La conexión Nadal

4 07 2010

Ha sido un fin de semana histórico. Redondeado por ese triunfo más rutinario y menos épico que de costumbre con el que Rafa Nadal ha vuelto a reconquistar la hierba del All England Club. El mejor tenista español de todos los tiempos ha subido un escalón más en su camino hacia el Olimpo del tenis para levantar su segundo Wimbledon, su octavo Grand Slam, su cuadragésimo primer título individual. Rafa repite en Londres como en 2008, entonces apenas unos días después de que La Roja dominara Europa y la conexión se hace inevitable. Cuando en nuestro país la única bonanza que conocemos es la deportiva, sólo soñar sigue siendo gratis.

Acróbata. El segundo Wimbledon bien merece una celebración así

 

Nadal no lo necesita, aunque a buen seguro al manacorí le quedarán muchos sueños por cumplir. A sus 24 años no sabe lo que es el vértigo. Como no lo saben esa generación de deportistas que han puesto a nuestro país en la vanguardia del deporte mundial. Y es que sólo España puede presumir de poner ‘La Catedral’  del tenis a sus píes, clasificar a su Selección para las semifinales de un Mundial, o campeonar por adelantado en el fugaz mundo de Moto GP, con ese Lorenzo que amenaza con convertir en un monólogo lo queda de campeonato. Ni el Almirante Nelson hubiera imaginado una afrenta mayor. Sin duda, hoy, Rafa Nadal es el mejor capitán de esa Armada Invencible que nuevamente anhela dominar el mundo.

Ése que todavía admirado ovacionó una nueva exhibición del tenista español en un territorio cada vez menos hostil. De hecho, Nadal no conoce la derrota en sus últimas dos participaciones en el mítico ‘major’ británico. Tras no poder defender el título en 2009 por una lesión, Rafa suma 14 partidos sin perder sobre el verde del All England Club. En sus anteriores participaciones sólo Federer pudo cortar su camino ceremonial hasta la gloria. Fue en sendas finales perdidas ante el helvético. Éste se ausentó hoy, por primera vez, en los últimos siete años. Enfrente, Nadal se encontró con su verdugo, el checo Tomas Berdych, quien fue una sombra del que hace unos días arrolló al mejor huesped del jardín londinense, a Roger Federer, en cuatro sets.

 Sin épica pero con el mismo derroche físico y recuperando ese martillo pilón que siempre fue su brazo izquierdo, Nadal superó en tres sets (6-3, 7-5, 6-4) a Berdych, quien pagó caro su inexperiencia. El checo se mantuvo en la final mientras su saque se mantuvo plano y potente. Sin embargo, no supo jugar los juegos decisivos. Ya se sabe que ante el abismo pocos se mueven como Nadal. Éste olió el miedo y fue asestando paulatinamente, en cada uno de los sets, los drives definitivos para ir minando la moral de Berdych a medida que menguaba sus posibilidades de dar una nueva campanada.

Nadal no lo permitió porque ha sido mucho el sufrimiento, el trabajo silencioso y el esfuerzo colectivo (de él y de todo su equipo) para terminar renaciendo, cual Ave Fénix, de las cenizas. Muchos presagiaron que su caída a los infiernos tras una temporada marcada por las lesiones y los problemas personales no tendría remedio, aseguraban que ya habíamos visto lo mejor de Nadal, que su tenis no podía evolucionar más, e incluso, éstos han terminado hoy rendidos, aplaudiendo una nueva muestra de superación y entrega de uno de nuestros mejores deportistas de todos los tiempos.  Ese paso por las catacumbas del deporte, ese penar por el lado ‘b’ de la gloria le ha endurecido, le ha valido para conocerse mejor, para marcar sus límites y buscar decididamente superarlos, sin mayor deseo que recuperar la sonrisa jugando a tenis. Ese es su secreto.

Y entonces la conexión se reactiva. Rafa se ha encargado en este 2010 de reconquistar el mundo a base de raquetazos. Así recuperó el pasado mes de junio su idilio con París, para resolverse como el mejor mosquetero sobre el planeta tierra. Hoy, sobre el pasto aristócrata del All England Club ha elevado al cielo el dorado trofeo londinense. Y esa imagen nos trasladó, sin saber muy bien porqué, hasta ese mágico mes de junio de 2008 donde a los éxitos de Rafa en Londres y en París, se sumó aquel maravilloso sueño de una noche de verano con La Roja como protagonista y la Eurocopa como excusa. Hoy la excusa está bañada en oro. Europa se nos quedó pequeña y buscamos dominar el mundo. Nadal ya tiene ‘su Mundial’, y sin saber muy bien porqué, hoy también nos preguntamos si la edad de oro del deporte español ha alcanzado ya la cúspide. Tal vez, el próximo domingo estemos instalados en la locura. La conexión, entonces, habría funcionado.

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La Vuelta más internacional

31 08 2009

Sí, ya ha comenzado la Vuelta Ciclista a España 2009, aunque es posible que pocos se hayan enterado. De hecho los ciclistas aún no han pisado territorio español y no se les espera hasta el jueves. Estos días (concretamente desde el pasado sábado) andan pedaleando por el norte de la vieja Europa, recorriendo las carreteras de Holanda, Bélgica o Alemania. Donde lo primero que hay que decir es que la afición (que en estos países es mucha) del ciclismo se ha volcado con la prueba y a ello ha añadido un caríz ornamental, en el que no faltan los toros y las flamencas para que todos se sientan como en casa. El otro aliciente es el viento, ése que pasa de largo por una España que en estas fechas se encuentra en continúa alerta por calor, y que ya ha realizado los primeros estragos en la Vuelta, aumentando el interés y la emoción en la ronda española.

Cancellara es el primer maillot dorado de la vuelta

Cancellara es el primer maillot dorado de la vuelta

Esa emoción e interés ya se pudo captar en el prólogo con el que se dió el banderazo de salida en la mítica ‘Catedral’ del Motociclismo. La contrareloj individual se desarrolló sobre el trazado del circuito de Assen que rugió como en las mejores derrapadas y adelantemientos de algunos de los ilustres pilotos que han pasado por allí. El suizo Fabian Cancellara consiguió la pole y se colocó el primer jersey oro de esta edición, tal y como ya hiciera en el pasado Tour de Francia.

A mi modo de ver, fue un éxito y me parece todo un acierto llevar la Vuelta a estas latitudes donde el ciclismo es tan apreciado. Es una forma más de promocionar y de dar caché a una prueba que intenta revitalizarse cada año. Siguiendo el ejemplo del Tour (la carrera más importante por etapas del mundo) la Vuelta ha salido de sus fronteras con la intención de captar más aficionados y supongo que más patrocinadores, al fin y al cabo, el principal alimento de este deporte. En ese sentido, y espero que no me ciegue mi indiscutible nacionalidad, siempre me ha parecido que la ronda española era la más innovadora, la vuelta por etapas que más investiga y mejora en su afán por atraer a público y ciclistas de todo tipo. De todos modos, parece lógico ese interés ya que en pleno septiembre la temporada está dando los últimos coletazos para muchos y así es dificil recolectar un plantel internacional de nivel.

Valverde quiere desquitarse del mal sabor de boca al no haber podido ir al Tour, realizando un gran Vuelta

Valverde quiere desquitarse del mal sabor de boca al no haber podido ir al Tour, realizando un gran Vuelta

Bueno, pues la Vuelta lo consigue año a año, en mayor o menor medida.  En esta ocasión hay campeones olímpicos, como Samuel Sánchez, antiguos ganadores de la ronda española, Alexandre Vinokourov o eternos aspirantes a todos con ansias de conseguir una anhelada victoria en una gran vuelta como Alejandro Valverde o Cadel Evans. Aunque la lista de ilustres candidatos no se terminan ahí. En ella también podríamos incluir a Andy (segundo en el último Tour) y Frank Schleck, Igor Antón, Damiano Cunego, Linus Gerdemann, Roman Kreuziger o Iván Basso.

Algunos de estos, sin embargo, perdieron ayer algunos preciados segundos que bien pueden impedirles luchar por el triunfo final. Entre los damnificados por los cortes formados entre las innumerables rotondas y el temido pavés holandés se encuentran hombres como Vinokourov, Samuel Sánchez o Frank Schleck, que se dejaron 18 segundos o los más perjudicados como Andy Schleck o Igor Antón que perdieron 30 segundos. Mientras, en la línea de meta un joven de 22 años sorprendía a los principales favoritos al sprint. Gerald Ciolek del Milram se impuso a todos. Fue por escaso milímetros y justo detrás de él descubrimos a otros jóvenes que vienen pedaleando con fuerza en esto del sprint. Sus nombres son poco conocidos, Fabian Sabatini o Roger Hammond, pero apuesto a que pronto harán olvidar otros más ilustres como Tom Boonen o Daniele Bennati, también presentes en el sprint de ayer.

Con todo esto, Fabian Cancellara sigue mantiendo el maillot oro de la vuelta, aunque si las llegadas se continúan resolviendo al sprint será difícil que lo mantenga al menos hasta que lleguen a España. Eso será el próximo jueves tras la jornada de descanso del miércoles que aprovecharán para realizar el necesario traslado a nuestro país. En su vuelta a las carreteras de la Península, se adentrarán en el abrasador levante español para comprobar que aquí no hay viento sino calima, mientras se reencuentran con la afición española, los toros y las flamencas, que esta vez serán de carne y hueso.