La absolución de la duda

15 02 2011

Que nadie piense que se ha ganado la guerra. Sólo se ha vencido en una batalla. La lucha continúa y ahora el combate se dirimirá fuera de nuestras fronteras. Los rivales en esta ocasión no serán consideradas federaciones nacionales, sino estamentos internacionales (veáse AMA y UCI). La sorpresa se filtró ayer pero hasta hoy no se ha hecho oficial: Alberto Contador ha sido absuelto por el Comité de Competición de la Federación Española de ciclismo tras tener en consideración las alegaciones jurídicas presentadas por el corredor pinteño.

Un respiro para Contador. La absolución de la RFEC es una primera victoria en la carrera por alcanzar la verdad para Alberto Contador

La satisfacción local contrasta con el asombro mundial. Tras este nuevo regate a la sanción será difícil quitarse esa etiqueta de paraíso del dopaje que nos persigue más allá de nuestras fronteras. Hemos salvado al héroe sospechoso, culpable para muchos, ya que tal y como reza la justicia deportiva Contador es culpable hasta que se demuestre lo contrario. Sus argumentos han sido suficientes para una Federación que de antemano había emitido una propuesta de sanción de un año. Con la Unión Ciclista Internacional (UCI) y con la Asociación Mundial Antidopaje (AMA) será otro cantar.

Tanto una como otra no se han pronunciado ni a favor ni en contra de esta resolución. Sí han asegurado, sin embargo, que tendrán en cuenta ese cambio de opinión en apenas una semana y que deberán estudiar con cautela y total independencia el documento de alegaciones redactado por el bufete Bajardí & Honrado. El principal argumento esgrimido por los abogados de Contador se centra en el artículo 296 del Código Antidopaje de la UCI que asegura lo siguiente: “Si el corredor demuestra que no tiene ninguna culpa o negligencia, la sanción y el periodo de suspensión aplicables serán eliminados. Para aplicarse esta eximente, el corredor deberá establecer el origen de la sustancia prohibida o marcadores metabólicos detectados en la muestra y cómo esta ha llegado a su organismo”. La ambigüedad de este artículo reside en ese verbo (demostrar) y en lo que se entienda por él.

Esa pirueta jurídica hace hincapié en el artículo 296 frente al 297 (que fue la base de la propuesta de sanción inicial de un año) y que asegura que cualquier corredor que dé positivo tiene la obligación de demostrar su inocencia para no ser sancionado. Ante esa propuesta de un año de sanción el mundo del ciclismo y las autoridades antidopaje se mostraban conformes. Ahora tras archivar el caso, se abre un ramillete de posibilidades con diversos precedentes. El más que probable recurso de la AMA y la UCI ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) requiere del estudio de todos los escenarios posibles.

Para el TAS cada caso es un mundo por lo que los precedentes no siempre son una guía de viaje válida. De todos modos es necesario conocer que el año pasado ya desoyó los argumentos de la Federación Española de Atletismo en el caso de Josephine Onyia. La atleta española dio positivo por clembuterol y al igual que Contador justificó su positivo por el consumo de carne contaminada. El TAS no tuvo en cuenta ni su presunción de inocencia, ni la falta de voluntad dopante, ni la nula capacidad dopante de la cantidad consumida, ni la excepcional capacidad analítica del laboratorio de Colonia (el mismo que detectó el positivo de Contador), y le suspendió por dos años.

Vista la cruz, pasemos a la cara. El pasado mes de octubre la Federación Alemana exculpaba al jugador de tenis de mesa Dimitrij Ovtcharov que había dado positivo por clembuterol durante el Abierto de China. Ovtcharov también alegó el consumo de carne contaminada como justificación de su positivo por 75 picogramos por milímetros en su orina (25 más que en el caso de Contador). A favor de Ovtcharov jugaba el hecho de que numerosos estudiosos avalaban el uso ilegal del clembuterol en la alimentación de los animales en China. Este uso para engordar el ganado está estrictamente prohibida en la Unión Europea. En este caso la AMA no recurrió al TAS, y a esa esperanza se aferra ahora Contador.

Alberto Contador se enfundará el maillot de su nuevo equipo esta misma semana en la Vuelta al Algarve

Aunque si sale de esta Contador tendrá un colectivo al que explicar muchas cosas. Hablamos de la asociación de ganaderos de vacuno que ya se ha mostrado crítico con esta resolución. A través de una nota emitida por Asoprovac se afirmaba: “Contador ha manchado el buen nombre de todo un sector para tratar de limpiar el suyo propio sin aportar prueba alguna”, refiriéndose a la defensa del ciclista basado en que el clembuterol procede de un un filete de ternera. Los ganaderos acusan a Contador de ‘faltar a la verdad’ y recuerdan que de los 14.179 análisis de bovinos en 2010 no hubo en España ni un solo caso de clembuterol.

Para no dejar escapar ningún ángulo, es necesario recordar las diferentes presiones deportivas y extradeportivas a las que ha estado sometida esta decisión en España. Las declaraciones de apoyo de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy  no han gustado en los organismos internacionales, ni tampoco en la opinión pública mundial. A ellas se han sumado la de Ángel Juanes, Presidente de la  Audiencia Nacional o Alejandro Blanco, Presidente del Comité Olímpico Español, apoyando la absolución de Contador. Los miembros del Comité de Compitición se han apresurado en negar cualquier tipo de concesión a esas presiones. Incluso el presidente del Comité, el abogado, Fernando Uruburu ha afirmado que ni él ni los tres miembros de dicho organismo han leído la prensa o seguido otros medios de comunicación mientras realizaban la sentencia.

Eso habrá que explicarlo muy bien. Como habrá que explicar muy bien al resto de la opinión pública internacional que en España se lucha contra el dopaje, que no se protege a los héroes nacionales frente a las trampas del sistema, que un deportista debería ser inocente hasta que se demuestre lo contrario. Evidentemente algo no se ha hecho bien. La duda sigue ahí y me temo que ésta persistirá en el imaginario colectivo sea cual sea la resolución final del ‘Caso Contador’. Necesitan los deportistas y los organismos españoles un cambio de imagen, una política de comunicación diferente y una demostración más férrea de su lucha contra las trampas. Contador también ha sido bandera en eso y ahora le toca él despejar despejar la incógnita que se cierne sobre su persona y por extensión sobre todo el deporte español.





El honor de un campeón

29 01 2011

Su discurso salía de las entrañas. De las tripas de un campeón ninguneado y vilipendiado por la opinión pública, la propia y la ajena. Ese discurso expuesto “alto y claro” apelaba al honor y a la limpieza de un deporte por el que él ha pedaleado más que nadie. Ayer fue uno de los días más tristes en la vida de Alberto Contador y a pesar de ello sacó fuerzas para ‘gritar’ con una voz entrecortada y rota que “iba a recurrir hasta donde fuera necesario” para demostrar su inocencia. No aceptaba, por tanto la sanción de un año que le impuso la Federación Española de Ciclismo, a pesar de los riesgos deportivos que ello supone.

 

Contador estuvo acompañado ayer de su jefe de equipo, Bjarne Riis, en la rueda de prensa ofrecida desde Palma de Mallorca

Pero para Contador hace tiempo que esta carrera dejó de tener un cariz deportivo. Se trata de una cuestión personal, de imagen. Se trata de una cuestión de honor en busca de un triunfo que se escribe con I de inocente. En esa lucha no le atenaza la posibilidad de enfrentarse a una sanción mayor. A una sanción de dos años que son los estipulados por la Asociación Mundial Antidopaje (AMA) y la Unión Ciclista Internacional (UCI), los encargados de ratificar la pena impuesta por la Federación Española de Ciclismo.

Ésta última ha hecho bueno aquello de “a Dios rogando y con el mazo dando”. Porque Contador era su estandarte, la bandera del nuevo ciclismo que terminado encasillando a la Federación entre la espada y la pared. La solución ha sido una decisión salomónica, que rebaja la pena pero que, a su vez, no duda en imponerla. Con ella declara a Contador un poco inocente y un poco culpable. Cuestión de matices.

A la Federación no le ha quedado más remedio que sancionar al ciclista de Pinto ante la presión que ejercían los organismos internacionales. Éstos siempre han visto a España como un paraíso para el dopaje y que la sanción dependiese de la federación española era una buena ocasión para limpiar conciencias e imaginarios. No obstante esa misma federación ha tenido en cuenta los atenuantes presentados por Contador y entienden que en su caso el dopaje no ha sido voluntario. De ahí que sea un año de sanción y no dos como se estipula en el reglamento antidopaje.

Esa sanción, de la que ya habría cumplido 5 meses, debido a que Contador está suspendido cautelarmente desde el pasado 24 de agosto, le privaría de correr el siguiente Tour, perdería el ganado en 2010 y tampoco podría disputar la Vuelta a España, apenas por dos días. Aunque la lucha se augura larga y lenta. Porque ahora deben ser otros, El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), la Asociación Mundial Antidopaje (AMA) y la Unión Ciclista Internacional los que acepten, disminuyan o incrementen esta sanción. Contador se siente ‘víctima’ de un proceso intolerable, preso de un sistema en el que ya no cree. Nos son afirmaciones que puedan ayudarle, a no ser que la verdad y la razón estén de su lado. El que no debería estar tan cerca suyo es Bjarne Riis, ex-ciclista, ganador del Tour del 96 y desde este año su director de equipo, un hombre que ya ha reconocido que se dopó a lo largo de su carrera deportiva. No será en ningún caso un espejo en el que mirarse.





El drama Contador

3 10 2010

Quiero entenderle y no puedo. No dudo de su dopaje, en eso le sigo creyendo a pies juntillas. Alberto, tal y como él ha reconocido no necesita continuar dando pedales porque ya tiene la vida resuelta. Pero su aparición anoche en La Noria, ese circo de la telebasura revestido de vez en cuando por la carpa de los temas sociales, carece de seriedad y rigor. De deporte se trata, se discute y se reflexiona en los foros deportivos que los hay, y tan seguidos como el ‘late-show’ de Telecinco. Si la verdad es su guión, no puede ir recubriendo su drama con capas de populismo barato y morbosidad mediática.  Porque en los foros a los que ahora acude Alberto, nunca antes interesó su valor, su victoria, su persona. Nunca antes conocieron a Contador.

Contador y Jordi González en un momento de la entrevista

Prefieren relamerse con el ídolo caído, con la injusticia reinante, con la palmadita amistosa, con el oportunismo barato. Porque Jordi González, a la postre, el encargado de escrutar las sensaciones y los sentimientos de un Alberto cariacontencido,tampoco supo o pudo sacar algo más, algo nuevo del campeón español. Nada, más allá de esa amenaza para todos los amantes del ciclismo que fue su posible retirada si su positivo por clembuterol no queda en una simple contaminación alimenticia, como el pinteño no se cansa de reclamar.

Quizá en esa insistencia se puede vislumbrar su estrategia. Contador quiere contar ‘su’ verdad, que para él (y para muchos otros) es la verdad a los cuatro vientos. En ese sentido, y aconsejado por un departamento de comunicación que sabe muy bien, cómo y a través de qué medios, se puede llegar a un público mayoritario (y no sólo deportivo), han ideado un tour por los principales medios de comunicación del país. De hecho, Contador aparecerá mañana en Espejo Público, junto a Susana Griso como el invitado estrella de su magazine matinal. ‘El pistolero de Pinto’ se ha propuesto conquistar (o convencer) al pueblo y no escatimará balas en su objetivo. Radio, prensa y televisión serán testigo de su defensa.

Aunque para ello tenga que pasar por pseudo-entrevistas como la realizada ayer en La Noria por el Presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. Formaba parte del show, del espectáculo para enganchar a la audiencia. Posteriormente, Jordi González intentó animar al ciclista español, con las innumerables muestras de cariño recibidas vía sms al programa, alternando con los vítores populares y preguntas superficiales y reiterativas. Para rematar el fiasco terminó la entrevista preguntando a Contador si había algo que a él (el entrevistador, el periodista, el presentador del programa) se le había escapado alguna cuestión a la que quisiera responder. Se descubrió él solo. Ya había desaprovechado a uno de los viajantes más ilustres que se han subido a su Noria.

Sin duda el personaje más deseado del momento, al menos en el mundo del deporte, merecía algo más, aunque tengo serias dudas sobre si el programa elegido era el mejor para lavar su imagen. Porque uno tendrá mucho que aprender de televisión pero desconoce pocos rincones deportivos. Y esa entrevista tenía más jugo del exprimido anoche en La Noria. Confiemos en que Susana Griso en su Espejo Público se olvide del show y se centre en la persona que a estas horas es aún más importante que el ciclista. Su drama merece ser conocido alto y claro, sin rehuir responsabilidades, sin dejar de pelear por una inocencia que costará más esfuerzo y tenacidad que coronar algunos puertos del Tour de Francia. No debería olvidar Contador que en cualquier drama, sólo la verdad triunfa. Incluso, cuando se suba a una noria.

Este pudo ser el momento más curioso de la visita de Contador a La Noria:





El fantasma del campeón

30 09 2010

Tardaba. Aunque no fuera esperado, tardaba. La bomba saltó anoche, con nocturnidad y alevosía que dirían los clásicos, y hoy la mayoría nos hemos despertado con el pie cambiado. Alberto Contador, el triple campeón del Tour de Francia era acusado de dopaje tras dar positivo en un control realizado el pasado 21 de julio en pleno desarrollo de la ronda gala. El nuevo abanderado del ciclismo moderno bajaba a los infiernos, se zarandeaba la limpieza de un deporte maltratado con demasiada frecuencia y se colocaba a Contador en la diana.

Contador se mostró emocionado y tenso a lo largo de la rueda de prensa ofrecida esta mañana

El clembuterol era hoy su rival. Esa sustancia encontrada en cantidades ínfimas en la orina del ciclista español tras un control realizado en la jornada de descanso del último Tour de Francia ha hecho saltar todas las alarmas dos meses después. Por ahí comienza a explicarse su defensa. Se trata de una millonésima parte de clembuterol -50 picogramos, el equivalente a 0,00000000005 gramos por mililitro de orina o 0,05 nanogramos-. A lo que hay que sumar que tanto en los análisis de los días previos como posteriores esas cifras mínimas desaparecían.

Así, con los ojos más vidriosos que de costumbre, con el rostro serio y el tono duro, Alberto se declaraba víctima de una contaminación alimenticia.  Y a partir de aquí la historia se enreda. Esa contaminación alimenticia de la que habla Contador habría venido producida por un chuletón de ternera que se habría comido la noche del 20 de julio. El chuletón había viajado desde España, desde Irún, donde lo adquirió el director de la Vuelta a Castilla y León, López Cerrón, a petición del cocinero de Astaná, Paco Olalla. Éste se encargaría de prepararlo en el autobús del equipo ante la imposibilidad de hacerlo en la cocina del hotel de Pau.

Extraña también el secretismo con el que se ha llevado la noticia hasta que la bomba ha explotado en las manos de Contador. El ciclista español fue consciente de la noticia el pasado 20 de agosto y la UCI se lo comunicó el día  26 del mismo mes. Alberto ha justificado así esos tiempos: “la UCI ve que es un caso especial, no un positivo, y, junto a la AMA, han querido llevarlo a un nivel interno hasta emitir su fallo para no cometer errores”. Mientras ha confirmado que cuenta con el aval de la UCI y se ha mostrado intransigente: “la propia UCI delante mía ha confirmado que se trata de un caso de contaminación alimenticia”; “no temo la sanción, la considero intolerable”.

“Mi guión es la verdad” ha replicado Contador a una de las preguntas realizadas esta mañana en la atestada rueda de prensa realizada en un hotel de su Pinto natal. Alienta observar su respuesta. Salir al ruedo y recibir al toro a porta gayola, agarrando fuerte el capote y poniéndose al servicio de los medios tras la filtración interesada a la televisión alemana rezuma seguridad y confianza en su inocencia. Su mensaje directo, su discurso alto y claro, entierra dudas y sospechas que ahora muchos estarán dispuestos a sacar. Aunque no es menos cierto que el reglamento prevé sanciones por sustancias y no por cantidades, y que este caso pone en entredicho una de las normas del Código Mundial Antidopaje.

Y el clembuterol, utilizado en la industria cárnica para engordar a los animales, no deja de ser una sustancia prohibida por la UCI y el AMA (Asociación Mundial Antidopaje), pero que en ningún caso sirve para mejorar el rendimiento. De todos modos, Contador se encuentra suspendido cautelarmente desde el pasado 26 de agosto a la espera de que se pronuncie la UCI y se esclarezcan las pruebas. Alberto, en estos momentos se encuentra ante una de las rampas más duras que la vida le ha colocado en su trayectoria como ciclista. Ya ha superado otras, algunas incluso vitales, y es de esperar que sus disparos sigan alumbrando la esperanza de un nuevo ciclismo que ahora se ve amenazado, nuevamente, por el lastre de las dos ruedas, por el fantasma del dopaje.

Mira aquí la rueda de prensa de Alberto Contador dando explicaciones:





Su última clase maestra

3 09 2010

Fue su última pedalada y esta vez no pudo coronar el puerto. La vida le puso por delante una cima más elevada que cualquiera de todas aquellas que surcó en el Tour de Francia o en el Giro de Italia. A Laurent Fignon (París, 12 de agosto de 1960) se le acabaron las fuerzas en las rampas más duras de esa montaña que la ciencia del siglo XXI todavía no sabe como atacar. Un cáncer de páncreas detectado en 2009 terminó venciéndole el pasado martes. Se ponía punto y final a una lucha desmedida entre su espíritu y su cuerpo. Fue su última clase magistral.

Laurent Fignon, rebelde con causa: la victoria

Y es que Fignon, apodado ‘el profesor’ por su aspecto de ilustrado, por sus características gafas redondas y su coleta rubia, no se rindió nunca ni en la carretera, ni en la vida. Buena muestra de ello fue el hilo de voz con el que a través del canal galo France 2 comentó la última victoria de Alberto Contador en el Tour de Francia, en este 2010. El corredor español era una de sus debilidades porque al mirarlo veía su reflejo, le recordaba a esa rebeldía de la que hizo bandera en los años 80 y, sobre todo, admiraba su raza de campeón. La misma de la que él estaba impregnado. Pero esa voz agonizante no presagiaba nada bueno.

Un atacante como él no se iba a doblegar tan fácilmente. Así había declarado “es mi cuerpo contra mi y no puedo aceptarlo” en una de sus últimas entrevistas televisadas. Fue en noviembre de 2009, pocos meses después de hacer pública su enfermedad. El 11 de junio de ese mismo año reconocía que se le había diagnosticado un cancer intestinal en estado avanzadado, en fase de metástasis y habiéndose extendido hasta el páncreas. Fue en la presentación de su libro Nous etions jeunes et insouciants (Cuando éramos jóvenes y despreocupados). Los doctores negaron la relación directa con las sustancias dopantes tomadas durante su carrera profesional.

Porque El Profesor también cometió pecados de juventud. En dos ocasiones le pillaron copiando. En 1987 y en 1989 dio positivo en sendos controles antidopaje. Las trampas en el ciclismo han existido siempre y Fignon reconoció haber utilizado el dopaje de base que se demanda en aquellos tiempos. Era la época de los anabolizantes y los corticoides, que encendían la agresividad. La EPO, la amplificadora de la resistencia, llegaría más tarde, aunque sería igual de tramposa.

Esa agresividad la desarrolló en todos los terrenos, porque Fignon no fue ni un fino escalador, ni un contrarrelojista nato. Era un todoterreno que puso en jaque a otro campeonísimo como Bernard Hinault. En 1983, tras su impetuosa irrupción con apenas 22 años por las carreteras francesa se impuso en el Tour, en su primera participación. Repetiría en 1984 y conquistaría Italia tras varios intentos fallidos en 1989. Ese año, por fin ganó el Giro de Italia. Más allá de ahí, contabilizó 81 victorias más entre las que sobresalen clásicas como la Milán-San Remo, la Flecha Valona o el Criterium Internacional y etapas en las tres grandes vueltas.

Su carácter ambicioso e inconformista inauguró una nueva página de la historia del ciclismo. La leyenda de un deporte maltratado y vilipendiado con demasiada facilidad se agrandó con aquellas míticas batallas con Hinault, con Lemond e incluso con nuestro Pedro Delgado. Con la nueva era, con la llegada de los Indurain, Rominguer o Chiapucchi el campeón francés descubrió que tocaba disfrutar del ciclismo desde otra posición que no fuera el sillín de la bici. Tras su retirada se involucró en la organización de carreras ciclistas como la París-Niza o la París- Corrèze. El día que hizo pública su enfermedad presentaba su autobiografía Cuando éramos jóvenes y despreocupados que concluye de la siguiente manera: “He sido solo un hombre que ha hecho todo lo posible por abrirse un camino hacia la dignidad y la emancipación. Ser un hombre”. Queda todo dicho, profesor. DEP.

Txema Martínez de 43 años tenía una dilatada experiencia en equipos ciclistas, como el Saunier Duval, el Euskaltel o el Sky

Desgraciadamente las malas noticias no cesan en el mundo del ciclismo y otra muerte trágica se ha producido hoy. Ha sido en la Vuelta Ciclista a España en la que el masajista del equipo Sky, el español Txema Martínez ha fallecido tras por una infección bacteriana de posible origen alimenticio, por la que estaba ingresado en un hospital de Sevilla. Fuentes del equipo británico han confirmado que este virus no tiene relación alguna con el proceso vírico que han sufrido otros corredores del Sky como Juan Antonio Flecha, Augustyn y Swift, y que supuso la retirada de los tres ciclistas. La confusión y la consternación reina hoy en la Vuelta ante la falta de datos e información que se tiene sobre este caso. Lo que a buen seguro no puede faltar es el homenaje de la Vuelta y de la familia del ciclismo al masajista español. DEP.





Todo al rojo

27 08 2010

Esa ha sido la apuesta de la Vuelta Ciclista a España. A sus 75 ha decidido renovarse y ponerse el color de moda en el deporte español. El líder de esta edición que arranca mañana en Sevilla con una contrarreloj nocturna por equipos por las calles de la ciudad hispalense (TeleDeporte/22.00h), portará un maillot rojo en lugar del dorado que ha sido el tono distintivo en estas últimas temporadas para el primero de la clasificación. Éstas son sólo algunas de las novedades de una Vuelta que en sus bodas de platino quiere hacer historia.

Este es el 'original' maillot de la Vuelta Ciclista a España

Con un recorrido agresivo, cargado de puertos únicos, jamás coronados, y un plantel de favoritos donde sobresalen por encima del resto los hermanos Schleck, Franck y Andy, junto a Denis Menchov, segundo y tercero, respectivamente del último Tour de Francia. Además el ruso está ante un nuevo reto, igualar a Tony Rominguer y a Roberto Heras, los únicos que han vencido tres veces en la ronda española. Entre la armada italiana destaca el ‘Tiburón’ Vicenzo Nibali, tercero en el último Giro de Italia. Son las amenazas extranjeras de esta Vuelta Ciclista a España que augura espectáculo y del bueno. Porque la terna de primeros espadas no se acaban ahí y entre los españoles encontramos, una vez más, al incombustible Carlos Sastre, que va a por la tercera ‘grande’ de la temporada, ‘Purito’ Rodríguez o Ezequiel Mosquera. No los pierdan de vista.

Como tampoco deberían hacerlo con los ‘tapados’ de esta Vuelta. Con ese Igor Antón que debe ser digno heredero de su compañero de equipo Samuel Sánchez, segundo en la pasada ronda española y ausente en ésta. Sin olvidarnos del potencial de un Caisse D’Epargne que trae a David Arroyo y Luis León Sánchez como agitadores y protagonistas de una Vuelta diseñada para escaladores. En una nueva apuesta por el ciclismo de antaño, por el espectáculo, por los demarrages desde lejos, por las estrategias de equipo, con hasta seis llegadas en alto. Los inéditos Cotobello y la espectacular Bola del Mundo dictarán sentencia cuando la carretera se empine. En un guiño para los mitómanos, Los Lagos de Covadonga también estarán presentes en esta 75º Vuelta Ciclista a España.

Pero no solo de puertos y descensos vivirá la carrera. En ese deseado equilibrio los organizadores han dispuesto de kilómetros de contra el reloj suficiente para que el espectáculo también se concentre en esa lucha. Además de la inicial pelea contra el crono de mañana en Sevilla, las tierras castellano-manchegas acogerán la otra, la contrarreloj individual, ya avanzada la competición. Serán 46 kilómetros que a muchos se les pueden hacer muy largos, y es que seguramente pocos podrán hacer frente a la locomotora Cancellara, más pendiente de su preparación para el Mundial que del triunfo final en Madrid.

Hasta allí desean llegar los favoritos de esta Vuelta vestidos con La Roja. El cambio de look con motivo del 75 aniversario de la ronda española ha sido diseñado por Custo Barcelona y mañana conocerá a su primer dueño en otra de las novedades más llamativas de esta nueva edición. Sevilla ha sido la ciudad elegida para esta iniciativa que tendrá corriendo a los ciclistas a unas horas nada habituales en las dos ruedas, pero obligadas ante el extenuante calor de estos días en la ciudad andaluza. Desde las 22.00h. hasta la media noche los protagonistas se ‘pasearán’ por las calles de Sevilla en un circuito que arrancará en la Plaza de Toros de La Maestranza y concluirá en la Torre del Oro. Serán 13 kilómetros para comprobar quien hace la mejor faena, la prenda roja espera tras la línea de meta, tras la primera puerta grande.

Un año más la canción de la Vuelta Ciclista a España 2010 es otro de sus grandes atractivos. En esta ocasión el ritmo lo ponen el grupo Preciados, la canción se llama Otra Oportunidad:





El hábito de ganar

27 07 2010

De repente nos hemos convertido en una superpotencia del deporte mundial. Ya no nos asusta ningún reto y hemos desterrado definitivamente los complejos que durante tanto tiempo nos amedrentaron. Ahora nos atrevemos con el inglés americano de la NBA o con el más refinado de Wimbledon, hemos convertido a Francia en nuestro patio de recreo, ya sea en las pistas de Roland Garros o sobre una bici por los Campos Elíseos, el motor ya no tiene secretos para nosotros sea sobre dos  o cuatro ruedas, incluso en el fútbol, donde siempre fuimos la eterna promesa, hermos termiando por conquistar al mundo con nuestro discurso romántico.

La conquista del planeta fútbol ha supuesto el salto definitivo de calidad

Vivimos la edad de oro del deporte español porque son pocos, por no decir, ninguno los que pueden presumir de ganar en un mismo mes (el mes de julio) un Mundial de fútbol, el Grand Slam Británico de Tenis (Wimbledon) o el Tour de Francia. A pesar de todo, julio no ha sido una excepción. Los precedentes son igualmente gloriosos. Tenemos al número 1 del tenis mundial, Rafa Nadal, conducimos mejor desde que entre nuestros paisanos se halla un bicampeón de Fórmula 1 (Fernando Alonso), y saltamos más alto desde que un larguirucho pívot de Sant Boi luce un par de anillos en su mano ganados con sudor y talento en la meca del cine (Pau Gasol).

Los éxitos ya no son flor de un día, consecuencia del talento individual de un deportista. La época de los pioneros, de los Santana, de los Indurain, de los Paquito Fernández Ochoa o Joaquín Blume, la dejamos atrás para abrazar los triunfos colectivos. Negamos así otro de nuestros tópicos, aquel que afirmaba que estábamos poco preparados para el juego en equipo porque nos faltaba disciplina y una buena condición física de base. En esta década prodigiosa hemos sido Campeones del Mundo de Balonmano (2001), Campeones del Mundo en Waterpolo (2001), Campeones del Mundo de Baloncesto (2006) y de Europa (2009), hemos ganado cuatro veces la Copa Davis (2000, 2004, 2008,2009) y hemos sido Campeones de Europa (2008) y del Mundo (2010) en fútbol. 

Alberto Contador ya cuenta con su tercer Tour a sus 27 años

 

Dar con la tecla no ha sido fácil. Detrás de todos esos éxitos hay mucho trabajo de las diferentes administraciones públicas y las diversas federeciones territoriales. Éstas han trabajado el deporte desde la base, han entendido la práctica física como una forma de educación en las nuevas generaciones y han llenado la geografía española de polideportivos, pabellones y centros de alto rendimiento con los que facilitar esa labor.

Y es que el deporte siempre me pareció un signo de progreso, un motivo de superación de los límites propios y comunes de una sociedad, una muestra más, en definitiva,  de una sociedad sana, avanzada y democrática. Porque pocas cosas se miran hoy bajo la óptica de igualdad y respeto que rezuma cualquier encuentro deportivo. Esa imagen fue la que envío España al resto del mundo el pasado 11 de julio, cuando colocamos la estrella de la eternidad en nuestro pecho. Una imagen revalorizada éxito tras éxito de nuestros deportistas que consiguen colarse en los hogares de todo el planeta en una campaña de promoción que parece no tener límites. ¿Cuánto le valdría a España desarrollar esa campaña de imagen por todo el mundo? Por ahora nada, porque hemos convertido lo que parecía una quimera: la victoria, en hábito.

Y los más jóvenes vienen pegando fuerte. Mira el penalti que se inventó Ezequiel Calvante, en el Europeo Sub-19 que se celebra estos días en Francia: