Arranca el Tour más español

4 07 2009

Ahora que todo vuelve a ir sobre ruedas, posamos nuestra mirada en ‘La Patrie’ para centrar los focos en la carrera ciclista más importante del Mundo. El ‘Tour de France’ vuelve a llenar, como cada mes de julio, las carreteras francesas de color, aficionados y sospechas. En ésta su 96º edición, la ronda gala ha ampliado sus miras y España o Italia también serán estaciones de paso de la serpiente multicolor. En nuestro país, Cataluña será la Comunidad Autónoma por el que se desarrollen íntegramente dos etapas de este Tour (7º y 8º).

Contador, máximo favorito para repétir victoria en París

Contador, máximo favorito para repetir victoria en París

Esa es una de las razones que tiñen esta edición de un claro color rojigualda. La otra será la presencia de los tres últimos ganadores del Tour, Pereiro (2006), Contador (2007) y Sastre (2008). Nunca antes España había juntado en la salida de la ronda gala a tres españoles, algo que hoy ocurrirá en Mónaco cuando Sastre, con el maillot amarillo y en última posición como manda la tradición, descienda la rampa con la que inicie su defensa del Tour en una contrarreloj individual de 15,5 km.

Y todavía faltará Valverde, porque la polémica tampoco ha querido perderse este nueva edición de la ‘Grande Boucle’. Tras la imputación del corredor murciano en la Operación Puerto por el CONI (Cómite Olímpico Italiano) y la consiguiente suspensión por dos años que le impedirá competir en territorio italiano, el Tour se ha lavado las manos. La ronda gala, con su director Christian Prudhomme a la cabeza, ha vetado al líder del Caisse d’Espargne, alegando que esta edición discurría en alguna etapa por suelo transalpino. Esperemos que la polémica llegue hasta ahí y de hoy en adelante sólo se hable de ciclismo.

Porque en lo estrictamente deportivo este Tour se presenta apasionante. Con un ramillete de favoritos encabezado por el ‘Pistolero de Pinto’, Alberto Contador, aunque en esta ocasión no sólo tendrá que luchar contra los adversarios y la presión de repetir éxito en una vuelta de tres semanas, sino también contra la sombra (porque hoy es eso, una sombra de lo que fue) del héptacampeón tejano.

Sí, Lance Armstrong ha llegado a punto al Tour tras la rotura de clavícula que se produjo en la pasada Vuelta a Castilla y León con ganas de dar guerra. Por lo pronto ya ha declarado que no viene a este Tour a ser gregario de nadie, aunque como siempre será la carrera la que ponga a cada uno en su sitio. Contador tendrá que peladear también contra eso, sabiendo que el enemigo está muy cerca, quizás demasiado. No obstante, la clase y calidad del madrileño augura que saldrá victorioso de este envite.

Sastre, defenderá su reinado en París

Sastre, defenderá su reinado en París

Esa será también la intención del último campeón en París, Carlos Sastre. El avulense de adopción llega a la ronda gala sin el cartel de favorito y eso como en tantas otras veces puede favorecerle. De todos modos, parece difícil repetir el éxito del año pasado, aunque con la garra y el pundonor del corredor del Cervélo todo es posible.

Luego, el ramillete de favoritos se abre y muchos son los que apuntan a Denis Menchov, último ganador del Giro de Italia como principal escollo para los españoles, al márgen de abánicos, montañas y descensos endiablados. Mucho se espera también de los hermanos Schleck (Frank y Andy) o de Cadel Evans asiduo al podio parisino que está ante una de sus últimas oportunidades de paladear el primer puesto del cajón.

Y como siempre habrá que estar atento ante las posibles revelaciones de esta edición. Son varios los nombres que se apuntan, pero dejaremos que sea la carrera quién confirme  o deseche a las promesas  a lo largo de las 21 etapas de las que consta la ronda gala. Serán cerca de 3500 kilómetros con más montaña (hasta ocho etapas) y menos contrarreloj de lo esperado (dos contralerrojes individuales y una por equipos que no superan los 40 km. en ningún caso). Ya no hay marcha atrás, hoy arranca la ‘Grande Bocucle’ con el único deseo de que el himno español resuene por cuarta vez consecutiva en los Campos Elíseos de París. Ello bien valdría perder unas cuantas siestas.