10 años de travesía en el desierto

12 02 2010

Será un oasis en el desierto deportivo en el que desde hace mucho tiempo se halla instalado el Atlético de Madrid. Concretamente, el segundo (oasis) tras ese ascenso desde el infierno en el que malvivió durante dos temporadas. El Atleti recuperará el próximo mes de mayo parte de esa esencia que un día le llevó a convertirle en el tercer club de España, peleando el segundo escalón de tú a tú con el FC Barcelona. Su clasificación para la final de la Copa del Rey diez años después confirma la mejoría del enfermo, la cercanía de la tierra prometida y el oleaje de pasión que despierta una posible visita a Neptuno.

La derrota frente al Racing 3-2 no fue suficiente para los cántabros anoche

Pero encontrar el rayo de luz para salir del túnel no será nada fácil. Enfrente estará el Sevilla, precisamente el equipo que con un ojo privilegiado en lo deportivo y con una más que correcta atención a las cuentas ha bajado del último escalón del podio al Atleti. Ese tercer lugar es hoy propiedad del Sevilla FC.

Pero con el Atleti todo es posible. Ya se sabe “qué manera de palmar, qué manera de vencer”. Quique va encontrando su equipo y sus hombres. Con Tiago, con Domínguez, con Reyes y con los de siempre (Forlán y Agüero) en un mejor estado de forma. Poco se ha notado incluso el patinazo con Asenjo, al que De Gea parece haber cortado y vetado en el Calderón esa magnífica proyección que apuntaba.  El Manzanares estabá necesitado de ídolos, de referentes y de sueños y ahora todos esos se pueden pintar de color rojiblanco.

Las rayas canallas de los colchones vuelven a estar de moda. Y es que el futuro inmediato de la entidad rojiblanca está en juego. La Copa es algo más que un título para los colchoneros. Se juega su confianza (esa que Quique ha conseguido recuperar), su estatus y el salto de calidad definitivo que lleva esperando desde que volvieron del infierno. Su vuelta a la élite del fútbol español debe ser ratificada con un título, y éste sería el mejor atajo para volver a Europa.

La afición, cansada pero incombustible en el apoyo, quizá no aguantaría una nueva decepción. Toda una generación de colchoneros no conocen a Neptuno, no saben lo que es saborear un título y tienen que buscar las alegrías en los libros de historia. Además el Atlético de Madrid necesita ir a Europa, porque su modelo de negocio es insostenible sin los ingresos de las competiciones continentales y retener a sus máximas figuras dependerá en gran medida de ese logro. 14 años después del ‘doblete’ el Atleti vuelve a sentirse grande, vuelve a mirar de cerca un título, vuelve a vestir sus mejores galas y a afinar su garganta, vuelve, también, a ponerse la venda porque en el último escalón espera un enemigo irreconciliable, vuelve, en definitiva, a sufrir y a soñar.

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