La Reconquista

11 04 2011

La rebelión se acerca, el enfrentamiento se palpa en el ambiente y Don Pelayo ya alecciona a sus tropas sobre lo que les espera. Enfrente, el Reino soñado, el lugar anhelado, el trono perdido. Éste no es otro que el Reino Nazarí de Granada desde donde hace varios años Guardiola y los suyos se pasean a sus anchas. Ahora el destino les devuelve una oportunidad única de reescribir la historia, de olvidar tantas decepciones recientes, de reconquistar, en definitiva, el terreno perdido estos años en apenas un mes.

Allá por mayo, esta escena, con diferentes protagonistas podría repetirse

Seis siglos después de la entrega de las llaves de la ciudad granadina por parte de los musulmanes Mourinho y su Real Madrid acometen una empresa parecida. En este caso la batalla es futbolística, aunque sus tintes, ya sean azulgranas o merengues van más allá, mucho más allá. Porque en un corto espacio de tiempo (18 días) asistiremos a una reconquista que puede ser argumentada desde ambos bandos como un cambio histórico. Pero que es, sin duda más épica y romántica, a orillas del Paseo de la Castellana. Desde allí preparan el asalto al paraíso arrebatado en busca de una justicia histórica que creen que les pertenece pero que tendrán que ganarse, única y exclusivamente, sobre el terreno de juego. Aunque éste ya se juegue fuera de él.

Como si de una lucha por ir ganando terreno poco a poco se tratase el Madrid contará con diferentes frentes, con distintos escenarios para reafirmarse en una idea que ya es una obsesión en su cabeza. Han vuelto. Por eso todos los clásicos de este mes de abril son una final para los blancos. Un golpe moral, una cuestión de orgullo, una defensa de sus valores. Eso lo sabe Mourinho, convertido a estas alturas en el Pelayo blanco, él único capaz antaño de amargar la existencia culé, el único capaz hoy de repetir esa conquista.

Porque poco o nada se parecerá el Madrid que en noviembre visitó el Camp Nou a éste que intentará eliminar al Barça en su carrera hacia la leyenda. Aquel perdió estrepitosamente frente al Barcelona, justamente por exceso de confianza, por pensar que los renglones de la historia se cambian, simplemente, por inercia. Sus jugadores han captado el mensaje de Mourinho y saben que donde no les alcance las piernas deben llegar con corazón, con sacrificio, con entrega. Saben también que a un único partido o en una eliminatoria de Liga de Campeones, cualquier detalle o cualquier fallo te condena y en propiciar esos errores en la armoniosa sinfonía culé llevan preparándose durante meses.

Jose Mourinho es el encargado de guiar al Madrid hacia esa 'Reconquista'

En esta ocasión son ellos los que vestirán la piel de cordero para enmascarar al lobo que Mourinho lleva alimentando toda la temporada. Y desde esa posición es más sencillo coger al rival desprevenido. Se siente cómodo Mourinho en ese papel y éste ha conseguido que sus jugadores lo asuman con naturalidad, sin atenuantes y con convicción. La convicción de que se puede ganar al mejor equipo del mundo con sus armas, que habrá quien piense que no son las mejores, pero al menos son las suyas. Eso debió pensar Pelayo allá por el 722 cuando comenzó su epopeya.

Pero la epopeya también podría darse en la otra acera, donde en realidad están igual de cerca (o más, si se tiene en cuenta su ventaja en la Liga) de repetir su última hazaña, de reconquistar lo ya conquistado. Es la eterna esperanza del deporte que siempre te da una nueva oportunidad y en ésta el Barcelona busca hacer el más difícil todavía. Ganarlo todo frente a su rival de siempre, el que siempre lo ganaba todo. Es consciente Guardiola de que es éste el escalón definitivo para instaurar a su equipo en la leyenda, porque solo el Real Madrid puede cerrar las puertas del paraíso a los azulgrana. Las llaves de ese paraíso se esconden tras los cuatro encuentros que convertirán a este mes de abril en el mes de la reconquista, a unos, de su pasado, a otros, de su presente.

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Un clásico ¿descafeinado?

1 11 2010

El azar, la casualidad o la búsqueda de debates públicos nos han trasladado hasta un escenario ‘inesperado’. Hace tiempo que se sabía que el partido por excelencia de nuestra Liga, el FC Barcelona – Real Madrid coincidiría en fecha y hora con las Elecciones al Parlamento Catalán. De repente, la policía autonómica catalana no puede garantizar la cobertura de seguridad que dos eventos de esta envergadura necesitan y se opta por modificar uno de ellos. En este caso, lo más sencillo es trasladar el clásico al sábado o incluso, el lunes, día en el que desde la pasada temporada se vienen disputando partidos de Liga. Aunque para muchos esta última opción devaluaría el ‘Clásico’.

El Clásico de nuestro fútbol todavía no tiene ni fecha ni hora en el calendario

No sería la primera vez que un Barça-Madrid se dispute entre semana. Ya hay precedentes. De hecho ha ocurrido varias veces como en la temporada 99/2000, en la noche que Raúl mandó callar al Camp Nou o hace no tanto, un 7 de mayo de 2008, cuando el Planeta Fútbol asistió al pasillo azulgrana en pleno Paseo de la Castellana un miércoles. Y más allá de nuestro ‘Clásico’, la Liga de Campeones concentra en estadios y frente al televisor a millones de aficionados, que en ningún caso se ven devaluados por su ubicación en días laborables.

Ésa es la excusa más repetida estos días. Pero hay más condicionantes detrás. En nuestra Liga los horarios son designados por los operadores televisivos que poseen los derechos de retransmisión, en este caso Mediapro, quien ya ha asegurado que elegirá la fecha apenas una semana antes del 28-N. Y ahí entran diferentes factores: Esa semana, (la semana del 28 de noviembre) también hay Liga de Campeones y en esta ocasión el Madrid jugará el martes, mientras que los culés harán lo propio el miércoles. Así, los azulgranas tendrían un día menos de descanso y ya presionan para que el partido no se dispute en el sábado 27, aunque la versión oficial desde las oficinas del Barça sea que jugarán cuando le digan.

Desde la capital, Jorge Valdano ya se ha apresurado a afirmar que “un lunes no es digno para un Barça-Madrid” dejando clara su postura. De manera sorprendente, Víctor Valdés, el guardameta azulgrana, también se ha descolgado con unas declaraciones en la misma línea que el Director General blanco: “no creo en los partidos jugados ese día. El fútbol es para el fin de semana”.

Los implicados no han sido los únicos en pronunciarse y otros como el jugador del Getafe,  Iván Marcano ha dejado claro que Barça y Madrid no son diferentes y que pueden jugar en lunes como el resto. La decisión a buen seguro no dejará conforme a nadie y continuará siendo tema de debate de las tertulias (las deportivas y las de otro género) hasta que se conozca la fecha y hora de un partido que sea cuando sea enfrentará a los dos colosos de nuestro fútbol, quienes ya cabalgan hacia otra lucha apasionante.





El Clásico desde dentro

9 04 2010

No seré ninguno de los 22 protagonistas que mañana saltará al césped, ni siquiera alguno de los 80.000 que lo verá ‘in situ’ en el Santiago Bernabéu y tampoco lo podré seguir cómodamente desde el sofá de mi casa. Y sin embargo será un partido especial, único e irrepetible. Irrepetible porque nunca se había llegado a una situación similar, único porque pocas veces un Real Madrid-Barcelona ha sido tan definitivo como éste, especial porque será mi primer clásico desde dentro.

El Clásico de Messi y de Cristiano Ronaldo se verá por La Sexta

Mañana viviré mi primer Real Madrid – FC Barcelona desde una redacción de un medio de comunicación. Más aún, viviré mi primer Clásico en la Televisión que ofrecerá el partido en exclusiva, La Sexta. De hecho, ya lo llevo viviendo varios días y nadie o casi nadie se puede imaginar todas las horas de trabajo que hay detrás del Partido del Milenio, como lo han bautizado algunos. En estos días hemos repasado los clásicos de oro que estos dos colosos de nuestro fútbol han desarrollado a lo largo de ochenta años de Liga.

La tensión y la emoción ha transpirado por la redacción a lo largo de la semana, mientras el trabajo se acumulaba a medida que avanzaba la hora del partido. Ahora que queda poco más de 24 horas para que comience la madre de todas las batallas los guerreros velan armas, incluso nosotros, los periodistas, a los que mañana nos espera un día tan duro o más que a los futbolistas. El Clásico lo viviré desde bien temprano, aunque mi jornada laboral no comience hasta por la tarde.

Entonces me reuniré con la gran familia que es la redacción de deportes de La Sexta para comenzar a especular, a discutir, a pronosticar, a analizar y a saborear la grandeza de un partido que es capaz de reiventarse cada temporada, cada año. En ésta, la igualdad es máxima y ambos llegan empatados a casi todos: 77 puntos, 57 de goal average para el Real Madrid por 56 del FC Barcelona. Esa igualdad también se refleja en una redacción que vivirá con la pasión y la entrega propia que solo estos partidos consiguen desatar.

Última hora de los dos equipos, entrevistas, reportajes, análisis de los principales protagonistas, el lugar de la batalla, el ambiente del gran día…, todo eso y mucho más podrán disfrutar todos aquellos que sintonicen La Sexta desde las 13h. del mediodía. Luego, tras la pausa necesaria, volveremos a conectar con todos los espectadores a partir de las 19h. de la tarde hasta que el cuerpo aguante, posiblemente más allá de la una de la madrugada. Mientras tanto, otros intentaremos llevarles toda la pasión, la emoción y la grandeza del mayor espectáculo del mundo.





La Semana Santa culé

6 04 2010

Tras el Domingo de Ramos que vivieron los culés agasajados por público y crítica tras sus últimas exhibiciones ante el Arsenal en Champions y el Athletic de Bilbao en Liga la pasión se ha apoderado de Barcelona y de todo el entorno culé. Los jugadores, mientras tanto, intentan mantenerse al margen conocedores del calvario que les queda por delante. Guardiola ya les ha mentalizado para que solo piensen en la próxima estación del Via Crucis que les espera a los azulgrana de aquí al final de temporada.

Todo gira en torno al Bernabéu, el Barça-Arsenal de hoy y el Madrid-Barça del sábado

Esa estación se llama Arsenal y tras ella están las semis de la Champions. Esa Champions en la que el Barça está haciendo el Camino de Santiago en busca del Xacobeo. Pero es que al fondo de esta semana de pasión, fervor, muerte o resurrección y gloria culé se levanta imponente la figura de un clásico. El coloso responde al nombre de Real Madrid y la ofensa del año pasado, que aún escuece en la capital de España, puede tener este año cumplida penitencia. Repetir afrenta, es a día de hoy, imposible.

Porque los milagros en pleno Siglo XXI escasean y el Madrid de hoy no es el de ayer. Con mayor pegada, con una defensa reforzada y apuntalada por la buena mano de Pellegrini y un centro del campo que recuperará a su mejor hombre, Xabi Alonso, el único capaz de hacer sombra a la sala de máquinas culé. Costará y mucho no caer crucificado ante la tremenda efectividad blanca que además contarán con su público para llevar en volandas a los suyos.

De esa ventaja gozará el Barça esta noche cuando un Camp Nou lleno a reventar aclame a los suyos en busca de otro recital, de otra exhibición o al menos de otra sinfonía de pases y goles como los que han venido repitiendo en los últimos 19 meses. No se esperan marchas fúnebres esta noche en Can Barça porque el resultado de la ida es positivo aunque de regusto amargo, porque este equipo está definido para este tipo de partidos y Guardiola y sus chicos se han especializado en imposibles. Repetir título en Europa lo es hasta ahora.

La inyección, sea de moral o de pesismismo, marcará el resto de la semana, incluso la temporada. El miedo de unos, la euforia de otros, el respeto mutuo, la creencia en los imposibles, la fe en los milagros. Porque tras la estación Champions, la partida se traslada a la Liga y aunque la gloria no se vaya a alcanzar en la competición casera en el Bernabéu, de ahí alguien saldrá camino de los cielos y el otro descenderá a los infiernos. El empete, condenaría a los dos al purgatorio, para mantener esa dulce agonía de esta Liga a la escocesa. Solo uno disfrutará del Domingo de Resurrección.





El clásico de la canasta

28 12 2009

Era uno de los partidos más atractivo que puede haber en el mundo de la canasta fuera del universo NBA. En esta ocasión ambos llegaban en posiciones privilegiadas, con los dos mayores presupuestos tanto económicos como deportivos del viejo continente pero el espectáculo quedó deslucido ante el tremendo recital ofrecido por los hombres de Xavi Pascual ante el conjunto del gran maestro: Ettore Messina. El Regal Barcelona se impuso ayer en el clásico de la canasta a la otra superproducción de Florentino Pérez por 22 puntos de diferencia (57-79), en lo que supone la mayor renta a domicilio conseguida nunca antes por los culés a domicilio.

Ricky condujo al Barça a la victoria más holgada en feudo madridista

Es cierto que el Madrid contaba con muchas bajas, entre las que destacaban Felipe Reyes, Hansen o Llul, que el proyecto es nuevo y los jugadores necesitan adaptación. Además el último fichaje blanco, el ex-NBA Marko Jaric, no llegó a tiempo para vestirse de corto y todo esto fue demasiada ventaja para el Regal Barça, sin duda uno de los mejores equipos de Europa. Su gran recital en Vistalegre adquiere aún mayor importancia si se tiene en cuenta que el equipo de Ettore Messina se ha medido a equipos de la talla del campeón de Europa, el Panathinaikos griego, al que se ganó en su propia casa. No es moco de pavo el conjunto blanco, por que al igual que en el fútbol, Florentino ha querido recuperar la ilusión a golpe de talonario.

Sin embargo, el Barça está más hecho, es un equipo completo, con excelente individualidades y una plantilla amplísima. Dirigido por la excelente mano de seda de Xavi Pascual los culés no conocen la derrota en la Euroliga y en España sólo el Gran Canaria, hace ya más de dos meses, ha conseguido hacer doblar la rodilla a los azulgrana.  Buena parte de esa trayectoria se explica a través de la defensa: asfixiante, pegajosa y extenuante para todos los rivales. Ayer la sufrió el Madrid y el conjunto de Messina que acostumbra a llegar a los 75-80 puntos por partido se quedó en 57. Algo que no es nuevo en los equipos que se enfrentan al Barça, su media de puentos en contra en la ACB es de 62.

Y si la defensa fue un pilar clave, el otro fue la velocidad y la maestría en la dirección de Ricky Rubio. El base de El Masnou completó su mejor partido vestido de azulgrana  en el mejor escenario posible. Sus 18 puntos y 7 asistencias lo convirtieron en la extensión de Xavi Pascual sobre el campo. Su sangre fría para saber llevar el tempo del partido, su decisión a la hora de elegir la mejor jugada y su acierto desde la línea de tres (uno de los aspectos más criticados del ‘9’ azulgrana) sirvieron para que el conductor de juego azulgrana acelerara con su equipo hasta la victoria.  Esta vez no hicieron falta las ‘bombas’ de Navarro, ni los triples de Basile. Los alley-hoop de Fran Vázquez y el superior juego interior azulgrana capitaneado por el gallego y por Boniface N’dong fueron esta vez suficiente.

Porque los hombres de Messina bajaron muy pronto los brazos, tal y como reconoció el técnico italiano a la conclusión del partido. Los blancos echaron en falta la chispa de Llul y el incansable esfuerzo de Felipe Reyes. Así, sin dos de sus más destacados gladiadores el ejército de Messina poco pudo hacer ante la sinfonía de violines azulgrana. Ni la intensidad de Garbajosa, ni el talento de Prigoni fue esta vez suficiente. El Regal Barça ya tiene su particular 2-6 (el resultado que la pasada temporada consiguió la sección culé de fútbol en el Bernabéu), aunque a Pascual no le gustará nada la comparación con el equipo de Pep, porque en realidad la filosofía de ambos técnicos es la misma, ir partido a partido y luchar  de manera feroz contra el elogio.  Por eso, ellos y sus equipos son tan parecidos.





Un clásico vIBRAnte

29 11 2009

Ibrahimovic decanta el super clásico del fútbol español que estuvo cargado de tensión, pasión y emoción hasta el final. La salida del sueco tras el descanso dio alas a un Barça que no desplegó el fútbol exquisito que acostumbra. A ello ayudó el Real Madrid que estuvo muy bien plantado durante todo el partido. Los hombres de Pellegrini miraron cara a cara a los culés y no rehuyeron la pelea en ningún momento.

De hecho las ocasiones más claras fueron del Real Madrid , sobre todo en una primera mitad en la que las rápidas contras blancas sorprendieron en más de una ocasión a la siempre atenta defensa azulgrana. Tras el descanso el Barça consiguió imponer su libreto hasta que una tontería de Busquets igualó el partido. El Madrid entonces no supo incar el diente al Barça, que supo enfriar el partido hasta el pitido final. Con el exiguo 1-0 el Barça recupera el liderato.

Ibrahimovic fue letal

El clásico más grande de los últimos tiempos concitó a todos los cracks, o mejor dicho a casi todos. Guardiola, como siempre se reservaba un as en la manga. Pero Messi y Cristiano saltaban al campo para capitanear a su equipo, ante el enorme coliseo azulgrana, engalanado hoy para celebrar los 110 años de historia del club azulgrana. Tras los amistosos saludos comenzó lo serio y entonces comprobamos que las amistades no existen en un terreno de juego. La intensidad de los dos equipos mostró lo que había en juego desde un principio. Esos minutos para sorpresa de muchos fueron para el Madrid que salieron con las ideas muy claras: presionar, robar y correr. La velocidad y los balones a la espalda de los defensas azulgranas fueron las principales armas del Madrid en esos minutos, en los que el Barça no conseguía hacerse con el juego.

Pellegrini le ganaba la partida a Guardiola en los primeros minutos ante las constantes ayudas que hacían los merengues. El Barça no conseguía hacer sus clásicos dos contra uno en ambas bandas y acumulaba demasiadas pérdidas en el centro del campo. De una de ellas llegó la primera ocasión clara para el Madrid. La jugada la inició una vez más Cristiano Ronaldo, el madridista más desequilibrante hoy. Su centro era mandado a las nubes por Marcelo.

A continuación el que apareció fue Casillas para desbaratar la primera ocasión azulgrana tras un centro raso que buscaba a Iniesta en el segundo palo. Pero esa fue una de las pocas ocasiones en que el Barça llegó con claridad en esta primera mitad. El Madrid había aprendido la lección del Bernabéu y en esta ocasión no se dejó sorprender por la posición entre líneas de Messi, quien apenas apareció en los primeros 45 minutos.

La siguiente del Madrid fue más seria, posiblemente los blancos tuvieron ahí el partido. Tras un magnífico eslalon de Kaká, el brasileño se marcha de Puyol y Piqué y se la pone a Cristiano Ronaldo para que sólo contra Valdés la cruce al otro palo. La sensacional parada con el pie del portero azulgrana mandaba las ilusiones madridistas al limbo. La excelencia no sólo consiste en jugar bien, también consiste en agarrarse a los partidos cuando vienen pero dadas.

Tras ese susto el Barça intentó serenar el partido y el fulgor del Madrid se fue apagando poco a poco. Aunque el control esteril en el centro del campo no terminaba de acércarle a las inmediaciones de Casillas. Y las ocasiones seguían siendo blancas. La siguiente fue de Marcelo, quien se durmió con el balón en los pies hasta que Puyol, hoy un auténtico titán defensivo, taponó el zurdazo del brasileño. De ahí hasta el final de la primera parte el Barça apretó más, aunque la sensación es que siempre le faltaba un referente arriba que capitalizara y fijara a la defensa blanca. Así se demostró en la carrera de Henry que no encontró rematador y en el disparo cruzado de Iniesta.

Tras el paso por los vestuarios los actores eran los mismo pero el guión se alteró levemente. El Barça más paciente y con menos ansiedad comenzaba a trenzar un juego más fluido. Messi se asoció con mayor asiduidad con Iniesta y Xavi que comenzaron a hacer ce las suyas. Entre tanto Guardiola se saco su as de la manga. Ibrahimovic, entre algodones toda la semana salía para ser ese referente ofensivo que se echaba de menos en el juego azulgrana. Henry le dejaba su sitio en el campo y el cambio sería determinante. A los cinco minutos de estar el sueco sobre el campo ya había mojado. Un excepcional centro de Alves buscaba la espalda y las cosquillas  de la zaga merengue donde apareció como un ciclón el sueco para empalmar una volea en la que Casillas sólo pudo verla pasar caer rendido ante el trallazo.

El Madrid se quedó tocado, aunque su orgullo todavía le daba para algún arranque de calidad. Una vez más Cristiano Ronaldo se atrevía contra toda la zaga culé y en el intento casi saca un penalti del que Undiano Mallenco no quiso saber nada del cuerpo a cuerpo entre el luso y Piqué. En la siguiente jugada el BArça sí se complicaría el partido. En una ingenua mano de Sergio Busquets que le costaría la expulsión, el canterano pecó (algo extraño en él) de inexperiencia para nivelar el partido cuando más desequilibrado lo tenía el Barça. El Madrid apretó. Aunque el cansancio comenzaba a hacer mella y los fallos y las imprecisiones se repetían en uno y otro bando. Sin embargo, la insitencia blanca terminó por arrinconar al Barça que sólo encontraba aire con los pelotazos que Ibra intentaba bajar.

En esta jugada CR9 reclamó penalti de Piqué

Antes de ser cambiado CR9 tendría su última gran oportunidad. Sería un cabezazo que se marcharía alto. Con su cambio por Benzema, el Madrid perdería mordiente e intimidación, porque el galo apenas aportó la desidia y la falta de puntería que le ha caracterizado hasta hoy. El Barça intentó templar el partido y Guardiola dio entrada a Touré por Keita, para oxigenar a su equipo y aportar más músculo en el centro del campo. Los azulgranas destilaban la esencia de su aroma pero no acaba de impregnar su estilo en el partido. A pesar de ello, en cada llegada culé se olía el peligro. Piqué remataría de cabeza fuera por muy poco tras una falta botada por Xavi que volvía a sorprender a la defensa blanca. La réplica sería obra de Benzema, que con excesiva lentitud permitía que el héroe Puyol volviera a taponar otro zambombazo dentro del área pequeña.

El partido no terminaba de decantarse, aunque el Madrid apretaba lo suyo. El Barça vivía de las rentas y de su intermitente rondo. En una de las jugadas más elaboradas de los culés, Abidal se encontró con un balón de oro en el pico del área blanca, aunque su zurdazo se marchó fuera por muy poco. Kaká, que para entonces, ya había cogido las riendas de la nave blanca, se echaba su equipo a la espalda para provocar un córner tras un jugadón del brasileño. En ese saque de esquina el Madrid malgastaría su última bala, porque los blancos no supieron jugar los últimos minutos. El balón muerto en el área pequeña no fue rematado por ningún jugador madridista y tuvo que ser Piqué quien lo mandara de nuevo a córner.

El Madrid terminó diluyéndose, exhausto ante el derroche físico desplegado. El Barça sí supo hacerse entonces con el balón y tuvo la puntilla cerca. Alves ponía un balón al hueco para que Messi volviera a beatificar a Casillas. Su parada excede lo terrenal. Luego llegaría la justa expulsión de Lass, preso de la impotencia de ver que el esfuerzo no tendría premio. Porque el Madrid jugó como nunca en Barcelona para terminar probando de su propia medicina: perdió porque hoy la pegada del Barça fue mayor. El Madrid llevó el partido hasta donde le interesaba, hasta el toma y daca, hasta el correcalles en el que Cristiano, Higuaín y Kaká más cómodos se sienten para terminar perdonando demasiado. Eso condenó al equipo de Pellegrini que se marcha del Camp Nou con buena cara pero dos puntos por debajo en la Clasificación.





Cantera vs Cartera

28 11 2009

El derbi se reinventa un año más. Aunque en pocas ocasiones como en esta se han visto sobre un mismo terreno de juego a tantos jugadores nominados al Balón de Oro, hasta 10 en total. Cara a cara, dos equipazos, dos estilos, dos formas de entender y urdir el fútbol. El fútbol de toque y control, el rondo infinito criado en La Masía se enfrentará a la efectividad y la pegada blanca pagada a golpe de talonario. Tanto uno como otro estilo es igual de respetable y en las diferentes formas de conjugar su verbo se encuentra la grandeza de este bello deporte.

Ambos apuraran para saltar entre los once elegidos mañana

El espectáculo de mañana (19:00h, C+Liga/GolTV) en el Camp Nou reunirá a dos mundos antagónicos cuyas órbitas confluyen en el universo de la Liga. Si la nave de Guardiola conoce a la perfección su rumbo, tanto como para no echar de menos a sus principales tripulantes, los pilotos de Pellegrini no terminan de encauzar la dirección de su juego, aunque ya saben lo que es pisar el acelerador a fondo, de hecho al Camp Nou llegan en la Pole Position, primeros en la Clasificación. Desde esa privilegiada posición el Madrid llega al coliseo azulgrana con el ánimo y la valentía de mirar al actual campeón cara a cara. Y eso, con todo lo que ha llovido, es mucho.

Al menos eso han demostrado en los últimos días Cristiano Ronaldo, recuperado para la causa, y Pellegrini, quien ha tirado de estadísticas y se ha parapetado en sus números para defender la ‘excelencia’ de su equipo. De hecho el regreso del portugués es la gran baza, la gran esperanza a la que se agarra el madridismo para creer que juntos (con Cristiano) pueden ganar al Barça. Su presencia en la delantera está asegurada junto al resto de los galácticos 2.0, Benzema y Kaka. De su acierto y sobre todo de su participación dependerá la suerte blanca.

Porque parece evidente que el Barça buscará la pelota, intentará hacerse con el control del juego y si eso ocurre los azulgrana tendrán mucho ganado. Si Xavi, Iniesta, Keita, Busquets y compañía comienzan a esconder la bola y encontrar huecos invisibles la tormenta se puede desatar sobre el Camp Nou. Y parece que el chaparrón no se lo quieren perder ni Messi ni Ibrahimovic, quienes tras ser espectadores de lujo del monólogo azulgrana en la Champions quieren participar en esta ocasión de la fiesta. El partido es para los más grandes y éste es la primera oportunidad de ver en la Liga española a los dos astros del balompié mundial: Messi y Cristiano. Por ahora en sus duelos particulares van 1-1.  Ellos además de los tres puntos se juegan los premios individuales: el Balón de Oro y el FIFA World Player.

Las defensas por tanto tienen las de perder, aunque entre ellos se encuentren algunos de los mejores defensores del mundo. Piqué y Pepe dirimirán un duelo por demostrar quien es el mejor mariscal de la Liga BBVA, mientras que Puyol tendrá un nuevo examen de velocidad y templanza ante las acometidas de la juventud, representada en Benzema, Higuain o CR9. Aunque sin duda, al que le tocará bailar con la más fea es a Arbeloa, el lateral merengue volverá a ocupar la banda izquierda para tratar de parar a Messi, algo que ya hizo con gran éxito cuando militaba en el Liverpool. Defender a Messi a pierna cambiada puede limitar sus acometidas.

Los neogalácticos vivirán su primer clásico

Los duelos individuales se repiten en cada una de las posiciones del campo, aunque lo que se impone en este tipo de encuentros es la emotividad de lo que hay en juego. Para ambos equipos son algo más que tres puntos. Para el Madrid el partido de mañana supone reafirmar  su proyecto, dan un empujón a la galaxia y alcanzar el universo azulgrana. Salir del Camp Nou por delante del Barça sería el espaldarazo definitivo. En ese sentido los azulgrana tienen más que perder. La presión de la victoria recaerá sobre ellos, aunque en esta semana ya han dado un golpe encima de la mesa y mañana pretenden reafirmar su estatus  y su credo. Ese que reza que jugando bien al fútbol es más fácil ganar en este juego. Veremos con qué as nos sorprende mañana Guardiola.

La suerte está echada. Los dos mundos, la cantera y la cartera, chocan hoy para defender sus ideas y ganar adeptos, moral y confianza. Ya se sabe este deporte es un estado de ánimo. Bienvenidos al club. Disfruten del fútbol.