La final de la Liga

10 04 2010

Será la primera final de las que el FC Barcelona espera disputar en el Bernabéu esta temporada. Después de la batalla de hoy todavía quedarán siete finales en la Liga, 21 puntos, y alguna que otra curva peligrosa, pero a nadie se le escapa que estamos ante el partido más decisivo de nuestro campeonato, ante el mejor Clásico de la historia, ante un Real Madrid – FC Barcelona único. Blancos y culés llegan al mejor partido que se puede ver hoy sobre un terreno de juego empatados a 77 puntos, con el goal average particular ganado (provisionalmente) para el Barça y el general a favor del Madrid por solo un gol.

El Madrid buscará la venganza con el 2-6 en el recuerdo

En la era de comunicación poco o casi nada ha quedado por descifrar en un encuentro que será definitorio, tanto en lo moral como en lo deportivo, por mucho que sus protagonistas se encarguen de negar la mayor. Las cartas están encima de la mesa y a esta hora pocas son las sorpresas que nos pueden deparar los técnicos, Pellegrini y Guardiola, sobre las figuras que esta noche utilizarán en su particular partida de ajedrez. Con las consabidas bajas de Kaká e Ibrahimovic, el Clásico perderá en altura, pero nada más.

Estarán los Messi, Cristiano Ronaldo, Higuaín, Xavi, Iniesta, Xabi Alonso, Valdés, Casillas, Piqué, Ramos, Albiol, Puyol, … Precisamente el gran capitán culé puede ser la gran novedad de Guardiola, quien medita colocarlo en la banda izquierda, tal y como hizo en los partidos más importantes de la temporada pasada. Eso llevaría a Milito a ser la pareja de baile de Piqué. La otra pareja, la ofensiva, el compañero de andanzas de Messi arriba si parece más definido. En esa nueva tuerca de vuelta que ha dado Guardiola, Messi tendrá libertad para moverse en el frente de vanguardia flanqueado en las bandas por Pedro, que tendrá su examen definitivo en el Clásico, y por Iniesta, recuperado a tiempo para ahcer funcionar y crear a los suyos.

El fútbol arte del Barcelona será contrarrestado con el coraje, la épica y la pegada que ha marcado la historia del Real Madrid. Ya sabemos que Arbeloa será el ‘anti-Messi’ aunque éste ni siquiera arranque desde la banda derecha, Gago compartirá galones con Xabi Alonso en el centro del campo, mientras que la dupla más demoledora de la Liga, Cristiano e Higuaín, llevarán el terror hasta las inmediaciones de Valdés. Quién hoy puede tener su última reválida para convencer a los incrédulos.

El escenario es idílico para unos y hostil para otros. El Real Madrid no ha perdido ni un solo punto en el Santiago Bernabéu, 15/15, aderezados con 50 goles a favor y solo 13 en contra. Esos números asustan, tanto como las exhibiciones de Messi. El Barça tendrá en la estadística otro enemgio al que superar. Nunca ha ganado dos clásicos consecutivos en el Bernabéu, y tan sólo ha vencido en 15 ocasiones en sus 79 visitas.  A ese estadio se aferran los blancos para continuar esa hermosa lucha cargada de orgullo que le tiene enfrascado contra uno de los mejores Barcelona de la historia.

Ese afán hace el partido aún más grande. Esa lucha que arrancará esta noche en el coliseo blanco, es la lucha por la perseverancia del FC Barcelona, por la escalada sin límites del Madrid, por la excelencia culé, por la eficacia de los blancos, por el régimen instaurado, por la revolución del merengue, por la supervivencia. Es la lucha por la Liga, objetivo que se aleja hoy o se acaricia con los dedos. El vencedor no recibirá la Copa hoy, pero ya se podrán adivinar las iniciales del campéon.





El Madrid frente al muro

16 02 2010

Es una barrera física y sobre todo psicológica la que esta noche intentará derribar el Real Madrid. El que fuera el dominador de la vieja Copa de Europa, lleva cinco años desaparecido de los mapas del fútbol europeo. Cinco años consecutivos cayendo en octavos de final de la Champions han sumido al equipo blanco en una vorágine que ha devorado entrenadores, presidentes y jugadores con la misma facilidad con la que han sido eliminados de la máxima competición europea en este último lustro.

Kaká y Cristiano Ronaldo quieren tumbar el muro y demostrar a Europa que son una pareja letal

Algo de eso rondará por la cabeza de los aficionados merengues y de los propios jugadores cuando salten al helado césped del estadio del Olympique de Lyon. El otrora verdugo blanco ya no es tan fiero como antaño, aunque esta noche el general invierno se aliará con el escaso fútbol de los franceses para elevar el muro unos centímetros más. Sin embargo, hoy no hay excusas para iniciar la reconquista de Europa con un puñetazo en la mesa que advierta al resto de adversarios de que el Madrid, esta vez sí, ha vuelto para quedarse.

Quedarse con un trofeo que no gana desde el 2002, con el último resplandor galáctico; un trofeo que este año se disputará en el Santiago Bernabéu, su casa; un trofeo que ya tienen Kaká o Cristiano, pero no vestidos de blanco. El dúo de neo-galácticos serán junto a Higuaín las principales armas ofensivas del conjunto español. El melancólico Karim Benzema, que vuelve a casa, lo verá de inicio desde el banquillo. Los 17 goles en 17 partidos de CR9 son toda una garantía y su buena conexión con Kaká en las últimas semanas auguran que el Madrid está cada vez más preparado para el triple salto mortal.

En gran medida porque el centro del campo ha ido creciendo hasta asentarse en el control de la pelota. Las transiciones del Madrid son ahora más larga, gracias en gran medida a que Pellegrini ha sabido rodear a Xabi Alonso de peloteros de su altura. Granero se ha ido haciendo un hueco en el equipo entre los taconazos y las lesiones de Guti y para esta noche solo me inquieta la participación de Lass. Su mediocridad ha salido a relucir cuando se le han puesto al lado mediocentros del nivel exigido en el Real Madrid. Molesta más que ayuda. Como Marcelo, cuyo flanco izquierdo volverá a ser el punto débil del Madrid.

Es de esperar que por ahí se extienda la ofensiva del equipo de Claude Puel, quien previsiblemente preparará un partido a la contra con la idea de no recibir goles y llegar vivos al partido de vuelta. Su suerte la confiarán a sus dos rápidisimos puntas, Lisandro López (sustituto de Benzema en Lyon, al que ya dobla en registros goleadores 16 frente a 8 ) y Govou. Toulalan y Kllström intentarán poner concierto y pausa a tanto músculo para suministrar de balones con los que rajar la defensa blanca. No sería la primera vez, porque el Gerland, el estadio del Olympique de Lyon, no trae buenos recuerdos a los blancos. Las dos últimas visitas acabaron en derrota, 3-0 en 2005 y 2-0 en 2006.

El ogro francés hoy lo es un poco menos, sin Juninho Pernambucano, sin Benzema, sin Fred, aunque nadie debería olvidar que ha dejado en la cuneta al Liverpool de Benítez. De hecho su gran esperanza es su portero, al que ya comparan con Iker en Francia. Hugo Lloris con tan solo 23 años ya ha debutado con la Selección gala, desciende de antiguos inmigrantes catalanes y será el encargado de parar las acometidas de Cristiano, Kaká, Higuaín y compañía. El muro está colocado en esa portería y éste se acrecienta o se derriba definitivamente esta noche.





El 2009 mundano (I)

24 12 2009

Doce meses dan para mucho tanto informativa como personalmente. Hoy, 24 de diciembre, repasamos lo que ha dado de sí este 2009 en el apartado deportivo, uno de los más tratados en este cuaderno de abordo. En próximas fechas abordaremos otros temáticas y por supuesto habrá un apartado para lo humano, la otra ‘pata’ de esta mesa. Pero el primer recuerdo de este año tenía que ser para una de las pocas facetas en la que los españoles somos una referencia, el mundo del deporte.

2009 ha sido el año del FC Barcelona. La historia y la leyenda se ha coloreado de azulgrana después de un año mágico para el conjunto catalán. Los seis títulos cosechados por Guardiola y sus chicos han roto las barreras históricas del club y de la historia del deporte rey.  El estilo culé ha llegado también hasta la Selección Española que en este año se ha confirmado como una de las más serias candidatas al título mundial en la próxima Copa del Mundo de Sudáfrica en 2010, con una excelente clasificación para la cita mundialista. Aquello sería cerrar el círculo.

Tal y como lo cerró la Selección de Baloncesto en el Eurobasket de Polonia en el que Pau Gasol, Rudy, Navarro y compañía se colgaron el metal que le faltaba a este equipo: el oro. Llegábamos de favorito e hicimos buenas las apuestas aunque no sin cierto suspense y tensión que ayudó a hacer a esta Selección aún más fuerte, aún más competitiva y aún más experimentada en los momentos claves. Fue el broche de oro a una temporada de oro y diamantes para Pau Gasol, concretamente como el anillo que lleva puesto en su mano derecha. Porque ése fue otro de los hitos de este 2009, un español conseguía el mítico anillo de la NBA, Pau había conseguido su sueño en una de las franquicias más emblemáticas de la NBA, Los Angeles Lakers, siendo él pieza clave de ese logro. Poco, por no decir nada, le queda por conseguir al mejor baloncestista español de  todos los tiempos y posiblemente al mejor deportista español de la historia.

Por fín fue oro

Ese título se lo disputaría en un cara a cara con Rafa Nadal quien empezó y terminó la temporada mordiendo un título. Entre medias lesiones, problemas personales y más lesiones le impidieron rendir a tope y repetir el magnífico año 2008. No obstante, Nadal ha conquistado este año un nuevo Grand Slam, el Open de Australia, convirtiéndose así en el primer español en dominar en el país austral. Justo al final, hace poco más de dos semanas, llegaba a tiempo para alzar la 4º Copa Davis de España en el Palau Sant Jordi. La Armada Española se confirmaba como la mejor generación tenística de la última década en la que ha llegado las 4 ensaladeras, además de la final perdida en 2003 frente a los ‘aussie’.  Antes Nadal no obstante, había perdido su idilio con París, donde cayó por primera vez en cuartos de final, posteriormente una inoportuna lesión le impidió defender título en Londres y terminó perdiendo el número 1 que desde julio está en posesión de Federer. Recuperar el trono será el principal deseo de Rafa para el 2010.

El Palau Sant Jordi volvió a ser mágico para la Armada Española

Y es que parece que el rojo va a ser el color del nuevo año, porque así irá vestido Alonso en su nuevo equipo, la mítica escudería italiana Ferrari, que ya prepara el asalto al título mundial con el mejor piloto del paddock, tras una convulsa temporada . La competencia será dura, Button, Hamilton, Vettel y el último invitado al gran circo, Michael Schumacher no le pondrán nada fácil al asturiano su objetivo.

Éste, en Valencia, fue el primer acto de Alonso con Ferrari, esperemos que la competición vaya mejor que aquella esperpéntica exhibición

Sobre ruedas ha vuelto a ser la temporada de ese chico de Pinto que sube montañas y lucha contra el reloj con la misma naturalidad y humildad de siempre. Alberto Contador volvió a poner los Campos Elíseos de París a sus pies por segunda vez luchando solo contra todo y contra todos. Los enemigos los tuvo esta vez muy cerca, dentro de su equipo incluso y éstos fueron casi más difíciles de superar que los míticos puertos del Tour. Al final, y por cuarto año consecutivo un español ganaba la ronda ciclista más importante del mundo y el himno resonaba bajo el Arco del Triunfo de la ‘Ciudad de la Luz’. Con esa victoria Contador se quitaba la espina del año pasado en el que la organización no dejó competir a su equipo y demostró a todos quien es el capo del pelotón internacional.

Contador reinó en París por segundo año luchando contra todo y contra todos

Poco después de los logros de el Pistolero de Pinto descubrimos que hay quien no corre, sino que vuela. Usain Bolt rompía los límites del ser humano tras parar el crono en 9.58. Una marca de otro tiempo, una marca del futuro. Esta vez no se dejó ir, como en Pekín 2008, esta vez disputó la carrera hasta el final y con su brutal zancada y su impresionante corpulencia nos dimos cuenta de que sí, de que Carl Lewis ya tiene sucesor. Aquella noche de verano en Berlín el viento sobrevoló el estadio olímpico mientras millones de flashes se disparaban para capturar un instante que forma ya parte de la historia del deporte.

Otra que se ha ganado a pulso un lugar en ese Olimpo por su perseverancia y sus ansias de superación es Marta Domínguez. La ambicion rubia se resarció en esos mundiales de Berlín de la fatal caída de los JJ.OO. Allí consiguió lo que antes el destino la había negado, ser campeona del mundo de 3.000 obstáculos su penúltimo desafío. Marta, con su inseparable cinta rosa en el pelo, superó a todas sus rivales africanas por casta, pundonor y ese temperamento con el que ha conseguido superar cualquier obstáculo en el deporte y en su vida.

Marta alcanzó la gloria en Berlín

Y para terminar cerraremos con las dos caras de una misma moneda: la ilusión. Ambas se vieron en Madrid en poco más de cuatro meses. La cara amable llegó en los primeros días de Junio cuando Florentino Pérez regresaba al Real Madrid como presidente sin rival que se atreviera a hacerle frente. Se iniciaba así la superproducción blanca que contaría con lo más granado del panorama futbolístico actual: Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzemá, como actores estelares estarían acompañados de ‘secundarios’ de lujo de la talla de  Xabi Alonso, Albiol o Arbeloa. La ilusión se desbordaba en Chamartín  y aunque luego el proyecto ha tenido algún que otro sobresalto han terminado 2009 con buenas sensaciones y con los mejores deseos puestos en 2010, el tiempo les dará o les quitará la razón. Algo que ya no puede decir Madrid 2016. Allí también la ilusión era desbordante, parecía que esta vez sí, que estos Juegos Olímpicos no se nos escapaban y que Madrid, por fin, vería la antorcha olímpica alumbrando la Villa. No contábamos con Lula, con lo políticamente correcto del Comité Internacional Olímpico y la poca importancia de tener simplemente el mejor proyecto. Tocaban unos Juegos en Sudamérica y poco más se pudo hacer.

Con Florentino llegó la galaxia 2.0 con CR9 a la cabeza





Un clásico vIBRAnte

29 11 2009

Ibrahimovic decanta el super clásico del fútbol español que estuvo cargado de tensión, pasión y emoción hasta el final. La salida del sueco tras el descanso dio alas a un Barça que no desplegó el fútbol exquisito que acostumbra. A ello ayudó el Real Madrid que estuvo muy bien plantado durante todo el partido. Los hombres de Pellegrini miraron cara a cara a los culés y no rehuyeron la pelea en ningún momento.

De hecho las ocasiones más claras fueron del Real Madrid , sobre todo en una primera mitad en la que las rápidas contras blancas sorprendieron en más de una ocasión a la siempre atenta defensa azulgrana. Tras el descanso el Barça consiguió imponer su libreto hasta que una tontería de Busquets igualó el partido. El Madrid entonces no supo incar el diente al Barça, que supo enfriar el partido hasta el pitido final. Con el exiguo 1-0 el Barça recupera el liderato.

Ibrahimovic fue letal

El clásico más grande de los últimos tiempos concitó a todos los cracks, o mejor dicho a casi todos. Guardiola, como siempre se reservaba un as en la manga. Pero Messi y Cristiano saltaban al campo para capitanear a su equipo, ante el enorme coliseo azulgrana, engalanado hoy para celebrar los 110 años de historia del club azulgrana. Tras los amistosos saludos comenzó lo serio y entonces comprobamos que las amistades no existen en un terreno de juego. La intensidad de los dos equipos mostró lo que había en juego desde un principio. Esos minutos para sorpresa de muchos fueron para el Madrid que salieron con las ideas muy claras: presionar, robar y correr. La velocidad y los balones a la espalda de los defensas azulgranas fueron las principales armas del Madrid en esos minutos, en los que el Barça no conseguía hacerse con el juego.

Pellegrini le ganaba la partida a Guardiola en los primeros minutos ante las constantes ayudas que hacían los merengues. El Barça no conseguía hacer sus clásicos dos contra uno en ambas bandas y acumulaba demasiadas pérdidas en el centro del campo. De una de ellas llegó la primera ocasión clara para el Madrid. La jugada la inició una vez más Cristiano Ronaldo, el madridista más desequilibrante hoy. Su centro era mandado a las nubes por Marcelo.

A continuación el que apareció fue Casillas para desbaratar la primera ocasión azulgrana tras un centro raso que buscaba a Iniesta en el segundo palo. Pero esa fue una de las pocas ocasiones en que el Barça llegó con claridad en esta primera mitad. El Madrid había aprendido la lección del Bernabéu y en esta ocasión no se dejó sorprender por la posición entre líneas de Messi, quien apenas apareció en los primeros 45 minutos.

La siguiente del Madrid fue más seria, posiblemente los blancos tuvieron ahí el partido. Tras un magnífico eslalon de Kaká, el brasileño se marcha de Puyol y Piqué y se la pone a Cristiano Ronaldo para que sólo contra Valdés la cruce al otro palo. La sensacional parada con el pie del portero azulgrana mandaba las ilusiones madridistas al limbo. La excelencia no sólo consiste en jugar bien, también consiste en agarrarse a los partidos cuando vienen pero dadas.

Tras ese susto el Barça intentó serenar el partido y el fulgor del Madrid se fue apagando poco a poco. Aunque el control esteril en el centro del campo no terminaba de acércarle a las inmediaciones de Casillas. Y las ocasiones seguían siendo blancas. La siguiente fue de Marcelo, quien se durmió con el balón en los pies hasta que Puyol, hoy un auténtico titán defensivo, taponó el zurdazo del brasileño. De ahí hasta el final de la primera parte el Barça apretó más, aunque la sensación es que siempre le faltaba un referente arriba que capitalizara y fijara a la defensa blanca. Así se demostró en la carrera de Henry que no encontró rematador y en el disparo cruzado de Iniesta.

Tras el paso por los vestuarios los actores eran los mismo pero el guión se alteró levemente. El Barça más paciente y con menos ansiedad comenzaba a trenzar un juego más fluido. Messi se asoció con mayor asiduidad con Iniesta y Xavi que comenzaron a hacer ce las suyas. Entre tanto Guardiola se saco su as de la manga. Ibrahimovic, entre algodones toda la semana salía para ser ese referente ofensivo que se echaba de menos en el juego azulgrana. Henry le dejaba su sitio en el campo y el cambio sería determinante. A los cinco minutos de estar el sueco sobre el campo ya había mojado. Un excepcional centro de Alves buscaba la espalda y las cosquillas  de la zaga merengue donde apareció como un ciclón el sueco para empalmar una volea en la que Casillas sólo pudo verla pasar caer rendido ante el trallazo.

El Madrid se quedó tocado, aunque su orgullo todavía le daba para algún arranque de calidad. Una vez más Cristiano Ronaldo se atrevía contra toda la zaga culé y en el intento casi saca un penalti del que Undiano Mallenco no quiso saber nada del cuerpo a cuerpo entre el luso y Piqué. En la siguiente jugada el BArça sí se complicaría el partido. En una ingenua mano de Sergio Busquets que le costaría la expulsión, el canterano pecó (algo extraño en él) de inexperiencia para nivelar el partido cuando más desequilibrado lo tenía el Barça. El Madrid apretó. Aunque el cansancio comenzaba a hacer mella y los fallos y las imprecisiones se repetían en uno y otro bando. Sin embargo, la insitencia blanca terminó por arrinconar al Barça que sólo encontraba aire con los pelotazos que Ibra intentaba bajar.

En esta jugada CR9 reclamó penalti de Piqué

Antes de ser cambiado CR9 tendría su última gran oportunidad. Sería un cabezazo que se marcharía alto. Con su cambio por Benzema, el Madrid perdería mordiente e intimidación, porque el galo apenas aportó la desidia y la falta de puntería que le ha caracterizado hasta hoy. El Barça intentó templar el partido y Guardiola dio entrada a Touré por Keita, para oxigenar a su equipo y aportar más músculo en el centro del campo. Los azulgranas destilaban la esencia de su aroma pero no acaba de impregnar su estilo en el partido. A pesar de ello, en cada llegada culé se olía el peligro. Piqué remataría de cabeza fuera por muy poco tras una falta botada por Xavi que volvía a sorprender a la defensa blanca. La réplica sería obra de Benzema, que con excesiva lentitud permitía que el héroe Puyol volviera a taponar otro zambombazo dentro del área pequeña.

El partido no terminaba de decantarse, aunque el Madrid apretaba lo suyo. El Barça vivía de las rentas y de su intermitente rondo. En una de las jugadas más elaboradas de los culés, Abidal se encontró con un balón de oro en el pico del área blanca, aunque su zurdazo se marchó fuera por muy poco. Kaká, que para entonces, ya había cogido las riendas de la nave blanca, se echaba su equipo a la espalda para provocar un córner tras un jugadón del brasileño. En ese saque de esquina el Madrid malgastaría su última bala, porque los blancos no supieron jugar los últimos minutos. El balón muerto en el área pequeña no fue rematado por ningún jugador madridista y tuvo que ser Piqué quien lo mandara de nuevo a córner.

El Madrid terminó diluyéndose, exhausto ante el derroche físico desplegado. El Barça sí supo hacerse entonces con el balón y tuvo la puntilla cerca. Alves ponía un balón al hueco para que Messi volviera a beatificar a Casillas. Su parada excede lo terrenal. Luego llegaría la justa expulsión de Lass, preso de la impotencia de ver que el esfuerzo no tendría premio. Porque el Madrid jugó como nunca en Barcelona para terminar probando de su propia medicina: perdió porque hoy la pegada del Barça fue mayor. El Madrid llevó el partido hasta donde le interesaba, hasta el toma y daca, hasta el correcalles en el que Cristiano, Higuaín y Kaká más cómodos se sienten para terminar perdonando demasiado. Eso condenó al equipo de Pellegrini que se marcha del Camp Nou con buena cara pero dos puntos por debajo en la Clasificación.





Cantera vs Cartera

28 11 2009

El derbi se reinventa un año más. Aunque en pocas ocasiones como en esta se han visto sobre un mismo terreno de juego a tantos jugadores nominados al Balón de Oro, hasta 10 en total. Cara a cara, dos equipazos, dos estilos, dos formas de entender y urdir el fútbol. El fútbol de toque y control, el rondo infinito criado en La Masía se enfrentará a la efectividad y la pegada blanca pagada a golpe de talonario. Tanto uno como otro estilo es igual de respetable y en las diferentes formas de conjugar su verbo se encuentra la grandeza de este bello deporte.

Ambos apuraran para saltar entre los once elegidos mañana

El espectáculo de mañana (19:00h, C+Liga/GolTV) en el Camp Nou reunirá a dos mundos antagónicos cuyas órbitas confluyen en el universo de la Liga. Si la nave de Guardiola conoce a la perfección su rumbo, tanto como para no echar de menos a sus principales tripulantes, los pilotos de Pellegrini no terminan de encauzar la dirección de su juego, aunque ya saben lo que es pisar el acelerador a fondo, de hecho al Camp Nou llegan en la Pole Position, primeros en la Clasificación. Desde esa privilegiada posición el Madrid llega al coliseo azulgrana con el ánimo y la valentía de mirar al actual campeón cara a cara. Y eso, con todo lo que ha llovido, es mucho.

Al menos eso han demostrado en los últimos días Cristiano Ronaldo, recuperado para la causa, y Pellegrini, quien ha tirado de estadísticas y se ha parapetado en sus números para defender la ‘excelencia’ de su equipo. De hecho el regreso del portugués es la gran baza, la gran esperanza a la que se agarra el madridismo para creer que juntos (con Cristiano) pueden ganar al Barça. Su presencia en la delantera está asegurada junto al resto de los galácticos 2.0, Benzema y Kaka. De su acierto y sobre todo de su participación dependerá la suerte blanca.

Porque parece evidente que el Barça buscará la pelota, intentará hacerse con el control del juego y si eso ocurre los azulgrana tendrán mucho ganado. Si Xavi, Iniesta, Keita, Busquets y compañía comienzan a esconder la bola y encontrar huecos invisibles la tormenta se puede desatar sobre el Camp Nou. Y parece que el chaparrón no se lo quieren perder ni Messi ni Ibrahimovic, quienes tras ser espectadores de lujo del monólogo azulgrana en la Champions quieren participar en esta ocasión de la fiesta. El partido es para los más grandes y éste es la primera oportunidad de ver en la Liga española a los dos astros del balompié mundial: Messi y Cristiano. Por ahora en sus duelos particulares van 1-1.  Ellos además de los tres puntos se juegan los premios individuales: el Balón de Oro y el FIFA World Player.

Las defensas por tanto tienen las de perder, aunque entre ellos se encuentren algunos de los mejores defensores del mundo. Piqué y Pepe dirimirán un duelo por demostrar quien es el mejor mariscal de la Liga BBVA, mientras que Puyol tendrá un nuevo examen de velocidad y templanza ante las acometidas de la juventud, representada en Benzema, Higuain o CR9. Aunque sin duda, al que le tocará bailar con la más fea es a Arbeloa, el lateral merengue volverá a ocupar la banda izquierda para tratar de parar a Messi, algo que ya hizo con gran éxito cuando militaba en el Liverpool. Defender a Messi a pierna cambiada puede limitar sus acometidas.

Los neogalácticos vivirán su primer clásico

Los duelos individuales se repiten en cada una de las posiciones del campo, aunque lo que se impone en este tipo de encuentros es la emotividad de lo que hay en juego. Para ambos equipos son algo más que tres puntos. Para el Madrid el partido de mañana supone reafirmar  su proyecto, dan un empujón a la galaxia y alcanzar el universo azulgrana. Salir del Camp Nou por delante del Barça sería el espaldarazo definitivo. En ese sentido los azulgrana tienen más que perder. La presión de la victoria recaerá sobre ellos, aunque en esta semana ya han dado un golpe encima de la mesa y mañana pretenden reafirmar su estatus  y su credo. Ese que reza que jugando bien al fútbol es más fácil ganar en este juego. Veremos con qué as nos sorprende mañana Guardiola.

La suerte está echada. Los dos mundos, la cantera y la cartera, chocan hoy para defender sus ideas y ganar adeptos, moral y confianza. Ya se sabe este deporte es un estado de ánimo. Bienvenidos al club. Disfruten del fútbol.





España ya no es un paraíso

5 11 2009

La Liga de las Estrellas tiene sus días contados. Eso opinan los más agoreros. “Muchos no querrán venir por la agresividad de la Ley Fiscal” sentencia el Presidente de la LFP, José Luis Astiazarán, tras la decisión del Gobierno que pretende que los profesionales que se desplacen a España temporalmente y que tengan unos ingresos superiores a 600.000 euros anuales tributen el 43 por ciento en lugar del 24 por ciento actual. Se trata de igualarse a la Legislación Europea, aunque eso una vez más, no guste.

Astiazarán ya ha amenazado con un posible parón de la competición

Se pretende jugar en igualdad de condiciones con el resto, tal y como defendió el otro día Raúl. Porque evidentemente el fútbol es uno de los sectores más perfudicados por la reforma de la ‘Ley Beckham’. Esta nueva situación afectaría a los contratos firmados a partir del 1 de enero de 2010 y podría cambiar los planes de más de un ‘crack’. Y es que España jugaba ahora en clara ventaja frente al resto de grandes ligas europeas que contaban con unos impuestos salariares más altos. La Ley Beckham es una ley aznariana cocinada al cobijo de la primera época florentiniana con la clara intención de permitir a las empresas españolas contratar a personal cualificado de otros países ahorrándose una parte importante de su sueldo, que correría a cargo del Estado. Se hizo para atraer cerebros científicos a las empresas españolas, cosa que aprovecharon los clubes de fútbol para traer a grandes futbolistas.

Los equipos de fútbol, por tanto, han sabido regatear bien la ley y ahora han puesto el grito en el cielo (junto a la LFP que ya amenaza con parar la competición) porque son ellos los principales perjudicados con este cambio de normativa. Los jugadores no lo sufrirán porque las estrellas que alumbran nuestra Liga cada temporada ya se cuidan de cobrar sus contratos en bruto, libre de impuestos. Impuestos que evidentemente son asumidos por el club que los fichan.

Pero en época de crisis un mundo tan pasional y a la vez tan frívolo como el fútbol también debía apretarse el cinturón. Así lo ha considerado el Gobierno y me parece bien. Lo anterior era un descrédito a los profesionales españoles (de todos los ámbitos no sólo en el apartado deportivo o futbolístico), una vía para llevar los ahorros de estos profesionales a otros paraísos fiscales y una desigualdad flagrante con otros países de la Unión Europea. La restricción de todos modos ha sido a medias porque la Ley no tiene carácter retroactivo. Los acuerdos rubricados antes del final del año 2009 no se verán afectados por el cambio impositivo. Por lo tanto, las grandes estrellas que juegan ya en la Liga española no ganarán menos de lo pactado. Jugadores como Cristiano Ronaldo, Kaka, Messi o Ibrahimovic y sus clubes pueden dormir tranquilos con sus millonarios contratos recién firmados, al menos durante los próximos cinco años, el tiempo en que sus cotizaciones permanecerán intocables.

Mañana la LFP y los clubes de 1º y 2º División han organizado una Asamblea Extraordinaria para tratar el posible parón. Suena a bravuconada y a amenaza sin sentido. Tanto la patronal como los clubes deben preocuparse por cambiar otros ‘fallos’ de la legislación actual (partidos en abierto por ley, que los impuestos sean asumidos por los jugadores y no por los clubes, etc.) pero no por un hecho de justicia que acaba con el paraíso que el fútbol español era para las grandes estrellas. Ellos también deben rascarse el bolsillo.





Ya no quedan galácticos

29 10 2009

La tormenta arrecia en Chamartín. Ha llovido mucho tras el ‘Alcorconazo’ de la otra noche y los nubarrones todavía no se han despejado en la Casa Blanca. Al mal tiempo, a los malos resultados, se unen las dudas que despierta el juego del equipo, la escasa aportación de los fichajes galácticos, la capacidad del entrenador para sacar el proyecto adelante y hasta la idoneidad del proyecto. Todo se tambalea en la Casa Blanca y ahora mismo sólo las victorias y los buenos resultados podría traer una más que  necesaria tranquilidad al club.

Kaká, Benzema y CR9 no están respondiendo a las espectativas

Porque la presión de la entidad que preside Florentino Pérez es máxima y eso se está notando en un equipo que parecer anularse ante la tremenda responsabilidad a la que se enfrenta. Imposible de resistir la comparación con el juego del Barça, a los blancos les están haciendo mucho daño las múltiples lesiones que han sufrido en este inicio de temporada. Una por encima del resto. La baja de Cristiano Ronaldo, la pegada de ese equipo, el jugador desequilibrante y el (único) pilar sobre el que se ha sustentado el proyecto de Florentino versión 2.0 ha sido debastadora para el conjunto de Pellegrini.

El técnico chileno tampoco ha dado con la tecla. No ha sabido lidiar con los nuevos galácticos ni tampoco con las vacas sagradas de ese vestuario. Su sistema de rotaciones no ha dado mucho resultado porque en este inicio de temporada el Real Madrid ha tenido la enfermería llena. Su filosofía del juego, su fútbol no entronca demasiado con los jugadores que tiene en la plantilla. Tampoco con el tiempo. Porque en este Madrid cargado de urgencias todo sabe a poco. Se persigue el paraíso, la excelencia, el séptimo cielo, sin preocuparse, primero, por las obras que llevan hasta ahí.

El ridículo de Alcorcón puede ser un punto de inflexión

Y en esas obras tienen buena parte de culpa los jugadores. Unos jugadores que parecen haber rescatado los peores vicios de la primera etapa florentiniana. Ésa en la que se pensó que se ganaba sólo con el escudo y con la camiseta que lo portaba. Algo de eso se vio el otro día en Alcorcón, donde la desidia, la dejadez y la apatía de unos multimillonarios futbolistas, no pudo con la ilusión, las limitaciones y la entrega de un grupo de auténticos profesionales. De todos modos pudo ser un resbalón, un accidente que no pase a mayores, aunque la cruda realidad desvela que la galaxia 2.0 no acaba de arrancar.

Sería prematuro sacar conclusiones porque bien tratado el ridículo de Alcorcón puede ser el punto de inflexión necesario con el que resurgir en busca de cotas mayores, pero el aviso ha sido serio. Es evidente que hay que espabilar, pero no hay nada perdido y afortunadamente para el Madrid los títulos no se deciden en octubre o noviembre. En Liga son segundos a tres puntos del superlativo Barcelona, en Champions también ocupan la misma posición empatado a puntos con el Milán y en Copa no es descalabrado pensar en una remontada en el Bernabéu en el partido de vuelta.

Lo que ocurre es que el hábitat natural del Madrid es el primer puesto y los nuevos galácticos no han sido capaces de coger con fuerza el timón de la nave blanca. Son copias inferiores de los Ronaldo, Zidane y Figo que en los albores del Siglo XXI cambiaron los parámetros del mundo futbolístico. Benzema puede que algún día se parezca a Ronaldo, aunque por ahora no pueda comparse ni con Negredo; Kaká, de momento, sólo comparte la buena educación y el respeto que ‘Zizou’ demostró en sus años de blanco, pero nada de la magia y el liderazgo del francés; mientras Cristiano Ronaldo ha sido el único que con sus chispazos ha emulado los latigazos de Figo.

Poco hemos visto, sin embargo de los centros o de las combinaciones de su compatriota portugués en CR9. Y es que otra de las características de esta nueva especie de cracks mediáticos es que juegan para ellos. Buscando el lucimiento personal, haciendo la guerra por su parte, sin buscar al compañero, sin sacrificarse por el bien común. Ésa es otra de las diferencias que encontramos con los galácticos de la primera hornada. Un perfecto acordeón manejado con la sutileza y dedicación de un hombre como Vicente del Bosque. Quizá ahora se le reconozca su valor, posiblemente ahora que hemos descubierto que ya no quedan galácticos como los de antes. Precisamente ahora que la galaxia no encuentra su órbita y el proyecto pende de un hilo.