A cambiar la historia

7 05 2010

El Regal Barça vuelve hoy al lugar de uno de los mayores atropellos de la historia del deporte. La sección de basket azulgrana volverá a pisar el pabellón de Paris-Bercy donde hace 14 años el destino y un arbitraje de otra época le negaron su primera Euroliga. Aquella bandeja de Montero ilegalmente taponada por Vrankovic ha atenazado y atormentado a muchos culés, sobre todo, hasta 2003, cuando el equipo liderado por Bodiroga y dirigido por Pesic, se quitaba la espinaba en un abarrotado Palau Sant Jordi. 

Barça y CSKA disputan a las 18.00h (Teledeporte) la primera semifinal de la Final Four

Será el tercer intento por conquistar (en el apartado de la canasta) París, tras los fracasos de 1991 y 1996. Los hombres de Xavi Pascual buscarán en la Final Four de la capital gala la segunda Euroliga para la entidad azulgrana, precisamente en la misma ciudad donde el FC Barcelona alzó la segunda Champions League en 2006. Aunque, en esta ocasión cuenta con la ventaja (o la desventaja) de llegar a la final a cuatro como favoritos, tal y como ocurrió en 2003. Xavi Pascual, otro hombre de la casa que dirige los designios del equipo de basket, ha intentado templar los ánimos y calmar la euforia que reina entre la afición. 

Porque para reinar en París, primero tendrán que deshacerse del CSKA de Moscú, una de sus bestias negras estas últimas temporadas y un eterno candidato al título, a pesar de haber perdido al patrón de su barco, Ettore Messina. Faltará también Obradovic, otro de los clásicos de estas últimas ronda. Sin embargo, la final no perderá, sin ellos, un ápice de emoción. Entre otras cosas porque el CSKA de Moscú sigue siendo un equipo temible, cargado de estrellas y con un técnico, Evgeni Pashutin,  que ha logrado sacar lo máximo de sus jugadores. Planinic es el mejor ejemplo. Y a pesar de todo, ellos también dan como favorito al Regal Barça. Cuestión de estrategia. 

Porque, entre otras cosas, el Barça le arrebató a los rusos este verano dos de sus mejores hombres: Erazem Lorbek y Terence Morris. Refuerzos de lujo para una plantilla que cuenta con algunos de los mejores jugadores de Europa, veáse Juan Carlos Navarro, el único superviviente de la final del 2003, y Ricky Rubio, quien por primera vez no verá la Final Four por la televisión. Su conducción de juego y su mando dentro de la pista serán fundamentales para que el Regal Barça imponga su estilo, basada en esa defensa pretoriana y asfixiante que no ha encontrado antídoto esta temporada. Los azulgranas necesitan un ritmo alto de juego para que los Navarro, Fran Vázquez, Mickeal, N’Dong, Basile y compañía corran y desgasten físicamente a los rusos. 

El Barça debe haber aprendido de la temporada anterior, en la que el CSKA le cerró el camino a la final. Habrá que fijar de cerca a Khyrapa y a Rasmundas Siskauskas, dos viejos guerreros que darán guerra. Dirigidos, una vez más, por el puño de hierro de JR Holden y con el brazo ejecutor de Trajan Langdom, quienes ya dinamitaron las esperanzas culés hace poco más de un año en Berlín. A ellos se unirá el buen momento de Planinic, recuperado para la causa por Pashutin, quien tiene la incógnita de Smodis. El entrenador buscará parar el partido, bajar las revoluciones al Barça y realizar una defensa excelente sobre las individualidades culés. 

Con estas premisas es más que probable que sea la longitud y frescura de banquillo la que decante un partido que se ha convertido en todo un clásico en Europa. Para los moscovitas será la octava final four consecutiva, para el Barça será la undécima ocasión en la que los culés podrán levantar una copa que sólo han logrado una vez. Pero en París se juegan algo más. Allí quieren ofrecer el último tango de su excelente temporada, retroceder al pasado en busca de justicia, redimir a Montero y cambiar la historia, para pronunciar, una vez más, aquello de que… siempre nos quedará París.

Los azulgranas quieren olvidar este momento:





El Regal Barça se va de copas

21 02 2010

Ha sido una paliza y esta vez no ha habido sorpresas. No las ha habido en los cuatro días de competición y eso es novedad en la Copa. El Regal Barça se ha impuesto en la finalísima del toreno del KO al Real Madrid por 80-61, con lo que los hombres de Xavi Pascual encadenan su tercer título consecutivo, tras la Liga del año pasado y la Supercopa. Los Reyes no se lo quisieron perder y 9 años después, Don Juan Carlos I volvió a entregar la Copa que lleva su nombre. Fran Vázquez ha sido proclamado MVP del torneo.

El Barça de Xavi Pascual ha dado un recital en Bilbao

Antes de todo eso, la olla a presión que es el Bizkaia Arena de Bilbao estuvo a punto de estallar mientras los acordes del himno resonaban (no excesivamente alto). No era la megafonía la que provocaba todo aquello, sino el sonido de viento que salían de una minoría (o eso dicen) que hacía mucho ruido. Incomprensible, de todos modos, que se ofrezca una ciudad para ser sede de la final de la Copa para esto, incongruente ir a ver a tu equipo pelear por un título  que no sientes, poco inteligente no tirar de megafonía para que el ridículo no se colara por las radios y las televisiones  de todos los españoles. En fin.

En lo deportivo no ha habido color. Bueno sí, dos. El azul y el grana del Regal Barça. Y eso que el Madrid aguanto bien el primer tirón. De hecho, las primeras rentas fueron para los hombres de Messina. Dio la impresión de que el técnico italiano había conseguido engrasar bien su máquina dirigida con mano de seda por Jaric y ejecutada con muñeca de hierro por Lavrinovic. Ellos dos fueron el sustento de los blancos en estos primeros minutos.

Luego Ricky cogería la manija del partido y comenzaría a demostrar el gran director de orquesta que lleva dentro. Al final del primer cuarto la renta era escasa (19-16). Xavi Pascual apretaría las tuercas en defensa a su equipo y el Madrid se quedaría en 9 puntos en los próximos 10 minutos. El Barça había roto el partido, la final y ya acariciaban el título. El 40-25 a la conclusión de los primeros 20 minutos dejaban claro la superioridad del Barça tanto dentro de la pintura con Fran Vázquez como valladar, como fuera, con Basile y Navarro como francotiradores.

El recital azulgrana se extendería a lo largo de la segunda mitad en la que la diferencia azulgrana se alargaría hasta los 27 puntos. Xavi Pascual había vuelto a dar una lección al ‘maestro’ Messina, al que todavía le quedan algunas piezas que ajustar. Hoy sólo Jaric, muy al principio, Llul y Felipe Reyes fueron capaces de estar a la altura de las circunstancias. Si la sangría no fue mayor fue gracias al coraje y el pundonor de estos últimos. La derrota escocerá y mucho en Vistalegre, porque es la tercera derrota consecutiva frente a los culés esta temporada, porque la paliza ha sido muy abultada y lo pudo ser más y, sobre todo, porque la diferencia entre los dos grandes de la ACB y dos de los mejores equipos europeos del momento es abismal.





El clásico de la canasta

28 12 2009

Era uno de los partidos más atractivo que puede haber en el mundo de la canasta fuera del universo NBA. En esta ocasión ambos llegaban en posiciones privilegiadas, con los dos mayores presupuestos tanto económicos como deportivos del viejo continente pero el espectáculo quedó deslucido ante el tremendo recital ofrecido por los hombres de Xavi Pascual ante el conjunto del gran maestro: Ettore Messina. El Regal Barcelona se impuso ayer en el clásico de la canasta a la otra superproducción de Florentino Pérez por 22 puntos de diferencia (57-79), en lo que supone la mayor renta a domicilio conseguida nunca antes por los culés a domicilio.

Ricky condujo al Barça a la victoria más holgada en feudo madridista

Es cierto que el Madrid contaba con muchas bajas, entre las que destacaban Felipe Reyes, Hansen o Llul, que el proyecto es nuevo y los jugadores necesitan adaptación. Además el último fichaje blanco, el ex-NBA Marko Jaric, no llegó a tiempo para vestirse de corto y todo esto fue demasiada ventaja para el Regal Barça, sin duda uno de los mejores equipos de Europa. Su gran recital en Vistalegre adquiere aún mayor importancia si se tiene en cuenta que el equipo de Ettore Messina se ha medido a equipos de la talla del campeón de Europa, el Panathinaikos griego, al que se ganó en su propia casa. No es moco de pavo el conjunto blanco, por que al igual que en el fútbol, Florentino ha querido recuperar la ilusión a golpe de talonario.

Sin embargo, el Barça está más hecho, es un equipo completo, con excelente individualidades y una plantilla amplísima. Dirigido por la excelente mano de seda de Xavi Pascual los culés no conocen la derrota en la Euroliga y en España sólo el Gran Canaria, hace ya más de dos meses, ha conseguido hacer doblar la rodilla a los azulgrana.  Buena parte de esa trayectoria se explica a través de la defensa: asfixiante, pegajosa y extenuante para todos los rivales. Ayer la sufrió el Madrid y el conjunto de Messina que acostumbra a llegar a los 75-80 puntos por partido se quedó en 57. Algo que no es nuevo en los equipos que se enfrentan al Barça, su media de puentos en contra en la ACB es de 62.

Y si la defensa fue un pilar clave, el otro fue la velocidad y la maestría en la dirección de Ricky Rubio. El base de El Masnou completó su mejor partido vestido de azulgrana  en el mejor escenario posible. Sus 18 puntos y 7 asistencias lo convirtieron en la extensión de Xavi Pascual sobre el campo. Su sangre fría para saber llevar el tempo del partido, su decisión a la hora de elegir la mejor jugada y su acierto desde la línea de tres (uno de los aspectos más criticados del ‘9’ azulgrana) sirvieron para que el conductor de juego azulgrana acelerara con su equipo hasta la victoria.  Esta vez no hicieron falta las ‘bombas’ de Navarro, ni los triples de Basile. Los alley-hoop de Fran Vázquez y el superior juego interior azulgrana capitaneado por el gallego y por Boniface N’dong fueron esta vez suficiente.

Porque los hombres de Messina bajaron muy pronto los brazos, tal y como reconoció el técnico italiano a la conclusión del partido. Los blancos echaron en falta la chispa de Llul y el incansable esfuerzo de Felipe Reyes. Así, sin dos de sus más destacados gladiadores el ejército de Messina poco pudo hacer ante la sinfonía de violines azulgrana. Ni la intensidad de Garbajosa, ni el talento de Prigoni fue esta vez suficiente. El Regal Barça ya tiene su particular 2-6 (el resultado que la pasada temporada consiguió la sección culé de fútbol en el Bernabéu), aunque a Pascual no le gustará nada la comparación con el equipo de Pep, porque en realidad la filosofía de ambos técnicos es la misma, ir partido a partido y luchar  de manera feroz contra el elogio.  Por eso, ellos y sus equipos son tan parecidos.