La paridad blanca

19 08 2010

La simple imploración del término levanta controversia. Connotaciones como discriminación positiva o cuotas de equidad que vienen a ser los apellidos del dichoso término poco o nada dejan a la imaginación. O quizá sí. Porque mientras la equidad se asocia a conceptos positivos la discriminación, por muy positiva que se quiera hacer ver, será siempre eso, discriminación. La valía, el honor e incluso la integridad de los susodichos se pone en entredicho en el universo de lo políticamente correcto. La paridad está tan de moda que hasta el Real Madrid se ha puesto esa camiseta.

A Mourinho le toca ahora enseñar la puerta de salida a los transferibles

Algo cambió con la llegada de José Mourinho a la ‘Casa Blanca’ (un entrenador de todo menos políticamente correcto). Él sería el único ‘galáctico’ de la segunda temporada de Florentino Pérez y para buscar ese equilibrio tras la inversión económica realizada el año pasado, la clase media, tantas veces discriminada, desembarcaba en el Paseo de la Castellana este verano. Con Canales, Pedro León, Di María, Kedhira, Carvalho y ahora Özil los megacracks del equipo ya están más arropados. De hecho, tan solo el último fichaje, Mesut Özil, uno de los jugadores revelación del Mundial, es el único cuyo perfil se aleja más de esa equidad tan anhelada.

El Madrid se ha cargado de fajadores y ha perdido por el camino algún que otro estilista. Sustituido por otros que aún deben demostrar personalidad y temperamento para saber llevar esa camiseta. En realidad, Mourinho con sus peticiones ha moldeado su escuadra a su imagen y semejanza, ha primado el equipo por encima de las individualidades. Cuestión de equilibrio. Aunque en ese camino el Madrid de Mou también han perdido estandartes que el técnico portugués tendrá que buscar entre alguno de los 26 jugadores con los que cuenta en la actualidad.

Será una prueba más para demostrar la grandeza de un entrenador que se ha convertido en un coleccionista de títulos. Para eso, para seguir aumentando la vitrina de los trofeos, se le ha contratado, aunque su primera decisión será otra. Mourinho tiene que aligerar el vestuario blanco, demasiado cargado de mediocentros y/o mediapuntas. Y ahí vuelve a resurgir la dichosa paridad, ya que Jorge Valdano, Director General del Real Madrid, ha reconocido que la puerta de salida está todavía abierta. Y por ella no saldrá ningún jugador español y menos aún canterano. La UEFA obliga a los equipos a contar con cuatro jugadores criados en las categorías inferiores en su lista de 25 y los merengues cuentan exclusivamente con ese número en su plantilla: Casillas, Arbeloa, Granero y Adán (el tercer portero).

Van der Vaart, Lass Diarrá, Mahamadou Diarrá y Gago son los primeros en la lista de salida. De entre ellos saldrá el sacrificado o los sacrificados para cerrar una plantilla que pretende ser la más equilibrada del último lustro. Y así, con la paridad por bandera, competir, esta vez sí, cara a cara con el FC Barcelona, el rival a batir. Aunque no deberían olvidar que para lograr ese objetivo la calidad no puede ser puesta en duda, ni siquiera por la discriminación positiva de la norma. Mourinho ya habrá tomado nota.





El día de la A

8 03 2010

Lo primero es dar la felicitación a todas, sean trabajadoras o no, porque en realidad, ellas trabajan más que nadie, aunque no en todas las situaciones esa actividad sea remunerada. Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y a pesar de todos los avances conseguidos en los últimos cien años, todavía es necesario conmemorarlo, recordarlo y exigir nuevos avances que ayuden a esa normalidad que aún se anhela en la relación y comparativa entre géneros.

Seguro que ejerce alguna profesión más

La efeméride cumple en este 2010 un siglo de existencia desde que allá por los primeros años del siglo XX unas intrépidas se revelaran para exigir su derecho al voto sin ningún tipo de restricción económica, social o cultural. Clara Zetkin, fue la representante  de esas pioneras que hizo pública la propuesta en la Conferencia de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague en 1910. Apenas un año después más de un millón de mujeres secundaron públicamente el canto por la libertad de la mujer.

Mérito, valor, rebeldía. Algo de todo ello hubo en aquella protesta que cien años más tarde todavía sigue siendo necesaria. Y lo sigue siendo porque en muchos casos el feminismo se ha perdido en batallas sin sentido, porque ha degenerado hacia el radicalismo que habita en los extremos, se ha conformado con lo mínimo y, sobre todo, se ha olvidado de esos valores que un día iniciaron el camino. Los extremismos nunca son buenos y en la mayoría de las ocasiones son síntomas de debilidad, como ese horroroso concepto de nuevo cuño que es la ‘discriminación positiva’ con el que sinceramente creo que se limita a la mujer, porque se la ubica en el lugar de la duda. ¿Está ahí por sus habilidades o porque la Ley así lo exige? La mujer, entiendo, que se merece mucho más que eso.

Porque ellas poseen ese sexto sentido con el que intuir el mejor camino en cualquier cruce de vías, esa capacidad tan suya de organizar cualquier mundo por caótico que éste sea y sobre todo, esa habilidad para hacer dos o más cosas a la vez con el mismo nivel de efectivad en todas ellas. Y luego está la gracia de dar vida, otro coto privado reservado para la mujer. Ante esas referencias no hay curriculum que aguante la comparación. Son especiles, son únicas y a la vez iguales que los hombres. Con esa intención se reivindican cada 8 de marzo. ¡Felicidades!

Pd: Uno conjuga los adjetivos con -o y es más que posible que se me escapen muchas de las situaciones, vivencias y sentimientos que anidan en el mundo femenino, aunque probablemente la tela de araña se vea mejor desde fuera que cuando se está atrapada por ella.