“El Madrid necesita separar la sección de baloncesto del fútbol”

21 04 2012

Alma máter del Real Madrid de Baloncesto, conocedor de todos los recovecos de esa casa en la que ha habitado durante 36 años, en la que ha ganado todo y en la que ha conocido los años de esplendor y las postales teñidas por la derrota. Ahora, retirado, todavía asesora al actual Presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, cada vez que éste le requiere de sus servicios. Dice que acudir a una reunión en la sede de ACS le provoca más sudores que un partido ante el Maccabi o el CSKA, pero él no puede negarse porque por encima de todo es madridista. Así nos lo cuenta él.

Lolo Sainz, una institución del baloncesto español

PREGUNTA: ¿1999 es un año clave en su trayectoria como entrenador?

LOLO SAINZ: Fue una cosa rara lo que pasó en París 1999. Visto desde fuera fue una cosa rara. El equipo en la primera fase no estuvo muy acertado, estábamos prácticamente fuera, hubo un milagrito por parte de Francia y Eslovenia con un resultado que nos permitió meternos en la fase final y ahí fue donde el equipo salió adelante. Aunque no fue tan rara, porque yo lo definiría como el triunfo de un Equipo. El hecho de que el equipo saliera adelante, tuviera fe, con un poquito de suerte indudablemente por el resultado de Francia y Eslovenia. No fue porque fuéramos de pachanga, ni a tocar el acordeón o la guitarra, sino que íbamos a competir y teníamos un equipo sumamente competitivo, y además era un equipo, porque ellos mismos en determinados momentos hasta resolvían los problemas que podían salir dentro de lo que es estar cerca de dos meses concentrados, partidos, que las cosas no van bien, a veces surgen pequeños o grandes problemas y estos hombres eran capaces de resolverlos por ellos mismos siempre con permiso del entrenador. Yo siempre me acordaré de un día que me vinieron los 3 capitanes (los albertos y nacho rodríguez), y me dijeron que si podían tener una conversación los jugadores solo. Yo les dije que sí. Y yo creo que ahí nació lo que hoy está tan cacareado en la Federación Española de Baloncesto, de que ante todo y sobre todo somos un equipo.

P: ¿Siente usted que puso los cimientos de lo que es hoy la Selección Española de Baloncesto? ¿El espíritu que se respira?

R: Yo creo que viene un poquito antes. Yo cogí la Selección en 1993 y prácticamente repetí equipo, acababa de dejar el Joventut y en 10 días tenía que empezar con la Selección, y era muy difícil hacer un planteamiento diferente. Llevé muchos veteranos a Alemania e hicimos un magnífico Europeo. Pero hicimos un magnífico Europeo porque teníamos un magníficos jugadores pero aquello no era un equipo. Cada uno tiraba por su lado, no había una unión tan grande y verdadera como después la hubo y la hay ahora, sin embargo los jugadores jugaron muy bien. Yo creo que la sensación de lo que realmente fue el equipo nació un año antes del Europeo de París, fue en el Mundial de Grecia. Hicimos el mejor baloncesto de aquel Mundial, lo que pasa es que en el cruce nos tocó con Grecia, en casa. Estuvimos cerca de ellos, pero en baloncesto que el equipo anfitrión no se clasificara para la fase final del Mundial era una ruina porque el campo se quedaría vacío. Perdimos porque no supimos jugar, no solo contra Grecia, sino también contra el ambiente y contra la responsabilidad que teníamos.

P: Cuando usted entrenaba al Real Madrid y al Joventut la ACB tenía mucho más éxito que ahora tanto en la televisión como en los pabellones, la afición. Eso se ha perdido hoy, los aficionados consumen mucho más la NBA y Selección. ¿Por qué cree que la ACB no tiene tanto tirón en la actualidad?

R: La ACB se ha encontrado con un ‘enemigo’ que es la Selección Española. Todo el mundo espera a la Selección Española, porque uno puede ser del Barça, del Madrid, del Joventut, del Unicaja, pero realmente todos son de la Selección Española. Los grandes éxitos de ésta han enturbiado un poco lo que es el baloncesto ACB y no debería haber sido así, todo lo contrario, debería haber sido un realce. Yo creo que en la actualidad la ACB tiene muchos equipos, demasiados desde mi punto de vista, pero también es cierto que 8 o 9 equipos son de los que te llenan el pabellón diariamente, vayas donde vayas. Mira el otro día, el Caja Laboral – Real Madrid tuvo 15.000 espectadores, Estudiantes que está haciendo una campaña muy, muy, muy flojita es capaz de meter 9.000 o 10.000 espectadores en el Palacio de los Deportes. El Madrid también lleva a mucha gente, Unicaja siempre está lleno. Es decir, tampoco está tan mal con respecto al público. Otra cosa es la competición, todo el mundo está diciendo vamos a meternos entre los ocho primeros y luego los play-offs es lo que realmente interesa. No le dan mucha importancia a la competición regular, que la tiene, porque en la primera parte luchas por meterte en la Copa del Rey y luego por tener una buena posición para los play-offs. Pero eso la gente no lo termina de ver. Si hacemos historia hay partidos de play-offs que tienen menos interés de público que otros de la liga regular.

P: ¿Habría que cambiar el sistema de competición de la ACB?

R: Cuando yo iba a las reuniones de la ACB propuse que había que suprimir el Play-Off y los dirigentes me miraron como si estuviera loco. Llamaron hasta Florentino. Pero si vemos el play-off desde un punto de vista deportivo es injusto, el campeón tiene que ser el que quede primero en la Liga Regular. En fútbol se hizo hace muchos años y fue un fracaso estrepitoso. Creo que sería una buena solución, no obstante, no creo que eso vaya a ocurrir nunca porque con los play-offs también se busca tener más ingresos.

P: ¿En la Liga griega si ganas los dos partidos frente a un equipo en el play off comienzas con un punto de ventaja?

R: Es otra posibilidad. Yo lo he dado muchas vueltas y no he encontrado ninguna acertada.

P: Usted ha estado siempre muy ligado al Real Madrid ¿cómo cree que se están haciendo ahora las cosas en la sección de baloncesto?

R: He estado ligado al Real Madrid durante 36 años, media vida. Conozco muy bien la casa, es una casa muy especial que hay que conocer muy bien para saber lo que es el Real Madrid. Yo creo que ahora están pasando por visicitudes de organización. La gente que está intentando hacerlo bien, innovar, crear un equipo importante. Pero depende demasiado de las directrices del fútbol. Ante cualquier problemática, primero está el fútbol y luego el baloncesto. Yo tengo algunas anécdotas cuando era entrenador, una vez me llamó Mendoza porque quería hablar del equipo, me citó sobre las 11 y a las once menos diez estaba allí, esperando. Entre medias, llegó Butragueño y se coló, más tarde llegó Míchel y directo al despacho del presidente. Eso es un poco la realidad del baloncesto en el Real Madrid. Con Florentino todo es un poquito más serio, con él fui Director Deportivo en mi última etapa. A mi nunca me citaba en el club, siempre tenía que ir a sus oficinas de ACS, rodeado de guardaespaldas, es una experiencia que jamás olvidaré. Llegaba allí y eran los momentos más difíciles de mi vida. En el banquillo no tenía ningún problema, pero tener una reunión económica con Florentino es una de las peores cosas que me han pasado en mi vida. Lo primero que te decía es “haber si gastamos menos”, el presupuesto era alto, pero hace tres días habían anunciado que habían fichado a un mindundin que jugaba al fútbol por un montón de millones. Yo le dije un día a Florentino que no necesitábamos un sponsor, el sponsor es el fútbol, es la vaca sagrada. Es más, la sección de baloncesto debería estar apartada de la del fútbol, eso evitaría muchos problemas.

P: ¿Qué cree que le falta al Real Madrid para dar ese salto en Europa después de llegar a la Final Four la pasada temporada y quedarse en el Top 16 esta temporada?

R: Paciencia. En el Real Madrid es imposible, es un club en el que ser segundo es un fracasa. Yo he estado 14 años como entrenador y he pasado por situaciones importantes. Te criticaban porque no conseguías ser primero, eso me parece bien, pero si eras primero te criticaban porque no ganabas por más de 20 y si lo hacías te criticaban porque no jugabas bien. Era una continua presión que lo da la propia entidad. Lo que había que hacer es separar el baloncesto del resto de la entidad mandado desde arriba por el presidente, por Florentino Pérez. Darle tiempo, por ejemplo dos años. En dos años se pueden corregir muchas vicisitudes. Algo que no se está haciendo en los últimos años, se hacen buenos fichajes, aunque este año, por ejemplo, miras la plantilla y ves que el potencial está en el exterior, hay muy buenos jugadores, todos son magníficos. Pero echamos de menos un jugador interior importante. Está Felipe que es un luchador, está Tomic que es un poquito blandito, está Begic que es un poquito blandito, está Mirotic que es… polifacético pero nos falta lo que se conoce como una mala bestia en la pintura.

P: Cogemos el puente aéreo. ¿Cómo cree que se está tratando el baloncesto en el eterno rival?

R: Se estaban haciendo bien, porque en tiempos de Salvador Alemany se consiguió separar la sección de básket de la de fútbol. El presidente dejaba hacer mucho a Salvador Alemany y dos veces por temporada se despachaba con el presidente. En el Madrid esto no pasa. Cuando el baloncesto iba muy bien y el fútbol no tanto, el presidente se solía agarrar al básket. No sé ahora exactamente como está el Barcelona, Chichi Creus es un tío que lo hace muy bien, pero no sé si tiene el mismo poder que Salvador Alemany, del que se llegó a hablar que podía ser Presidente del Barça. Era una persona con mucha empatía y un empresario espectacular. No sé si siguen con las mismas directrices o no, pero sí es cierto que el Barça ha vivido unos años con esa libertad entre fútbol y básket.

P: ¿Cómo recuerda usted a Fernando Martín?

R: Lo recuerdo como un luchador inagotable, como un peleón de toda la vida que no daba nunca nada por perdido. En una palabra un ser competitivo al 100%. Él no podía entender que se saliera a jugar un partido sin grandes ansias de ganar ese partido, no podía entender que los entrenamientos no fueran competitivos. El siempre se decantaba por los jugadores competitivos que podían ayudar a su equipo. Siempre decía lo mismo, yo cuando estoy entrenando o jugando y salto a coger el rebote si no puedo coger el balón cojo la cabeza del rival.

P: ¿Un favorito para la ACB y para la Euroliga?

R: Para la ACB, por poco, pero ligeramente favorito el Barça. Porque el Real Madrid ha ganado al Barça a un partido, en la final de la Copa, pero a cinco partidos lo veo más difícil.

Para la Euroliga, solo el CSKA puede hacer frente al Barça si Kirilenko tiene su día, que a veces no está muy iluminado.

P: ¿Quién crees que ganará el anillo de la NBA?

R: Me gustaría que fueran los Angeles Lakers por Pau Gasol y el comportamiento poco ético, aunque son las reglas del juego que tienen allí, que han tenido con él. A ver si puede ser protagonista y les da un buen capón a los americanos.

P: ¿Quién será el próximo jugador español que dé el salto a la NBA?

R: Mirotic.

P: ¿Quien es el mejor jugador español del momento?

R: Por lo que representa, por lo que es válido, por lo que transmite, por su liderazgo, Juan Carlos Navarro. Es un jugador que me tiene cautivado, un ganador espectacular. Es un anti-scouting porque siempre hace cosas diferentes, es muy difícil de cogerle sus movimientos. Si tuviera que hacer un planteamiento con Navarro siempre estaría pendiente de que fallara sus tres primeros triples, posiblemente te meta el cuarto, pero eso le hace daño, porque cuando se viene arriba y se hace grande es cuando te hace dos triples seguidos.

P: ¿Creen que funcionan los cupos nacionales que se impusieron en la ACB?

R: Parto de la base de que el baloncesto en Europa y en el mundo debe ser abierto. Me parece bien que haya unos cupos de jugadores nacionales, pero tampoco me quita el sueño. Años atrás se decía desde la Federación que los extranjeros cerraban el paso a los nacionales, se hizo el cupo y siguen siendo los mismos jugadores los que van a la Selección. Cuando eres bueno da igual al que tengas por delante. Yo creo que el cupo se hizo porque los jugadores nacionales se estaban pasando un poco de rosca con sus pretensiones económicas para jugar, que eran horripilantes. Para mi el único problema que tiene el que haya tanto jugador extranjero es que se conviertan en mercenarios. Yo no concibo que un jugador como Djorjevic que estaba jugando en el Barça y era odiado en el Madrid. Al año siguiente estaba jugando con los blancos y era odiado por los azulgranas. Antes se fichaba a un jugador extranjero y estaba muchos años con nosotros, Walter Scerbiak estuvo 8 o 9 años en el Madrid, Clifford Luyck sigue en el Madrid, Wayne Brabender, hasta que se hizo español. Eso sí que es el jugador extranjero que se acopla, lo que no soporto es el jugador que se convierte en peón de base y que no fija su residencia en un sitio. Eso me molesta un poco. Aunque tal y como está ahora la competición no me parece mal, intenta dar una mayor igualdad a la competición. Económicamente sale más rentable a los equipos, pero que no sean petardos ¡eh!, de esos no los quiero.





De Zidane a Messi

28 04 2011

Son los dos últimos magos del balón. Uno, de los últimos coletazos del siglo XX. El otro, es la referencia en el XXI, un futbolista de leyenda que a sus 23 años oposita para conseguir un alquiler perpetuo en el Olimpo. Ambos enarbolan (o enarbolaron)  las banderas del fútbol más exquisito que llevó a sus equipos (Real Madrid y Barcelona) a la supremacía absoluta en Europa y en el mundo. Sin Zinedine no podría entenderse el Madrid galáctico. Leo es la piedra filosofal sobre la que gravita el Barça de Guardiola. Y sus caminos se entrelazan en una semifinal de Liga de Campeones.

Zidane puso el toque sutil a una semifinal con mucho más fútbol que la actual

Hace algo más de 9 años España también se encontraba dividida por el enésimo partido del siglo. Era el no va más, era un Barça – Real Madrid en semifinales de Copa de Europa 40 años después, era la tercera ocasión en que los dos conjuntos más laureados de nuestro país cruzaban sus destinos en la máxima competición europea. Por entonces el primer proyecto de Florentino Pérez al frente del Real Madrid era la envidia y la referencia en el panorama futbolístico mundial. Raúl, Zidane, Figo, Hierro, Roberto Carlos o Makelele conformaban un equipo de ensueño que se encaminaba hacia su novena Copa de Europa.

Aquella tarde noche de Sant Jordi de 2002, el Real Madrid llegó al Camp Nou como máximo favorito, no ya a la victoria en aquel partido, sino al título. Los blancos hicieron buenos los pronósticos y de la mano de un inconmensurable Zidane se llevaron la victoria por 0-2.  Su vaselina magistral a Bonano quedó inmortalizada para siempre en la retinas blancas y azulgranas. Fueron dos zarpazos, dos errores defensivos culés y una eliminatoria sentenciada en la ida.

El recuerdo de aquella semifinal sobrevoló anoche el Bernabéu. Sólo que ahora el manantial de fútbol brota de la fuente azulgrana, aunque ayer estuviera más seca que de costumbre. 9 años después el modelo de éxito es el azulgrana, el equipo de referencia es el comandado por Pep Guardiola, quien se presentó en el Bernabéu dispuesto a dar un golpe en la mesa con sus armas. Aunque por momentos nos pareciera que utilizaba las de Mourinho, su antítesis dentro del campo y (casi siempre) fuera de él.

Messi celebra su obra maestra en el Santiago Bernabéu

Y es ahí donde surge Messi. Para regalarnos otro gol mesiánico, otro gol que quedará marcado a fuego en nuestra memoria en un escenario como el Santiago Bernabéu, donde Messi emergió entre el mar del ruido para silenciarlo sólo con fútbol. Como 9 años atrás hizo Zidane, Leo se creció en esa adversidad para señalar el camino a Wembley donde podrían cerrar el círculo. Algo que Zinedine, Figo, Raúl y compañía terminaron haciendo apenas un mes después de aquel Sant Jordi.

Para no herir sensibilidades consignaremos ahora que aquel partido, el de ida de Champions del 2002, efectivamente, no se vio condicionado por la actuación arbitral. El sueco Anders Firsk pasó más desapercibido que su colega Wolfang Stark, y a buen seguro que Mourinho calificaría, aquella sí, como una victoria blanca y limpia. Sin duda, lo fue. Árbitro al margen, los guiños históricos no quedan ahí. Entonces como ahora, también se media el fondo de armario de las plantillas. En 2002 los focos apuntaron a McManaman, quien entró en el minuto 80 para ‘matar’ la eliminatoria con un gol en el minuto 90. Ayer la colaboración de Afellay fue menor. Tras entrar en el minuto 70 se ‘limitó’ a marcharse de Marcelo y servir un centro que Messi convirtió en la primera piedra de un nuevo recital.

Ayer como hoy todo parecía muy igualado, todo parece decidirse por un pequeño detalle y ese detalle en ambas eliminatorias (la del 2002 y del 2011) se encontraban en las botas de dos magos cuyo repertorio sobre el césped fue (en el caso de Zidane) y sigue siendo (en el de Messi) inagotable. Aquel partido marcó el futuro azulgrana que puso fecha de caducidad a la ‘Era Gaspart’. Se fijó el modelo a seguir (el fútbol-espectáculo del Madrid), se hizo evidente la necesidad de una idea, un patrón de juego a los que aferrarse. Todo eso lo tenía el Madrid entonces, todo eso es lo que buscan ahora los blancos, enfrascados en una búsqueda de sí mismos para el que no encuentran un mesías que les guíe, quizá por que éstos ahora manan de la fuente azulgrana.

Mira aquí el resumen del FC Barcelona – Real Madrid de las Semifinales de Liga de Campeones (2001/2002)





In crescendo

20 10 2010

Poco a poco, piano a piano, más andante de lo esperado por algunos, por la mayoría. Mourinho continúa labrando su Madrid con mimo y esmero en busca de ese equipo de autor que justifique su fichaje. Hasta ahora ‘sólo’ ganaba. Anoche, además, hizo vibrar al Santiago Bernabéu ante un equipo con solera, con tradición y con galones sobre el pecho. La leyenda de los dos equipos con más Copas de Europa se dio cita en el coliseo blanco para testar el pulso de ambos, el del joven apuesto y el del veterano seductor.

El Madrid ya es un equipo

Nuevamente ganó la juventud. Porque el brío y el descaro del equipo de Mou supo buscar los achaques de ese galán de película negra que ya tiene demasiadas arrugas. Poco, muy poco le duró la esencia de equipo grande al Milan de Allegri quien quiso ganar el partido desde la rueda de prensa a su homólogo portugués y salió trasquilado. Sobre el campo, las bravuconadas rossoneri aguantaron 15 minutos. Los que tardó Cristiano Ronaldo y compañía en alejar los viejos fantasmas italianos. Dos goles, dos soplos, dos regalos, dos aciertos, y partido sentenciado.

Porque el Milan ya no tiene el cuerpo para fiestas y ojo, que nadie duda de su galantería, de su calidad, de su aroma de dandi. Hablar de Pirlo, de Seedorf, de Gatusso, de Ronaldinho, incluso de Ibrahimovic suena a pasado y tan sólo Pato o Robinho proyectan sus carreras hacia el futuro. Por ello, Mourinho buscó sus debilidades, imprimió un fuerte ritmo de juego desde el inicio y adelantó la presión hasta más allá de la línea de tres cuartos de cancha. Con la velocidad y un trenzado juego por bandas el Madrid desarboló a los italianos con menos sudor de lo esperado.

El Milan tiró de orgullo y de las dosis de clase que todavía atesoran las botas de sus principales estrellas. La osadía del jovenzuelo se convirtió en pereza y su siestecita tras la salida en tromba bien pudo costarle algún disgusto a los blancos. Pero Casillas ha acorazado sus inmediaciones para sufrir menos de lo que acostumbraba. Para cuando esa valla se salta ya está él detrás. Como en esa estratosférica falta de Pirlo que Casillas se encargó de enviar al limbo.

Prácticamente ahí se acabó el Milan, que con su paso al tran-tran no fue capaz de poner en mayores dificultades a esa retaguardia pretoriana sobre la que se ha armado ese joven con trazas de veterano que Mourinho ya esboza en el Paseo de La Castellana. Anoche sacó sus mejores galas, demostró a Europa que se le debe tener en cuenta, si no ahora, si allá por marzo-abril cuando se empiecen a decidir las conquistas, cuando la primavera haga florecer los títulos de la temporada. Porque los equipos de Mourinho se construyen in crescendo y a éste cada vez le van encajando más las piezas.

La puntería fue una de las que más falló ayer y eso que la aportación en la mediapunta de Özil y el mando en el centro del campo de Xabi Alonso facilitó, y mucho, las cosas. No terminan de engrasar bien los de arriba ofuscados en una guerra de egos que chocan directamente con el espíritu colectivo y solidario del que quiere dotar a su equipo Mourinho. Tal vez ése sea el salto definitivo que le queda por dar a este equipo para confirmar todo lo bueno que apunta. Tras aprobar el primer test serio, el paso se acelera, el joven busca hacerse mayor y superar cotas más altas. Todo ello, in crescendo, como siempre con Mourinho.





Se alza el telón

28 08 2010

La Liga 2010/2011 ya está aquí, la Liga post-Raúl arranca esta tarde, La Liga de Mourinho hace la puesta de largo hoy, el fútbol de Guardiola y sus chicos vuelven a casa, a nuestros televisores para poner más calor aún a estos tórridos días de agosto. Se alza el telón de la pasión, de la emoción, de la tensión, de los piques con los compañeros y amigos, de la polémica, de las tardes de transistores. El inconfundible aroma del fútbol se respira en el ambiente como una brisa fresca que vuelve a dotar a los fines de semana de sentido, porque hoy comienza la mejor Liga del Mundo, la Liga del país Campeón del Mundo.

Sergio Ramos posa con el nuevo balón de la Liga 2011

El fútbol de alta competición no corre por nuestras venas desde aquel 11 de julio en Sudáfrica cuando dominamos, por fín, el mundo. Ayer tuvimos ya un aperitivo de lo que nos espera ¡y qué aperitivo!, con la victoria del Atleti en la Supercopa de Europa frente al todopoderoso Inter. De todos modos, nos quedamos con hambre. A partir de esta tarde intentaremos saciarnos, aunque los dos colosos de nuestro fútbol no saltarán al césped hasta mañana. En Mallorca se estudiará con lupa si la mano de Mourinho puede acercar al Real Madrid hasta las alturas por las que ahora navega solo el Barça. Con una nómina abultada de fichajes en todas las líneas y la insustituible baja de Raúl González, el gran capitán, los blancos inician una nueva etapa en la que prentenden poner fin a su sequía de títulos que dura ya dos años.

Enfrente, el Barça pretende seguir con su festín. Apoyado en los ocho campeones del mundo con los que cuenta en su plantilla, gracias a la incorporación de David Villa, sin duda, uno de los mejores delanteros de esta Liga y del mundo. Junto al asturiano, el brasileño Adriano, ex del Sevilla, y el argentino Mascherano,  han llegado para perfilar una plantilla que desea extender su dominio en la Liga por tercer año consecutivo. Sería bueno que para ello terminarán con ese culebrón burdo que han montado entre Ibrahimovic y su agente Mino Raiola, la salida llegará casi con total seguridad vía Milán, donde ya esperan al ‘angelito’ con los brazos abiertos.

Y en estas, como si de un bucle se tratara, nos volvemos a plantear el binomio, La Liga de dos, el face-to-face, el olvido del resto. Un año más, Barça y Madrid lo vuelven a capitalizar todo y sus plantillas y sobre todo sus presupuestos auguran una lucha encarnizada entre los dos transatlánticos de nuestra Liga. Lucha que comenzará desde los banquillos donde dos obsesos del fútbol, dos maestros en la gestión de grupos, intentarán con sus respectivos libretos demostrar al otro que su fórmula es el camino más directo al éxito.

El telón se alza con un Hércules-Athletic, Málaga-Valencia y Levante-Sevilla, los partidos de hoy.

Entre las alternativas que impidan esa ‘aburrida’ Liga de dos, se nos ha colado a última hora el Atlético de Madrid. Definitivamente Quique ha cambiado la cara, el alma y hasta la idiosincrasia colchonera. Ya no sufren, ya no tienen coartada y continúan en un sueño constante disfrutando del fútbol. Si son capaces de mantener la cabeza centrada durante 38 jornadas serán un equipo a tener en cuenta. Tienen plantilla para ello, porque han reforzado sus zonas más pantanosas, la defensa y el centro del campo, y han mantenido todo lo bueno que tenían, las puntas de lanza: Forlán, Agüero, Simao y Reyes.

Junto al renacido Atleti, aparecen el Valencia y el Sevilla como equipos con mayor potencial para intentar asaltar el territorio vedado de los grandes. En la ciudad del Turia, Mata se ha quedado como el principal buque insignia de un equipo que ha perdido de una tacada a Villa y Silva. Aduriz y Soldado buscarán con su goles hacer olvidar un recuerdo demasiado alargado. No lo tendrán fácil los de Emery porque el proyecto valencianista se ha resentido mucho con la crisis que azota al club, y ahora toca comenzar de cero. Otro equipo que parte con una desventaja (más moral que deportiva) inesperada es el Sevilla, tras su reciente eliminación a las primeras de cambio de la Champions League. Jugarán la Europa League, aunque su objetivo volverá a ser, un año más, esa tercera plaza que da acceso a la Liga de Campeones de forma directa. Con una base similar a la del año pasado, Monchi ha sabido reforzar al equipo con jugadores de calidad como Cigarini, Dabo o Alexis.

El furgón de nobles de esta Liga BBVA lo completan los equipos que tienen entre sus metas la de viajar por Europa el año que viene. Algunos intentarán repetir como el Villarreal o el Getafe dos ejemplos de que la humildad en el fútbol todavía tiene cabida. Con ellos peleará la tradición del Athletic que ha sumado a su plantilla dos campeones del mundo, de esos que ahora crecen en España, además del Deportivo de la Coruña con Lotina al frente de un equipo que crece año a año aupado en la prosperidad, y del Mallorca, al que sus problemas económicos han impedido sacar el billete de Europa esta temporada. Con Laudrup dirigiendo la nave bermellona sabemos que, por lo menos, se verá buen fútbol en la isla.

Y a partir de ahí el abanico es tan amplio que el resto de equipos se tendrán que conformar con mantenerse un año más en la Liga de las Estrellas. Aunque es más que posible que de este grupo salgan algunas de las revelaciones del campeonato entre las que podrían estar dos históricos que regresan a la Liga BBVA tras años de penurias en la Liga Adelante (2º división). Hablo de la Real Sociedad que ha vuelto a la élite con un proceso ambicioso, al igual que el Hércules de Alicante. El Levante, el otro recién ascendido parece que tendrá más difícil saltar ese listón. Entre esas posibles revelaciones también incluiría al Sporting de Gijón que ha fichado con criterio y tiene en Manolo Preciado a un hombre que conoce la casa y las necesidades de su equipo a la perfección.

Aunque esa perfección hay que buscarla durante 38 jornadas para terminar alzando un título que capitaliza los sueños de muchos aficionados a estas horas. El torneo de la regularidad se pone hoy en marcha para confirmarnos que hay vida tras Raúl, aunque ésta ya no sea la misma, para descubrirnos si Mourinho es tan bueno como dicen y para comprobar si al Barça todavía le queda hueco en el museo y hambre el en estómago para acariciar más títulos. Porque como diría Mou lo bonito, bonito, bonito, en realidad… es el fútbol. Sean todos bienvenidos, el balón echa a rodar esta tarde, y esa es la única certeza ante tanta incertidumbre.





La paridad blanca

19 08 2010

La simple imploración del término levanta controversia. Connotaciones como discriminación positiva o cuotas de equidad que vienen a ser los apellidos del dichoso término poco o nada dejan a la imaginación. O quizá sí. Porque mientras la equidad se asocia a conceptos positivos la discriminación, por muy positiva que se quiera hacer ver, será siempre eso, discriminación. La valía, el honor e incluso la integridad de los susodichos se pone en entredicho en el universo de lo políticamente correcto. La paridad está tan de moda que hasta el Real Madrid se ha puesto esa camiseta.

A Mourinho le toca ahora enseñar la puerta de salida a los transferibles

Algo cambió con la llegada de José Mourinho a la ‘Casa Blanca’ (un entrenador de todo menos políticamente correcto). Él sería el único ‘galáctico’ de la segunda temporada de Florentino Pérez y para buscar ese equilibrio tras la inversión económica realizada el año pasado, la clase media, tantas veces discriminada, desembarcaba en el Paseo de la Castellana este verano. Con Canales, Pedro León, Di María, Kedhira, Carvalho y ahora Özil los megacracks del equipo ya están más arropados. De hecho, tan solo el último fichaje, Mesut Özil, uno de los jugadores revelación del Mundial, es el único cuyo perfil se aleja más de esa equidad tan anhelada.

El Madrid se ha cargado de fajadores y ha perdido por el camino algún que otro estilista. Sustituido por otros que aún deben demostrar personalidad y temperamento para saber llevar esa camiseta. En realidad, Mourinho con sus peticiones ha moldeado su escuadra a su imagen y semejanza, ha primado el equipo por encima de las individualidades. Cuestión de equilibrio. Aunque en ese camino el Madrid de Mou también han perdido estandartes que el técnico portugués tendrá que buscar entre alguno de los 26 jugadores con los que cuenta en la actualidad.

Será una prueba más para demostrar la grandeza de un entrenador que se ha convertido en un coleccionista de títulos. Para eso, para seguir aumentando la vitrina de los trofeos, se le ha contratado, aunque su primera decisión será otra. Mourinho tiene que aligerar el vestuario blanco, demasiado cargado de mediocentros y/o mediapuntas. Y ahí vuelve a resurgir la dichosa paridad, ya que Jorge Valdano, Director General del Real Madrid, ha reconocido que la puerta de salida está todavía abierta. Y por ella no saldrá ningún jugador español y menos aún canterano. La UEFA obliga a los equipos a contar con cuatro jugadores criados en las categorías inferiores en su lista de 25 y los merengues cuentan exclusivamente con ese número en su plantilla: Casillas, Arbeloa, Granero y Adán (el tercer portero).

Van der Vaart, Lass Diarrá, Mahamadou Diarrá y Gago son los primeros en la lista de salida. De entre ellos saldrá el sacrificado o los sacrificados para cerrar una plantilla que pretende ser la más equilibrada del último lustro. Y así, con la paridad por bandera, competir, esta vez sí, cara a cara con el FC Barcelona, el rival a batir. Aunque no deberían olvidar que para lograr ese objetivo la calidad no puede ser puesta en duda, ni siquiera por la discriminación positiva de la norma. Mourinho ya habrá tomado nota.





El eslabón perdido

26 07 2010

El día llegó y no por esperado ha dejado de ser emotivo  y especial. Raúl se marcha. El eterno capitán del Real Madrid ha puesto punto y final a 16 años de madridismo al más alto nivel. No es un adiós, según han reconocido todos (club y jugador), sino un hasta luego, porque Raúl quiere seguir siendo futbolista mientras su cuerpo aguante. Pensaba que todavía tenía sitio en el equipo de sus amores pero ha decidido que era el momento de emprender nuevos retos, marcharse a tiempo y dejar sitio a los jóvenes. Se va Raúl González Blanco, se va una parte del escudo del Madrid, se va el eslabón perdido.

Raúl ya es historia viva del Madrid. El mito se agranda

El eslabón perdido del éxito del fútbol español del que él fue iniciador. Sí, su carácter y su compromiso fue siempre el mismo que hoy destilan los campeones de Europa y del Mundo. Su fútbol más próximo a la furia roja que al tiqui-taca le dejó a medio medio camino de una gloria que siempre se le negó: un triunfo internacional con la Selección Española. Inspirándose en su modelo, mirándose en su espejo crecieron los Iker, Puyol o Xavi, todos ellos compañeros en la Roja y protagonistas de un éxito al que Raúl llegó demasiado pronto. Ya saben, era un Ferrari, como lo definió Fernando Hierro.

 Y es que el 7 blanco era, es y será un jugador de otra época. Trabajo, humildad, sacrificio, garra, orgullo, lealtad…, han sido algunos de los pilares de sus triunfos. Su oportunismo depredador dentro del área lo definió y lo martirizó, porque éste también fue una justificación recurrida por sus detractores para explicar sus goles. Aunque para estar 16 años profanando porterías se necesita algo más. En ese tiempo Raúl dignificó y engrandeció con sus virtudes y sus defectos (que también los tuvo)  una camiseta, un número que ya forman parte de su leyenda. Una leyenda iniciada antes por otros ilustres madridistas como Amancio, Juanito o Butragueño. Pero la mística del número la ha zanjado Raúl en una nueva muestra de su carácter: “Lo más importante no es el número, sino el escudo”.

Siempre me pareció el nexo de unión más cercano a ese Madrid de mediados de siglo XX que arrasó en Europa, el discípulo más avanzado del gran Alfredo Di Stéfano. Fue el alma contemporánea de la Casa Blanca y Valdano, su descubridor, lo ha puesto un escalón por debajo del Presidente de Honor del Real Madrid. A pesar de todo, creo que le cegó su amistad en esa aseveración. Fue el más listo de la clase para ser un siete en casi todo y un 10 en instinto y en compromiso porque representó como nadie los valores del Madrid, porque en su vocabulario nunca existió la palabra rendición “y eso es para mi el Real Madrid” ha declarado hoy.

El fútbol tuvo un último guiño romántico con él. En Zaragoza, en La Romareda, en el campo donde comenzó todo hace 16 años, jugó su último partido con la camiseta blanca y marcó el gol que la fortuna le negó cuando la bisoñez iluminaba su rostro. Aquel gol que consiguió como si del Cid Campeador se tratara (estaba lesionado y había pedido el cambio) valió para reflotar a su equipo, una vez más. Él que ya intuía el desenlace  de esta película se llevó ese balón a casa.

La pieza clave del Madrid de la última década se marchó agradeciendo a todos su cariño y su apoyo en este tiempo, confirmando que había cumplido su sueño jugando en el Real Madrid, reafirmándose como un ferviente creyente de los valores del Real Madrid, esos en los que fue educado desde pequeño, esos por los que ha dado lo mejor de sí mismo desde el primero hasta el último día.

Hoy no ha habido lugar para la crítica o la controversia, facetas que Raúl conoce y que son una muestra más de su grandeza. Sólo  los grandes levantan las mismas pasiones que odios. Hoy era un día de sentimientos encontrados, de recuerdos melancólicos y de nervios incontrolados. Quizá por todo ello las lágrimas arrasaron sus ojos cuando el capitán blanco pisó el césped y acudió al aplauso cálido de su público. Era el punto y seguido. Ahora llorarán otros porque a buen seguro que lo echarán en falta. Llorará el madridismo porque ahora no encontrarán ese líder al que aferrarse, ese eslabón que vincule sus sentimientos, aunque su espíritu sobrevuele su casa, el Santiago Bernabéu, cada tarde de fútbol. Raúl, gracias y suerte.





El último tango de Guti

9 05 2010

Él hubiera preferido algo de funky, un poco de house o incluso una despedida amenizada por el rock canalla de Pereza (grandes amigos suyo, por cierto). Pero nada como el tango representa la pasión que José María Gutiérrez ‘Guti’ ha destilado en estos más de 15 años de madridismo puro. Su relación de amor-odio con la grada del Bernabéu representa esa mezcla que nunca ha terminado de agradar a todos los paladares. Como en esos tangos desgarradores y emotivos, a Guti se le adora o se le desprecia. Irreverente y díscolo como pocos, su calidad puesta al servicio del equipo lo ha mantenido como el intermitente cerebro del equipo blanco desde mediados de la década de los 90.

Guti aplaude por última vez al Bernabéu

Ayer jugó el último partido en la que ha sido su casa y su sueño desde que con 9 años llegó a las categorías inferiores del Real Madrid. Y su despedida fue, una vez más, acorde a su trayectoria. Guti no quería despedirse del Bernabéu siendo sustituido en el tramo final del partido, cuando todo estaba resuelto. El ’14’ madridista quería acabar con una afrenta, un último mensajito para sus incontables detractores: salir de titular y jugar los 90 minutos del partido. Ha sido ésta una duda eterna con Guti, al que siempre se le vio como un revulsivo y un agitador por su carácter volcánico más que como un hombre de equipo. Ayer ejerció de esto último.

No obstante, no pudo despedirse con ese gol anhelado que buscó hasta el último momento, entre pases al hueco y puñales que rajaron en más de una ocasión la espalda rojiblanca del Athletic. Su escuadra y cartabón no dibujó anoche ninguna maravilla pero su esencia se apreciaba cada vez que el balón pasaba por sus pies. Se intuía algo diferente. Y esto llegó tras el pitido final, cuando tras hacer las reverencias a los cuatro anfiteatros del coliseo blanco se recogió a los vestuarios en medio de la aclamación popular. Ésta continuó y Guti volvió a salir para mirar por última vez el Santiago Bernabéu desde el verde y decir adiós a sus más acérrimos incondicionales. El fondo sur ha sido siempre el reducto desde donde con más fuerza han rugido los ánimos al ’14’ y éste tuvo un último guiño hacia ellos.

Su compromiso ha sido particular, como su madridismo. Aunque él siempre ha defendido el amor y la profesionalidad que siente por ese escudo, por esa camiseta. Sus altibajos y su falta de regularidad le han privado de vestirla más veces, aunque algo tendrá el de Torrejón cuando ha aguantado tanto tiempo en la ‘casa blanca’. Por ella han pasado algunos de los mejores jugadores de las última década y todos ellos se han referido a Guti como un jugador estratosférico, sideral. Especialmente significativo fue Ronaldo Nazario da Lima (el primer Ronaldo) quien aseguró que era la persona con más calidad con la que nunca había jugado.

Son muchas las veces que he escuchado aquello de “Guti hubiera sido el mejor jugador español de su tiempo, si él hubiera querido”. Uno no ha sido, ni es defensor del ’14’ blanco tal vez porque evalúo y juzgo a los deportistas por su trayectoria, por su valor a la hora de superar los límites y por su capacidad para sorprender al público. Ésta última es la única que acierto a destacar en Guti por encima del resto. Y es que él siempre prefirió danzar sobre un terreno de juego antes que correr, dar el pase a meter el gol, hablar tan claro dentro del campo como fuera de él. Quizá ése fuera su error, anidar demasiado en los extremos, olvidándose de que la virtud se encuentra en el punto intermedio.

Aquí El último tango de Guti en imágenes: