Four returns

15 08 2011

Regresa el Cuatro a Barcelona. Donde es algo más que un número. Allí el Cuatro es una idea, un rol, un personaje único sobre el tapete verde de la Ciudad Condal. Es también la cuadratura del círculo, el escalón que faltaba en la escalera del éxito azulgrana, la perpetuación de la especie. Es el regreso de Cesc Fábregas, el cuatro del Barça, a su hogar.

Cesc ha pedido el cambio definitivo al Arsenal, su antiguo equipo

Cesc ha pedido el cambio definitivo al Arsenal, su antiguo equipo

Ha pasado tanto tiempo que hasta nosotros, los que vimos convertirse al chico de Arenys de Mar en todo un hombre, en todo un líder, en el capitán del Arsenal, hemos aprendido inglés. Como él, que eligió el camino más complicado para regresar convertido en el hijo ilustre que es hoy. El Cuatro por excelencia en Inglaterra, donde otros ya fotocopian su juego, tras advertir que por ahí se esconden las manijas de la gloria.

Ahora vuelve para ser un Barçablante. Tras doctorarse en el idioma británico, aterriza en el lugar de sus ensoñaciones infantiles, el Camp Nou, para interpretar como le enseñaron aquí y allí un discurso que conoce como pocos. Vuelve para convertirse en el símbolo blaugrana de la próxima década. Y a eso le ayudará su número, un número que habla por sí solo. El que identifica al director de orquesta, el que porta la batuta y el que mece la cuna. El creador diferencial como lo define Martí Perarnau. El dorsal de Milla, de Guardiola y de Xavi, si, también de Xavi. Porque el Cuatro es un rol, un perfil, una palabra sagrada del idioma Barça, y Cesc portará todo eso en su espalda.

Aportará también una experiencia única, adquirida durante estos seis años en la Premier League. Bajo el brazo trae un máster en administración y dirección de equipos. Un update (actualización) del sistema azulgrana. El fútbol culé volverá a organizarse en torno a una idea, pero una idea evolucionada que crece y se expanda hasta convertir el centro del campo culé en un discurso unitario y heterogéneo a la vez. El abanico se abre, el triángulo se ‘descompone’ y la Santísima Trinidad (Xavi-Iniesta-Messi) sumará un nuevo vértice. A la fórmula se le añade competitividad, ansias de triunfo y soledad de títulos. El lifting está asegurado.

Aunque no por esperado, el desenlace ha sido menos complicado. Crónica anunciada de un fichaje eterno, con negociaciones dilatadas a lo largo de tres años, con tiras y aflojas, con declaraciones públicas, con bromas también públicas y que por momentos entorpecieron más que ayudaron. Al final, 40 millones de euros. Sí, los mismos que Rosell dijo que no valía. Pero como todo, con matices. El Barça pagará 34 millones más seis variables (únicamente se pagarán por títulos, si el Barça gana dos Ligas y una Champions). De esos 34 millones, Cesc aportará cinco, uno por cada año de contrato que dejará de cobrar para facilitar los pagos al Barça.

Se agotaron las idas y venidas. Esas sólo las veremos ya sobre el césped, donde Cesc es un especialista. También fuera de él. Su vida ha sido un ir y venir, marcada por la profecía de Guardiola. Si alguien quisiera apuntarse la primicia de su fichaje, podría ser Pep el primero de esa lista. La historia es un canto al destino.

Rodolf Borrell era el entrenador del Infantil A del Barça. Cesc, uno de sus integrantes, pasaba por un mal momento debido a la separación de sus padres. Y Borrell decidió actuar. Se fue al vestuario del primer equipo y habló con Pep Guardiola. Le explicó la situación, le dijo que Cesc no lo estaba pasando bien, que era un jugador que jugaba en su misma posición, que le tenía a él como ídolo… El resto corrió a cargo de Pep.

Pero Borrell esperó el momento adecuado. Fue en Inglaterra, curiosamente Inglaterra. La Federación inglesa de fútbol invitó a aquel equipo que maravillaba en España para que se enfrentara a los dos mejores equipos de su categoría de las Islas Británicas, el Derby Country y el Coventry City. En aquel equipo el cuatro lo llevaba Cesc. Y justo antes de disputar el partido, en el hotel de concentración, Rodolf Borrell creyó que había llegado el momento. El entrenador habló con su pupilo sobre su difícil situación. Tras la conversación, bañada en lágrimas, le entregó el obsequio.

Era el regalo de Guardiola. Una camiseta del por entonces capitán del FC Barcelona, con el cuatro a la espalda y con una dedicatoria muy especial de su ídolo: “Un día tú serás el número cuatro del primer equipo del Barça”.

Más de 10 años después, el Guardiola entrenador ha hecho realidad su profecía. Y eso conllevará también una gran dosis de responsabilidad y presión para ambos. Cesc cumple, por fin, su sueño, llega al equipo de sus amores como guinda del mejor Barça de la historia. En busca de los títulos negados, con la misión de perpetuar la especie y rejuvenecer el ADN azulgrana. Es un nuevo guiño del destino, una segunda oportunidad para demostrar a los agnósticos y a sus más fervientes creyentes que tiene talento de sobra para coger el timón azulgrana desde una posición privilegiada, la del cuatro del Barça.





La pareja (in)compatible

10 06 2011

Son presente y pasado. Uno es, el otro fue. Y ambos anhelan ser el presente y el futuro azulgrana. Aunque es en esa encrucijada del tiempo y del espacio donde surgen las dudas sobre la compatibilidad de esta pareja. Representan la continuidad de una estirpe, la permanencia de un modelo. Hablo de Thiago, el mediocentro ‘creativo’ que viene y Cesc Fábregas, el mediocentro ‘total’ que emigró. Ahora Guardiola está empeñado en hacerlos coincidir en el centro del campo de su cuarto proyecto al frente del FC Barcelona, para acompañar a la otra pareja que ya reparte caramelos en forma de goles en la medular azulgrana, Xavi e Iniesta.

La pareja (in)compatible está en el aire

La ‘x’ que despeja la incógnita es el fichaje de Cesc. Será la tercera intentona azulgrana por recuperar al hijo pródigo, tal vez la primera en que exista negociación real, y por más que las sensaciones sean las idóneas para verle vestido de azulgrana, lo único seguro es que el Barça tendrá que rascarse el bolsillo. Por ahí llega la primera traba: pagar una millonada por alguien que prefirió crecer fuera y aprender inglés, antes que madurar en casa y perfeccionar el idioma Barça. Ya se sabe que la pela es la pela, pero cuentan que para Guardiola Cesc es innegociable, para Guardiola Cesc es su prioridad.

Quizá porque el técnico azulgrana sabe que con él se asegura algo más que el futuro. Con Cesc, el fútbol azulgrana volvería a organizarse en torno a una idea, pero una idea evolucionada que crece y se expande hasta convertir el centro del campo culé en un discurso unitario y heterogéneo a la vez. El abanico se abre, el triángulo se ‘descompone’ y la Santísima Trinidad (Xavi-Iniesta-Messi) sumaría un nuevo vértice. A la fórmula se le añade competitividad, ansias de triunfo y soledad de títulos. El lifting estaría asegurado.

Porque es el escalón que falta. Repasemos los números que en ellos se encuentra la clave: Xavi, 31 años; Iniesta, 27; Cesc, 24; Thiago, 20. Ahí está el relevo necesario para que Thiago no coja los galones antes de tiempo. Los mismos que le sobran al capitán del Arsenal, ídolo y referente gunner. La duda reside en ese cambio de rol. En dejar de enarbolar la bandera de un club para ser uno más en busca de títulos. Ese ejercicio de humildad y sacrificio que le espera a Cesc será el espejo en el que deba mirarse Thiago para confirmar que el relevo está asegurado.

Thiago Alcántara es la perla de la cantera azulgrana

Tal vez sea el hispano-brasileño Thiago el jugador más diferente que ha brotado en la Masía en los últimos años. Es pura esencia brasileña aliñada con el toque y la visión de juego que caracterizan al idioma Barça. Con un desborde muy al estilo de Iniesta, pero con mayor dosis de fantasía y menos pausa. Es ahí, en los aspectos técnicos y de presión donde todavía debe mejorar, aunque en su paso por el Barça B  esta temporada ya ha demostrado que tiene las bases para llevar la manija de un equipo como el azulgrana.

Completado su período de formación, el próximo año será jugador del primer equipo a todos los efectos. Formará pareja con Xavi, con Iniesta y quien sabe si con Cesc. Con todos ellos se entendería porque todos ellos hablan el mismo idioma, aunque con matices o acentos propios que les hacen diferentes. Cesc puede fotocopiar el fútbol de Xavi y añadir más llegada, Thiago fantasea entre Iniesta y Ronaldinho con el descaro propio de la juventud. Son, en todo caso, una pareja que emana fútbol a raudales, por más trabas que se puedan poner a su relación, curiosamente las mismas que padecieron antes otros (Xavi e Iniesta). Ellos también eran incompatibles pero supieron (y aprendieron) a entenderse, prefirieron ser más felices aquí antes que ser más ricos allá. No hizo falta hacer separación de bienes y el fútbol dio la razón a una pareja (in)compatible que ahora busca prolongar su estirpe.





Cesc, habrá que esperar

6 08 2010

Era un secreto a voces y hoy el rumor se ha confirmado. Cesc jugará la próxima temporada en el Arsenal pese a sus esfuerzos por volver a casa, pese a su interés por regresar al FC Barcelona. Ha sido el propio centrocampista de Arenys de Mar el que así lo ha comunicado a través de la página oficial del club londinense. Con esa confirmación se ha puesto punto y seguido al culebrón del verano. Porque Wenger ha ganado esta batalla, pero parece que el regreso de Fábregas se producirá antes o después a la ‘Ciudad Condal’.

Cesc espera centrarse "al cien por cien" en el Arsenal tras fracasar sus intentos por llegar al Camp Nou

Su fichaje este verano se había convertido en una quimera. Pese a esas palabras tan claras como definitorias allá por el mes de mayo en las que el ‘4’  gunner afirmaba que si salía del Arsenal sería únicamente para recalar en el club de su infancia, en el Barça, el club azulgrana no ha podido arrancar a Arséne Wenger a su hijo predilecto. La delicada situación económica del club azulgrana unidas a las elevadas pretensiones económicas del Arsenal han imposibilitado que Cesc cumpla por fin su sueño, vestir la camiseta azulgrana en el Camp Nou.

Fábregas tendrá que esperar y es más que probable, que al igual que pasó con otros ilustres culés, su desembarco en Barcelona llegue con un año de retraso. Eso ya le ocurrió a Henry, tras aquella final de Champions perdida precisamente frente al Barça en 2006. Los escarceos con el club catalán no fructificaron hasta un año después, cuando Wenger le dejó marchar a ‘Can Barça’ para ganar esa Copa de Europa que el Arsenal no le podía dar. Con el mismo objetivo ha llegado David Villa a la entidad azulgrana este verano, con un año de retraso desde que se iniciaron los contactos.

Por ello, no sería extraño que Cesc haya conseguido al menos una promesa de su padre futbolístico para que le deje marchar la próxima temporada si el Arsenal continúa huérfano de títulos. Ese anhelo de trofeos y su barcelonismo habrían sido el principal factor de su ‘rebeldía’. Esa ‘rebeldía’ que le ha llevado a pedir personalmente su traspaso al club de sus amores en varias ocasiones este verano, no se ha correspondido de la misma forma desde el Barça. Porque ha vuelto a dar la sensación de que a los culés se les ha escapado una ocasión de oro de contratar a uno de los centrocampistas con mayor proyección y trayectoria del viejo continente, conocedor de la casa, poseedor del ADN azulgrana y con jerarquía en el vestuario (hay que recordar que es el capitán del Arsenal con solo 23 años) por exceso de austeridad.

Sandro Rosell ha perdido su primera batalla, su primera foto, su primer logro. Pep no podrá contar con una mini Selección Española en su equipo, y es que con el fichaje de Cesc serían nueve los flamantes campeones del mundo con los que contaría el Barça. El golpe de efecto no se producirá este verano, mientras Fábregas ya ha pedido disculpas a sus aficionados por el tiempo que ha tardado en aclarar su futuro. Esos mismos aficionados ya le habían perdonado el desliz con una ovación atronadora en el primer entrenamiento de los gunners. Será que ellos, como el Arsenal, donde se hizo futbolista, sí valoran en su justa medida a su capitán, bandera y estandarte. El Barça, donde Cesc aprendió a jugar, tendrá que esperar para ver la vuelta del hijo pródigo a casa.





Cesc y su corazón roto

4 04 2010

Es el ídolo del Emirates, un símbolo de la historia contemporánea de los ‘gunners’ y un ejemplo de pundonor y sacrificio diario. Pero a Cesc Fábregas hay algo que le duele más que la fisura en el peroné que le obligará a perderse lo que resta de temporada, no poder jugar en el Camp Nou el partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions. No poder volver a casa, no poder cumplir el sueño que se repitió todas y cada una de las noches que pasó en La Masía, no poder demostrar a todo el mundo que él también puede jugar en ese equipo de ensueño.

Cesc se derrumbó tras saber que no iba a jugar en el Camp Nou

Sus declaraciones tras conocerse el alcance de su lesión, estará de baja seis semanas aunque se espera que pueda llegar al Mundial, son lo suficientemente explícitas: “Tengo la pierna rota y mi corazón también”. El primer mazazo para Cesc, que fue duda hasta última hora para el partidazo que nos ofrecieron el pasado martes Arsenal y FC Barcelona, llegó en el minuto 43 de partido. En ese momento, el árbitro de la contienda, Massimo Busacca le mostraba una tarjeta amarilla que hacía imposible su sueño. La cartulina acarreaba suspensión y Fábregas era ya la baja más significativa de la vuelta.

Luego supimos que no estaba al 100% para disputar ese partido pero que “estaba desesperado por jugar frente al Barça” y que “volvería a hacerlo otra vez”. Entonces comprendimos que se rompiera, que terminara cojeando el encuentro más esperado de la temporada y que ni siquiera celebrara el gol que marcó de penalti a ‘su’ equipo. Ese penalti que tiró con el alma, haciendo caso a la cabeza y no al corazón, fue el segundo mazazo de la noche. Los gunners empataban un partido que tenían perdido y él se perdía lo que resta de temporada.

Antes había conseguido sacar la tarjeta amarilla a su gran amigo Piqué para que le acompañara en la grada del Camp Nou. En el penalti consiguió la expulsión de Puyol, otra baja ilustre para la vuelta, en la que Pep tendrá que reinventar su defensa gracias a Cesc.

Su sueño ahora es otro, confía en que sus compañeros sean capaces de llegar a la final de la Champions que se disputará el próximo 22 de mayo en el Santiago Bernabéu para poder disputarla. De no ser así Cesc podría haber realizado su último servicio para los gunners esta temporada, tal y como él mismo ha reconocido. Él no podrá consumar la venganza de esa final de Champions de 2006 en la que ‘su’ Barça, el Barça de Ronaldinho y Rijkaard le arrebataba su primer título europeo. Cesc tendrá que esperar para volver al Camp Nou, aunque tal vez la próxima vez no tenga que pisar el vestuario visitante. Aquello, sin duda, aliviaría sus dolencias cardíacas y sentimentales.





Cesc, el enemigo en casa

19 03 2010

La ruta ha quedado marcada y el Barça ya sabe cuál será su particular  camino a santiago en este año santo para alcanzar el Xacobeo. Ese peregrinar contará con dos curvas y con varios viejos enemigos repartidos por el camino. El primero de todos ellos conoce bien la casa y eso añade cierto morbo y respeto. La primera parada será frente al Arsenal de Cesc, el hijo pródigo que regresa a casa antes de lo imaginado.

El hijo pródigo regresa a casa

Porque los cantos de sirena situaban al de Arenys de Mar en el Camp Nou allá por el mes de julio, pero el regreso se ha adelantado, con el peligro que ello conlleva. Éste, no es otro que perderse en el camino. Aunque antes, ambos nos pueden y nos deben regalar un eliminatoria de Champions estratosférica. El fútbol total es su única arma y con esos ingredientes el espectáculo está asegurado.

El capitán de los ‘gunners’ es ‘solo’ su motor, su cerebro y su guía espiritual tanto dentro como fuera del campo. Y también el ex-azulgrana que más rápido ha crecido fuera de Can Barça, de hecho lleva 17 goles esta temporada. Con apenas 22 años Cesc se ha convertido en el ídolo del Emirates donde sus lecciones de fútbol han rellenado de tardes históricas la nueva casa de los de Arsène Wenger. La confianza y la seguridad mostrada por el galo ha sido fundamental para Fábregas (como lo conocen allí, en Inglaterra) se haya convertido en uno de los jugadores más importantes de la Premier.

Ahora, tanto a él como a su equipo le queda dar el salto en Europa donde el Arsenal tiene varias cuentas pendientes. Su última oportunidad perdida se remonta al 2006, cuando Belletti rompió el sueño de los ‘gunners’ capitaneados por Henry y dirigidos ya por un imberbe Cesc. El Barça levantó la segunda ‘Orejona’ en París y aquel recuerdo está grabado a fuego en la mente de muchos de los miembros del Arsenal actual. Entre tanto, otros se han pasado al otro bando, por lo que el partido estará marcado por los reencuentros.

Pero el Arsenal no es sólo Cesc. Wenger cuenta con un elenco de figuras, sobre todo en el centro del campo que no debe envidiar en nada a la sala de máquinas culé. Junto a Fábregas, se reúnen jugones como Nasri, Rosicky o Arshavin. Todos ellos de buen trato del balón, eléctricos y precisos en sus acciones. La velocidad es la mejor virtud del Arsenal, en la que sus rápidas transiciones se apoyan en esos velociraptors que son Theo Walcott y Denilson, protegidos por esos escudos cargados de músculo y fuerza que son Alexandre Song o Emmanuel Eboué.

Sin embargo, Wenger y el Arsenal adolece de un auténtico delantero centro (Van Persie está lesionado) porque  Nicklas Bendtner no tiene todavía la suficiente mala uva para no apiadarse de ningún portero y Eduardo todavía está recuperando la confianza tras su gravísima lesión. Y además está la defensa. Sin duda, el punto débil de los ‘gunners’ ya que en la Premier es uno de los equipos más goleados. Quizá eso le ha llevado a ser incapaz de imponerse a los principales gallitos del campeonato inglés.

El próximo día 31 de marzo llegará hasta el Emirates el principal gallito de Europa, el FC Barcelona, el actual Campeón del viejo continente, y Wenger contará en sus filas con un infiltrado de lujo que conoce hasta el último rincón del Camp Nou y todas las lecciones impartidas en La Masía. Ésa puede ser la clave de una eliminatoria donde el denominador común será el fútbol, con la pelota como único protagonista. Y al fondo de todo esto, en el horizonte, se vislumbra la imponente figura del ‘león indomable’, Samuel Eto’o, y su Inter. Abróchense los cinturones, que diría Pep.





La Premier League y el Boxing Day

27 12 2009

Es una jornada especial, casi única en el mundo del fútbol por su tradición, por su historia y por lo festivo de la misma. Así entienden los ingleses, los creadores del deporte rey, ese día, esa jornada especial que cada Navidad puebla los estadios de la Premier League de familias y niños. Se trata del Boxing Day, la jornada de fútbol que se desarrolla tras el día de Navidad, pero esta fecha esconde una historia detrás que no todo el mundo conoce.

La festividad que se celebra en las Islas Británicas y en el resto de las naciones que pertenecieron al Imperio Británico tiene lugar el 26 de diciembre. En esa fecha se promueve la realización de donaciones y regalos a las clases más emprobecidas de la sociedad. De aquí proviene el nombre por el que conocemos a esta tradicional jornada de fútbol. La Premier League ha sabido explotar su mejor producto y en estos días de vacaciones escolares y de reuniones familiares juegan más que nadie. Hasta tres jornadas de liga se disputan en el periodo vacacional. Otros muchos, España sin ir más lejos, paran el espectáculo en estas fechas para que los jugadores descansen, rompan con el ritmo de competición y se puedan reuinir con sus familias, a la vuelta a más de uno le pesará el turrón.

Cesc ha sido la figura del Boxing Day

Un año más el Boxing Day nos ha dejado imágenes para el recuerdo. Mención especial merece la actuación de Cesc Fábregas, el capitán y el líder espiritual de ese Arsenal de Wenger que tiene denominación de origen. El ‘4’ de los gunners salió en la segunda parte del partido que enfrentaba a su equipo con el Aston Villa en su lucha por la tercera plaza de la Premier y revolucionó el partido. El Arsenal pareció otro con él sobre el terreno de juego, el fútbol de los gunners se aceleró y todas los balones comenzaron a pasar por los pies del de Arenys de Mar. Hasta que clavó un magnífico libre directo (provocado sobre él mismo) en la escuadra y rompió el partido. Luego lo finiquitaría culminando un contragolpe. Ahí se lesionó y terminó abandonando el campo después de un recital de poco más de media hora. Fue suficiente para demostrar la clase y tremenda experiencia que acumula las escasas 22 primaveras de Cesc Fábregas, uno de los mejores mediocampistas del mundo.

Antes habíamos asistido al empate del Chelsea en su visita a Birmingham lo que a buen seguro apretará la clasificación en la parte alta, con un Manchester United a la caza de los blues. Un poco más abajo, aunque todavía en la zona noble de la clasificación, Roberto Mancini se estrenó con triunfo ante el Stoke City en su nueva aventura al frente del Manchester City. No le asustan los retos al italiano, quien afirmó en la previa que venía dispuesto a ganar 5 títulos de la premier y cuatro copas, parece que la flema británica ya ha calado hondo el ex técnico del Inter de Milán. Mientras, el Liverpool de Rafa Benítez cogió un poco de aire en la jornada del Boxing Day tras ganar por 2-0 al Wolverhampton. Los Red son ahora séptimos y tienen el cuarto puesto que da acceso a la Champions League a cinco puntos. El resto de la jornada ha estado por la ‘x’. El empate ha sido el resultado más repetido en la jornada del Boxing Day.

A entrenador nuevo, victoria segura





¿Se puede estar tri-tranquilo?

10 07 2009

La otra noche el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, acudió al programa de TVE 59 segundos. Un programa de debate político y de actualidad, de esos que escasean en la televisión de nuestro país, y que el pasado miércoles se tiño con los colores del tricampeón de esta temporada. Laporta, más sereno y aplacado que en otras ocasiones volvió a repetir su discursió y ofreció pocas respuestas concretas.

Joan Laporta en el plató de 59 segundos

Joan Laporta en el plató de 59 segundos

Los futuros fichajes o el fin del mandato del presidente culé fueron algunos de los temas más interesantes tratados en la mesa de 59 segundos. Y es que hace ya más de un mes, concretamente cuarenta días, que el Barça terminó la temporada más exitosa de su historia y todavía no se ha reforzado la plantilla del triplete. Más aún, cuando desde el propio club se dijo que no se dudaría en elevar el nivel de la plantilla.

Laporta aseguró en 59 Segundos que se fichará a un central, un lateral, un medio y un delantero centro, aunque hasta ahora todo han sido espejismos o intentos fallidos. Son los “pequeños retoques” que el presidente culé estudia hacer a petición de Pep Guardiola. Y para tranquilizar a sus aficionados añadió que no hay ni limite económico ni temporal para realizar esas incorporaciones.

Y una vez más, Laporta pecó de bocazas. La cartera del Barça no da para mucho a no ser que Eto’o (de quien en un doble discurso muy hipócrita, volvió a repetir que le gustaría que se quedara) reporte algún beneficio económico al club con su traumática marcha. Porque a día de hoy el camerunés está más fuera que dentro y una vez más las últimas declaraciones de máximo mandatario culé no han ayudado para que la relación termine de forma cordial.

Y en cuanto al tiempo no queda tanto como aseguran. Porque si bien el mercado de fichajes está abierto hasta el próximo 31 de agosto, el FC Barcelona iniciará la pre-temporada el 20 de julio y el propio Pep Guardiola exigió que para entonces las incorporaciones estuvieran ya hechas.

Villa es el principal objeto de deseo culé

Villa es el principal objeto de deseo culé

Pero el afán de Laporta era tranquilizar a la masa culé. Y así añadió que las inversiones realizadas serán prudentes porque él no quiere endeudarse fichando grandes jugadores como hacen otros. “Nosotros fabricamos balones de oro, mientras que otros los compran” espetó el presidente culé. Fueron las puyitas al eterno rival, aunque el Barça haría bien en preocuparse de lo suyo y olvidar lo que hacen los demás, si como se propaga a boca abierta se quiere ser la referencia del fútbol mundial.

Así defendió su modelo de cantera frente al de cartera. Pero es que la Masía necesita completarse con los mejores jugadores del panorama a nivel nacional e internacional para conseguir una plantilla competitiva. Sólo así han llegado los éxitos. Es por eso, que ahora se mira a Villa, como el refuerzo más cercano. Laporta desveló que la oferta por el ‘Guaje’ es muy buena, más cercana a los 40 millones que a los 50, aunque también confirmó que el lío institucional en el Valencia puede complicar el fichaje.

El lateral podría ser Filipe Luis, del Deportivo de La Coruña, aunque el elevado precio que exige Lendoiro podría dar al traste con la operación. Para el puesto de central se han fijado en Bruno Alves (Oporto) y en la media suenan Mascherano (Liverpool) y en los últimos días Cesc (Arsenal). Aunque lo cierto, es que nada está concretado, por lo que es evidente que el Barça y en particular su Director Deportivo, Txiki Beguiristáin, no han hecho los deberes.

Por no hablar del capítulo de bajas que continúa en ‘Stand by’. Sólo en las renovaciones el Barça ha ido a paso ligero. Pero es que ésa era la empresa más fácil, mientras desde el club se pide paciencia a los futuribles y a los aficionados al grito de tri-tranquilo. No debe estarlo tanto Guardiola, el auténtico director de orquesta de este equipo (y del club me atrevería a decir), si a partir del 20 de julio le faltan instrumentos principales para sus primeras funciones.