en el minuto 90. Ayer la colaboración de Afellay fue menor. Tras entrar en el minuto 70 se ‘limitó’ a marcharse de Marcelo y servir un centro que Messi convirtió en la primera piedra de un nuevo recital.

Ayer como hoy todo parecía muy igualado, todo parece decidirse por un pequeño detalle y ese detalle en ambas eliminatorias (la del 2002 y del 2011) se encontraban en las botas de dos magos cuyo repertorio sobre el césped fue (en el caso de Zidane) y sigue siendo (en el de Messi) inagotable. Aquel partido marcó el futuro azulgrana que puso fecha de caducidad a la ‘Era Gaspart’. Se fijó el modelo a seguir (el fútbol-espectáculo del Madrid), se hizo evidente la necesidad de una idea, un patrón de juego a los que aferrarse. Todo eso lo tenía el Madrid entonces, todo eso es lo que buscan ahora los blancos, enfrascados en una búsqueda de sí mismos para el que no encuentran un mesías que les guíe, quizá por que éstos ahora manan de la fuente azulgrana.

Mira aquí el resumen del FC Barcelona – Real Madrid de las Semifinales de Liga de Campeones (2001/2002)





La Reconquista

11 04 2011

La rebelión se acerca, el enfrentamiento se palpa en el ambiente y Don Pelayo ya alecciona a sus tropas sobre lo que les espera. Enfrente, el Reino soñado, el lugar anhelado, el trono perdido. Éste no es otro que el Reino Nazarí de Granada desde donde hace varios años Guardiola y los suyos se pasean a sus anchas. Ahora el destino les devuelve una oportunidad única de reescribir la historia, de olvidar tantas decepciones recientes, de reconquistar, en definitiva, el terreno perdido estos años en apenas un mes.

Allá por mayo, esta escena, con diferentes protagonistas podría repetirse

Seis siglos después de la entrega de las llaves de la ciudad granadina por parte de los musulmanes Mourinho y su Real Madrid acometen una empresa parecida. En este caso la batalla es futbolística, aunque sus tintes, ya sean azulgranas o merengues van más allá, mucho más allá. Porque en un corto espacio de tiempo (18 días) asistiremos a una reconquista que puede ser argumentada desde ambos bandos como un cambio histórico. Pero que es, sin duda más épica y romántica, a orillas del Paseo de la Castellana. Desde allí preparan el asalto al paraíso arrebatado en busca de una justicia histórica que creen que les pertenece pero que tendrán que ganarse, única y exclusivamente, sobre el terreno de juego. Aunque éste ya se juegue fuera de él.

Como si de una lucha por ir ganando terreno poco a poco se tratase el Madrid contará con diferentes frentes, con distintos escenarios para reafirmarse en una idea que ya es una obsesión en su cabeza. Han vuelto. Por eso todos los clásicos de este mes de abril son una final para los blancos. Un golpe moral, una cuestión de orgullo, una defensa de sus valores. Eso lo sabe Mourinho, convertido a estas alturas en el Pelayo blanco, él único capaz antaño de amargar la existencia culé, el único capaz hoy de repetir esa conquista.

Porque poco o nada se parecerá el Madrid que en noviembre visitó el Camp Nou a éste que intentará eliminar al Barça en su carrera hacia la leyenda. Aquel perdió estrepitosamente frente al Barcelona, justamente por exceso de confianza, por pensar que los renglones de la historia se cambian, simplemente, por inercia. Sus jugadores han captado el mensaje de Mourinho y saben que donde no les alcance las piernas deben llegar con corazón, con sacrificio, con entrega. Saben también que a un único partido o en una eliminatoria de Liga de Campeones, cualquier detalle o cualquier fallo te condena y en propiciar esos errores en la armoniosa sinfonía culé llevan preparándose durante meses.

Jose Mourinho es el encargado de guiar al Madrid hacia esa 'Reconquista'

En esta ocasión son ellos los que vestirán la piel de cordero para enmascarar al lobo que Mourinho lleva alimentando toda la temporada. Y desde esa posición es más sencillo coger al rival desprevenido. Se siente cómodo Mourinho en ese papel y éste ha conseguido que sus jugadores lo asuman con naturalidad, sin atenuantes y con convicción. La convicción de que se puede ganar al mejor equipo del mundo con sus armas, que habrá quien piense que no son las mejores, pero al menos son las suyas. Eso debió pensar Pelayo allá por el 722 cuando comenzó su epopeya.

Pero la epopeya también podría darse en la otra acera, donde en realidad están igual de cerca (o más, si se tiene en cuenta su ventaja en la Liga) de repetir su última hazaña, de reconquistar lo ya conquistado. Es la eterna esperanza del deporte que siempre te da una nueva oportunidad y en ésta el Barcelona busca hacer el más difícil todavía. Ganarlo todo frente a su rival de siempre, el que siempre lo ganaba todo. Es consciente Guardiola de que es éste el escalón definitivo para instaurar a su equipo en la leyenda, porque solo el Real Madrid puede cerrar las puertas del paraíso a los azulgrana. Las llaves de ese paraíso se esconden tras los cuatro encuentros que convertirán a este mes de abril en el mes de la reconquista, a unos, de su pasado, a otros, de su presente.





El torpedo es Raúl

21 10 2010

Otra valla derribada, una nueva cima conquistada, otra página de la historia escrita con su puño y letra. Con su tesón, con su incombustible esfuerzo, con su calidad, con su oportunismo innato alcanzó anoche Raúl González Blanco los 69 goles en competiciones europeas (68 en Champions League y 1 en Supercopa de Europa). Ya no tiene a nadie por delante, a su lado convive un tal Gerhard ‘Torpedo’ Müller que alcanzó esa mítica cifra repartidos entre la década de los sesenta y setenta. Por detrás, aparecen una ristra de excelentes delanteros (Inzaghi, Van Nistelrooy, Andrei Shevchenko o Thierry Henry) que agranda aún más la leyenda del 7 blanco.

 

Raúl repitió gesto, goles y hasta color en la camiseta

Sí, blanco, porque Raúl sigue marcando goles vestido de ese color (aunque la primera equipación del equipo alemán es azul). Así al menos lo hizo anoche en un nuevo guiño del destino. Un año después de marcar su último gol con el Real Madrid en la máxima competición europea frente al Milan, Raúl recuperó la sonrisa para guiar a su equipo a la victoria y subir un peldaño más en la historia de este deporte. Para esto aseguran que había fichado por el Schalke 04 y el objetivo ya está cumplido. Aunque conociendo a Raúl, a buen seguro, que no piensa pararse ahí.

Él siempre ha sido un ‘Ferrrari’, como acertadamente lo definió Fernando Hierro en su día, y su sino fue, ha sido y es ser el número uno en todo, ésa ha sido su meta durante toda su carrera, con sus limitaciones, su esfuerzo y sus virtudes.  Por eso cambió la calidez de su casa, bajo el amparo del Santiago Bernabéu, por la gélida Gelsenkirchen. Al Ferrari le costó arrancar, le ayudó la llegada de Jurado, otro que ayer marcó un gol antológico, y la buena compenetración con ex-compañeros suyos como el holandés Huntelaar.

La sombra de la duda sobre su rendimiento ha planeado su aventura alemana, el eterno debate sobre su re-anunciada cuesta abajo ha llenado la páginas de la información deportiva y a buen seguro que sus detractores no se quitarán la venda ni siquiera para reconocer este mérito, otro más, el penúltimo, tal vez. Porque ahora todavía tiene tres partidos por delante para agigantar su leyenda, para volver a serntirse el número uno (al menos en la tabla de máximos goleadores), para mirar por el retrovisor al resto, para descubrir que el torpedo, en realidad, es él.





In crescendo

20 10 2010

Poco a poco, piano a piano, más andante de lo esperado por algunos, por la mayoría. Mourinho continúa labrando su Madrid con mimo y esmero en busca de ese equipo de autor que justifique su fichaje. Hasta ahora ‘sólo’ ganaba. Anoche, además, hizo vibrar al Santiago Bernabéu ante un equipo con solera, con tradición y con galones sobre el pecho. La leyenda de los dos equipos con más Copas de Europa se dio cita en el coliseo blanco para testar el pulso de ambos, el del joven apuesto y el del veterano seductor.

El Madrid ya es un equipo

Nuevamente ganó la juventud. Porque el brío y el descaro del equipo de Mou supo buscar los achaques de ese galán de película negra que ya tiene demasiadas arrugas. Poco, muy poco le duró la esencia de equipo grande al Milan de Allegri quien quiso ganar el partido desde la rueda de prensa a su homólogo portugués y salió trasquilado. Sobre el campo, las bravuconadas rossoneri aguantaron 15 minutos. Los que tardó Cristiano Ronaldo y compañía en alejar los viejos fantasmas italianos. Dos goles, dos soplos, dos regalos, dos aciertos, y partido sentenciado.

Porque el Milan ya no tiene el cuerpo para fiestas y ojo, que nadie duda de su galantería, de su calidad, de su aroma de dandi. Hablar de Pirlo, de Seedorf, de Gatusso, de Ronaldinho, incluso de Ibrahimovic suena a pasado y tan sólo Pato o Robinho proyectan sus carreras hacia el futuro. Por ello, Mourinho buscó sus debilidades, imprimió un fuerte ritmo de juego desde el inicio y adelantó la presión hasta más allá de la línea de tres cuartos de cancha. Con la velocidad y un trenzado juego por bandas el Madrid desarboló a los italianos con menos sudor de lo esperado.

El Milan tiró de orgullo y de las dosis de clase que todavía atesoran las botas de sus principales estrellas. La osadía del jovenzuelo se convirtió en pereza y su siestecita tras la salida en tromba bien pudo costarle algún disgusto a los blancos. Pero Casillas ha acorazado sus inmediaciones para sufrir menos de lo que acostumbraba. Para cuando esa valla se salta ya está él detrás. Como en esa estratosférica falta de Pirlo que Casillas se encargó de enviar al limbo.

Prácticamente ahí se acabó el Milan, que con su paso al tran-tran no fue capaz de poner en mayores dificultades a esa retaguardia pretoriana sobre la que se ha armado ese joven con trazas de veterano que Mourinho ya esboza en el Paseo de La Castellana. Anoche sacó sus mejores galas, demostró a Europa que se le debe tener en cuenta, si no ahora, si allá por marzo-abril cuando se empiecen a decidir las conquistas, cuando la primavera haga florecer los títulos de la temporada. Porque los equipos de Mourinho se construyen in crescendo y a éste cada vez le van encajando más las piezas.

La puntería fue una de las que más falló ayer y eso que la aportación en la mediapunta de Özil y el mando en el centro del campo de Xabi Alonso facilitó, y mucho, las cosas. No terminan de engrasar bien los de arriba ofuscados en una guerra de egos que chocan directamente con el espíritu colectivo y solidario del que quiere dotar a su equipo Mourinho. Tal vez ése sea el salto definitivo que le queda por dar a este equipo para confirmar todo lo bueno que apunta. Tras aprobar el primer test serio, el paso se acelera, el joven busca hacerse mayor y superar cotas más altas. Todo ello, in crescendo, como siempre con Mourinho.





El show de Mou

28 09 2010

Dice Mourinho en ese programa de culto que es Informe Robinson que para él los partidos comienzan en la previa y se extienden hasta la rueda de prensa posterior al encuentro. Su show es un reclamo más de su método, un atractivo, un añadido. El genial técnico portugués suma en su curriculum tantos títulos como enfrentamientos con periodistas y frases para el recuerdo. Aunque ayer dio un paso más, quizá su primera pataleta seria desde que llegó al banquillo del Real Madrid, con el que sobre todo, y por encima de todo, no estuvo a la altura del escudo que porta sobre el pecho.

Mou patinó en la rueda de prensa de ayer

Todo se revolvió cuando los periodistas le preguntaron por la ausencia de Pedro León en la convocatoria del Real Madrid para el importante partido frente al Auxerre de hoy en la Liga de Campeones. Más si cabe cuando el murciano fue uno de los jugadores más destacados ante el Levante. La cuestión irritó al técnico portugués quien sacó su libreto irónico y prepotente para responder a los compañeros de la prensa. Tras asegurar que se trataba de una decisión técnica se dedicó a menospreciar al Getafe (equipo de procedencia de Pedro León), así como al propio jugador tras asegurar que no había dejado en Madrid a ningún Maradona o Zidane.

No conforme con eso se dedicó a dar clases de periodismo sugiriendo cuáles eran las preguntas adecuadas para la rueda de prensa de ayer. Que si la noticia era la titularidad de Benzema, que no entendía que no le preguntaran por Higuaín, que… Esta vez las cortinas de humo no le valieron en su función. Función que terminó con una ‘espantá’ antes de tiempo que dejó a los periodistas atónitos.

El entrenador del Real Madrid debería replantearse esa actitud, ese teatro que tantas simpatías y odios le han granjeado a lo largo de su carrera, puede volverse en su contra si los resultados no acompañan y si el juego continúa enemistado con la excelencia. Mourinho debería ir más allá, porque el técnico portugués nunca ha entrenado un club de la dimensión del Madrid y es más que posible que nunca en su vida entrene a uno igual. Da la sensación que el de Setúbal desconoce el señorío  y la tradición de la entidad blanca. Palabras grabadas a fuego en su himno y su historia.Poco o nada de eso se aprecia en el discurso de Mou, más pendiente de acaparar la presión y las portadas, aunque lo único que crezca bajo el pasto que pisa Mourinho sea un antimadridismo galopante que su figura puede agrandar. Y es que Mourinho jamás será tan especial como para volar por encima del Real Madrid.

Mira aquí la ‘espantá’ de Mou:





Apuntes de Champions

16 09 2010

Por fín volvió esa musiquilla que tanto nos emociona a los ‘enfermos’ del fútbol. Por fin volvió el mejor fútbol europeo, la mejor liga del mundo. Por fin ha vuelto la Champions League, la vieja y deseada Copa de Europa. Como siempre a mediados de septiembre el balón echó a rodar en el Viejo Continente y el balance de los equipos españoles no puede ser más positivo. Tres equipos, tres partidos, tres victorias. El resto de favoritos tampoco han fallado, a excepción del Inter de Milán de Rafa Benítez. El vigente campeón de Europa sólo pudo arrancar un empate en campo del Werder Bremen y parece que comienza a padecer el ‘maleficio del campeón’.

Messi metió dos goles y falló un penalti en la goleada azulgrana

FC BARCELONA:

Los azulgranas cerraron con una goleada la persiana de la crisis de identidad que el ‘herculazo’ había desatado. Volvieron los buenos, o mejor dichos los campeones del mundo y la orquesta se afinó de repente. Otra vez la brillantez de los solistas en favor del grupo, de nuevo la brújula de Xavi que encontraba la chispa de Messi, el hambre de Villa o el descaro de Pedro. El Barça recuperó su versión original y el vendaval se llevó por medio a un Panathinaikos que tuvo el arrojo de adelantarse en el marcador, aunque ese gol de Govou fue sólo un espejismo.

Esta vez al Barça no le faltó movilidad ni fluidez en su juego. Con Busquets, Xavi e Iniesta en la sala de máquinas todo se volvió más armonioso y el primer toque y el pase preciso se hicieron protagonistas absolutos de un partido que será recordado por ese golazo de Messi (otro más) con el que el 10 azulgrana burló a un muro formado por nueve defensores griegos con una doble pared en la frontal del área. Fue un gol histórico porque Leo se convertía con 27 en el máximo goleador de los culés en competiciones europeas. La sombra de la sospecha queda en la retaguardia donde todavía se nota en exceso la lentitud y la falta de rigor táctico de estos inicios de temporada.

VALENCIA CF

Los chés volvieron a la Champions League a lo grande. Tras dos años de travesía por el desierto de la Europa League, los hombres de Unai Emery saldaron su visita a Turquía, al campo del Bursaspor, con una goleada de empaque que le coloca al frente de su grupo. El golazo de Tino Costa desde 35 metros y la verticalidad de Pablo Hernández y Joaquín por las bandas resultó clave para conseguir la victoria. Mientras tanto, Aduriz y Soldado siguen manos a la obra para hacer olvidar a Villa y Silva y ambos mojaron en el estreno europeo.

Tiene mucho mérito el equipo valenciano tras haber perdido a tres de sus cuatro campeones del mundo este verano. Con mayor rapidez de la esperada Emery ha montado un equipo muy atractivo que tiene claro el estilo y sus armas para hacer daño al rival. Con unas bandas bien abiertas en las que Pablo Hernández, Joaquín y Mata (aunque éste último actúa también de mediapunta) son los principales abrelatas para esas defensas que ya empiezan a conocer los picotazos de Aduriz o Soldado, las nuevas avispas chés. Con ese nivel (co-líder en la Liga BBVA con 6 puntos en dos partidos), el asalto a Old Trafford es posible.

REAL MADRID:

Y al tercer partido, el Bernabéu resucitó. Los aplausos, la ovación y la diversión se reencontraron en el coliseo blanco después de los sinsabores padecidos tras los dos partidos ligueros. Aupados en la clase y velocidad de Özil los de José Mourinho fueron una tormenta de fútbol que avasalló al histórico Ajax de Amsterdam, vieja reliquia de lo que fue. El técnico portugués ya ha conseguido algo, levantar un muro defensivo con el que Casillas vive más tranquilo. La defensa es la zona más fiable del equipo. Por ahí también intentó edificar Pellegrini su equipo, aunque la paciencia y el sosiego no tuvo hueco en su proyecto.

Özil puso en pie al Bernabéu

En ese tiempo dominó la ansiedad, la misma que parece haber atrapado a Cristiano. El crack portugués dirimió anoche una lucha contra sí mismo que le llevó a caer en el egoísmo en demasiadas ocasiones y no me refiero únicamente a las facetas del juego. Todo se cura con goles y buenos resultados y éstos terminarán llegando porque el talento lo supera todo, cuando no la fortuna, que se alió en el primer gol del Madrid para darle la espalda el resto de la noche. Junto a Özil, la fiabilidad de Carvalho, la electricidad de Di María y la dirección de juego de Xabi Alonso los argumentos crecen para confiar en este equipo.

RESTO DE FAVORITOS

Otros que empezaron demostrando sus credenciales fueron los equipos de la Premier, sobre todo, el Arsenal y el Chelsea que cosecharon sendas goleadas ante rivales, eso sí, inferiores. Dos nombres propios en cada uno de sus partidos. Anelka y su doblete facilitó la victoria blue, mientras que los gunners continúan guiados, un año más por la batuta de su capitán, Cesc Fábregas, autor de dos goles y dos asistencias.

No tuvo tanta suerte el Manchester United al que su empate a cero frente al Glasgow Rangers le salió demasiado caro porque perdió, casi con toda seguridad, a Luis Antonio Valencia para el resto de la temporada. El ecuatoriano sufrió una fractura en el tobillo por la que tuvo que salir del terreno de juego con la ayuda de oxígeno. Los que sí cumplieron con el expediente fueron el subcampeón de Europa, el Bayern de Munich que venció 2-0 a la Roma con un espectacular Müller que abrió el partido con un golazo; y el rejuvenecido Milán al que los fichajes de última hora le han cambiado la cara. Incluso a Ibrahimovic que con un doblete se estreno en Europa y con su nuevo club. Sus vecinos del Inter comenzaron a padecer el ‘maleficio del campeón’, ese que reza que ningún campeón ha reeditado título desde que la Copa de Europa se transformó en la Champions League. Y de eso hace ya casi 20 años. Para empezar, ayer Diego Milito marcó un gol, pero en su propia portería.





Teconología cero

22 07 2010

Más árbitros y menos tecnología. Esa es la respuesta de la Subcomisión Técnica del International Football Association Board (IFAB) que acaba de aprobar la inclusión de dos árbitros asistentes adicionales para los partidos internacionales. De esta forma la International Board atiende la solicitud de varias asociaciones y confederaciones para llevar a cabo estos experimentos durante las dos próximas temporadas. En Europa, por tanto, contaremos con seis árbitros en los partidos de la Uefa Champions League, de la Europa League, en la Supercopa de Europa (que enfrentará al Atlético y al Inter de Rafa Benítez) y en la Copa de la Liga Francesa.

La figura del árbitro junto a la portería volverá a hacerse habitual

Los errores arbitrales del pasado Mundial de Sudáfrica 2010, en realiadad los últimos de una larguísima lista, reabrieron la polémica sobre el uso o no de la tecnología en el mundo del fútbol. La International Board reaccionó rápido y en la reunión celebrada ayer en Cardiff, éste fue el único punto del día. Una vez aprobada la inclusión de los dos árbitros adicionales y, tal y como aseguró Joseph Blatter, Presidente de la FIFA, tras pedir perdón a las selecciones damnificadas en Sudáfrica, en ningún caso se contempla el uso del vídeo para revisar o rearbitrar determinadas jugadas. Algo ya habitual en una amplia mayoría de deportes.

La tecnología sólo se contempla para las jugadas polémicas que se produzcan en la línea de gol. Aunque ahí tanto la FIFA como la International Board hacen otro regate para no tomar el camino más recto. Se ha hablado de incorporar chips inteligentes a los balones, de inclinar el campo al estilo Premier League (sin duda, lo más práctico) o de colocar sensores en las porterías, pero el video sigue siendo un tema tabú. Incluso, la incorporación de estos dos nuevos asistentes es un atajo más con el que negar la irrremediable eficacia del video.

Y los antecedentes no son excesivamente halagüeños. Los árbitros adicionales o árbitros de línea de gol se han probado este año en la Europa League y su actuación ha dejado mucho que desear. En el recuerdo ese penalti no pitado en el área del Atlético de Madrid frente al Valencia, en el que el gigantón Zigic terminó  con la camiseta echa jirones. No siempre seis ojos ven más que dos, sobre todo cuando faltan agallas o jerarquía para señalar lo que se ve. Su poder parece más intimidatorio que real. Se piensa que con un árbitro mirando a los jugadores cara a cara se evitarán los agarrones, los empujones y los barullos en las áreas.

La experiencia niega tan ingenua idea y amenaza con no ser suficiente cuando un balón traspase por centímetros la línea de gol. La FIFA y la International Board no han inventado nada nuevo (estos jueces de línea ya existieron en los inicios del fútbol) y se niegan, sin embargo a reinventar un fútbol moderno, adecuado a los tiempos. La tecnología no erradicaría la polémica, no terminaría con la salsa del fútbol y no se arrancaría el aura que lo ha convertido en el deporte de masas por excelencia. Se trata, simplemente, de dar un paso hacia delante en el único campo que todavía vive bajo el amparo de otra época, el del arbitraje.

A buen seguro el vídeo hubiera evitado errores garrafales como éstos: