El último exponente del espíritu olímpico

21 04 2010

Esta vez su enorme fuerza de voluntad, su fe en la superación y su optimismo incurable no ha sido suficiente. La insuficiencia coronaria aguda que desde el pasado domingo lo tenía recluído en el hospital Quirón de Barcelona ha podido con él. Juan Antonio Samaranch, el Presidente de Honor del Comité Olímpico Internacional, ha fallecido esta mañana a los 89 años de edad como consecuencia de una parada cardiorrespiratoria. Se apaga así la llama del último exponente del espíritu olímpico, el hombre que cambió el rumbo del olimpismo internacional a lo largo de sus 21 años de presidencia y que convirtió a Barcelona en amiga para siempre del resto del planeta.

Samaranch fue un ejemplo de luchador incansable. Barcelona'92, su sueño hecho realidad

El Papa de los cinco anillos, como muy acertadamente lo ha calificado Alfredo Relaño en su columna de hoy, ha perdido su última competición contra la salud. Aunque el legado de este político, deportista, periodista, empresario y dirigente será tan eterno como el deporte. Capaz de sacar al olimpismo mundial de sus guerras internas, dominadas por los boicots del capitalismo y del comunismo, abrió un nuevo período en el que se derribaron muchas barreras como el profesionalismo o la discriminación racial.

Una vez rescatados los valores originales de la antorcha olímpica hizo realidad su sueño, que fue a su vez, el sueño de todos los españoles. “A la ville de Barcelona”, esas cuatro palabras. Los JJ.OO. de Barcelona 92 nos abrieron al mundo, al que lanzamos un mensaje integrador, optimista, moderno. Ese lavado de cara fue el mayor impulso que se ha dado a Barcelona, a nuestro país y al deporte en general en décadas.

Y a pesar de todo era un hombre controvertido. Desde 1980 hasta 2001, tiempo en el que desempeñó el cargo de Presidente del COI no solo se granjeó amigos y muchos le tacharon de oportunista, aprovechado y manipulador. Tuvo que combatir contra los casos de corrupción en las campañas para designar las sedes olímpicas, por lo que su credibilidad llegó a resquebrajarse por momentos. Otros le acusaron de permitir que la familia aristocrática instaurada en lo más profundo del olimpismo aumentará con su mandato. Su astucia, su discreción y su diplomacia, las mismas que le permitieron convertirse en el máximo dirigente del Olimpismo mundial, le ayudaron a salir de todas ellas indemnes.

Hoy recuerdo ese último alegato realizado por Samaranch en favor de Madrid 2016 en la última designación de la sede olímpica, en Copenhague. Hoy sabemos que tenía razón, era la última que hablaba ante los miembros del COI. Su discurso, cargado de emotividad, a medio camino entre  la plegaria  y la carta de despedida no consiguió convencer ni enterneceder los corazones de esa aristocracia deportiva. También en eso había perdido su ‘status quo’. Lo que no se perderá nunca será su contribución al mundo del deporte, y es que hoy los JJ.OO. son lo que son (el mayor espectáculo del mundo) gracias a Samaranch.  El deporte nacional se ha quedado huérfano, se ha marchado el padre del olimpismo contemporáneo, el español que más poder tuvo en el mundo de los cinco aros. DEP.

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Rio 2016

2 10 2009

No se cumplió la corazonada de los españoles y Rio de Janeiro se llevó el gato al agua. Concretamente hasta las playas de Copacabana donde a esta hora ya se celebra que su ciudad será la sede de los Juegos Olímpicos en 2016. Era la favorita y ha hecho buenos los pronósticos que la daban como principal aspirante al premio. Madrid llegó a la final, a una final latina de la que antes ya se habían caído Chicago y Tokio, respectivamente. Lo tocamos con los dedos pero se nos escapó de las manos en el último momento.

El éxtasis viste hoy de verde-amarella

El éxtasis viste hoy de verde-amarella

La decisión se puede considerar más o menos justa. Sudamérica nunca ha tenido unos JJ.OO., los avances de Brasil son más que significativos y estos Juegos darán un buen espaldarazo a su economía y espero y deseo que al país en general para salir de ese alternancia entre la opulencia de unos y las miserias de otros que parten al país en dos. Pero, el proyecto de Madrid era el más completo, era la mejor candidatura y la que contaba con un mayor respaldo popular e institucional.  El trabajo comienza ahora porque Brasil tiene mucho por hacer, las instalaciones están muy poco avanzadas aunque el Mundial del 2014, que también se celebrará en el país carioca ayudará en gran medida a conseguir esos objetivos.

Será una gran prueba de fuego para lo que se les avecinará dos años después. Porque unos Juegos Olímpicos cambian la cara de una ciudad y de un país. Le pasó a Barcelona, le ocurrió en menor medida a Beijing y apuesto que sucederá lo mismo con Rio. Lula lo ha conseguido, con un mensaje racional y enérgico consiguió tocar lo que nosotros buscábamos, el corazón de los miembros del COI.  Su carisma y temperamento ha podido con el ciclón Obama y con la diplomacia y saber estar de SM el Rey de España, Juan Carlos I.

Los corazones han sido ganados por la cálida candidatura carioca

Los corazones han sido ganados por la cálida candidatura carioca

Y es que Brasil se ha impuesto en la final al que técnicamente era el mejor proyecto, Madrid. La diferencia abultada (66 votos a favor de la candidatura carioca frente a los 32 de la española) dará la razón a los que hablaban de la rotación de continentes, de la poca consideración del COI con Latinoamérica o de la necesidad de unos juegos latinos. Madrid ha perdido por tercera vez (segunda consecutiva) una carrera olímpica. Entre la decepción que ahora baña nuestros corazones debería rescatarse la satisfacción de haber hecho todo lo que estaba en nuestra mano y la incertidumbre sobre una nueva candidatura (la tercera consecutiva). Yo apostaría por ello, el grueso del trabajo está hecho y ahora ya no habrá excusas, el 2020 es nuestra fecha, es nuestra hora.

2016 será la hora de Brasil, quien nos rompió el corazón para consolarnos con samba, sol y bellezas paisajísticas y de carne y hueso. Lo tienen casi todo para preparar un JJ.OO. espectaculares y aquello que les falta lo pueden lograr con tiempo y dedicación. Sin meternos en justicia (no podemos ser juez y parte) Brasil nos ha ganado en el primer enfrentamiento directo, es hora de felicitarles y de advertirles. Ahora ya tenemos otra obsesión. Cambiar las lágrimas y la desolación de la derrota por el éxtasis de la futura victoria. Será dentro de 10 meses. La revancha se servirá en Sudáfrica, en la final del Mundial, en la que desde Copenhague retamos a los cariocas. Allí no habrá política, ni lobby. Sólo fútbol y el recuerdo fresco de la derrota. No habrá mejor motivación. Enhorabuena Rio y… ¡preparaos!





El último soplo de una corazonada

28 09 2009
Panorámica aérea de la Cibeles ayer

Panorámica aérea de la Cibeles ayer

Una imagen vale más que mil palabras, reza el dicho. Y en esta ocasión parece imposible explicar mejor todos los sentimientos y emociones que ayer se reunieron en la madrileña Plaza de Cibeles. Fue una muestra más, un último soplo, un penúltimo empujón para ese sueño que a base de corazonadas nos ha embaucado a todos. Un saludo gigante, ¿una bienvenida, quizá?, para decirle al mundo que estamos preparados, que queremos estos Juegos y que todos juntos vamos a pelear por ellos hasta el final.

Y es que Madrid no está sola. Este fin de semana casi todo el fútbol español (me desagrada la abstención de Bilbao) ha mostrado su respaldo a la capital española. Antes, nuestra única ciudad olímpica, Barcelona ya se había sumado a la corazonada con el respaldo de sus principales dirigentes. Y ayer se sumaron 400.000 manos al aire para poder gritar a los cuatro vientos el próximo 2 de octubre: Hola Everyone!

Sin duda, el apoyo popular es la mejor baza de Madrid. Así lo notificó el COI en ese informe que nos apagó un poco a todos nuestras esperanzas y sobre esa base se ha trabajado desde entonces para mejorar la candidatura madrileña, la candidatura española. A cuatro días de la decisión final  el juego ya es más diplomático que deportivo u olímpico, aunque Madrid hizo ayer un último esfuerzo por convencer a los miembros del COI y al mundo entero de que las suposiciones a veces pueden hacerse realidad.

El día de la corazonada’ fue todo un éxito. 400.000 personas acudieron a esa llamada, que a todos nos latía por dentro, en la Plaza de Cibeles en la que realizaron un mosaico gigante con los colores del logotipo de Madrid, los mismos que colorean los anillos Olímpicos. Fue el mayor mosaico humano de la historia, otro hito más del pueblo madrileño. Luego, la fiesta continuó con la música de Bisbal. Fue el punto y final a una jornada en que Madrid se presentó al mundo (las imágenes de ayer ya han dado varias veces la vuelta al globo terráqueo) con su mejor baza, su gente.

A pesar de todo debemos ser cautos. No hay que lanzar las campanas al vuelo, hay motivos para pensar que será difícil. Hoy sabemos que Obama estará en Copenhague, nosotros llevaremos al Rey y algunos de nuestros mejores deportistas (la mayoría por confirmar), Lula representará a Brasil y posiblemente el Emperador japonés Akihito tampoco se lo perderá. Pero eso no son los datos más preocupantes para Madrid. En su (nuestra) contra juega la ley no escrita de la famosa rotación de Continente (en 2012 son en Londres) y el hecho de que los anillos olímpicos nunca han visitado el cono sur americano. Sin ser aspectos definitivos, son razones de peso para pensar que Rio es la favorita, al menos el rival directo de Madrid. Su eliminación nos abriría las puertas de la final, sus votos, principalmente de la comunidad hispana, caerían del lado de Madrid. Entonces sí, entonces la corazonada podría convertirse en realidad. Faltan sólo cinco días.