El Niño se pasa al ‘blue’

2 02 2011

Después de 58,8 millones de Euros ya podíamos olvidarnos del calificativo infantil. ‘El Niño’ Fernando Torres se marcha a Londres a pegar el estirón, ése que no ha logrado en Liverpool, para hacerse un hombre, para levantar, definitivamente, un título a nivel de club. A última hora y casi de forma inesperada Fernando ha dado un vuelco al lánguido (para casi todos menos para magnates como Abramovich) mercado invernal para convertirse en el sexto jugador más caro de la historia del fútbol. En ese cambio de color Torres deja atrás un club grande para irse a un club rico.

Primera foto de Fernando Torres con su nueva camiseta

Y es que la historia reconforta la memoria y sirve para comprender el presente, pero no ayuda a la hora de conseguir títulos. Esos los da en este mundo convertido en un negocio constante el dinero y el Chelsea, y más concretamente su propietario, Roman Abramovich, lo tienen por castigo. En el barrio más pijo de Londres, Torres por fin estará rodeado de los mejores y podrá aspirar a lo que más anhela, los títulos, ya sea Premier League, FA Cup o Champions League, cuya vitrina mantiene huérfana tras tres años a orillas del río Mersey.

En ese tiempo se convirtió en el ídolo de The Kop, la grada más mítica de Anfield Road, su casa hasta ayer. Por eso, porque allí en Inglaterra el fútbol sigue siendo la única religión que no tiene ateos, su fichaje al Chelsea solo puede entenderse como una alta traición. Aunque sea una minoría, las imágenes de las camisetas de Fernando Torres ardiendo en los alrededores del estadio del Liverpool nos transportan a otro tiempo. Imcomprensible será para ellos ver a partir de ahora a una de sus divinidades vestida de ‘blue’ y no de ‘red’. Roto el idilio, el destino ha hecho el resto. El próximo domingo a partir de las 17.00h. desde Stamford Brigde, Chelsea vs. Liverpool.

Será la primera ocasión de ver a Torres con su nueva camiseta, una vez más con el 9 a la espalda (nadie llevaba ese número esta temporada en Stamford Brigde), otro guiño del destino pensará Fernando. Por si acaso el Liverpool hizo todo lo posible para intentar retrasar ese debut, al menos hasta el siguiente fin de semana. Sabían a lo que se enfrentaban. Pero la cláusula anti-Torres no fue aceptada por Chelsea y los ‘red’ pueden sufrir la ambición del nuevo ‘Chelsea’s number nine’. Allí a orillas del Támesis, vestido de azul buscará convertirse en el mejor delantero del mundo rodeado de un equipo que con él es más temible, que con él aspira a todo.

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Regreso al pasado

17 06 2010

Los fantasmas se han instalado en nuestra cabeza, las miserias han vuelto a revolverse en nuestro estómago y las ilusiones han saltado por los aires a la primera. Esta vez no hemos necesitado llegar al decisivo cruce de cuartos, ni siquiera octavos. Ayer, tampoco teníamos en frente a ninguna potencia en el mundo del balompié. El obstáculo en el debut mundialista se llamaba Suiza y la todopoderosa campeona de Europa poco o nada tenía que temer ante el combinado entrenado por Ottmar Hitzfeld. El fútbol demostró una vez más su grandeza volteando todos los pronósticos.

Batacazo. Una jugada embarulla dio al traste con las ilusiones españolas en el estreno mundialista

Decepción, accidente, trapiés, resbalón, sorpresón. Lo de siempre. La confianza en nuestra selección ha bajado más de lo que lo llevan haciendo la Bolsa de Madrid en el último año. Hemos pasado del favoritismo más absoluto a ser el hazmerreír de toda la prensa internacional. Y tampoco es eso, el resultadismo nos ha ganado la partida en la primera baza, pero con el discurso romántico siempre fue más fácil conquistar a la chica. Decía el genial Juanma Trueba, ese poeta que escribe en el As, que las calabazas aturden en proporción directa al tiempo invertido en la seducción. Y España llevaba mucho tiempo preparándose para éste, su Mundial. Ayer la chica le negó el primer beso y eso duele.

Sin embargo, seguimos siendo los mismos que hace dos años enamoraron a Europa. Ahora la empresa es más complicada pretendemos seducir al mundo, como siglos atrás y recuperar los vestigios de ese imperio va a costar y mucho. A pesar de todo, el sutil tacto de Xavi, Iniesta, Silva o Xabi Alonso continúa ahí, la seguridad defensiva no debería resentirse por un cúmulo de despropósitos en el que la fortuna nos la pegó con un helvético que no ha pisado nunca los Alpes, y tal vez lo único que debería preocuparnos es que Casillas, éste sí, parece haber perdido su ángel. Ya no hace milagros, ahora ‘sólo’ para. Si a ello sumamos que nuestras punta de lanza perdieron su idilio con el gol en el momento más inoportuno, las consecuencias las conocemos todos. Se ha perdido el único partido que se podía perder.

Los suizos fueron más resultones, ya se sabe, en los tiempos que corren cualquier tonto hace relojes… y el enemigo de ayer no era el más adecuado para confiarse. Aunque, lo peor no fue la derrota. Lo más preocupante fue mostrar que nuestro repertorio no es tan atractivo como pensábamos, mientras descubriamos nuestras carencias al resto del mundo, quienes observaban a medio camino entre la satisfacción y la sorpresa como España volvía al pasado.

Optimista por naturaleza considero que el batacazo nos puede venir bien para darnos cuenta de que en el fútbol nada es infalible y solo el gol y su extensión, la victoria, da y quita razones. Ahora toca levantarse y en la gestión de esta situación se verá la raza, el compromiso y el hambre de títulos de esta generación, que por otra parte, nadie lo olvide, sólo conoce las decepciones por los libros de historia. España no ha buscado excusas y ese es otro buen indicio, porque esa es la característica de los perdedores, y La Roja ha optado por el discurso ganador: adaptarse y aprender.

Ese descenso a los infiernos, esa vuelta al trágico pasado, esa nueva visita de la fatalidad, debe servirnos para recordarnos todo lo que se hizo mal ayer, para no repetir esos errores en el  mañana. Para dotar de mayor épica a la conquista convendremos en recordar que nadie ha ganado un Mundial habiendo perdido el primer partido. Es otro reto más para alcanzar el paraíso. Toca demostrar, ahora sobre el campo, si somos príncipe o rana. Nuestra armadura, sin duda, habla de lo primero, aunque nuestras destrezas ayer no pasaron de las de un anfibio torpón, mientras que esa belleza de cabellos dorados nos sigue esperando al final del camino, y ya se sabe que a las chicas siempre les gustó más la retórica poética que la prosa.





De Extremadura a Sudáfrica

9 09 2009

Puede ser el último paso para certificar la clasificación al Mundial del año que viene en un escenario volcado y rebosante de felicidad ante la presencia de la ‘Roja’. Mérida, capital autonómica de Extremadura, recibió ayer el mejor regalo posible en plena festividad de la región extremeña, la visita de los Campeones de Europa. Y hoy la fiesta será completa cuando a partir de las 22.00h. (TVE1) el balón eche a rodar en el partido que enfrentará al combinado nacional frente a la débil Estonia. Tras la exhibición de Riazor hace cuatro días frente a Bélgica los extremeños abarrotarán el Estadio Romano con un sólo objetivo disfrutar de la mejor selección del mundo.

Villa y Silva volverán a jugar en la punta de ataque

Villa y Silva volverán a jugar en la punta de ataque

Allí, en Mérida, inmejorable reliquía del otrora triunfante Imperio Romano quieren Del Bosque y sus chicos seguir ampliando la leyenda de ese ejército que ya conquistó Europa para extender por la Vía de la Plata sus dominios al resto del mundo. Para ello, el primer paso debe darse hoy, ganando a Estonia y que los rivales hagan el resto. Es decir, arrodillarse ante la tremenda superioridad española para lo que sería suficiente un victoria del ejército otomano frente a la indómita Bosnia. Porque parece evidente que España no tendrá mayores problemas para deshacerse de Estonia. Poco importarán los cambios que el Seleccionador Nacional tiene pensado realizar en la mayoría de sus líneas, el cambio de dibujo o el sofocante calor emeritense con el que los jugadores han sido recibidos. Porque esta grupo de jugadores van embalados hacia Sudáfrica, haciendo bien lo que mejor saben: jugar al fútbol.

Por ello, esta noche en el Estadio Romano reventará, como hace más de dos mil años el Teatro Romano de Mérida rebosaba ante las hazañas de Máximo Décimo Merilio. Hace días que se agotó el papel y buena muestra de la pasión y devoción que se tiene a esta Selección fue la sesión preparatoria de ayer. Una vez más lleno hasta la bandera, y es que Extremadura se ha volcado siempre con el combinado nacional, del que no disfrutaban desde hace tres años. Fue en un partido clasificatorio para la Euro 2008. Ahora regresan en busca de una empresa mayor, confiando en que esta tierra sea talismán y paso obligado en pos de repetir hazañas épicas.

Las 14.000 localidades del Estadio Romano se llenaron para ver un entrenamiento

Las 14.000 localidades del Estadio Romano se llenaron para ver un entrenamiento

Aunque lo de hoy será un combate desigual. Porque España esta hoy por hoy a años luz de un equipo que ha llegado a Mérida para disfrutar del sol y de la piscina de su hotel. Las altas temperaturas también jugarán en su contra, porque los españoles ya estamos acostumbrados a los rigores del mercurio en esta fecha. Por si acaso, Del Bosque hará cambios para no castigar demasiado a sus jugadores y dar oportunidades a todos. Así, Albiol y Marchena darán refresco a la pareja culé (Piqué-Puyol), mientras Senna volverá a ser el mejor gladiador de la ‘Roja’. A su lado estará el ‘profe’ Xavi y su alumno más aventajado Cesc Fábregas. Donde no habrá cambios será en el ataque. Silva, Torres y Villa volverán a ser las puntas de lanza de un equipo que desea finiquitar sus planes para el próximo verano hoy.

Pocos más retos plantea el partido. Si acaso conocer a qué distancia de Raúl se quedará Villa tras el partido de hoy en esa caza particular que el asturiano emprendió hace ya bastante tiempo por ser el máximo goleador nacional. Certificar la vuelta de Senna con el combinado nacional tras la lesión que le apartó de la Copa Confederaciones y esperar que Torres acabé con la mala racha que le persigue desde aquel ‘hat-trick’ que logró, precisamente, en el partido inicial de la Copa Confederaciones. Todo ello rodeado de un ambiente festivo con el que la Selección Española pretende enviar a los leones a Estonia y devolver así, a la vieja Emerita Augusta el fulgor y la emoción de épocas pasadas.