Cesc, habrá que esperar

6 08 2010

Era un secreto a voces y hoy el rumor se ha confirmado. Cesc jugará la próxima temporada en el Arsenal pese a sus esfuerzos por volver a casa, pese a su interés por regresar al FC Barcelona. Ha sido el propio centrocampista de Arenys de Mar el que así lo ha comunicado a través de la página oficial del club londinense. Con esa confirmación se ha puesto punto y seguido al culebrón del verano. Porque Wenger ha ganado esta batalla, pero parece que el regreso de Fábregas se producirá antes o después a la ‘Ciudad Condal’.

Cesc espera centrarse "al cien por cien" en el Arsenal tras fracasar sus intentos por llegar al Camp Nou

Su fichaje este verano se había convertido en una quimera. Pese a esas palabras tan claras como definitorias allá por el mes de mayo en las que el ‘4’  gunner afirmaba que si salía del Arsenal sería únicamente para recalar en el club de su infancia, en el Barça, el club azulgrana no ha podido arrancar a Arséne Wenger a su hijo predilecto. La delicada situación económica del club azulgrana unidas a las elevadas pretensiones económicas del Arsenal han imposibilitado que Cesc cumpla por fin su sueño, vestir la camiseta azulgrana en el Camp Nou.

Fábregas tendrá que esperar y es más que probable, que al igual que pasó con otros ilustres culés, su desembarco en Barcelona llegue con un año de retraso. Eso ya le ocurrió a Henry, tras aquella final de Champions perdida precisamente frente al Barça en 2006. Los escarceos con el club catalán no fructificaron hasta un año después, cuando Wenger le dejó marchar a ‘Can Barça’ para ganar esa Copa de Europa que el Arsenal no le podía dar. Con el mismo objetivo ha llegado David Villa a la entidad azulgrana este verano, con un año de retraso desde que se iniciaron los contactos.

Por ello, no sería extraño que Cesc haya conseguido al menos una promesa de su padre futbolístico para que le deje marchar la próxima temporada si el Arsenal continúa huérfano de títulos. Ese anhelo de trofeos y su barcelonismo habrían sido el principal factor de su ‘rebeldía’. Esa ‘rebeldía’ que le ha llevado a pedir personalmente su traspaso al club de sus amores en varias ocasiones este verano, no se ha correspondido de la misma forma desde el Barça. Porque ha vuelto a dar la sensación de que a los culés se les ha escapado una ocasión de oro de contratar a uno de los centrocampistas con mayor proyección y trayectoria del viejo continente, conocedor de la casa, poseedor del ADN azulgrana y con jerarquía en el vestuario (hay que recordar que es el capitán del Arsenal con solo 23 años) por exceso de austeridad.

Sandro Rosell ha perdido su primera batalla, su primera foto, su primer logro. Pep no podrá contar con una mini Selección Española en su equipo, y es que con el fichaje de Cesc serían nueve los flamantes campeones del mundo con los que contaría el Barça. El golpe de efecto no se producirá este verano, mientras Fábregas ya ha pedido disculpas a sus aficionados por el tiempo que ha tardado en aclarar su futuro. Esos mismos aficionados ya le habían perdonado el desliz con una ovación atronadora en el primer entrenamiento de los gunners. Será que ellos, como el Arsenal, donde se hizo futbolista, sí valoran en su justa medida a su capitán, bandera y estandarte. El Barça, donde Cesc aprendió a jugar, tendrá que esperar para ver la vuelta del hijo pródigo a casa.

Anuncios




Cesc y su corazón roto

4 04 2010

Es el ídolo del Emirates, un símbolo de la historia contemporánea de los ‘gunners’ y un ejemplo de pundonor y sacrificio diario. Pero a Cesc Fábregas hay algo que le duele más que la fisura en el peroné que le obligará a perderse lo que resta de temporada, no poder jugar en el Camp Nou el partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions. No poder volver a casa, no poder cumplir el sueño que se repitió todas y cada una de las noches que pasó en La Masía, no poder demostrar a todo el mundo que él también puede jugar en ese equipo de ensueño.

Cesc se derrumbó tras saber que no iba a jugar en el Camp Nou

Sus declaraciones tras conocerse el alcance de su lesión, estará de baja seis semanas aunque se espera que pueda llegar al Mundial, son lo suficientemente explícitas: “Tengo la pierna rota y mi corazón también”. El primer mazazo para Cesc, que fue duda hasta última hora para el partidazo que nos ofrecieron el pasado martes Arsenal y FC Barcelona, llegó en el minuto 43 de partido. En ese momento, el árbitro de la contienda, Massimo Busacca le mostraba una tarjeta amarilla que hacía imposible su sueño. La cartulina acarreaba suspensión y Fábregas era ya la baja más significativa de la vuelta.

Luego supimos que no estaba al 100% para disputar ese partido pero que “estaba desesperado por jugar frente al Barça” y que “volvería a hacerlo otra vez”. Entonces comprendimos que se rompiera, que terminara cojeando el encuentro más esperado de la temporada y que ni siquiera celebrara el gol que marcó de penalti a ‘su’ equipo. Ese penalti que tiró con el alma, haciendo caso a la cabeza y no al corazón, fue el segundo mazazo de la noche. Los gunners empataban un partido que tenían perdido y él se perdía lo que resta de temporada.

Antes había conseguido sacar la tarjeta amarilla a su gran amigo Piqué para que le acompañara en la grada del Camp Nou. En el penalti consiguió la expulsión de Puyol, otra baja ilustre para la vuelta, en la que Pep tendrá que reinventar su defensa gracias a Cesc.

Su sueño ahora es otro, confía en que sus compañeros sean capaces de llegar a la final de la Champions que se disputará el próximo 22 de mayo en el Santiago Bernabéu para poder disputarla. De no ser así Cesc podría haber realizado su último servicio para los gunners esta temporada, tal y como él mismo ha reconocido. Él no podrá consumar la venganza de esa final de Champions de 2006 en la que ‘su’ Barça, el Barça de Ronaldinho y Rijkaard le arrebataba su primer título europeo. Cesc tendrá que esperar para volver al Camp Nou, aunque tal vez la próxima vez no tenga que pisar el vestuario visitante. Aquello, sin duda, aliviaría sus dolencias cardíacas y sentimentales.





Cesc, el enemigo en casa

19 03 2010

La ruta ha quedado marcada y el Barça ya sabe cuál será su particular  camino a santiago en este año santo para alcanzar el Xacobeo. Ese peregrinar contará con dos curvas y con varios viejos enemigos repartidos por el camino. El primero de todos ellos conoce bien la casa y eso añade cierto morbo y respeto. La primera parada será frente al Arsenal de Cesc, el hijo pródigo que regresa a casa antes de lo imaginado.

El hijo pródigo regresa a casa

Porque los cantos de sirena situaban al de Arenys de Mar en el Camp Nou allá por el mes de julio, pero el regreso se ha adelantado, con el peligro que ello conlleva. Éste, no es otro que perderse en el camino. Aunque antes, ambos nos pueden y nos deben regalar un eliminatoria de Champions estratosférica. El fútbol total es su única arma y con esos ingredientes el espectáculo está asegurado.

El capitán de los ‘gunners’ es ‘solo’ su motor, su cerebro y su guía espiritual tanto dentro como fuera del campo. Y también el ex-azulgrana que más rápido ha crecido fuera de Can Barça, de hecho lleva 17 goles esta temporada. Con apenas 22 años Cesc se ha convertido en el ídolo del Emirates donde sus lecciones de fútbol han rellenado de tardes históricas la nueva casa de los de Arsène Wenger. La confianza y la seguridad mostrada por el galo ha sido fundamental para Fábregas (como lo conocen allí, en Inglaterra) se haya convertido en uno de los jugadores más importantes de la Premier.

Ahora, tanto a él como a su equipo le queda dar el salto en Europa donde el Arsenal tiene varias cuentas pendientes. Su última oportunidad perdida se remonta al 2006, cuando Belletti rompió el sueño de los ‘gunners’ capitaneados por Henry y dirigidos ya por un imberbe Cesc. El Barça levantó la segunda ‘Orejona’ en París y aquel recuerdo está grabado a fuego en la mente de muchos de los miembros del Arsenal actual. Entre tanto, otros se han pasado al otro bando, por lo que el partido estará marcado por los reencuentros.

Pero el Arsenal no es sólo Cesc. Wenger cuenta con un elenco de figuras, sobre todo en el centro del campo que no debe envidiar en nada a la sala de máquinas culé. Junto a Fábregas, se reúnen jugones como Nasri, Rosicky o Arshavin. Todos ellos de buen trato del balón, eléctricos y precisos en sus acciones. La velocidad es la mejor virtud del Arsenal, en la que sus rápidas transiciones se apoyan en esos velociraptors que son Theo Walcott y Denilson, protegidos por esos escudos cargados de músculo y fuerza que son Alexandre Song o Emmanuel Eboué.

Sin embargo, Wenger y el Arsenal adolece de un auténtico delantero centro (Van Persie está lesionado) porque  Nicklas Bendtner no tiene todavía la suficiente mala uva para no apiadarse de ningún portero y Eduardo todavía está recuperando la confianza tras su gravísima lesión. Y además está la defensa. Sin duda, el punto débil de los ‘gunners’ ya que en la Premier es uno de los equipos más goleados. Quizá eso le ha llevado a ser incapaz de imponerse a los principales gallitos del campeonato inglés.

El próximo día 31 de marzo llegará hasta el Emirates el principal gallito de Europa, el FC Barcelona, el actual Campeón del viejo continente, y Wenger contará en sus filas con un infiltrado de lujo que conoce hasta el último rincón del Camp Nou y todas las lecciones impartidas en La Masía. Ésa puede ser la clave de una eliminatoria donde el denominador común será el fútbol, con la pelota como único protagonista. Y al fondo de todo esto, en el horizonte, se vislumbra la imponente figura del ‘león indomable’, Samuel Eto’o, y su Inter. Abróchense los cinturones, que diría Pep.