Valdano: “No cambio el Mundial por el Nobel de Literatura”

21 01 2014

La pelota se hizo palabra cuando Jorge Valdano abandonó los terrenos de juego. Desde entonces comenzó un periplo con parada en los banquillos, en la zona noble del palco y la tribuna de prensa. Ayer pisó un nuevo estadio, donde se movió con la elegancia que acostumbraba cuando vestía de corto. Fue en el Instituto Cervantes de Madrid hasta donde acudió para anudar y reforzar los lazos entre la palabra y el fútbol, entre la cultura y el mundo del balompié, otrora enemigos acérrimos. La excusa fue el ciclo Encuentros en el Cervantes, que en este 2014 arrancó con la visita del ex-jugador, entrenador y comentarista argentino, donde literatura y fútbol demostraron que saben hacer algo más que simples paredes.

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Manuel Vázquez Montalbán, Nick Hornby, Roberto Fontanarrosa, Eduardo Galeano, Juan Villoro, o Eduardo Sacheri fueron algunos de los nombres que aparecieron en la alineación titular de Valdano. Escritores de distintos orígenes y estilo que tienen en la pelota un universo común para la recuperación (semanal) de la infancia, Villadoro dixit. Pero el ’11’ no estaría completo sin la Revista Libero, un nuevo proyecto deportivo cultural que pretende acercarse al deporte rey desde otra perspectiva, rodeado de reflexiones sociales y con ese toque literario olvidado durante tanto tiempo. Fútbol sin gritos, en definitiva, donde Valdano colabora. Al fin y al cabo pocos saben leer los partidos como él.

“El Mundial no lo cambio ni por el Premio Nobel de Literatura”. Fue la frase más altisonante del ex jugador argentino que fue trufando su alocución con perlas y anécdotas con futbolistas y literatos, la mayoría de ellas con la pelota de por medio. Valdano reconoció que la conquista del Mundial’86 le sobrepasó pero que no derramó ni una lágrima en los vestuarios tras ganar y marcar en la final: “Lloré cuando escuché el gol de la final narrado, como si la palabra hubiera completado a la obra futbolística. Quizá podríamos decir que el fútbol sin la palabra se queda corto, vacío”. Hubo espacio también para reflexionar sobre el momento que vive el mundo del balompié: “El fútbol se parece al lugar donde se juega. Aquí el Madrid y el Real Madrid se distancian cada día más, ellos tienen todo el mundo como mercado, mientras que los equipos pequeños solo pueden acceder a su ciudad o provincia” comenta Valdano, quien cree que nos sigue haciendo más ilusión ganar al vecino de al lado, que al del país de al lado, “es ese odio por el rival cercano”, concluye el argentino.

A pesar de todo no ve en la globalidad un enemigo a las raíces de los sentimientos que desprende el fútbol porque ahora que el deporte rey compite con la tecnología y con una oferta de ocio mucho más amplia “que los goles de Messi o Cristiano Ronaldo lleguen a todos los rincones del mundo es el mayor poder del fútbol. Esos niños podrán emular a su ídolos” resume Valdano, antes de concluir que la esencia que explica la grandeza de este deporte “es la sospecha de que cualquiera puede ganar a cualquier antes de que empiece el partido”. Más crítico se mostró con las escuelas de fútbol: “mejoran al mediocre e igualan y coartan la libertad del jugador diferente. Antes, la calle te diferenciaba y si acaso, los únicos que te insultaban eran tus compañeros, si fallabas un pase o un gol”, Valdano añora el potrero y ese juego donde la picardía y el talento crece ante las adversidades.

Menos añora su última etapa en el Real Madrid, en la que ejerció las labores de Director General y Portavoz del club. Sobre el conjunto blanco dejó una reflexión que se proyecta hacia un duelo futuro: “El Real Madrid ha apostado por los héroes como Cristiano Ronaldo o Bale porque eso te genera aficionados. El Bayern, que viene de ganarlo todo, ha apostado por la seducción y el buen juego que asegura Guardiola para conquistar a otros mercados, más perezosos, como Asia o Norteamerica”. Y rápidamente surge la unión entre el Madrid y la cultura y el momento social de su época. Pocas generaciones han representado mejor y han digerido mejor sus tiempos que la Quinta del Buitre: “eran grandes lectores, Pardeza, sin ir más lejos, escribió su tesis doctoral sobre el escritor César González Ruano.

Defiende Valdano que el libro no te enseña a vivir, pero que es la mejor manera de vivir otras vidas. Aunque Valdano valora a todos los escritores, sean de ficción o notarios de la realidad como los cronistas deportivo, entre los que exaltó algunas plumas como las de Segurola o Enric González: “tienen la capacidad de descubrir el nudo del encuentro y, a partir de ahí, contarte un cuento, una historia alrededor del partido de fútbol”. Hubo tiempo, incluso, para hablar de cine. Además de Sacheri, Campanella y su El Secreto de los Ojos o su más reciente Futbolín (Metegol, en Argentina), Un partido de leyenda de Carlos Marañón también se pasearon por el Cervantes, aunque el ahora comentarista deportivo no se ve como creador de ficción.

Para terminar, Jorge Valdano obsequió a los presentes con la lectura de un cuento de Roberto Fontanarrosa, otro ilustre rosarino que confirma que en esa ciudad argentina el talento se reparte en las esquinas. Aquello es un Rosario de genios y si no me creen revisen su padrón municipal. Antes, justo antes, deberían leer o teclear en youtube Viejo con árbol. Es el cuento del ‘Negro’ que escogió Valdano, el único en sus propias palabras “que ha llevado lo simbólico del fútbol a la realidad”. Verán que no es ninguna exageración y comprobarán que como ayer en el Cervantes el fútbol toma la palabra y la palabra se impone al fútbol.

Viejo con árbol [6:45]

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Un clásico ¿descafeinado?

1 11 2010

El azar, la casualidad o la búsqueda de debates públicos nos han trasladado hasta un escenario ‘inesperado’. Hace tiempo que se sabía que el partido por excelencia de nuestra Liga, el FC Barcelona – Real Madrid coincidiría en fecha y hora con las Elecciones al Parlamento Catalán. De repente, la policía autonómica catalana no puede garantizar la cobertura de seguridad que dos eventos de esta envergadura necesitan y se opta por modificar uno de ellos. En este caso, lo más sencillo es trasladar el clásico al sábado o incluso, el lunes, día en el que desde la pasada temporada se vienen disputando partidos de Liga. Aunque para muchos esta última opción devaluaría el ‘Clásico’.

El Clásico de nuestro fútbol todavía no tiene ni fecha ni hora en el calendario

No sería la primera vez que un Barça-Madrid se dispute entre semana. Ya hay precedentes. De hecho ha ocurrido varias veces como en la temporada 99/2000, en la noche que Raúl mandó callar al Camp Nou o hace no tanto, un 7 de mayo de 2008, cuando el Planeta Fútbol asistió al pasillo azulgrana en pleno Paseo de la Castellana un miércoles. Y más allá de nuestro ‘Clásico’, la Liga de Campeones concentra en estadios y frente al televisor a millones de aficionados, que en ningún caso se ven devaluados por su ubicación en días laborables.

Ésa es la excusa más repetida estos días. Pero hay más condicionantes detrás. En nuestra Liga los horarios son designados por los operadores televisivos que poseen los derechos de retransmisión, en este caso Mediapro, quien ya ha asegurado que elegirá la fecha apenas una semana antes del 28-N. Y ahí entran diferentes factores: Esa semana, (la semana del 28 de noviembre) también hay Liga de Campeones y en esta ocasión el Madrid jugará el martes, mientras que los culés harán lo propio el miércoles. Así, los azulgranas tendrían un día menos de descanso y ya presionan para que el partido no se dispute en el sábado 27, aunque la versión oficial desde las oficinas del Barça sea que jugarán cuando le digan.

Desde la capital, Jorge Valdano ya se ha apresurado a afirmar que “un lunes no es digno para un Barça-Madrid” dejando clara su postura. De manera sorprendente, Víctor Valdés, el guardameta azulgrana, también se ha descolgado con unas declaraciones en la misma línea que el Director General blanco: “no creo en los partidos jugados ese día. El fútbol es para el fin de semana”.

Los implicados no han sido los únicos en pronunciarse y otros como el jugador del Getafe,  Iván Marcano ha dejado claro que Barça y Madrid no son diferentes y que pueden jugar en lunes como el resto. La decisión a buen seguro no dejará conforme a nadie y continuará siendo tema de debate de las tertulias (las deportivas y las de otro género) hasta que se conozca la fecha y hora de un partido que sea cuando sea enfrentará a los dos colosos de nuestro fútbol, quienes ya cabalgan hacia otra lucha apasionante.





Rectificar

18 10 2010

Me sorprendió desde el principio. Incapaz de comprender la falta de previsión, de sensibilidad y sobre todo de conocimiento.  Tanto José Mourinho como Pep Guardiola se descolgaron el pasado viernes afirmando que ninguno de sus jugadores irían a recibir el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. Ese galardón concedido este año a la Selección Española de Fútbol perdía así a 13 Campeones del Mundo, a más de una docena de sus representantes más ilustre. El menosprecio ya estaba hecho pero aún se podía rectificar.

Será difícil repetir esta imagen el próximo viernes 22 de octubre

La excusa planteada por ambos entrenadores era el partido del fin de semana. Los Premios Principe de Asturias se entregarán el próximo viernes, 22 de octubre, en el Teatro Campoamor de Oviedo, apenas 24 horas antes del inicio de la novena jornada de la Liga BBVA. Tiempo suficiente para que tanto los jugadores azulgranas como los merengues se desplazaran a la capital asturiana esa misma tarde y estuvieran de vuelta en sus respectivas concentraciones esa misma noche. Eso que parece algo tan normal fue pintado  con rotundidad y ciertos tintes extraordinarios por los técnicos y por sus altavoces públicos.

Mourinho que el mismo viernes se mostraba inflexible y autoritario al anunciar que ninguno de sus jugadores se desplazarían para recibir ese premio, ni siquiera Casillas, capitán de esa Selección Española que se proclamó campeona del mundo en Johanesburgo el pasado mes de julio. Un día después, Mourinho, más sosegado tras lograr la victoria en Málaga confirmaba lo que antes, ya había adelantado Jorge Valdano, Director General de la entidad blanca.

Lo innegociable se había hecho negociable, Casillas estaría en la ciudad ovetense para recoger el galardón. A Mourinho, su presidente, Florentino Pérez, le había explicado lo que el premio representa en España y lo que debería representar en el mundo (aunque el prestigio nos lo hemos cargado entre todos), y el orgullo que supone para una entidad como el Real Madrid verse representado en estos galardones, entregados, no lo olvidemos, por la Familia Real Española. Otros, como el Athletic de Bilbao también ha reaccionado a tiempo y permitirán acudir a Oviedo a sus dos campeones del mundo, Javi Martínez y Fernando Llorente.

No parece haber reparado en ello Guardiola, quien más comedido en su declaración no vaciló al recordar que ningún jugador azulgrana que fuera titular el próximo sábado (juegan contra el Zaragoza a las 18.00h) acudiría a recoger el premio. Tal vez la posible baja de Xavi producto de sus molestias en el tendón de Aquiles le echarían una mano al técnico culé. Sin duda, el mediocentro azulgrana ha sido el motor de esta Selección, aunque sin la inestimable colaboración de Andrés Iniesta, su compañero en el Barça y en el combinado nacional, todo hubiera sido más difícil. Además, Iniesta fue quien obró el milagro el pasado mes de julio cuando marcó ese gol que nos llevó al éxtasis a todos. Estos premios se merecían también su presencia.

Guardiola no ha variado su discurso y todavía no ha rectificado. Conociéndole no lo hará. Más aún cuando desde el club se ha asegurado que los internacionales del Barça estarán bien representados por Casillas. Se confunden y cometen un craso error. Ese viaje a Oviedo no trastoca los planes de unos futbolistas, que en el caso del FC Barcelona se desplazarán a Zaragoza el mismo sábado, como viene siendo habitual desde la llegada de Guardiola. A éste le ha faltado mano izquierda en esta ocasión para darse cuenta de que a veces hay instituciones por encima tuya, incluso por encima de un gran club de fútbol. Guardiola debe demostrar ahora si el hábito de la sabiduría cuelga entre su repertorio de trajes.





La paridad blanca

19 08 2010

La simple imploración del término levanta controversia. Connotaciones como discriminación positiva o cuotas de equidad que vienen a ser los apellidos del dichoso término poco o nada dejan a la imaginación. O quizá sí. Porque mientras la equidad se asocia a conceptos positivos la discriminación, por muy positiva que se quiera hacer ver, será siempre eso, discriminación. La valía, el honor e incluso la integridad de los susodichos se pone en entredicho en el universo de lo políticamente correcto. La paridad está tan de moda que hasta el Real Madrid se ha puesto esa camiseta.

A Mourinho le toca ahora enseñar la puerta de salida a los transferibles

Algo cambió con la llegada de José Mourinho a la ‘Casa Blanca’ (un entrenador de todo menos políticamente correcto). Él sería el único ‘galáctico’ de la segunda temporada de Florentino Pérez y para buscar ese equilibrio tras la inversión económica realizada el año pasado, la clase media, tantas veces discriminada, desembarcaba en el Paseo de la Castellana este verano. Con Canales, Pedro León, Di María, Kedhira, Carvalho y ahora Özil los megacracks del equipo ya están más arropados. De hecho, tan solo el último fichaje, Mesut Özil, uno de los jugadores revelación del Mundial, es el único cuyo perfil se aleja más de esa equidad tan anhelada.

El Madrid se ha cargado de fajadores y ha perdido por el camino algún que otro estilista. Sustituido por otros que aún deben demostrar personalidad y temperamento para saber llevar esa camiseta. En realidad, Mourinho con sus peticiones ha moldeado su escuadra a su imagen y semejanza, ha primado el equipo por encima de las individualidades. Cuestión de equilibrio. Aunque en ese camino el Madrid de Mou también han perdido estandartes que el técnico portugués tendrá que buscar entre alguno de los 26 jugadores con los que cuenta en la actualidad.

Será una prueba más para demostrar la grandeza de un entrenador que se ha convertido en un coleccionista de títulos. Para eso, para seguir aumentando la vitrina de los trofeos, se le ha contratado, aunque su primera decisión será otra. Mourinho tiene que aligerar el vestuario blanco, demasiado cargado de mediocentros y/o mediapuntas. Y ahí vuelve a resurgir la dichosa paridad, ya que Jorge Valdano, Director General del Real Madrid, ha reconocido que la puerta de salida está todavía abierta. Y por ella no saldrá ningún jugador español y menos aún canterano. La UEFA obliga a los equipos a contar con cuatro jugadores criados en las categorías inferiores en su lista de 25 y los merengues cuentan exclusivamente con ese número en su plantilla: Casillas, Arbeloa, Granero y Adán (el tercer portero).

Van der Vaart, Lass Diarrá, Mahamadou Diarrá y Gago son los primeros en la lista de salida. De entre ellos saldrá el sacrificado o los sacrificados para cerrar una plantilla que pretende ser la más equilibrada del último lustro. Y así, con la paridad por bandera, competir, esta vez sí, cara a cara con el FC Barcelona, el rival a batir. Aunque no deberían olvidar que para lograr ese objetivo la calidad no puede ser puesta en duda, ni siquiera por la discriminación positiva de la norma. Mourinho ya habrá tomado nota.





El eslabón perdido

26 07 2010

El día llegó y no por esperado ha dejado de ser emotivo  y especial. Raúl se marcha. El eterno capitán del Real Madrid ha puesto punto y final a 16 años de madridismo al más alto nivel. No es un adiós, según han reconocido todos (club y jugador), sino un hasta luego, porque Raúl quiere seguir siendo futbolista mientras su cuerpo aguante. Pensaba que todavía tenía sitio en el equipo de sus amores pero ha decidido que era el momento de emprender nuevos retos, marcharse a tiempo y dejar sitio a los jóvenes. Se va Raúl González Blanco, se va una parte del escudo del Madrid, se va el eslabón perdido.

Raúl ya es historia viva del Madrid. El mito se agranda

El eslabón perdido del éxito del fútbol español del que él fue iniciador. Sí, su carácter y su compromiso fue siempre el mismo que hoy destilan los campeones de Europa y del Mundo. Su fútbol más próximo a la furia roja que al tiqui-taca le dejó a medio medio camino de una gloria que siempre se le negó: un triunfo internacional con la Selección Española. Inspirándose en su modelo, mirándose en su espejo crecieron los Iker, Puyol o Xavi, todos ellos compañeros en la Roja y protagonistas de un éxito al que Raúl llegó demasiado pronto. Ya saben, era un Ferrari, como lo definió Fernando Hierro.

 Y es que el 7 blanco era, es y será un jugador de otra época. Trabajo, humildad, sacrificio, garra, orgullo, lealtad…, han sido algunos de los pilares de sus triunfos. Su oportunismo depredador dentro del área lo definió y lo martirizó, porque éste también fue una justificación recurrida por sus detractores para explicar sus goles. Aunque para estar 16 años profanando porterías se necesita algo más. En ese tiempo Raúl dignificó y engrandeció con sus virtudes y sus defectos (que también los tuvo)  una camiseta, un número que ya forman parte de su leyenda. Una leyenda iniciada antes por otros ilustres madridistas como Amancio, Juanito o Butragueño. Pero la mística del número la ha zanjado Raúl en una nueva muestra de su carácter: “Lo más importante no es el número, sino el escudo”.

Siempre me pareció el nexo de unión más cercano a ese Madrid de mediados de siglo XX que arrasó en Europa, el discípulo más avanzado del gran Alfredo Di Stéfano. Fue el alma contemporánea de la Casa Blanca y Valdano, su descubridor, lo ha puesto un escalón por debajo del Presidente de Honor del Real Madrid. A pesar de todo, creo que le cegó su amistad en esa aseveración. Fue el más listo de la clase para ser un siete en casi todo y un 10 en instinto y en compromiso porque representó como nadie los valores del Madrid, porque en su vocabulario nunca existió la palabra rendición “y eso es para mi el Real Madrid” ha declarado hoy.

El fútbol tuvo un último guiño romántico con él. En Zaragoza, en La Romareda, en el campo donde comenzó todo hace 16 años, jugó su último partido con la camiseta blanca y marcó el gol que la fortuna le negó cuando la bisoñez iluminaba su rostro. Aquel gol que consiguió como si del Cid Campeador se tratara (estaba lesionado y había pedido el cambio) valió para reflotar a su equipo, una vez más. Él que ya intuía el desenlace  de esta película se llevó ese balón a casa.

La pieza clave del Madrid de la última década se marchó agradeciendo a todos su cariño y su apoyo en este tiempo, confirmando que había cumplido su sueño jugando en el Real Madrid, reafirmándose como un ferviente creyente de los valores del Real Madrid, esos en los que fue educado desde pequeño, esos por los que ha dado lo mejor de sí mismo desde el primero hasta el último día.

Hoy no ha habido lugar para la crítica o la controversia, facetas que Raúl conoce y que son una muestra más de su grandeza. Sólo  los grandes levantan las mismas pasiones que odios. Hoy era un día de sentimientos encontrados, de recuerdos melancólicos y de nervios incontrolados. Quizá por todo ello las lágrimas arrasaron sus ojos cuando el capitán blanco pisó el césped y acudió al aplauso cálido de su público. Era el punto y seguido. Ahora llorarán otros porque a buen seguro que lo echarán en falta. Llorará el madridismo porque ahora no encontrarán ese líder al que aferrarse, ese eslabón que vincule sus sentimientos, aunque su espíritu sobrevuele su casa, el Santiago Bernabéu, cada tarde de fútbol. Raúl, gracias y suerte.





La gira fallida

30 12 2009

Han vuelto a perder una oportunidad de oro. Ha sido, supongo, una cacicada más de una directiva autoritaria y acomplejada que no ve más allá de sus narices, más allá de Cataluña, más allá de unas elecciones que marcarán el aportronamiento en el palco del Camp Nou o el necesario cambio de aires. El FC Barcelona paseará su triunfal sexteto de títulos por toda la geografía catalana, olvidándose, una vez más, de que el Barça es grande por todo lo que mueve fuera de la comunidad autónoma catalana, por todos los aficionados que tiene en el resto de España, por todos los seguidores que se dispensan a lo largo y ancho del planeta.

El Barça se ha vuelto a olvidar de sus aficionados más allá de Cataluña

Un autobus acondicionado para la ocasión será el encargado de transportar por 110 pueblos de Cataluña, uno por cada año de historia del club, el ramillete de copas logradas por Guardiola y sus chicos en este año mágico para los culés que apura sus últimas horas. La caravana, que incluso cruzará la frontera para llegar hasta Perpignan,  ha arrancado hoy desde el mismo Camp Nou (con la ausencia destacada del título intercontinental con el que no han podido fotografiarse todos los seguidores que han acudido hasta las inmediaciones del estadio azulgrana) y precisamente ésa será la última estación allá por el 3 ó 4 de abril en el partido que enfrentará al Barça frente al Athletic de Bilbao.

No hay mejor forma de promocionar las candidaturas continuistas que estos días desatan más de una lucha interna en el seno de la directiva que pasear los logros conseguidos. Mientras, otros como Sandro Rossell, Jaume Guixá, Agustí Benedito y muy posiblemente Ferran Soriano tendrán que presentar su proyecto, convencer con sus ilusiones y explicar sus intenciones de trabajo; Godall (el preferido de Laporta para sustituirle) y Ferrer vivirán de las rentas e incluirán en sus planes de futuro la postal con las 6 copas para que a nadie se le olvide que ellos estaban en el barco del ‘círculo virtuoso’ iniciado por Laporta hace casi 7 años. Y ya se sabe que una imagen vale más que mil palabras.

Así es el Bus Campeones 2009 que se paseará sólo por Cataluña

La preecampaña electoral ha comenzado y van a necesitar esa imagen, porque la actual directiva azulgrana se ha encargado de dilapidar en los últimos años todo el crédito y el respeto que el equipo se ganaba sobre el terreno de juego. Hoy por hoy es el equipo quien sostiene al club, es Guardiola  y sus jugadores lo único que hoy merece la pena de esa institución que hace tiempo perdió el ‘seny’ que siempre le había caracterizado. Ese supuesto ‘círculo virtuoso’ del que Laporta alardeó desde su llegada a ‘Can Barça’ nunca ha tenido en cuenta al resto del estado español (que diría él), ni a sus aficionados, ni a sus socios. Porque hay muchos socios del Barça repartidos a lo largo y ancho de España y no es la primera vez que éstos reclaman mayor atención por parte del club de sus amores. Y éstos también votarán en los próximos comicios electorales.

Son muchos los que se han apresurado a hablar de una rúa histórica, se confunden. Histórico hubiera sido llevar esas 6 copas a cada uno de los desplazamientos del equipo este año, que las peñas del FC Barcelona que sus aficionados más sufridos (es más fácil ser del Barça en Cataluña) tuvieran su pedacito de historia, su foto con la leyenda azulgrana. Eso hubiera supuesto extender el mensaje culé, abonar el terreno y ganar nuevos adeptos para la causa entre las generaciones más jóvenes. Pero no,  se ha vuelto a mirar hacia dentro, hacia Cataluña, y ahora recuerdo aquello que dijo hace no mucho tiempo Jorge Valdano: “El Barcelona mira desde Cataluña hacia dentro, el Madrid mira desde España hacia fuera”. Creo que no le falta razón.





Megía Dávila no será galáctico

10 09 2009

Hoy escribo tarde aunque confío en que la reflexión sea profunda, o al menos certera. La noticia viene coleando desde hace dos días, cuando el Real Madrid anunció el fichaje de Mégia Dávila como delegado arbitral del club blanco, una figura que ya existe en clubes como Villarreal, Athletic o Deportivo. Ayer, tras el aluvión de críticas recibidas y las numerosas suspicacias levantadas ante el último fichaje galáctico del Real Madrid, el club blanco decidía frenar su incorporación cuando ya sólo faltaba la firma. Viejos fantasmas revolotearon por la Casa Blanca mientras la noticia filtrada por diferentes portales de Internet se convertía en un boomerang que golpeaba directamente a la credibilidad y a la ética madridista.

Megía Dávila ha sido uno de los árbitros más polémicos de los últimos años

Megía Dávila ha sido uno de los árbitros más polémicos de los últimos años

Y es que Megía Dávila, trencilla perteneciente al colegio madrileño, tiene 43 años. Por tanto, le quedaban dos años más de arbitraje, ya que el tope impuesto por la Federación Española (siguiendo las directrices europeas y mundiales) es de 45 años. Sin embargo, como consecuencia de sus problemas de espalda no pasó las pruebas físicas que se realizaron en marzo en Madrid y posteriormente, tampoco superó la repesca de abril ni las que se realizaron en agosto en Santander. Antes de que su lesión le impidiera realizar su función como colegiado con normalidad, Megía Dávila consiguió el Trofeo Guruceta, que premia al mejor árbitro de la Liga BBVA, en las dos últimas temporadas (2008 y 2009).

Así, el árbitro madrileño se hubiera incorporado al departamento de Relaciones Institucionales que encabeza Emilio Butragueño (según me dicen la idea habría sido suya) para haberse convertido en el nexo de unión entre el club y el colegiado de turno que visitara el Bernabéu, antes de que su fichaje se abortará. Además de esto, Megía iba a ser el encargado de poner al día a todos los jugadores del club de las reglas y novedades del arbitraje.

“El clima de sospecha que se ha creado nos ha obligado a repensarlo, aunque seguimos creyendo que es una idea válida y regida por criterios profesionales” comentaron ayer desde el club de Concha Espina. No obstante, lo cierto es que las críticas sobre su ‘fichaje’ han sorprendido y abrumado al club por lo que las altas esferas decidieron frenar la operación y no llevarla a cabo en estos momentos. Anticipo que han acertado. Valdano y Florentino se han dado cuenta de que la situación se les había vuelto en su contra rápidamente. Quizá lo sorprendente es que Florentino no intuyera esta airada reacción del resto del fútbol español.

Porque esa decisión, ese fichaje había desempolvado una de las más viejas y manidas justificaciones de los triunfos  madridistas. Ese ‘Así gana el Madrid’ que tantas veces sonó en los campos rivales cuando el Madrid se beneficiaba de los errores arbitrales volvería ahora a sonar con fuerza. Los malpensados, los enemigos irreconciliables verían en él un comecocos, un mayordomo con el que ganarse al inquilino de turno. Creo que no era la mejor forma de protegerse de esa otra leyenda que hoy pulula por el fútbol español: el Villarato. Y a pesar de todo el fichaje no era nada del otro mundo, pero, ya se sabe todo en el Real Madrid se magnifica: las victorias y las derrotas, los aciertos y los errores y más si éstos vienen precedidos del sonido de un silbato.

Lo peor (bajo mi punto de vista), es que una vez más se ha apuntado a la prensa como foco principal de la furiosa reacción desatada en los medios de comunicación y en diversos foros de Internet. Considero que no se puede utilizar a los medios de comunicación únicamente cuando estos son ‘voceros’ de los éxitos y las victorias, aunque hoy ya hayamos olvidado cuál es la principal función de la prensa. Quizá la única razón que explica este gol fantasma del Real Madrid ha sido darse cuenta de que Megía Dávila no vende camisetas.