Al son de la pelota

2 08 2011

Son mundos paralelos que se relacionan mejor de lo que parece. Bajo ritmos diferentes pero con notas en común. Dos pasiones que se entrelazan bajo las páginas de un libro, El fútbol tiene música, concebido por la pluma de José Antonio Martín ‘Petón’. Historias nacidas desde la musicalidad que rezuma el fútbol, historias cargadas de pureza y emotividad, historias escritas al son de la pelota, que son ya historia sagrada del fútbol.

George Best, el quinto Beattle, es el elegido para la portada de El fútbol tiene música

Es Petón un historiador del fútbol. O algo más. Un hombre del renacimiento en pleno siglo XXI. Futbolista, comentarista deportivo, representante de jugadores, y escritor que ha plasmado en este libro su pasión por el deporte rey. Un sabio del balompié que sabe como nadie narrar las historias con esa mezcla de armonía y suspense que durante tantos años lleva cultivando en las ondas. Todo ello aderezado por una bossanova dedicada a Garrincha o un tango de Gardel.

50 historias de ayer y de hoy, mediáticas y anónimas. Narraciones que van más allá de los futbolístico, que traspasan las inquietudes del futbolero. Desde la desgraciada historia del Torino hasta la agitada vida de George Best, aquí están Kubala y Serrat, Gardel y Samitier. Están Bob Marley, Ben Barek, Luis Aragonés, Puskas, Di Stéfano, el bueno de Quini, el Fenómeno Ronaldo, o los amores futboleros de Lola Flores. Con prólogo de Paco González y Pepe Domingo Castaño: “Se van a volver locos con el libro. Se van a emocionar con cada historia”. No exageran un ápice.

Porque la esencia de las historias no solo la componen músicos. Entre los relatos destacan otros artistas del balón. Eduardo Chillida y su Peine del viento, homenaje recóndito a su otra vida; o Elías Querejeta y su amor por la pelota antes que por la claqueta. Aunque por encima de todo sobresale el espacio que Petón dedica a la Fundación Oliver Mayor, que recibe aire para dar aire, con cada impresión de este libro. Guiño solidario al futbolista que no pudo ser.

Melodía intensa, ritmo apasionado, obras breves y sinfonía unas veces alegres y simpáticas, otras, trágicas y fúnebres. Todas ellas, música para los oídos. Literatura para el corazón. Eso, que no es poco, y mucho más se esconde tras El fútbol tiene música, una verdad universal que Petón ha interpretado como sólo él sabe. Con el amor a la pelota y su música… de fondo.

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