La Reconquista

11 04 2011

La rebelión se acerca, el enfrentamiento se palpa en el ambiente y Don Pelayo ya alecciona a sus tropas sobre lo que les espera. Enfrente, el Reino soñado, el lugar anhelado, el trono perdido. Éste no es otro que el Reino Nazarí de Granada desde donde hace varios años Guardiola y los suyos se pasean a sus anchas. Ahora el destino les devuelve una oportunidad única de reescribir la historia, de olvidar tantas decepciones recientes, de reconquistar, en definitiva, el terreno perdido estos años en apenas un mes.

Allá por mayo, esta escena, con diferentes protagonistas podría repetirse

Seis siglos después de la entrega de las llaves de la ciudad granadina por parte de los musulmanes Mourinho y su Real Madrid acometen una empresa parecida. En este caso la batalla es futbolística, aunque sus tintes, ya sean azulgranas o merengues van más allá, mucho más allá. Porque en un corto espacio de tiempo (18 días) asistiremos a una reconquista que puede ser argumentada desde ambos bandos como un cambio histórico. Pero que es, sin duda más épica y romántica, a orillas del Paseo de la Castellana. Desde allí preparan el asalto al paraíso arrebatado en busca de una justicia histórica que creen que les pertenece pero que tendrán que ganarse, única y exclusivamente, sobre el terreno de juego. Aunque éste ya se juegue fuera de él.

Como si de una lucha por ir ganando terreno poco a poco se tratase el Madrid contará con diferentes frentes, con distintos escenarios para reafirmarse en una idea que ya es una obsesión en su cabeza. Han vuelto. Por eso todos los clásicos de este mes de abril son una final para los blancos. Un golpe moral, una cuestión de orgullo, una defensa de sus valores. Eso lo sabe Mourinho, convertido a estas alturas en el Pelayo blanco, él único capaz antaño de amargar la existencia culé, el único capaz hoy de repetir esa conquista.

Porque poco o nada se parecerá el Madrid que en noviembre visitó el Camp Nou a éste que intentará eliminar al Barça en su carrera hacia la leyenda. Aquel perdió estrepitosamente frente al Barcelona, justamente por exceso de confianza, por pensar que los renglones de la historia se cambian, simplemente, por inercia. Sus jugadores han captado el mensaje de Mourinho y saben que donde no les alcance las piernas deben llegar con corazón, con sacrificio, con entrega. Saben también que a un único partido o en una eliminatoria de Liga de Campeones, cualquier detalle o cualquier fallo te condena y en propiciar esos errores en la armoniosa sinfonía culé llevan preparándose durante meses.

Jose Mourinho es el encargado de guiar al Madrid hacia esa 'Reconquista'

En esta ocasión son ellos los que vestirán la piel de cordero para enmascarar al lobo que Mourinho lleva alimentando toda la temporada. Y desde esa posición es más sencillo coger al rival desprevenido. Se siente cómodo Mourinho en ese papel y éste ha conseguido que sus jugadores lo asuman con naturalidad, sin atenuantes y con convicción. La convicción de que se puede ganar al mejor equipo del mundo con sus armas, que habrá quien piense que no son las mejores, pero al menos son las suyas. Eso debió pensar Pelayo allá por el 722 cuando comenzó su epopeya.

Pero la epopeya también podría darse en la otra acera, donde en realidad están igual de cerca (o más, si se tiene en cuenta su ventaja en la Liga) de repetir su última hazaña, de reconquistar lo ya conquistado. Es la eterna esperanza del deporte que siempre te da una nueva oportunidad y en ésta el Barcelona busca hacer el más difícil todavía. Ganarlo todo frente a su rival de siempre, el que siempre lo ganaba todo. Es consciente Guardiola de que es éste el escalón definitivo para instaurar a su equipo en la leyenda, porque solo el Real Madrid puede cerrar las puertas del paraíso a los azulgrana. Las llaves de ese paraíso se esconden tras los cuatro encuentros que convertirán a este mes de abril en el mes de la reconquista, a unos, de su pasado, a otros, de su presente.

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El latido de un futbolista

20 01 2011

La puerta del túnel de vestuarios se cerraba un 1 de enero de 2010 y la oscuridad cegaba sus ojos. Afortunadamente, entonces comenzó su lucha. Su fuerza fue la de otros, la de su club, la de su presidente y la de su gente. Con los precedentes en contra y la presión de enfrentarse a un enemigo desconocido Sergio Sánchez no perdió la ilusión de volver a sentirse a futbolista. Un año después su corazón de futbolista volvía a calzarse las botas, saltaba a un campo de fútbol y saboreaba el dulce veneno del gol cantado por su hinchada.

 

Sergio Sánchez jugó su primer partido frente al Villarreal en Copa (3-0) tras recuperarse de su dolencia cardíaca

Poco o nada de eso se podía imaginar Sergio cuando hace 12 meses, Monchi, el director deportivo del Sevilla FC, acompañado de los médicos del club le comunicaban que le había sido detectado una cardiopatía que aconsejaba la paralización de toda actividad deportiva. Habían llegado a tiempo, luego, no había tiempo que perder. Tras el zarpazo inicial, Sergio (que había fichado por el Sevilla en el verano de 2009, procedente del Espanyol) tuvo en el club hispalense al primer interesado en recuperarle, primero como persona, y después como futbolista.

Así comenzó la búsqueda de una luz que no se atisbaba en mitad de ese túnel. Su fe y la tenacidad del club por encontrar una solución satisfactoria fueron claves. El Sevilla consultó con algunos de los mejores especialistas en cardiología de los EE.UU., donde este problema ya se había dado en jugadores de Beisbol. Una operación era posible. La esperanza crecía. Pero el Sevilla buscó otras opiniones en Europa. Fue entonces cuando contactó con el doctor Sievers, un reputado cardiólogo alemán, que veía viable la operación, no exenta de riesgos. La operación de corazón era peligrosa y la vida del defensor sevillista corría peligro. Sergio no lo dudó y dio un paso al frente.

Ésta se produjo en Hamburgo, el 20 de mayo, apenas un día después de que el Sevilla ganara la Copa del Rey. Esa fue la primera imagen que vio Sergio tras su operación: a sus compañeros levantando la Copa. Y entonces supo que todo, a partir de entonces, iría bien. Había vencido a la oscuridad y la vida le daba una segunda oportunidad, esa segunda oportunidad que antes había negado a otros y que a él le costaría todavía más de seis meses alcanzar. Sin embargo, la esperanza crecía a pasos agigantados en su interior. Las diferentes pruebas cardíacas y de esfuerzo que iba pasando reforzaban esas buenas sensaciones, hasta que el 29 de diciembre de 2010 la sonrisa inundaba de nuevo su rostro. Casi un año después nada le impedía jugar al fútbol. Ya tenía el alta.

Su círculo se cerró el pasado 18 de enero. Ese día volvió a abrir la puerta del túnel de vestuarios para saltar al Sánchez Pizjuán vestido de futbolista. Su corazón latía fuerte y sano tras regatear a su enemigo más complicado. Él se acordó de Puerta y de su amigo Dani Jarque, que no tuvieron esa oportunidad. Y Del Nido, presidente del Sevilla y gran artífice de su recuperación, ya se marcó su próximo reto: “Hasta que Sergio no sea el sustituto de Puyol en la Selección, no estaremos contento”. Como dice Sergio, para eso todavía queda, pero con corazón todo es posible.





Porque me matas, porque me das la vida

30 04 2010

Podría ser la respuesta a esa pregunta que iba para eterna entre los colchoneros. Papá, ¿por qué somos del Atleti? Por esto, se podría contestar a aquel inseguro niño. La inseguridad de ese pequeño era la inseguridad de toda una generación de rojiblancos que sólo conocían los hitos de su Atleti por los libros de historia o por las hemerotecas. A la juventud colchonera, oprimida siempre por el opulento vecino, se le iban terminando los argumentos para defender un sentimiento cada vez más dificil de entender y explicar.

El éxtasis colchonero reinó en Anfield

Hasta ayer. Cuando el Atlético de Madrid recuperó la esencia de equipo grande que tenía hace no tanto. Es el Atleti un equipo de extremos, capaz de sobrevivir 14 años sin paladear las mieles de un título, dándose un paseo por el infierno de segunda, y recuperando de una tacada la posibilidad de repetir el doblete, precisamente 14 años después del último. “Ese es mi Atleti” (se escucha hoy entre sus orgullosos aficionados), capaz de lo mejor y de lo peor. Aunque, Quique Sánchez Flores ha aportado más de lo primero que de lo segundo y en una de las temporadas más convulsas e irregulares de la entidad ha conseguido colocar a su equipo en dos finales la de Europa League, el próximo 12 de mayo, y la de la Copa del Rey, una semana después, el 19 del mismo mes.

Lo de anoche en Anfield Road fue de aúpa. Sólo un equipo como el Atleti, sólo una afición como la colchonera puede silenciar el rugido de la mítica afición de Anfield, donde durante gran parte del partido sólo resonaron los cánticos de la marea rojiblanca. Ni ‘The Kop’, ni el equipo de Rafa Benítez pudo frenar la ilusión y el buen hacer del conjunto español por volver a ser grandes. Pero si la poesía se escribe con lágrimas y la novela con sangre, la historia del Atlético de Madrid se escribe con sufrimiento.

Y a los colchoneros les tocó sufrir, porque la eliminatoria, igualada desde el minuto 44 de la primera parte, se marchó a la prórroga y allí le cayó el segundo al Atleti. Ese gol les dejaba fuera de su sueño pero el equipo de Quique Sánchez Flores supo levantarse y recomponerse del duro golpe. Luego entre Forlán y Reyes hicieron el resto, confirmaron la superioridad rojiblanca, tanto en la ida como en la vuelta y desataron la locura allí, en Liverpool, y aquí, en Madrid. El Atlético de Madrid se había convertido en el único representante español en una final europea este año.

El mérito aumenta cuando uno de los clubes con mayor carga de urgencias del fútbol español logra este hito con un chaval de 19 años bajo palos (ahí hay portero para años) llamado David de Gea, o un central con el aplomo de los viejos maestros capaz de taponar la sangría defensiva que sufría este equipo, Domínguez. A partir de ellos el resto de sus compañeros han ganado en confianza y seguridad, y el equipo ha crecido. El plus lo han puesto los hombres de vanguardia con los que cuenta el Atleti. Entre los que ha sobresalido la recuperación para el fútbol de Reyes. Ayer, excelso en Liverpool.

Por todo ello, los colchoneros tienen motivos para confiar en el sentimiento, como genialmente cantó Sabina en ese himno centenario. Motivos para renovar la fe en esos colores, motivos para mostrarlos orgullosos a todo el mundo, motivos para volver a sentirse importantes. Motivos son los que sobran para renovar a Quique y dar de una vez por todas estabilidad a ese club, los títulos serían la mejor fianza. Neptuno, por si acaso, ya afila su tridente.





La Copa del Rey al Camp Nou

14 04 2010

El entuerto se ha resuelto a medias, porque ya sabemos dónde se disputará la final de la Copa del Rey, pero todavía desconocemos el cuando. El Atlético de Madrid y el Sevilla FC jugarán en el Camp Nou de Barcelona el último encuentro del torneo del KO. Allí se encontrarán colchoneros y sevillistas el día 19 de mayo si el Atleti se clasifica para la otra final a la que aún aspira, la de la Europa League. Si, por el contrario, cae en las semis ante el Liverpool la final de Copa se adelantaría una semana, hasta el día 13.

Los aficionados del Sevilla y Atlético llenarán las casi 100.000 butacas del coliseo azulgrana

La decisión ha llegado con cierta polémica ya que el Sevilla se ha sentido traicionado por la propia Federación tras la designación de Barcelona y el Camp Nou como sede de la final. Entienden que esta decisión favorece al Atlético y a sus aficionados que lo tendrán más fácil para llegar hasta la Ciudad Condal. El Sevilla prefería Madrid, aunque en la capital solo contemplaban el Santiago Bernabéu como única sede, Valencia o incluso la propia ciudad hispalense donde veían en el campo de La Cartuja un terreno neutral y con capacidad suficiente para albergar la final de la Copa del Rey.

El verdadero lío lo tienen los aficionados, los ‘otros’ protagonistas de la final por los que ninguno de los dos equipos han mirado. Éstos no pueden solicitar días libres en sus trabajos, no pueden comprar las entradas, no podrán reservar sus billetes de avión o tren y muchos no podrán ayudar a su equipo por las incompetencias de Federación, Atlético y Sevilla. Parece impropio de un campeonato con tanta solera como la Copa del Rey que a poco más de un mes todavía no se sepa la fecha exacta para la final. La Federación debería replantearse muchas cosas y entre otras, el designar fecha y sede para este torneo, que entre todos estamos desprestigiando, al principio de temporada.

De todos modos, será la primera final en el Camp Nou desde 1970 cuando el Madrid y el Valencia alcanzaron la última ronda del torneo del KO. Entonces los blancos vencieron 3-1 a los chés. Hubo que esperar hasta el 2004 para volver a ver una final en la Ciudad Condal. Fue en el Estadio Olímpico de Montjuic donde el Zaragoza se impuso al Real Madrid por 2-3.





El Barça de Guardiola se hace humano

14 01 2010

Ha muerto matando, pero ha muerto en el torneo del KO. La eliminatoria, de todos modos, no la ha perdido hoy; la eliminatoria se la dejó el Barça en el Camp Nou en un invento fallido de Guardiola, el primero de su era. El Barça ganalo-todo ya no podrá repetir hazaña ya que hoy el Sevilla de Manolo Jiménez lo ha dejado fuera de la Copa del Rey.

El 0-1 del Sánchez Pizjuán ha sido insuficiente ante la renta cosechada por los sevillistas en feudo azulgrana. Entre los andaluces se ha agigantado la figura de Andrés Palop que ha realizado la mejor faena de su carrera y ha salvado de una goleada y de una eliminación segura. Sólo Xavi ha conseguido batirle y Guardiola suma el primer borrón de su inmaculado currículum.

Ibrahimovic, muy fallón hoy, ha escenificado la caída del equipo de Guardiola

El partido fue digno de una final de Copa, con dos equipos cargados de tensión, ardor y ganas de llevarse el partido. Con ese ímpetu salieron ambos equipos al campo a comerse al rival y aunque los primeros avisos surcaron la meta sevillista, los hombres de Jiménez rápidamente demostraron a Guardiola y los suyos que no iban a vivir de las rentas. Querían finiquitar la eliminatoria dando un revolcón al Barça. Así lo pareció en los primeros instantes cuando los pulmones de Navas, Renato y Adriano estaban cargados de aire. El ritmo imprimido por el Sevilla impedía al Barça controlar el juego y hacerse con la pelota aunque el bajó pistón a los quince minutos.

Poco a poco el Barça iba impriendo su sello en el partido. Les costaría, de todos modos, a los hombres de Guardiola adentrarse en esa perfecta tela de araña que sabe tejer el Sevilla alrededor de Palop. Una vez el balón sólo se movía entre los pies azulgranas encontrar el camino al gol no fue sencillo. Lo tuvo Ibra a la media hora pero el sueco demostró más ganas y ansiedad que acierto. Incomprensible su fallo solo en el segundo palo ante Palop manda el remate a la banda. El Sevilla reculaba confiando su suerte a la velocidad y el descaro de su hombres de arriba. Sin embargo, las musas las tenían debajo de la portería.

El guión se tiñó aún más de azulgrana en la segunda parte. Ahora sí el Sevilla salió a vivir de las rentas y sufrió. Sobre el campo en estos cuarenta y cinco minutos sólo hubo un equipo aunque esta vez el estilo, la perseverancia y la constancia de Pep y sus chicos no tendrían resultado. Lo evitaría casi siempre Palop, quien no se cansó de sacar, despejar o detener balones imposibles a Messi, Ibrahimovic -muy fallón en toda la noche-, Henry o Iniesta. Ni los cabezazos de uno, ni los tiros cruzados de otros pudieron superar al portero valenciano. A cada estirada, a cada blocaje su figura crecía un par de metros y la esperanza sevillista se mantenía.

El 0-1 de Xavi fue un jarro de agua fría para esas esperanzas. El ‘6’ culé consiguió batir a Palop tras ajustar milimétricamente un disparo a la cepa del palo y todavía el portero sevillista apuró en la estirada para rozar el balón. A partir de ahí fue un querer y no entrar. Porque el Barça lo intentó de todas las formas, peregrinó por todos los caminos y rebuscó en su baúl en busca de todos sus recursos, inclusos los de emergencia, los de vida o muerte, los de la épica que tantas veces le acompañaron en situaciones límite. Pedro y Bojan salieron en los últimos, en busca de una gloria que hoy se le negó al Barça, quizá era demasiado tarde para remar  a contracorriente. A esas alturas hasta Messi rumiaba desesperado tras errar su enésima oportunidad contra el palo.

El Sevilla lo había hecho, había conseguido el imposible, había eliminado al mejor equipo del mundo en 2009 y había roto el aura de Guardiola. El técnico catalán ha perdido su primera eliminatoria y su primer título como técnico culé. La salida o el ahondamiento en este bache marcarán el futuro del equipo azulgrana, el cual comienza a ponerse azul oscuro casi negro. Sus capacidades como psicólogo se pondrán en funcionamiento a partir de ahora, porque los ríos de tinta, imágenes y megabytes que hablarán de fin de ciclo serán eternos, aunque no da la sensación que a este equipo se le haya acabado la gasolina, el hambre o la ambición. Recuerden que hoy murió matando y todavía le quedan 5 vidas.