Ya están aquí los Festejos Taurinos

19 08 2009

Guadalupe ya huele a arena y polvo, ya sabe a templanza y valor y ya palpa la pasión y la entrega de la fiesta nacional. Una vez más, como cada año a finales de agosto, la Plaza Santa María de Guadalupe se convierte en el tradicional coso taurino en el que la piedra medieval del Monasterio se funde con el hierro y la madera del albero. Serán cuatro días de fiestas que arrancaron la pasada noche con el tradicional chupinazo en el balcón del Ayuntamiento cuando el reloj marcaba el cambio de fecha.

El coso taurino guadalupense se sitúa en plena Plaza Mayor

El coso taurino guadalupense se sitúa en plena Plaza Mayor

Ése fue el pistoletazo de salida, aunque los festejos han comenzado esta mañana de manera oficial con  las vaquillas de aguardiante, que ya han deparado las primeras sorpresas de estas fiestas. La segunda vaquilla lidiada, una chota de apenas unos meses ha logrado escapar al colarse entre los barrotes. El susto se ha prolongado durante unos minutos, los mismos que ha durado la escapada de la vaquilla por las calles guadalupense.

Sin embargo, las emociones se reservan para la tarde. A partir de las 18.30h. el coso taurino guadalupense presentará un lleno a rebosar para disfrutar con la lidia de un toro, una erala y una chota, que a buen seguro hará las delicias de los más pequeños. Este cartel se repetirá en las próximas tres tardes hasta que el sábado se pongan punto y final a los festejos taurinos. En todos ellos, la Banda de Música de Guadalupe colaborará con sus acordes y sus pasodobles en aumentar el tono festivo de la lidia.

Entre las modificaciones que se encontrarán este año todos los que acudan a Guadalupe destaca el recorte sufrido en la popular ‘candelera’. La calle Marqués de la Romana ha reducido su recorrido, ya que se ha eliminado la última curva, por lo que ahora este trayecto finaliza en los aledaños del Parador Nacional. Lo cierto, es que se ha perdido en espectáculo y se ha ganado en peligrosidad, porque la ‘candelera’ es una de las señas de identidad más particulares de los festejos taurinos guadalupenses. En ella se han visto grandes carreras ante la plasticidad y la bravura de los astados que durante todos estos años la han recorrido con brío al subir y con templanza al bajar. Esta modificación, sin embargo, la han convertido en una ratonera sin escapatorias, en el que las vallas no están suficientemente afianzadas al terreno y el espacio es muy escaso.

La fiesta no decae durante la noche

La fiesta no decae durante la noche

En cuanto a las actuaciones musicales, éstas también se han visto afectadas por la crisis que nos acucia a todos. Así, la Orquesta Tijuana que actuará el viernes a partir de las 11 de la noche, será la única de la que disfruten los guadalupenses en estas fiestas. Por su parte, el último día de festejos taurinos la sesión volverá a ser doble. Las vaquillas del aguardiente harán acto de presencia de nuevo a las 8.30h de la mañana, con la lidia de una erala y un chota antes de que por la tarde se ponga punto y final a cuatro días de pasión, fiesta y valor. Cuatro días en los que las carreras delante de los astados, los recortes y los capotazos alternarán con los pasodobles y la fiesta ininterrumpida.