¡Feliz Año Nuevo!

11 07 2011

Suenan las 12 campanadas y esta vez no hay uvas que llevarse a la boca, no hay champán que descorchar ni grandes reuniones familiares. Todo aquello se agotó esa noche. Sin embargo, la memoria rescata 12 momentos únicos, tal vez más, de aquella noche, de aquel día marcado a fuego en la retina y en los corazones de todos los españoles. La sonrisa acompaña a los pensamientos mientras el pecho, henchido, luce orgulloso esa estrella que todos soñamos de pequeño portar ahí, en la camiseta de nuestra Selección. Han pasado 365 días de aquello y hoy es el 1 del 1 del año 1 d.C (después de ser Campeones). ¡Feliz Año Nuevo a todos!

La 12º uva sabía a gloria y eternidad

La memoria se traslada rauda hasta el desván de las efemérides y allí encuentra, en un lugar privilegiado, la acaecida el 11 de julio de 2010, el día que convertimos Johannesburgo en la capital española y al Soccer City en una improvisada Puerta del Sol donde alumbramos algo más que el nacimiento de un nuevo año; el inicio de una nueva era. Tras culminar el sueño de aquella noche de verano que muchos alargaron hasta que se hizo de día, todos nos fuímos a la cama embriagados por las 12 uvas de la felicidad que no hizo falta comerse aquella noche.

1º uva.- El día amaneció caluroso, incluso en Johannesburgo (en pleno invierno), con un sol más rojizo que de costumbre. Se trataba de la primera señal. Había llegado nuestro día y cada uno de nosotros hizo cuanto pudo para calmar los nervios de esa mañana eterna. La primera uva fue el remedio para esa ansiedad.

2º uva.- La indumentaria de ese día no se olvida. Nada de camisa, corbata o americana. Nuestras nocheviejas son distintas. Aquel primer día del año O de nuestra era un color se imponía al resto, el rojo de La Roja. Los complementos más buscados eran el bañador, las chanclas y alguna que otra bandera. La segunda uva debía mostrar nuestro orgullo.

3º uva.- Había que ‘matar’ el tiempo hasta que llegara la fiesta. Por eso, en esa mañana eterna se ajustaban los últimos detalles, se remataban los preparativos. Las llamadas a amigos y compañeros se multiplicaban para conocer cómo vivían otros el mismo sueño. La tercera uva nos convencía de que nada podía fallar.

4º uva.- Con la cuarta nos atragantamos y los fantasmas abrieron la puerta de nuestro lado oscuro. Vimos a los holandeses altos, fornidos, rapidísimos, técnicamente buenos y con la deuda histórica sobre sus espaldas. Ellos ya habían ido dos veces a esa fiesta y en ninguna consiguieron ligarse a la chica guapa. Definitivamente, la cuarta uva nos llenó de dudas.

5ª uva.- Salimos adelante con el descanso reparador de una buena siesta que aliviara nuestros temores. Había que hacer patria hasta del descanso y ahí nos volvimos a sentir ganadores. Algunos ya vieron entre sueños lo que nos esperaba, el otro gran sueño, aunque nadie lo reveló para que, por fin, se cumpliera. La quinta uva supo a calma y revelación. 

6º uva.- Con la tarde ya avanzaba y los nervios en estado creciente tocaba ponerse guapo para la fiesta. Era el tiempo de los adornos, de hondear las banderas más grandes, de alzar las bufandas al aire, de sacar las pinturas de guerra y de calentar las gargantas para lo que nos esperaba. La sexta uva nos puso la cara roja y el corazón a cien.

7ª uva.- A las citas con la historia se llega con puntualidad, para no dejar pasar la oportunidad. Las reuniones, los corrillos y, nuevamente, los cánticos fueron la terapia con la que ‘matar’ los nervios en primera línea de batalla. La séptima uva fue regada con cerveza, coca-cola, vino, agua o cualquier otra cosa con la que refrescar el volcán de sentimientos que recorría el alma.

8º uva.- Puntuales fueron también los holandeses, quiénes pronto se especializaron en las malas artas. Así nos dimos cuenta de que aquello no sería fácil pero nos dio igual. Habíamos esperado toda una vida ese ‘baile’ y ahora no íbamos a arrugarnos. La octava uva rezumaba arrojo y decisión.

9º uva.- Nos sabíamos el baile y nuestro discurso, el movimiento de pies y los pasos a dar por la cabeza para llegar al gol con los pies. Y sin embargo, no éramos capaces de interpretar nuestra función. Algo fallaba en el momento justo para dar con la tecla que nos alzase al cielo. La 9º uva nos dejaba un regusto agridulce.

10º uva.- Ante la imposibilidad de llegar al cielo por nuestros atajos, imploramos la bajada de éste a la tierra. En medio de las dificultades nos encomendamos a lo divino para hacer realidad los sueños mundanos. Y entonces le reconocimos en él. Otra vez el Santo nos salvaba en el abismo, otra vez el Santo se acomodaba bajo nuestra portería. Era otra señal, nos habían perdonado la vida. La 10º uva destilaba redención y santidad.

La 10º uva, nuestra redención. El destino nos daba la segunda oportunidad

11º uva.- Era la uva de los elegidos. La de los 11 de Johannesburgo, la de los 11 de Sudáfrica. Era la uva de Iniesta, el único de La Roja que entiende de caldos y posee una bodega. Él paró el tiempo para desatar la locura con un gol que vino del más allá, guiado por el mayor gesto de amistad y emotividad que se recuerda. Dani Jarque también golpeó ese balón y así era imposible pararlo. Aquella uva, la 11º, estuvo bañada en lágrimas y supo a euforia.

Aquella uva, la 11º, estuvo bañada en lágrimas y supo a euforia

12º uva.- Porque para entonces nos sabíamos Campeones del Mundo. Habíamos conquistado a la chica, que relucía orgullosa a la espera de su nuevo acompañante, a la espera del último baile de la noche, ante la atenta mirada de millones de personas y de las estrellas que abarrotaban el cielo sudafricano. De allí arrancamos una para coserla para siempre en nuestro pecho.  Y así, radiantes de felicidad y orgullo paladeamos la 12º uva. Aquel sería un gran año, esa uva, degustada por Casillas antes que nadie, sabía a gloria y eternidad. 

Una vez más, ¡Feliz Año Nuevo!

Anuncios




La justicia de una injusticia

11 01 2011

“Yo no gano balones de oro, yo los fabrico”. La sentecia, a medio camino entre la confesión y la fanfarronería, es de Xavi Hernández, uno de los tres finalistas del Balón de Oro de este año, uno de los dos españoles que se quedó ayer a las puertas de la gloria. El otro fue Andrés Iniesta. Ambos fueron adelantados por la derecha y en el último instante por ese barrilete cósmico que amenaza con romper estadísticas y alzar premios a la velocidad con la que perfora redes. Leo Messi ganaba por segundo año consecutivo el Balón de Oro y hacía de la injusticia justicia.

Un Guardiola cariacontecido entrega el Premio a Messi

Fue la sorpresa de la noche y sin embargo, no sorprende tanto. Messi es, probablemente el mejor jugador del momento, idea ratificada por los más de 400 periodistas, entrenadores y futbolistas que votaron para otorgar este galardón a ‘La Pulga’ argentina. No puede hablarse de tongo, entonces, ni de cacicada de la FIFA hacia España. Y sin embargo, todavía tenemos el chasco a flor de piel, la mueca de decepción en el rostro. El paso de las horas ha atenuado la negación profunda, la reflexión ha dado paso a la cordura, la cual nos ha encaminado hasta rendición: Messi es demasiado bueno como para dejar escapar un premio.

Pero si Messi es tan bueno, en mayor o menor medida, hay algo de todo ese talento que le debe a esos dos escuderos, ataviados con frac de seda y pincel de fino estilista. Xavi e Iniesta le han hecho mejores y justo, necesario y algo tardío fue su reconocimiento en pleno vuelo de vuelta a sus dos compañeros de equipo: “esto es para Xavi y Andrés, ellos se lo merecen tanto o más que yo”.

Messi perdió la oportunidad de hacer eso mismo, incluso algo más cuando abrumado por los flashes de la sorpresa y la emoción recibió de manos de Guardiola (magnífico detalle de la FIFA, por otra parte), el Balón de Oro. Era la ocasión para meterse definitivamente al mundo del fútbol en el bolsillo. Sólo tenía que haber pedido a Xavi y a Andrés, dos de los que más le han ayudado a conseguir este galardón, que le acompañaran, que subieran al escenario para inmortalizar una foto histórica.

A partir de aquí las lecturas, las posibles razones que nos lleven a desentrañar una decisión tan justa para unos como injusta para otros. Nadie se puede negar en rotundo cuando se le concede un premio a Messi, aunque esta vez Messi no parecía el mejor. No lo parecía, me explico, porque los criterios para designar el ganador de este trofeo en anteriores ediciones eran los contraídos a lo largo del año. Era un premio que premiaba una temporada, no una trayectoria, o un momento actual. Y ahí Messi flaqueaba, porque a pesar de terminar la pasada temporada como Bota de Oro europeo y máximo goleador de la Liga Española, del Mundial se marchó por la puerta de atrás, sin poder llevar a su Selección más allá de Cuartos de final.

Xavi e Iniesta no le han echado tanto de menos cuando no han tenido a la Pulga como compañero, como el argentino lo ha hecho con ellos.  El Mundial de ambos fue sobresaliente, al igual que la temporada de Xavi, más floja la de Andrés. No obstante la presencia de ambos en la votación final les ha perjudicado, ya que los votos otorgados a ‘España’ se han dividido entre sus dos candidaturas. Por otro lado, el hecho de que tanto Xavi como Iniesta sean jugadores de un perfil muy parecido, en ningún caso goleadores, también ha contabilizado en su contra. Muchos de los que votaron a Xavi no votaron a Iniesta y viceversa.  A lo que habría que sumar la inclusión de cientos de países donde sólo ‘llegan’ los goles de Messi, sin reparar en las exhibiciones de cada fin de semana de nuestros dos centrocampistas.

Por ahí se explica otra de las claves de la votación. Este año ha sido el primero en que el Balón de Oro y el FIFA World Player se unificaban. Así, para el Balón de Oro FIFA 2010 votaban periodistas de la Revista France Football, Seleccionadores y Capitanes nacionales sin un criterio claro. Si bien los periodistas se ciñeron más a los parámetros clásicos (sólo con sus votos el ganador hubiera sido Wesley Sneijder), los Seleccionadores y Capitanes votaron al que ellos consideran mejor en los últimos tiempos (ahí salió ganador Messi). La FIFA no se preocupó en ningún momento por aclarar cuál era el criterio básico a pesar de la inclusión de un elevado número de países que votaban por primera vez.

Si no ha sido ahora, ya no será. ¿Qué más tenemos que hacer? Es el regusto amargo, el fatalismo patrio que ha resurgido entre los aficionados españoles. Simplemente (y desdramatizando) es la injusticia de los premios individuales en un deporte colectivo, tal y como ha señalado Xavi, poco antes de reconocer que ellos van a seguir compitiendo de igual a igual para volver aquí otro año. Tanto él como Iniesta ya han entrado a formar parte de esa ilustre lista de jugadores que se quedaron a las puertas del Balón de Oro. Hasta allí desterraron a Raúl en 2001, a Michael Laudrup o a Roberto Baggio. No obstante, los dos tienen tiempo y talento por delante para que, al igual que Messi, convertir la injusticia en justicia.





Balón azulgrana

10 01 2011

No es de oro, es azulgrana. El trofeo que la FIFA entregará esta tarde debería ser teñido de los colores que desde hace más de 110 años iluminan la pasión y el sentir de un club que siempre quiso ser algo más que eso. En ese intento reformuló los parámetros del fútbol profesional desde sus cimientos, desde su cantera. Ese fruto ha germinado y dos décadas después su esplendor será contemplado hoy por todo el mundo. Iniesta, Xavi y Messi son la esencia de ese cultivo criado en La Masía que hoy recogerán un balón más azulgrana que dorado, más colectivo que individual.

Los tres finalistas al Balón de Oro posan en las instalaciones del club tras conocerse que son los candidatos al Balón de Oro FIFA 2010

“Es un premio compartido”; se han cansado de repetir los protagonistas, los tres finalistas al primer Balón de Oro FIFA (después de que se unificaran este año el premio que otorgaba la revista France Football y la Federación Internacional, FIFA). Iniesta, Xavi y Messi han afirmado por activa y por pasiva que la fiesta, antes de que el premio se entregue, ya es completa y que da igual quien gane, porque el que ha ganado ya, es el Barça. La decisión está tomada (o debería estarlo) a estas horas en las que el secreto a voces se esconde tras las votaciones de los corresponsales de la revista France Football, los Seleccionadores y los Capitanes nacionales.

Ellos han sido los encargados de valorar los méritos y las virtudes de unos y otros a lo largo de los últimos 12 meses. Porque, que nadie lo olvide, éste es un premio que se otorga al mejor jugador del año 2010, no a una trayectoria, un mes o un instante, por mucho que éste hiciera levantar a todo un país. Además en año de Mundial, el ganador suele partir con ventaja en este tipo de premios. De hecho así ha ocurrido desde 1998. Zidane lo ganó aquel año, Ronaldo hizo lo propio en 2002 y Cannavaro sorprendió a propios y extraños cuando tras levantar la Copa del Mundo, alzó, meses después, el dorado balón.

A ello se agarran Xavi e Iniesta (y también nosotros). Ambos brillantes Campeones del Mundo con España en Sudáfrica 2010. Ambos brillantes campeones de Liga con el Barça, alcanzando los 99 puntos. En el caso de Xavi está ante la oportunidad de su vida. Con 30 años se ha convertido en la brújula del mejor Barça de la historia y de la España campeona del mundo. A través de su regularidad y su elevado nivel de juego se entienden los trofeos de su club y su Selección. El de Terrasa es la esencia, el paradigma que resume el asombroso juego culé, una forma de entender el fútbol y la vida que hunde sus raíces en La Masía, un líder silencioso que hace mejores a los que le rodean. Alcanzado el cénit sólo queda condecorarlo.

Lo de Iniesta es otra cosa. Lo suyo es baile de salón con la pelota, a la que amansa y enloquece cuándo y cómo quiere. En su caso la historia se cruza con el destino y éste le ha colocado ya en varias ocasiones en el lugar y el momento adecuado, a las puertas de la gloria. España guardará para siempre en su memoria aquel zapatazo suyo que un 11 de julio de 2010 nos instaló en el paraíso. Ésa es, junto a su excelso Mundial, la principal baza del manchego tras una irregular temporada con el Barça. Pase lo que pase hoy, Iniesta o su destino lo volverán a colocar en disposición de ganarlo.

El que no entiende de irregularidades, al menos cuando tiene las espaldas cubiertas por tipos como Xavi e Iniesta, es Leo Messi. La guinda del mejor Barça de la historia, de uno de los equipos que marcarán un antes y un después en la historia del fútbol. Messi, para muchos el mejor jugador del mundo del momento y uno de los grandes de todos los tiempos, materializó 47 goles con el Barça la temporada pasada (fue Bota de Oro europeo), alcanzó los 60 goles en 59 partidos en todo el 2010, pero su lunar fue el Mundial. De él se fue sin encontrar la gloria del gol y por la puerta de atrás tras ser derrotado abultadamente por Alemania en cuartos de final.

Y tal vez por esto último es menos favorito hoy. Por eso y porque ya lo ganó el año pasado y a la FIFA no le gusta repetir con esto de los galardones. Los ojos de medio mundo miran más atrás, miran hacia Xavi e Iniesta, miran hacia los sucesores de ese genio que fue Luis Suárez, quien suspira por un acompañante español allá arriba, en el Olimpo. El secretismo ha sido máximo y los jugadores de Guardiola, que han repetido la machada del Milán de Arrigo Sacchi de colocar a tres jugadores del mismo equipo entre los finalistas (entonces fueron Gullit, Rijkaard y Van Basten), no sabrán hasta el último momento quien de los tres se lleva el dorado a casa, porque el azulgrana lo tienen marcado a fuego de por vida.





Teconología cero

22 07 2010

Más árbitros y menos tecnología. Esa es la respuesta de la Subcomisión Técnica del International Football Association Board (IFAB) que acaba de aprobar la inclusión de dos árbitros asistentes adicionales para los partidos internacionales. De esta forma la International Board atiende la solicitud de varias asociaciones y confederaciones para llevar a cabo estos experimentos durante las dos próximas temporadas. En Europa, por tanto, contaremos con seis árbitros en los partidos de la Uefa Champions League, de la Europa League, en la Supercopa de Europa (que enfrentará al Atlético y al Inter de Rafa Benítez) y en la Copa de la Liga Francesa.

La figura del árbitro junto a la portería volverá a hacerse habitual

Los errores arbitrales del pasado Mundial de Sudáfrica 2010, en realiadad los últimos de una larguísima lista, reabrieron la polémica sobre el uso o no de la tecnología en el mundo del fútbol. La International Board reaccionó rápido y en la reunión celebrada ayer en Cardiff, éste fue el único punto del día. Una vez aprobada la inclusión de los dos árbitros adicionales y, tal y como aseguró Joseph Blatter, Presidente de la FIFA, tras pedir perdón a las selecciones damnificadas en Sudáfrica, en ningún caso se contempla el uso del vídeo para revisar o rearbitrar determinadas jugadas. Algo ya habitual en una amplia mayoría de deportes.

La tecnología sólo se contempla para las jugadas polémicas que se produzcan en la línea de gol. Aunque ahí tanto la FIFA como la International Board hacen otro regate para no tomar el camino más recto. Se ha hablado de incorporar chips inteligentes a los balones, de inclinar el campo al estilo Premier League (sin duda, lo más práctico) o de colocar sensores en las porterías, pero el video sigue siendo un tema tabú. Incluso, la incorporación de estos dos nuevos asistentes es un atajo más con el que negar la irrremediable eficacia del video.

Y los antecedentes no son excesivamente halagüeños. Los árbitros adicionales o árbitros de línea de gol se han probado este año en la Europa League y su actuación ha dejado mucho que desear. En el recuerdo ese penalti no pitado en el área del Atlético de Madrid frente al Valencia, en el que el gigantón Zigic terminó  con la camiseta echa jirones. No siempre seis ojos ven más que dos, sobre todo cuando faltan agallas o jerarquía para señalar lo que se ve. Su poder parece más intimidatorio que real. Se piensa que con un árbitro mirando a los jugadores cara a cara se evitarán los agarrones, los empujones y los barullos en las áreas.

La experiencia niega tan ingenua idea y amenaza con no ser suficiente cuando un balón traspase por centímetros la línea de gol. La FIFA y la International Board no han inventado nada nuevo (estos jueces de línea ya existieron en los inicios del fútbol) y se niegan, sin embargo a reinventar un fútbol moderno, adecuado a los tiempos. La tecnología no erradicaría la polémica, no terminaría con la salsa del fútbol y no se arrancaría el aura que lo ha convertido en el deporte de masas por excelencia. Se trata, simplemente, de dar un paso hacia delante en el único campo que todavía vive bajo el amparo de otra época, el del arbitraje.

A buen seguro el vídeo hubiera evitado errores garrafales como éstos:





El Mundial por T5

23 03 2010

TVE tuvo varios en su privilegiada condición de televisión pública, Antena 3 hizo rememorar a Olga Viza y Matías Prats viejos laureles e incluso las recién nacidas como Cuatro y La Sexta ya han disfrutado de uno. Ahora que el dinero escasea en las principales televisiones españolas, Telecinco, el único que ha sabido rentabilizar la telebasura, ha puesto la pasta encima de la mesa para hacerse con el paqute básico de la próxima Copa del Mundo de Suráfrica.

T5 repetirá equipo. La incógnita, si contarán con Aragonés.

Telecinco retransmitirá así ocho partidos en total: el partido inaugural, los tres partidos de España en la primera fase,  más un partido de Octavos de final, otro de cuartos, una de las semifinales y la final. Es obvio que si la ‘Roja’ alcanza la fase final los partidos televisados por JJ Santos, Ramón Fuentes y Cía. serán los de España. Por otro lado, y como no podía ser de otra manera Sogecable ha adjudicado el segundo paquete a su canal en abierto. Cuatro retransmitirá un total de 16 partidos (11 de la primera fase, tres  de octavos, uno de cuartos y una semifinal). Ninguno de estos, obviamente, serán partidos de la Selección Española, aunque Carreño y Maldini entre otros tendrán la posibilidad de narrar los partidos de Inglaterra, Argentina, Brasil, Alemania, Holanda o Francia.

Ayer se cerró la subasta pública convocada por Sogecable (titular en exclusiva para España de los derechos audiovisuales de la cita mundial) el pasado 13 de marzo para vender al mejor postor los derechos de estos paquetes por los que en su día llegó a pagar 90 millones de Euros. El concurso estaba abierto a todos los operadores pero Telecinco fue el único que había prsentado una oferta en firme. Por ahora se desconocen las cifras pagadas por el canal de Vasile para llevarnos los partidos de España hasta nuestros televisores.

El incentivo ahora es saber si Luis Aragonés será uno de los comentaristas de lujo con los que Telecinco espera contar para una cita inigualable en su historia. El ex-seleccionador ya estuvo en el equipo de comentaristas que el año pasado nos llevaron hasta nuestros hogares la Copa Confederaciones. Esto tampoco se ha confirmado aunque es de prever que la buena relación que une al Jefe de Deportes de la cadena de Fuecarral y Aragonés nos permita disfrutar de esa extraña pareja. El resto lo pondrá Sara Carbonero a pie de campo quien seguirá muy de cerca todos los movimientos de los nuestros.

Aunque si a alguno no le convencen las retransmisiones de JJ siempre quedará la posibilidad de escuchar a Carlos Martínez, ya que Canal + retransmitirá los 64 partidos del Mundial en directo a través de  Canal+Liga por una cuota de 15€/mes. Por esta plataforma los partidos también se podrán ver en calidad HD. Un verdadero lujo con el sello de Canal+. Sólo les faltará un inalámbrico tan espectacular como el evento, aunque esa guerra la ganó hace tiempo Telecinco.





A conquistar el mundo

19 12 2009

Se busca la cuadratura del círculo, ser único y pintar la historia de azulgrana. El Barça buscará hoy el imposible, lo nunca hecho, ser el primer equipo de la historia del fútbol en conseguir seis títulos en un mismo año. Para ser el conjunto perfecto tendrá que superar al Estudiantes de La Plata argentino capitaneado por ‘La Brujita’ Verón.

El asalto final a la cima de la gloria tendrá lugar esta tarde a partir de las 17.00h. (Telecinco) y esta vez Guardiola no quiere sorpresas ni fallos de concentración como los ocurrido en la semifinal. Para ser leyenda el Barça tendrá que aplicarse.

Puyol espera repetir hoy esta imagen con la única copa que falta en el museo

Porque los argentinos no darán ni una sola facilidad. Competitivos, con carácter y determinados a repetir la historia de David y Goliat, los hombres de Alejandro Sabella, darán guerra. Ese es su estilo y su baza hoy. Verón, Braña, Clemente Rodríguez o Juan Manuel Díaz buscarán romper el ritmo de juego del Barcelona, anulando las líneas de pases interiores, tal y como intentó el Atlante, aunque con una agresividad superior, tanto defensiva como ofensivamente. La batalla está asegurada, ya lo ha advertido Verón, líder y guía espiritual de este equipo, “el espectáculo en el teatro”.

El Estudiantes no tiene entre sus virtudes el buen trato de balón. Aunque sí sabe ocupar bien los espacios dentro del campo. Las bandas son propiedad de Enzo Pérez y el zurdo Leandro Benítez, que son los encargados de surtir de balones al delantero Boselli, quien ya ha sido convocado por Maradona. Sin embargo, Sabella sabe lo que tendrá hoy enfrente y optará (según anuncian los medios argentinos) por un cambio de sistema. El 4-4-2 tradicional dejará paso al 5-4-1 con tres centrales y dos carrileros frenando las acometidas blaugranas.

Guardiola, por su parte, no contará con el mejor desatascador que tiene en su plantilla: Andrés Iniesta se vuelve a perder una final. El Barça no tendrá su magia esta tarde y Pep tirará de la experiencia de Henry, en busca de una resurrección del galo en un nuevo partido de enjundia. Parece que Titi ha quedado reservado sólo para eso. Otro posible regreso será el del malí Keita, que se ha recuperado de las molestias que le impidieron disputar la semifinal.

El resto, con las respectivas incorporaciones de Messi y de Piqué en el once titular serán los mismos que jugaron la semis ante el Atlante. Con el equipo de gala intentará Guardiola el más difícil todavía, vencer a la ansiedad y al miedo de llegar donde no ha llegado nadie, de saberse pioneros. El libro de ruta se lo tienen aprendido y más que aprendido los chicos de Guardiola porque el discurso y la propuesta futbolística del Barça es la misma en el frío de Kiev, que en la lluviosa Inglaterra o que en el verano constante de Abu Dhabi.

Los azulgrana, hoy de mango chillón por imposición de la FIFA (que ha obligado a los dos equipos a jugar con sus segundas equipaciones) tendrán un ejercicio de conciencia y concentración. De su actitud y predisposición a la hora de plantear el partido dependerán buena parte de sus opciones porque son mejores que los argentinos. El Barça ya llegó hasta aquí en dos ocasiones pero el vértigo a las alturas y los vicios del pasado entre los que alternaron la prepotencia y el pasotismo le condenaron a volver a casa sin la matrícula de honor. Veremos si Guardiola, que ya suspendió aquella lección aprueba en esta ocasión el examen definitivo. Lo que espera es el paraíso, la eternidad y el círculo dorado de seis vértices.





El show de Maradona

16 10 2009

No son nuevas sus bravuconadas, aunque esta vez han sobrapasado el mal gusto y la vulgaridad. Un Maradona sobre excitado y revanchista no dudó en repetir tras el partido ante Uruguay aquello de ¡qué la chupen! ¡qué la chupen! Su Argentina acaba de conseguir el pasaporte directo hacia el Mundial de Sudáfrica en el último partido clasficación, en los últimos minutos. D10S, orgulloso de la ‘gesta’ de sus muchachos terminó blasfemando contra todo aquel que en algún momento dudó de su persona o puso en cuestión su capacidad para dirigir a la ‘Albiceleste’.

Maradona será expdientado por la FIFA por sus últimas declaraciones

Maradona será expdientado por la FIFA por sus últimas declaraciones

Diego lo estaba esperando. Tras el hidro-avión del Monumental apenas días antes frente a Perú, la primera victoria de la historia de Argentina en suelo uruguayo desató la locura y la rabia contenida de Maradona. No fue una goleada, tampoco un partido vibrante de Argentina. Fue un escaso 0-1, lo decidio Mario Bolatti, el mejor 5 de Argentina según Cappa su técnico en Huracán, tras un rechace en el área. Pero a Maradona le dio igual. Había conseguido clasificar a su país para el próximo Mundial, por la vía directa, sin repescas ni decalabros mayores.

Tras el partido llegó el éxtasis. Una vez despojados del temor y la angustia ante la posible ausencia en Sudáfrica, Maradona y Argentina sacaron pecho. Especialmente explícito fue el técnico albiceleste. Tan excéntrico y anárquico dentro de un cancha como fuera. Entre las perlas que dejó son rescatables: “Mis jugadores jugaron como hombres y hoy me consagraron como técnico”. La modestia nunca ha sido la mejor virtud de Maradona, pero sus dardos aún fueron más envenedados, “va para todos los argentinos menos para la prensa”. Una vez más el mensajero era el culpable: “la prensa me trató como basura pero igual nos clasificamos para el Mundial con todos los honores”.

Pero el show no se quedó ahí. Antes de ponerle un micro en la boca, Maradona dejó otra imagen para el recuerdo. Tras el pitido final en plena celebración en el propio césped del estadio Centenario de Montevideo, Maradona lloraba en un prolongado abrazado junto a Carlos Bilardo, Secretario Técnico de la AFA. La relación entre ambos se había distanciado en los últimos tiempos ante la disparidad de criterios de dos técnicos con estilos diferentes. Daba igual, en fútbol la victoria, al igual que los ramos de flores en los romances, lo arreglan todo.

Lo cierto es que el calentón dura todavía hoy, cuando Diego ‘Mamando’ Maradona se ha negado a rectificar sus palabras,  reafirmándose además en sus declaraciones (la FIFA ya ha advertido que abrirá expediente sobre el Seleccionador argentino). Su ego y su orgullo está a estas horas por las nubes, aunque esta victoria no debería tener el efecto de cortina de humo.  Los problemas de la ‘Albiceleste’ no se van a solucionar por esta victoria. La tormenta se habrá calmado, pero con Maradona en el banco hay poco nuevo bajo el sol argentino. Lo que necesita este país, este equipo son soluciones, rendimiento, juego y saber encajar al mejor jugador del mundo en su equipo, Leo Messi. Algo que todavía no ha sabido hacer Maradona, quien también olvida que lo más castigado que hay en este mundo es la boca, como bien me recuerda un amigo del alma.

La ‘bocaza’ de Maradona