El Madrid frente al muro

16 02 2010

Es una barrera física y sobre todo psicológica la que esta noche intentará derribar el Real Madrid. El que fuera el dominador de la vieja Copa de Europa, lleva cinco años desaparecido de los mapas del fútbol europeo. Cinco años consecutivos cayendo en octavos de final de la Champions han sumido al equipo blanco en una vorágine que ha devorado entrenadores, presidentes y jugadores con la misma facilidad con la que han sido eliminados de la máxima competición europea en este último lustro.

Kaká y Cristiano Ronaldo quieren tumbar el muro y demostrar a Europa que son una pareja letal

Algo de eso rondará por la cabeza de los aficionados merengues y de los propios jugadores cuando salten al helado césped del estadio del Olympique de Lyon. El otrora verdugo blanco ya no es tan fiero como antaño, aunque esta noche el general invierno se aliará con el escaso fútbol de los franceses para elevar el muro unos centímetros más. Sin embargo, hoy no hay excusas para iniciar la reconquista de Europa con un puñetazo en la mesa que advierta al resto de adversarios de que el Madrid, esta vez sí, ha vuelto para quedarse.

Quedarse con un trofeo que no gana desde el 2002, con el último resplandor galáctico; un trofeo que este año se disputará en el Santiago Bernabéu, su casa; un trofeo que ya tienen Kaká o Cristiano, pero no vestidos de blanco. El dúo de neo-galácticos serán junto a Higuaín las principales armas ofensivas del conjunto español. El melancólico Karim Benzema, que vuelve a casa, lo verá de inicio desde el banquillo. Los 17 goles en 17 partidos de CR9 son toda una garantía y su buena conexión con Kaká en las últimas semanas auguran que el Madrid está cada vez más preparado para el triple salto mortal.

En gran medida porque el centro del campo ha ido creciendo hasta asentarse en el control de la pelota. Las transiciones del Madrid son ahora más larga, gracias en gran medida a que Pellegrini ha sabido rodear a Xabi Alonso de peloteros de su altura. Granero se ha ido haciendo un hueco en el equipo entre los taconazos y las lesiones de Guti y para esta noche solo me inquieta la participación de Lass. Su mediocridad ha salido a relucir cuando se le han puesto al lado mediocentros del nivel exigido en el Real Madrid. Molesta más que ayuda. Como Marcelo, cuyo flanco izquierdo volverá a ser el punto débil del Madrid.

Es de esperar que por ahí se extienda la ofensiva del equipo de Claude Puel, quien previsiblemente preparará un partido a la contra con la idea de no recibir goles y llegar vivos al partido de vuelta. Su suerte la confiarán a sus dos rápidisimos puntas, Lisandro López (sustituto de Benzema en Lyon, al que ya dobla en registros goleadores 16 frente a 8 ) y Govou. Toulalan y Kllström intentarán poner concierto y pausa a tanto músculo para suministrar de balones con los que rajar la defensa blanca. No sería la primera vez, porque el Gerland, el estadio del Olympique de Lyon, no trae buenos recuerdos a los blancos. Las dos últimas visitas acabaron en derrota, 3-0 en 2005 y 2-0 en 2006.

El ogro francés hoy lo es un poco menos, sin Juninho Pernambucano, sin Benzema, sin Fred, aunque nadie debería olvidar que ha dejado en la cuneta al Liverpool de Benítez. De hecho su gran esperanza es su portero, al que ya comparan con Iker en Francia. Hugo Lloris con tan solo 23 años ya ha debutado con la Selección gala, desciende de antiguos inmigrantes catalanes y será el encargado de parar las acometidas de Cristiano, Kaká, Higuaín y compañía. El muro está colocado en esa portería y éste se acrecienta o se derriba definitivamente esta noche.

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Un clásico vIBRAnte

29 11 2009

Ibrahimovic decanta el super clásico del fútbol español que estuvo cargado de tensión, pasión y emoción hasta el final. La salida del sueco tras el descanso dio alas a un Barça que no desplegó el fútbol exquisito que acostumbra. A ello ayudó el Real Madrid que estuvo muy bien plantado durante todo el partido. Los hombres de Pellegrini miraron cara a cara a los culés y no rehuyeron la pelea en ningún momento.

De hecho las ocasiones más claras fueron del Real Madrid , sobre todo en una primera mitad en la que las rápidas contras blancas sorprendieron en más de una ocasión a la siempre atenta defensa azulgrana. Tras el descanso el Barça consiguió imponer su libreto hasta que una tontería de Busquets igualó el partido. El Madrid entonces no supo incar el diente al Barça, que supo enfriar el partido hasta el pitido final. Con el exiguo 1-0 el Barça recupera el liderato.

Ibrahimovic fue letal

El clásico más grande de los últimos tiempos concitó a todos los cracks, o mejor dicho a casi todos. Guardiola, como siempre se reservaba un as en la manga. Pero Messi y Cristiano saltaban al campo para capitanear a su equipo, ante el enorme coliseo azulgrana, engalanado hoy para celebrar los 110 años de historia del club azulgrana. Tras los amistosos saludos comenzó lo serio y entonces comprobamos que las amistades no existen en un terreno de juego. La intensidad de los dos equipos mostró lo que había en juego desde un principio. Esos minutos para sorpresa de muchos fueron para el Madrid que salieron con las ideas muy claras: presionar, robar y correr. La velocidad y los balones a la espalda de los defensas azulgranas fueron las principales armas del Madrid en esos minutos, en los que el Barça no conseguía hacerse con el juego.

Pellegrini le ganaba la partida a Guardiola en los primeros minutos ante las constantes ayudas que hacían los merengues. El Barça no conseguía hacer sus clásicos dos contra uno en ambas bandas y acumulaba demasiadas pérdidas en el centro del campo. De una de ellas llegó la primera ocasión clara para el Madrid. La jugada la inició una vez más Cristiano Ronaldo, el madridista más desequilibrante hoy. Su centro era mandado a las nubes por Marcelo.

A continuación el que apareció fue Casillas para desbaratar la primera ocasión azulgrana tras un centro raso que buscaba a Iniesta en el segundo palo. Pero esa fue una de las pocas ocasiones en que el Barça llegó con claridad en esta primera mitad. El Madrid había aprendido la lección del Bernabéu y en esta ocasión no se dejó sorprender por la posición entre líneas de Messi, quien apenas apareció en los primeros 45 minutos.

La siguiente del Madrid fue más seria, posiblemente los blancos tuvieron ahí el partido. Tras un magnífico eslalon de Kaká, el brasileño se marcha de Puyol y Piqué y se la pone a Cristiano Ronaldo para que sólo contra Valdés la cruce al otro palo. La sensacional parada con el pie del portero azulgrana mandaba las ilusiones madridistas al limbo. La excelencia no sólo consiste en jugar bien, también consiste en agarrarse a los partidos cuando vienen pero dadas.

Tras ese susto el Barça intentó serenar el partido y el fulgor del Madrid se fue apagando poco a poco. Aunque el control esteril en el centro del campo no terminaba de acércarle a las inmediaciones de Casillas. Y las ocasiones seguían siendo blancas. La siguiente fue de Marcelo, quien se durmió con el balón en los pies hasta que Puyol, hoy un auténtico titán defensivo, taponó el zurdazo del brasileño. De ahí hasta el final de la primera parte el Barça apretó más, aunque la sensación es que siempre le faltaba un referente arriba que capitalizara y fijara a la defensa blanca. Así se demostró en la carrera de Henry que no encontró rematador y en el disparo cruzado de Iniesta.

Tras el paso por los vestuarios los actores eran los mismo pero el guión se alteró levemente. El Barça más paciente y con menos ansiedad comenzaba a trenzar un juego más fluido. Messi se asoció con mayor asiduidad con Iniesta y Xavi que comenzaron a hacer ce las suyas. Entre tanto Guardiola se saco su as de la manga. Ibrahimovic, entre algodones toda la semana salía para ser ese referente ofensivo que se echaba de menos en el juego azulgrana. Henry le dejaba su sitio en el campo y el cambio sería determinante. A los cinco minutos de estar el sueco sobre el campo ya había mojado. Un excepcional centro de Alves buscaba la espalda y las cosquillas  de la zaga merengue donde apareció como un ciclón el sueco para empalmar una volea en la que Casillas sólo pudo verla pasar caer rendido ante el trallazo.

El Madrid se quedó tocado, aunque su orgullo todavía le daba para algún arranque de calidad. Una vez más Cristiano Ronaldo se atrevía contra toda la zaga culé y en el intento casi saca un penalti del que Undiano Mallenco no quiso saber nada del cuerpo a cuerpo entre el luso y Piqué. En la siguiente jugada el BArça sí se complicaría el partido. En una ingenua mano de Sergio Busquets que le costaría la expulsión, el canterano pecó (algo extraño en él) de inexperiencia para nivelar el partido cuando más desequilibrado lo tenía el Barça. El Madrid apretó. Aunque el cansancio comenzaba a hacer mella y los fallos y las imprecisiones se repetían en uno y otro bando. Sin embargo, la insitencia blanca terminó por arrinconar al Barça que sólo encontraba aire con los pelotazos que Ibra intentaba bajar.

En esta jugada CR9 reclamó penalti de Piqué

Antes de ser cambiado CR9 tendría su última gran oportunidad. Sería un cabezazo que se marcharía alto. Con su cambio por Benzema, el Madrid perdería mordiente e intimidación, porque el galo apenas aportó la desidia y la falta de puntería que le ha caracterizado hasta hoy. El Barça intentó templar el partido y Guardiola dio entrada a Touré por Keita, para oxigenar a su equipo y aportar más músculo en el centro del campo. Los azulgranas destilaban la esencia de su aroma pero no acaba de impregnar su estilo en el partido. A pesar de ello, en cada llegada culé se olía el peligro. Piqué remataría de cabeza fuera por muy poco tras una falta botada por Xavi que volvía a sorprender a la defensa blanca. La réplica sería obra de Benzema, que con excesiva lentitud permitía que el héroe Puyol volviera a taponar otro zambombazo dentro del área pequeña.

El partido no terminaba de decantarse, aunque el Madrid apretaba lo suyo. El Barça vivía de las rentas y de su intermitente rondo. En una de las jugadas más elaboradas de los culés, Abidal se encontró con un balón de oro en el pico del área blanca, aunque su zurdazo se marchó fuera por muy poco. Kaká, que para entonces, ya había cogido las riendas de la nave blanca, se echaba su equipo a la espalda para provocar un córner tras un jugadón del brasileño. En ese saque de esquina el Madrid malgastaría su última bala, porque los blancos no supieron jugar los últimos minutos. El balón muerto en el área pequeña no fue rematado por ningún jugador madridista y tuvo que ser Piqué quien lo mandara de nuevo a córner.

El Madrid terminó diluyéndose, exhausto ante el derroche físico desplegado. El Barça sí supo hacerse entonces con el balón y tuvo la puntilla cerca. Alves ponía un balón al hueco para que Messi volviera a beatificar a Casillas. Su parada excede lo terrenal. Luego llegaría la justa expulsión de Lass, preso de la impotencia de ver que el esfuerzo no tendría premio. Porque el Madrid jugó como nunca en Barcelona para terminar probando de su propia medicina: perdió porque hoy la pegada del Barça fue mayor. El Madrid llevó el partido hasta donde le interesaba, hasta el toma y daca, hasta el correcalles en el que Cristiano, Higuaín y Kaká más cómodos se sienten para terminar perdonando demasiado. Eso condenó al equipo de Pellegrini que se marcha del Camp Nou con buena cara pero dos puntos por debajo en la Clasificación.





Ya no quedan galácticos

29 10 2009

La tormenta arrecia en Chamartín. Ha llovido mucho tras el ‘Alcorconazo’ de la otra noche y los nubarrones todavía no se han despejado en la Casa Blanca. Al mal tiempo, a los malos resultados, se unen las dudas que despierta el juego del equipo, la escasa aportación de los fichajes galácticos, la capacidad del entrenador para sacar el proyecto adelante y hasta la idoneidad del proyecto. Todo se tambalea en la Casa Blanca y ahora mismo sólo las victorias y los buenos resultados podría traer una más que  necesaria tranquilidad al club.

Kaká, Benzema y CR9 no están respondiendo a las espectativas

Porque la presión de la entidad que preside Florentino Pérez es máxima y eso se está notando en un equipo que parecer anularse ante la tremenda responsabilidad a la que se enfrenta. Imposible de resistir la comparación con el juego del Barça, a los blancos les están haciendo mucho daño las múltiples lesiones que han sufrido en este inicio de temporada. Una por encima del resto. La baja de Cristiano Ronaldo, la pegada de ese equipo, el jugador desequilibrante y el (único) pilar sobre el que se ha sustentado el proyecto de Florentino versión 2.0 ha sido debastadora para el conjunto de Pellegrini.

El técnico chileno tampoco ha dado con la tecla. No ha sabido lidiar con los nuevos galácticos ni tampoco con las vacas sagradas de ese vestuario. Su sistema de rotaciones no ha dado mucho resultado porque en este inicio de temporada el Real Madrid ha tenido la enfermería llena. Su filosofía del juego, su fútbol no entronca demasiado con los jugadores que tiene en la plantilla. Tampoco con el tiempo. Porque en este Madrid cargado de urgencias todo sabe a poco. Se persigue el paraíso, la excelencia, el séptimo cielo, sin preocuparse, primero, por las obras que llevan hasta ahí.

El ridículo de Alcorcón puede ser un punto de inflexión

Y en esas obras tienen buena parte de culpa los jugadores. Unos jugadores que parecen haber rescatado los peores vicios de la primera etapa florentiniana. Ésa en la que se pensó que se ganaba sólo con el escudo y con la camiseta que lo portaba. Algo de eso se vio el otro día en Alcorcón, donde la desidia, la dejadez y la apatía de unos multimillonarios futbolistas, no pudo con la ilusión, las limitaciones y la entrega de un grupo de auténticos profesionales. De todos modos pudo ser un resbalón, un accidente que no pase a mayores, aunque la cruda realidad desvela que la galaxia 2.0 no acaba de arrancar.

Sería prematuro sacar conclusiones porque bien tratado el ridículo de Alcorcón puede ser el punto de inflexión necesario con el que resurgir en busca de cotas mayores, pero el aviso ha sido serio. Es evidente que hay que espabilar, pero no hay nada perdido y afortunadamente para el Madrid los títulos no se deciden en octubre o noviembre. En Liga son segundos a tres puntos del superlativo Barcelona, en Champions también ocupan la misma posición empatado a puntos con el Milán y en Copa no es descalabrado pensar en una remontada en el Bernabéu en el partido de vuelta.

Lo que ocurre es que el hábitat natural del Madrid es el primer puesto y los nuevos galácticos no han sido capaces de coger con fuerza el timón de la nave blanca. Son copias inferiores de los Ronaldo, Zidane y Figo que en los albores del Siglo XXI cambiaron los parámetros del mundo futbolístico. Benzema puede que algún día se parezca a Ronaldo, aunque por ahora no pueda comparse ni con Negredo; Kaká, de momento, sólo comparte la buena educación y el respeto que ‘Zizou’ demostró en sus años de blanco, pero nada de la magia y el liderazgo del francés; mientras Cristiano Ronaldo ha sido el único que con sus chispazos ha emulado los latigazos de Figo.

Poco hemos visto, sin embargo de los centros o de las combinaciones de su compatriota portugués en CR9. Y es que otra de las características de esta nueva especie de cracks mediáticos es que juegan para ellos. Buscando el lucimiento personal, haciendo la guerra por su parte, sin buscar al compañero, sin sacrificarse por el bien común. Ésa es otra de las diferencias que encontramos con los galácticos de la primera hornada. Un perfecto acordeón manejado con la sutileza y dedicación de un hombre como Vicente del Bosque. Quizá ahora se le reconozca su valor, posiblemente ahora que hemos descubierto que ya no quedan galácticos como los de antes. Precisamente ahora que la galaxia no encuentra su órbita y el proyecto pende de un hilo.





Mal de alturas

1 08 2009

Le pasó al Madrid y lo vimos ayer. Fueron dos despistes y le costaron el partido. Un aviso, en definitiva para cuando la historia se ponga seria, allá por el mes de febrero. El Real Madrid jugó contra la Juventus en la Peace Cup, la Champions del verano para algunos y la primera derrota del II Imperio Galáctico se hizo efectiva (2-1). Los italianos astutos y competitivos como siempre sacaron el máximo rendimiento al juego aéreo y sorprendieron a una todavía ingenua defensa madridista. Es algo que viene de lejos en la Casa Blanca por lo que la responsabilidad no será toda de Pellegrini, aunque éste debe ser el encargado de erradicar el vértigo en el Real Madrid.

El duelo entre CR9 y Salihamidzic fue de lo mejor de la noche

El duelo entre CR9 y Salihamidzic fue de lo mejor de la noche

Fue un gran partido a la altura de la historia de los dos conjuntos que se enfrentaban. La nueva Juve de Ciro Ferrara tiene una pinta inmejorable, y desde aquí apuesto sin vacilaciones que es mi gran candidato al Calcio. Posee un centro del campo impresionante (Felipe Melo, Diego, Camoranessi…), con un agitador llamado Giovinco que apunta a crack y a digno recambio del incombustible Del Piero, quien todavía destila clase y elegancia en cada pase. De sus botas nació el 1-0, tras una falta exquisitamente botada que -casualidades del destino- Cannavaro cabeceó para sorprender a Dudek. Era el minuto 4, pero el Madrid no se amilanó. Pellegrini había salido con todo lo que tenía y parece que sus lecciones van calando en su plantilla. El balón ya es un compañero más entre los jugadores blancos, quienes lo miman y lo distribuyen con más tino que en campañas anteriores. A ello ayuda la gran pretemporada realizada por Granero, una agradable sorpresa para la parroquía blanca. Parece que la cantera blanca también vale para el primer equipo y solo era cuestión de dar oportunidades.

Hasta Guti, otro de los que salió de esa cantera, jugó ayer a un gran nivel. Suelto, a su aire y conduciendo el balón con la rebeldía de los artistas adolescentes que tanto le caracteriza. De sus asociaciones con el ‘Pirata’ Granero salieron las mejores jugadas blancas. Ellos eran los encargados de abrir la muralla ‘bianconera’, aunque esa era un empresa más que complicada ante la experiencia italiana, doctorada en cerrarse en torno a su portero, Buffon. Por ello, Pellegrini y el equipo buscaron los extremos donde Cristiano Ronaldo apareció como el acelerador del equipo. Algo se capta en el ambiente cuando CR9 coje el balón y nuestras expectativas se disparan en busca de los caminos del gol. Aunque éste sólo lo encuentra, por ahora, desde el punto de penalti. El portugués fue el encargado de subir el 1-1 al marcador, tras el penalti cometido sobre el incombustible blanco, Raúl. El capitán volvió a poner ganas y entrega, pero la suerte le dio la espalda al estrellar el balón en el palo cuando el marcador iba empatado.

Los jugadores de la Vechia Signora celebran el segundo gol

Los jugadores de la Vecchia Signora celebran el segundo gol

Y luego estuvo Benzema, quien todavía no ha sabido canalizar toda su potencia en pos del grupo. En sus arrancadas planean las estampidas del viejo Ronaldo, aunque su disparo todavía tiene el punto de mira desviado. De todos modos, mostró atrevimiento y descaro y esas características se reconocen en el Bernabéu. Dar con la diana será cuestión de tiempo y entrenamiento.

El 2-1 llegó en un saque de esquina y nuevamente en el minuto cuatro de la segunda parte, obra de un viejo enemigo merengue, Salihamidzic. No es que fuera justo, pero sí premió la mayor efectividad italiana, maestros de estas artes. A pesar de todo, la mejora resultó evidente. Si acaso la defensa fue la que se mantuvo todo el partido con el pie cambiado. Giovinco y sus filigranas les trajo en demasiadas ocasiones de cabeza. Son varios retoques los que aún le quedan por pulir a este nuevo Real Madrid, al que la falta de fluidez en la distribución del balón y en el que los regalos defensivos le pueden costar caro, como ya quedó demostrado ayer. Kaká y algún nuevo fichaje son las esperanzas a las que se agarran la parroquía blanca para que la nave encauce definitivamente el rumbo. Porque a la cima no se puede llegar con vértigo.

Vea aquí el resumen y los goles del partido:





La era CR9 arranca con victoria

21 07 2009

Se estrenó el nuevo Real Madrid de Cristiano Ronaldo y Benzema con victoria (0-1) ante el modesto Shamrock Rovers irlandés. Y lo primero que quedó claro es que Pellegrini tiene trabajo por delante. El arquitecto chileno tiene mucho que pulir para edificar un segundo imperio galáctico. Por lo visto ayer, la primera parte sobró, salvo para comprobar que Cristiano es capaz de atraer las cámaras con un par de taconazos y bicicletas; la segunda fue otro cantar, con los teoricamente suplentes y/o transferibles más Benzema. El galo se lució ayudado por el mayor empuje del resto de compañeros y dejó destellos de su calidad y muestras de su gran pegada.

CR9 debutó con el equipo blanco

CR9 debutó con el equipo blanco

Karim Benzema se estrenó como goleador con su nuevo equipo. Corría el minuto 85 de partido y todos daban el empate por bueno. Pero entonces apareció el francés y controló un balón bombeado con el que se marchó de su marcador y tras un amago superó al portero, quien para entonces ya lo observaba todo desde el suelo. Fue lo mejor de un partido que dejó algunas otras conclusiones. Entre ellas podemos destacar el debate sobre la suplencia de Raúl, que volverá a sonar con fuerza esta temporada. Cuando estén todos en perfectas condiciones será difícil verle en el once inicial aunque con el capitán nunca se sabe.  Una vez más, volvió a quedar claro que el equipo cojea en el medio campo sin un organizador que canalice el fútbol de toque por el que quiere apostar Pellegrini, aunque mientras llegan los refuerzos las opciones de Parejo e incluso repescar a Granero se presentan como las mejores soluciones.

Lo que ya no tiene solución -y advierto que he cambiado de tercio- es la relación de amor-odio de Eto’o con el Barça que estos días escribe sus últimas páginas. Ayer, tras casi dos meses de silencio del técnico Guardiola confirmó que la etapa de Eto’o en el Barça ha terminado. Que siente (por experiencia y seguramente por hechos ocurridos en ese vestuario) que lo mejor para Eto’o y para el club es que el camerunés se marche. Argumentó que el equipo necesita caras nuevas después de haberlo ganado todo para volver a ser competitivo y no caer en vicios del pasado. Estoy de acuerdo con esos argumentos, Eto’o ha dado al Barça sus mejores años y por ello no comparto con alguno de mis más intimos amigos y compañero de profesión el que las declaraciones de Pep no fueran acertadas al aludir al feeling como una de las causas de la marcha de Eto’o. Considero, más bien que fue otro pase de torero de Guardiola ante las embestidas de la prensa, con la clara intención de no empantanar más un caso ya de por sí bastante turbulento.

Guardiola habló de feeling para referirse al caso Etoo

Guardiola habló de feeling para referirse al caso Eto'o

Guardiola ha vuelto para coger el timón del Barça. Y esa es la mejor noticia del día para los culés. En este período de retiro espiritual del mister demasiadas han sido las salidas de tono y las bravuconadas emitidas por la entidad culé. La mayoría de ellas realizadas por su presidente. Por ello, se agradece el discurso sosegado, tranquilo y conciso de Pep, quien dejó claro que cuenta con Henrique como central para esta temporada ante la interminable baja de Milito, que le encanta Ibrahimovic y que espera que se concrete la operación o que Márquez y Puyol son intransferibles. Por si eso fuera poco, no dudó en admitir que se puso en contacto con Villa para conocer sus intenciones de venir al Barça, aunque finalmente la operación no pudo realizarse.

Astarloza celebra con rabia su victoria

Astarloza celebra con rabia su victoria

Un ejemplo de clarividencia como el realizado hoy por Mikel Astarloza, quien ha sabido esperar su momento y utilizar sus armas para imponerse en la meta de la 16º etapa en Bourg Saint-Maurice, mientras escribo estas líneas. El guipuzcoano ha sufrido y pedaleado mucho para conseguir entrar en la escapada buena y se ha impuesto a sus cuatro rivales de fuga lanzando un ataque demoledor a 2,5 kilómetros para el final. Euskaltel recibe así un premio más que merecido tras el gran esfuerzo y combatividad que viene realizando a lo largo de todo el Tour, mientras que Astarloza continúa la línea marcada por Roberto Laiseka o Ibán Mayo para alzarse con su primera victoria en la ronda gala. Con ella continúa la fiesta española en Los Alpes que estas dos etapas se han teñido de claro color rojigualdo. Que no pare.