La absolución de la duda

15 02 2011

Que nadie piense que se ha ganado la guerra. Sólo se ha vencido en una batalla. La lucha continúa y ahora el combate se dirimirá fuera de nuestras fronteras. Los rivales en esta ocasión no serán consideradas federaciones nacionales, sino estamentos internacionales (veáse AMA y UCI). La sorpresa se filtró ayer pero hasta hoy no se ha hecho oficial: Alberto Contador ha sido absuelto por el Comité de Competición de la Federación Española de ciclismo tras tener en consideración las alegaciones jurídicas presentadas por el corredor pinteño.

Un respiro para Contador. La absolución de la RFEC es una primera victoria en la carrera por alcanzar la verdad para Alberto Contador

La satisfacción local contrasta con el asombro mundial. Tras este nuevo regate a la sanción será difícil quitarse esa etiqueta de paraíso del dopaje que nos persigue más allá de nuestras fronteras. Hemos salvado al héroe sospechoso, culpable para muchos, ya que tal y como reza la justicia deportiva Contador es culpable hasta que se demuestre lo contrario. Sus argumentos han sido suficientes para una Federación que de antemano había emitido una propuesta de sanción de un año. Con la Unión Ciclista Internacional (UCI) y con la Asociación Mundial Antidopaje (AMA) será otro cantar.

Tanto una como otra no se han pronunciado ni a favor ni en contra de esta resolución. Sí han asegurado, sin embargo, que tendrán en cuenta ese cambio de opinión en apenas una semana y que deberán estudiar con cautela y total independencia el documento de alegaciones redactado por el bufete Bajardí & Honrado. El principal argumento esgrimido por los abogados de Contador se centra en el artículo 296 del Código Antidopaje de la UCI que asegura lo siguiente: “Si el corredor demuestra que no tiene ninguna culpa o negligencia, la sanción y el periodo de suspensión aplicables serán eliminados. Para aplicarse esta eximente, el corredor deberá establecer el origen de la sustancia prohibida o marcadores metabólicos detectados en la muestra y cómo esta ha llegado a su organismo”. La ambigüedad de este artículo reside en ese verbo (demostrar) y en lo que se entienda por él.

Esa pirueta jurídica hace hincapié en el artículo 296 frente al 297 (que fue la base de la propuesta de sanción inicial de un año) y que asegura que cualquier corredor que dé positivo tiene la obligación de demostrar su inocencia para no ser sancionado. Ante esa propuesta de un año de sanción el mundo del ciclismo y las autoridades antidopaje se mostraban conformes. Ahora tras archivar el caso, se abre un ramillete de posibilidades con diversos precedentes. El más que probable recurso de la AMA y la UCI ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) requiere del estudio de todos los escenarios posibles.

Para el TAS cada caso es un mundo por lo que los precedentes no siempre son una guía de viaje válida. De todos modos es necesario conocer que el año pasado ya desoyó los argumentos de la Federación Española de Atletismo en el caso de Josephine Onyia. La atleta española dio positivo por clembuterol y al igual que Contador justificó su positivo por el consumo de carne contaminada. El TAS no tuvo en cuenta ni su presunción de inocencia, ni la falta de voluntad dopante, ni la nula capacidad dopante de la cantidad consumida, ni la excepcional capacidad analítica del laboratorio de Colonia (el mismo que detectó el positivo de Contador), y le suspendió por dos años.

Vista la cruz, pasemos a la cara. El pasado mes de octubre la Federación Alemana exculpaba al jugador de tenis de mesa Dimitrij Ovtcharov que había dado positivo por clembuterol durante el Abierto de China. Ovtcharov también alegó el consumo de carne contaminada como justificación de su positivo por 75 picogramos por milímetros en su orina (25 más que en el caso de Contador). A favor de Ovtcharov jugaba el hecho de que numerosos estudiosos avalaban el uso ilegal del clembuterol en la alimentación de los animales en China. Este uso para engordar el ganado está estrictamente prohibida en la Unión Europea. En este caso la AMA no recurrió al TAS, y a esa esperanza se aferra ahora Contador.

Alberto Contador se enfundará el maillot de su nuevo equipo esta misma semana en la Vuelta al Algarve

Aunque si sale de esta Contador tendrá un colectivo al que explicar muchas cosas. Hablamos de la asociación de ganaderos de vacuno que ya se ha mostrado crítico con esta resolución. A través de una nota emitida por Asoprovac se afirmaba: “Contador ha manchado el buen nombre de todo un sector para tratar de limpiar el suyo propio sin aportar prueba alguna”, refiriéndose a la defensa del ciclista basado en que el clembuterol procede de un un filete de ternera. Los ganaderos acusan a Contador de ‘faltar a la verdad’ y recuerdan que de los 14.179 análisis de bovinos en 2010 no hubo en España ni un solo caso de clembuterol.

Para no dejar escapar ningún ángulo, es necesario recordar las diferentes presiones deportivas y extradeportivas a las que ha estado sometida esta decisión en España. Las declaraciones de apoyo de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy  no han gustado en los organismos internacionales, ni tampoco en la opinión pública mundial. A ellas se han sumado la de Ángel Juanes, Presidente de la  Audiencia Nacional o Alejandro Blanco, Presidente del Comité Olímpico Español, apoyando la absolución de Contador. Los miembros del Comité de Compitición se han apresurado en negar cualquier tipo de concesión a esas presiones. Incluso el presidente del Comité, el abogado, Fernando Uruburu ha afirmado que ni él ni los tres miembros de dicho organismo han leído la prensa o seguido otros medios de comunicación mientras realizaban la sentencia.

Eso habrá que explicarlo muy bien. Como habrá que explicar muy bien al resto de la opinión pública internacional que en España se lucha contra el dopaje, que no se protege a los héroes nacionales frente a las trampas del sistema, que un deportista debería ser inocente hasta que se demuestre lo contrario. Evidentemente algo no se ha hecho bien. La duda sigue ahí y me temo que ésta persistirá en el imaginario colectivo sea cual sea la resolución final del ‘Caso Contador’. Necesitan los deportistas y los organismos españoles un cambio de imagen, una política de comunicación diferente y una demostración más férrea de su lucha contra las trampas. Contador también ha sido bandera en eso y ahora le toca él despejar despejar la incógnita que se cierne sobre su persona y por extensión sobre todo el deporte español.

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El honor de un campeón

29 01 2011

Su discurso salía de las entrañas. De las tripas de un campeón ninguneado y vilipendiado por la opinión pública, la propia y la ajena. Ese discurso expuesto “alto y claro” apelaba al honor y a la limpieza de un deporte por el que él ha pedaleado más que nadie. Ayer fue uno de los días más tristes en la vida de Alberto Contador y a pesar de ello sacó fuerzas para ‘gritar’ con una voz entrecortada y rota que “iba a recurrir hasta donde fuera necesario” para demostrar su inocencia. No aceptaba, por tanto la sanción de un año que le impuso la Federación Española de Ciclismo, a pesar de los riesgos deportivos que ello supone.

 

Contador estuvo acompañado ayer de su jefe de equipo, Bjarne Riis, en la rueda de prensa ofrecida desde Palma de Mallorca

Pero para Contador hace tiempo que esta carrera dejó de tener un cariz deportivo. Se trata de una cuestión personal, de imagen. Se trata de una cuestión de honor en busca de un triunfo que se escribe con I de inocente. En esa lucha no le atenaza la posibilidad de enfrentarse a una sanción mayor. A una sanción de dos años que son los estipulados por la Asociación Mundial Antidopaje (AMA) y la Unión Ciclista Internacional (UCI), los encargados de ratificar la pena impuesta por la Federación Española de Ciclismo.

Ésta última ha hecho bueno aquello de “a Dios rogando y con el mazo dando”. Porque Contador era su estandarte, la bandera del nuevo ciclismo que terminado encasillando a la Federación entre la espada y la pared. La solución ha sido una decisión salomónica, que rebaja la pena pero que, a su vez, no duda en imponerla. Con ella declara a Contador un poco inocente y un poco culpable. Cuestión de matices.

A la Federación no le ha quedado más remedio que sancionar al ciclista de Pinto ante la presión que ejercían los organismos internacionales. Éstos siempre han visto a España como un paraíso para el dopaje y que la sanción dependiese de la federación española era una buena ocasión para limpiar conciencias e imaginarios. No obstante esa misma federación ha tenido en cuenta los atenuantes presentados por Contador y entienden que en su caso el dopaje no ha sido voluntario. De ahí que sea un año de sanción y no dos como se estipula en el reglamento antidopaje.

Esa sanción, de la que ya habría cumplido 5 meses, debido a que Contador está suspendido cautelarmente desde el pasado 24 de agosto, le privaría de correr el siguiente Tour, perdería el ganado en 2010 y tampoco podría disputar la Vuelta a España, apenas por dos días. Aunque la lucha se augura larga y lenta. Porque ahora deben ser otros, El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), la Asociación Mundial Antidopaje (AMA) y la Unión Ciclista Internacional los que acepten, disminuyan o incrementen esta sanción. Contador se siente ‘víctima’ de un proceso intolerable, preso de un sistema en el que ya no cree. Nos son afirmaciones que puedan ayudarle, a no ser que la verdad y la razón estén de su lado. El que no debería estar tan cerca suyo es Bjarne Riis, ex-ciclista, ganador del Tour del 96 y desde este año su director de equipo, un hombre que ya ha reconocido que se dopó a lo largo de su carrera deportiva. No será en ningún caso un espejo en el que mirarse.





El drama Contador

3 10 2010

Quiero entenderle y no puedo. No dudo de su dopaje, en eso le sigo creyendo a pies juntillas. Alberto, tal y como él ha reconocido no necesita continuar dando pedales porque ya tiene la vida resuelta. Pero su aparición anoche en La Noria, ese circo de la telebasura revestido de vez en cuando por la carpa de los temas sociales, carece de seriedad y rigor. De deporte se trata, se discute y se reflexiona en los foros deportivos que los hay, y tan seguidos como el ‘late-show’ de Telecinco. Si la verdad es su guión, no puede ir recubriendo su drama con capas de populismo barato y morbosidad mediática.  Porque en los foros a los que ahora acude Alberto, nunca antes interesó su valor, su victoria, su persona. Nunca antes conocieron a Contador.

Contador y Jordi González en un momento de la entrevista

Prefieren relamerse con el ídolo caído, con la injusticia reinante, con la palmadita amistosa, con el oportunismo barato. Porque Jordi González, a la postre, el encargado de escrutar las sensaciones y los sentimientos de un Alberto cariacontencido,tampoco supo o pudo sacar algo más, algo nuevo del campeón español. Nada, más allá de esa amenaza para todos los amantes del ciclismo que fue su posible retirada si su positivo por clembuterol no queda en una simple contaminación alimenticia, como el pinteño no se cansa de reclamar.

Quizá en esa insistencia se puede vislumbrar su estrategia. Contador quiere contar ‘su’ verdad, que para él (y para muchos otros) es la verdad a los cuatro vientos. En ese sentido, y aconsejado por un departamento de comunicación que sabe muy bien, cómo y a través de qué medios, se puede llegar a un público mayoritario (y no sólo deportivo), han ideado un tour por los principales medios de comunicación del país. De hecho, Contador aparecerá mañana en Espejo Público, junto a Susana Griso como el invitado estrella de su magazine matinal. ‘El pistolero de Pinto’ se ha propuesto conquistar (o convencer) al pueblo y no escatimará balas en su objetivo. Radio, prensa y televisión serán testigo de su defensa.

Aunque para ello tenga que pasar por pseudo-entrevistas como la realizada ayer en La Noria por el Presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. Formaba parte del show, del espectáculo para enganchar a la audiencia. Posteriormente, Jordi González intentó animar al ciclista español, con las innumerables muestras de cariño recibidas vía sms al programa, alternando con los vítores populares y preguntas superficiales y reiterativas. Para rematar el fiasco terminó la entrevista preguntando a Contador si había algo que a él (el entrevistador, el periodista, el presentador del programa) se le había escapado alguna cuestión a la que quisiera responder. Se descubrió él solo. Ya había desaprovechado a uno de los viajantes más ilustres que se han subido a su Noria.

Sin duda el personaje más deseado del momento, al menos en el mundo del deporte, merecía algo más, aunque tengo serias dudas sobre si el programa elegido era el mejor para lavar su imagen. Porque uno tendrá mucho que aprender de televisión pero desconoce pocos rincones deportivos. Y esa entrevista tenía más jugo del exprimido anoche en La Noria. Confiemos en que Susana Griso en su Espejo Público se olvide del show y se centre en la persona que a estas horas es aún más importante que el ciclista. Su drama merece ser conocido alto y claro, sin rehuir responsabilidades, sin dejar de pelear por una inocencia que costará más esfuerzo y tenacidad que coronar algunos puertos del Tour de Francia. No debería olvidar Contador que en cualquier drama, sólo la verdad triunfa. Incluso, cuando se suba a una noria.

Este pudo ser el momento más curioso de la visita de Contador a La Noria:





El fantasma del campeón

30 09 2010

Tardaba. Aunque no fuera esperado, tardaba. La bomba saltó anoche, con nocturnidad y alevosía que dirían los clásicos, y hoy la mayoría nos hemos despertado con el pie cambiado. Alberto Contador, el triple campeón del Tour de Francia era acusado de dopaje tras dar positivo en un control realizado el pasado 21 de julio en pleno desarrollo de la ronda gala. El nuevo abanderado del ciclismo moderno bajaba a los infiernos, se zarandeaba la limpieza de un deporte maltratado con demasiada frecuencia y se colocaba a Contador en la diana.

Contador se mostró emocionado y tenso a lo largo de la rueda de prensa ofrecida esta mañana

El clembuterol era hoy su rival. Esa sustancia encontrada en cantidades ínfimas en la orina del ciclista español tras un control realizado en la jornada de descanso del último Tour de Francia ha hecho saltar todas las alarmas dos meses después. Por ahí comienza a explicarse su defensa. Se trata de una millonésima parte de clembuterol -50 picogramos, el equivalente a 0,00000000005 gramos por mililitro de orina o 0,05 nanogramos-. A lo que hay que sumar que tanto en los análisis de los días previos como posteriores esas cifras mínimas desaparecían.

Así, con los ojos más vidriosos que de costumbre, con el rostro serio y el tono duro, Alberto se declaraba víctima de una contaminación alimenticia.  Y a partir de aquí la historia se enreda. Esa contaminación alimenticia de la que habla Contador habría venido producida por un chuletón de ternera que se habría comido la noche del 20 de julio. El chuletón había viajado desde España, desde Irún, donde lo adquirió el director de la Vuelta a Castilla y León, López Cerrón, a petición del cocinero de Astaná, Paco Olalla. Éste se encargaría de prepararlo en el autobús del equipo ante la imposibilidad de hacerlo en la cocina del hotel de Pau.

Extraña también el secretismo con el que se ha llevado la noticia hasta que la bomba ha explotado en las manos de Contador. El ciclista español fue consciente de la noticia el pasado 20 de agosto y la UCI se lo comunicó el día  26 del mismo mes. Alberto ha justificado así esos tiempos: “la UCI ve que es un caso especial, no un positivo, y, junto a la AMA, han querido llevarlo a un nivel interno hasta emitir su fallo para no cometer errores”. Mientras ha confirmado que cuenta con el aval de la UCI y se ha mostrado intransigente: “la propia UCI delante mía ha confirmado que se trata de un caso de contaminación alimenticia”; “no temo la sanción, la considero intolerable”.

“Mi guión es la verdad” ha replicado Contador a una de las preguntas realizadas esta mañana en la atestada rueda de prensa realizada en un hotel de su Pinto natal. Alienta observar su respuesta. Salir al ruedo y recibir al toro a porta gayola, agarrando fuerte el capote y poniéndose al servicio de los medios tras la filtración interesada a la televisión alemana rezuma seguridad y confianza en su inocencia. Su mensaje directo, su discurso alto y claro, entierra dudas y sospechas que ahora muchos estarán dispuestos a sacar. Aunque no es menos cierto que el reglamento prevé sanciones por sustancias y no por cantidades, y que este caso pone en entredicho una de las normas del Código Mundial Antidopaje.

Y el clembuterol, utilizado en la industria cárnica para engordar a los animales, no deja de ser una sustancia prohibida por la UCI y el AMA (Asociación Mundial Antidopaje), pero que en ningún caso sirve para mejorar el rendimiento. De todos modos, Contador se encuentra suspendido cautelarmente desde el pasado 26 de agosto a la espera de que se pronuncie la UCI y se esclarezcan las pruebas. Alberto, en estos momentos se encuentra ante una de las rampas más duras que la vida le ha colocado en su trayectoria como ciclista. Ya ha superado otras, algunas incluso vitales, y es de esperar que sus disparos sigan alumbrando la esperanza de un nuevo ciclismo que ahora se ve amenazado, nuevamente, por el lastre de las dos ruedas, por el fantasma del dopaje.

Mira aquí la rueda de prensa de Alberto Contador dando explicaciones:





El hábito de ganar

27 07 2010

De repente nos hemos convertido en una superpotencia del deporte mundial. Ya no nos asusta ningún reto y hemos desterrado definitivamente los complejos que durante tanto tiempo nos amedrentaron. Ahora nos atrevemos con el inglés americano de la NBA o con el más refinado de Wimbledon, hemos convertido a Francia en nuestro patio de recreo, ya sea en las pistas de Roland Garros o sobre una bici por los Campos Elíseos, el motor ya no tiene secretos para nosotros sea sobre dos  o cuatro ruedas, incluso en el fútbol, donde siempre fuimos la eterna promesa, hermos termiando por conquistar al mundo con nuestro discurso romántico.

La conquista del planeta fútbol ha supuesto el salto definitivo de calidad

Vivimos la edad de oro del deporte español porque son pocos, por no decir, ninguno los que pueden presumir de ganar en un mismo mes (el mes de julio) un Mundial de fútbol, el Grand Slam Británico de Tenis (Wimbledon) o el Tour de Francia. A pesar de todo, julio no ha sido una excepción. Los precedentes son igualmente gloriosos. Tenemos al número 1 del tenis mundial, Rafa Nadal, conducimos mejor desde que entre nuestros paisanos se halla un bicampeón de Fórmula 1 (Fernando Alonso), y saltamos más alto desde que un larguirucho pívot de Sant Boi luce un par de anillos en su mano ganados con sudor y talento en la meca del cine (Pau Gasol).

Los éxitos ya no son flor de un día, consecuencia del talento individual de un deportista. La época de los pioneros, de los Santana, de los Indurain, de los Paquito Fernández Ochoa o Joaquín Blume, la dejamos atrás para abrazar los triunfos colectivos. Negamos así otro de nuestros tópicos, aquel que afirmaba que estábamos poco preparados para el juego en equipo porque nos faltaba disciplina y una buena condición física de base. En esta década prodigiosa hemos sido Campeones del Mundo de Balonmano (2001), Campeones del Mundo en Waterpolo (2001), Campeones del Mundo de Baloncesto (2006) y de Europa (2009), hemos ganado cuatro veces la Copa Davis (2000, 2004, 2008,2009) y hemos sido Campeones de Europa (2008) y del Mundo (2010) en fútbol. 

Alberto Contador ya cuenta con su tercer Tour a sus 27 años

 

Dar con la tecla no ha sido fácil. Detrás de todos esos éxitos hay mucho trabajo de las diferentes administraciones públicas y las diversas federeciones territoriales. Éstas han trabajado el deporte desde la base, han entendido la práctica física como una forma de educación en las nuevas generaciones y han llenado la geografía española de polideportivos, pabellones y centros de alto rendimiento con los que facilitar esa labor.

Y es que el deporte siempre me pareció un signo de progreso, un motivo de superación de los límites propios y comunes de una sociedad, una muestra más, en definitiva,  de una sociedad sana, avanzada y democrática. Porque pocas cosas se miran hoy bajo la óptica de igualdad y respeto que rezuma cualquier encuentro deportivo. Esa imagen fue la que envío España al resto del mundo el pasado 11 de julio, cuando colocamos la estrella de la eternidad en nuestro pecho. Una imagen revalorizada éxito tras éxito de nuestros deportistas que consiguen colarse en los hogares de todo el planeta en una campaña de promoción que parece no tener límites. ¿Cuánto le valdría a España desarrollar esa campaña de imagen por todo el mundo? Por ahora nada, porque hemos convertido lo que parecía una quimera: la victoria, en hábito.

Y los más jóvenes vienen pegando fuerte. Mira el penalti que se inventó Ezequiel Calvante, en el Europeo Sub-19 que se celebra estos días en Francia:





La dictadura de Contador

26 07 2010

Como los grandes héroes que han escrito las páginas  más doradas de este deporte, Alberto Contador abrió una nueva puerta que le acerca un poco más a ese Olimpo presidido por Eddie Merckx, Jacques Anquetil, Miguel Indurain o Lance Armstrong. Con su tercer disparo al cielo de París asciende un nuevo peldaño en esa jerarquía que algún día terminará enfrentándolo ante la historia. Franqueado por Andy Schleck y Denis Menchov, el himno español volvió a resonar en los Campos Elíseos, en lo que ya se ha convertido en costumbre en la capital gala; aún más, en el mundo entero. 

Contador repite experiencia y sensaciones sobre los Campos Elíseos por tercera vez

Y es que los acordes de la Marcha Real nos han puesto los vellos de punta en este mes de julio desde Londres hasta Johannesburgo, pasando por Alemania o París. En la capital gala esta vez no se confudieron con la música y Contador lo agradeció con una sonrisa que delataba el éxtasis y el orgullo ante lo conseguido. El ‘Pistolero de Pinto’ ya había padecido bastante. Porque éste ha sido el Tour más sufrido, decidido apenas por un puñado de segundos.

Contador lo llegó a ver perdido en esa contrarreloj final en la que las piernas no terminaron de responderle como esperaba. Fue allí cuando sacó toda su casta y el orgullo de campeón para defender ese maillot amarillo tan anhelado. Fue allí donde descubrió que la clave era saber sufrir. Fue allí donde sentenció su tercer Tour. Sus lágrimas posteriores, su exhausto gesto, sus entrecortadas declaraciones demostraban que el esfuerzo había sido infinito pero también había merecido la pena. La victoria, tras ese padecimiento, se disfrutará más.

Rodeado por la polémica del supuesto ‘juego limpio’, acuciado por la persecución de Schleck, quien ha dado un paso adelante para convertirse en el enemigo del futuro, en el rival del presente, y presionado por sentirse el favorito máximo, Contador no ha dado nunca la sensación de ir muy sobrado encima de la bici como en años anteriores. Ni siquiera cuando la carretera se puso cuesta arriba, pudo imponer el madrileño su característico balanceo. Toque de atención para el futuro.

Todo eso da hoy igual, con un nuevo triplete bajo el brazo, el de la Grand Bouclé, que añadir al otro, al de las tres grandes, conseguido hace un par de años. París se volvió  a rendir a la sonrisa de Contador por tercera vez, la quinta consecutiva en que la bandera española hondeaba en lo más alto de los Campos Elíseos y la decimo tercera vez que un ciclista español se imponía en la carrera de tres semanas más completa. Sí, nos estamos mal acostumbrando pero es que el que pedalea va camino de la leyenda a base de esfuerzo, sacrificio y humildad. Con esas bases seguirá subiendo puertos y luchando contra el crono, imponiendo su dictadura para anidar en la eternidad, donde reposan los más grandes de un deporte homérico.

Alberto Contador, en el podio de París:





Un Tour ¿descafeinado?

23 07 2010

Serán las altas temperaturas, será el ferreo control entre los favoritos o la no menos exigencia provocada desde la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), pero lo cierto es que el Tour 2010 no será recordado por las grandes etapas de ciclismo, por los duelos cara a cara o por los populares abanicos. Más allá del temido pavés y de las escasas escaramuzas entre Alberto Contador y Andy Schleck, los dos gallos en el corral francés,  poco más se podrá rescatar de una edición en la que el corredor pinteño tiene muy cerca descerrajar su tercer disparo en los Campos Elíseos de París.

Amigos para siempre

La última prueba de esa inesperada calma la vivimos ayer, en la etapa reina del Tour de Francia 2010. En pleno Tourmalet ,cuando las hostilidades se abrieron entre los principales favoritos al triunfo final en la clasificación general, nadie supo o pudo marcar diferencias. El paradigma una vez más volvieron a ser Schleck y Contador en esa relación de amor-odio que han protagonizado a lo largo de la ronda gala. Magníficos amigos desde hace tiempo, el corredor español se mantuvo a rueda del segundo clasificado  los últimos diez kilómetros de ascensión al mítico puerto pirenaico.

Mientras Andy intentaba con aceleraciones de todo tipo dejar atrás al maillot amarillo, Contador tiraba de experiencia y sangre fría para no dar ni un solo relevo y mantenerse a la expectativa ante la resolución de la etapa. Como si quisiera intimidar a su rival y, por qué no, buscar alguna debilidad en el luxemburgués, Alberto demarró a 5 kilómetros para meta, cuando ambos danzaban montaña arriba en busca de la victoria de etapa. Tras unos metros de vértigo, propios de la aceleración inicial, Schleck pudo pegarse a la rueda de Contador y así entraron en meta.

Aunque con las posiciones intercambiadas. Prácticamente dados de la mano, en un gesto caballeresco del maillot amarillo, que no todos han sabido entender, Contador le cedió la victoria de etapa al segundo clasificado de la general, del que, por cierto, sólo le separan ocho segundos. No obstante la superioridad del líder de Astaná sobre el del Saxo Bank en la lucha contra el crono augura que esa diferencia aumentará mañana, en la contrareloj de Burdeos. Alberto no es el primero que deja ganar a un rival directo. Ya lo hizo el propio Armstrong con el genial Pantani, o Indurain con Tony Rominguer, Claudio Chiapucci…, aunque las formas, apenas hubo sprint en la llegada, han sido la coartada de algunos para atacar al orgullo de campeón de Contador.

Éste, tal vez, arrastraba una culpa que no le correspondía. Tras la salida de cadena que sufrió el pasado lunes Schleck en pleno ataque sobre las rampas de Ax 3 domaines, Contador consiguió recuperar el maillot amarillo. A buen seguro que los pitos en el podio enfundado en el jersey de líder de la ronda gala todavía resonaban en su cabeza y las críticas posteriores ante su ‘escaso’ juego limpio le hicieron optar por la decisión más salomónica. Para tí (Schleck) la etapa, para mí la General.

No fue el primer intento de Contador por mejorar su imagen en tierras galas (algo, que por otro lado, no parece necesario), ya que al inicio de la etapa de ayer habló con Carlos Sastre para reducir el ritmo de carrera tras una numerosa caída en la que se vio implicado Samuel Sánchez. La proposición sacó de quicio a Sastre quien al término de la etapa tuvo para todos: “estamos haciendo del ciclismo una patraña de niñatos”. Una etapa que continuó con el guión establecido a lo largo de este Tour: descafeinado. Y es que en los tiempos que corren con la caballerosidad, al igual que ocurre con la demagogia sólo se hace patria de ella cuando el viento sopla a favor.