¡Independencia! Nos mudamos

21 10 2015

Crecemos y la casa se nos queda pequeña. De repente nos dimos cuenta que no había marcha atrás y ese monstruo temido y de tres cabezas que es cada mudanza me agarró de la pechera para no soltarme en un tiempo. En ese mano a mano he estado entretenido en estos últimos meses. Y ahora, con el nuevo hogar un poco más adecentado es el momento de anunciar aquí el traslado.

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La tan ansiada y deseada independencia llegó por fin el pasado mes de septiembre pero advierto que no coincidió con el 27-S para los más suspicaces. Fue unos días antes para contraprogramar y hacer un poquito de spoiler. Así dimos carpetazo (casi) definitivo a esta parte de nuestra historia. Adiós a esa coletilla que afeaba nuestra url, adiós a una etapa amateur que sirvió para abrirse camino, adiós al blog. Hola independencia, Hola web.

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Bienvenidos a www.emmanuelramiro.com, la nueva casa, donde hay espacio para todo y #NoSoloPeriodismo. Bajo ese lema arranca una etapa ilusionante tanto en lo personal como en lo profesional que a buen seguro estará llena de retos y aventuras. Lo primero que hay que decir es que estamos preparado. Lo siguiente, es gritar un GRACIAS eterno dedicado a todas esas personas que alguna vez han llegado a De lo mundano a lo humano para leer algún post.

Y es que dice alguien que me quiere bien que nunca sabemos quién nos puede leer. Y lleva toda la razón. Por eso hemos redoblado la apuesta. Ahora no solo podrás leer; también ver, escuchar y saborear todo lo que esconde

www.emmanuelramiro.com

Os espero en la próxima estación de este viaje 😉





Una carta de despedida

27 06 2015

Para alguien que ha recorrido la Biblioteca del Real Monasterio de su mano la pérdida resulta irreparable. Entre esos vetustos muros donde mi padre tiene la suerte de trabajar cada día, rodeado de historia, incunables y legajos he pasado algunos de los mejores momentos de mi vida. Allí sentí en repetidas ocasiones que tenía mi segunda casa. Allí me recibía siempre él, Fray Sebastián García, con su verbo fácil y su cariño sincero.

Era en la torre del reloj, como se conoce popularmente a la torre de Santa Ana, donde Sebastián encontró su refugio y su lugar de inspiración durante casi tres décadas. Un torrente creativo que alumbró algunas de las mejores obras que sobre Guadalupe se han escrito. En ese archivo y esa biblioteca donde pasó tantas y tantas horas gritó con su calma habitual el amor, la pasión y la fe que tenía por esta villa y puebla.

Pero no era esa la cualidad que más me fascinaba. De él admiraba, sobre todo, su memoria, su capacidad para recordar anécdotas de su etapa en Roma o la Rábida o para almacenar conocimiento y sabiduría en una cabeza que regía igual en prosa o en verso. También era todo un maestro para calmar a las masas cada 6 de septiembre, cuando la morenita bajaba del camarín para acercarse a sus fieles. Sebastián alimentaba la espera y convertía esos minutos previos en uno de los más emocionantes del año.

 

Lo recuerdo también como un defensor empedernido de la formación y el aprendizaje continuo. El saber no ocupa lugar como máxima. Y así, rodeado de libros, el veneno del periodismo se inoculó en mi epidermis como una lluvia fina que calaba hasta el alma, mientras él se afanaba en convencerme para que fuera médico. Ahí no tuvo mucho tino, uno se desmaya cada vez que pisa un hospital. El léxico, ese que él tanto cultivaba, me llevó por otros derroteros. Y aquí seguimos, Sebastián, abonando ese terreno para que el futuro florezca. Un futuro mejor en este valle de lágrimas que tu verás desde un lugar privilegiado del viaje eterno que ahora emprendes.

Eterno es también mi agradecimiento, Sebastián. DEP.

 





LÍDERES

5 12 2013

“Los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad de su pueblo”. Nelson Mandela

Ahora que el factor humano agoniza la nostalgia se apodera de nosotros. Asfixiados por unos políticos que olvidaron la grandeza de servir al pueblo para servirse de él cada cuatro años, roemos nuestra miseria en busca de unos brotes verdes que no aparecen en una tierra cada vez más árida. En un país donde los oasis se pagan en sobres teñidos de negro y el silencio es cómplice de una mal entendida picardía resulta estremecedor encontrar líderes. Líderes como él, capaces de unir una nación, de lanzar un mensaje, de tener una idea, de trabajar para los demás. Ahora que Nelson Mandela agoniza, la esperanza también se resiente.

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Lleva tiempo ‘Madiba’ -abuelo venerable, como le conocen en Sudáfrica- anunciando el final de su historia, como si este epílogo sirviera para hacer resumen de sus logros y recordar así su legado. Ese ideal de libertad y democracia en el que Mandela convirtió a Sudáfrica, previo paso por la cárcel, donde permaneció 27 años, pero donde nunca abandonó sus sueños. Así pasó de terrorista a mito al derrotar al Apartheid y convertir a todos, de un plumazo, en iguales ante la ley. Algo que suena tan lejano, casi tanto como los 8.500 kilómetros que nos separan.

 

El camino nunca fue sencillo. Nacido en la tribu de los Tembu, fue formado para convertirse en dirigente de su clan, pero desde muy joven se rebeló contra su destino, estudió Derecho y se metió en política para luchar contra la xenofobia imperante en su país. Era un negro en un territorio dominado por blancos que practicaban la exclusión racial y no estaba dispuesto a aceptarlo. Entonces Mandela se convirtió en un número, el 46.664 de Robben Island, la prisión en la que fue encarcelado acusado de alta traición. El suplicio acabó el 11 de febrero de 1990, estaba a punto de nacer una nación multicolor.

 

Sin rencor y fiel a sus ideales de reconciliación alzó la bandera de la transición. Auspiciado por la mayoría negra fue aupado como presidente en las primeras elecciones democráticas que se celebraban en Sudáfrica. Era abril de 1994. Apenas un año después se había metido a toda la nación en el bolsillo. Fue en el Mundial de Rugby de 1995. Sudáfrica logró aquel torneo en casa y la imagen de Mandela entregando la copa al capitán de los Springboks, François Pienaar, forma parte ya de la historia de la humanidad. Sí, deporte y política pueden ir de la mano sin el oportunismo y la superficialidad reinante.

 

En el poder por extraño que nos suene ‘Madiba’ mantuvo su coherencia, no se aferró al sillón y supo marcharse a tiempo, para que otros continuaran su camino. Desde una segunda línea siguió luchando por las causas nobles que defendía como la erradicación del SIDA o de la pobreza en África. Casi dos décadas después de su llegada al poder todavía queda mucho por hacer en Sudáfrica. El panorama social y político ha virado hacia una superioridad del Comité Nacional Africano (CNA) mientras que la mayoría del voto blanco y mestizo lleva demasiado tiempo viviendo en oposición. Y aunque se han reinventado nuevas clases sociales, la unión social parece lejana. Hay siempre una calma tensa y las distintas razas viven juntas pero sin mezclarse.

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La riqueza, por su parte, sigue en manos de los blancos y de una minoría negra, que en la mayoría de los casos está conectada con el poder. El Apartheid dejó también un país en quiebra por lo que el CNA aprobó una ley por la que las empresas tienen la obligación de contratar a los empleados en proporción al número de habitantes de cada raza. Y para muchos esta ley se ha convertido en un Apartheid a la inversa ante la numerosa emigración blanca que se ha producido en los últimos años.

 

Mientras el mito se difumina, los deberes, aun por realizar, se perfilan con mayor crudeza. Poco podrá hacer ya Mandela por esa Sudáfrica que soñó y pergeñó entre barrotes, pero su recuerdo, su figura y sus líneas maestras deberían ser pilares suficientes para reconducir el camino, para volver a creer en el ser humano, para sentirnos representados por nuestros dirigentes. La imagen nos sitúa en el sur de África, pero aquí, en el sur de Europa los trazos de este cuadro deberían resultarnos familiares.  





Suenan Los Beatles

4 11 2013

Antes de Los Beatles, todo era distinto; después, nada fue igual. John Lennon

Hace 50 años el mundo asistió a un cambio de rumbo. De rumbo y de ritmo. Surgido desde las catacumbas de un desconocido pub de Liverpool, una caverna desde la que demostraron que otro camino era posible. Hamburgo terminó de curtirles. La historia de la música estaba a punto de conocer un nuevo escenario, un horizonte en tecnicolor en un ambiente de fans histéricas y enloquecidas por los ritmos endiablados de cuatro desconocidos. Cuatro escarabajos que fueron tomados a broma, cuatro veinteañeros que reinventaron el pop para dejar un legado que ya dura 5 décadas. Hace medio siglo cambió la banda sonora de nuestras vidas y en el tocador, de una manera u otra, aun hoy siguen sonando The Beatles.

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En una época excelsa en lo revolucionario, John, Paul, George y Ringo convirtieron la brisa fresca en huracán para lanzar al mundo un mensaje cargado de notas alegres, juveniles y comprometidas. Así se plantaron en Londres en la Navidad del 62 tras haber encontrado un nuevo batería para el grupo, con muchas horas de vuelos en los pub de Hamburgo y con un hit que había pegado con fuerza, Love me do. La oportunidad les llegó cuando menos se esperaba, cuando la industria discográfica entendía que los grupos músico-vocales pertenecían al pasado y cuando Liverpool solo producía humoristas. Quizá por ello se sentían solos contra el mundo y decidieron comérselo.

 

Lo empezaron a hacer con su primer álbum: Please Please me. El descaro y la enorme seguridad que desprendían se podía apreciar en sus canciones, Please Please me, From me to you o She loves you que alcanzaron el número uno de las listas de venta en el Reino Unido. Con su primer disco, publicado en marzo de 1963, se desató la Beatlemanía. Please Please me se mantuvo más de medio año (30 semanas) como el disco más vendido. Ese LP fue grabado en un solo día, en una única sesión maratoniana, como si de una actuación en directo se tratara, en los EMI estudios de Londres. El torrente creativo de Lennon y McCartney fluía en todo su esplendor con George Harrison como artista invitado entre esos dos colosos, alumbrando canciones sin detenerse todavía en la profundidad de las letras, buscando más todas las posibilidades del sonido, creando un estilo propio.

 

A partir de entonces les tocó sobrevivir al éxito en una montaña rusa de histeria y euforia. Nadie levantaba tantas pasiones guitarra en mano, la multitud que luego desplazaron Queen, los Rolling o Springsteen la vimos primero con ellos, el uso de la amplificación del sonido lleva también su firma. Y es que su segundo disco, With The Beatles, publicado en noviembre del 63, apenas 8 meses después del primero sucedió a este como número uno en la lista de ventas. Entre uno y otro los cuatro de Liverpool permanecieron un año en lo más alto de la música británica. Luego llegó la conquista de EE.UU. a inicios del 64. 3000 personas les esperaban en el aeropuerto John F. Kennedy. Su primera aparición en la televisión norteamericana congregó a 74 millones de espectadores (la mitad de la población del país). Más tarde llegarían a Hong Kong, Dinamarca, Australia e incluso España. La Beatlemanía no entendía de fronteras.

 

Ese ritmo frenético duró hasta 1966. En tres años habían conquistado el mundo y dejaron de dar vueltas alrededor de él. Se metieron en el estudio y cambiaron otro de los parámetros clásicos: los discos ya no serían un retrato del directo. Cada disco sería una creación autónoma como lo eran A Hard Day’s Night, Rubber Soul o Abbey Road. Entre medias su talento también invadió la gran pantalla al protagonizar varias películas a las que evidentemente pusieron la banda sonora. En ese tiempo ya coqueteaban con todo tipo de drogas y con su habitual superioridad y descaro no tuvieron problemas en reconocerlo. Como si eso les identificara más con toda una generación, con su tiempo.

 

Solo fueron ocho años (1963-1970) en los que abarcaron un extenso territorio musical. El abanico se abre desde el rock & roll y blues, pop, baladas y psicodelia, hasta el folk-rock, country y soul. Aprovecharon los hallazgos de otros coetáneos en sus canciones, subieron el listón ante los nuevos vientos creativos de The Who, Los Stones o el mismísimo Bob Dylan, gran referente de la banda. Todo ello sirvió para crear el sonido Beatles, un sello único, porque alguien puede no haber visto nunca una pintura de El Greco, una escultura de Da Vinci o no conocer una canción de Los Beatles, pero necesita apenas un vistazo, un puñado de segundos para reconocer la mano de estos artistas. Los Beatles lo eran, buena muestra es que ellos ya tocaron todo lo que hoy escuchamos.  





¿Qué se hace en el abismo?

3 09 2012

De repente la vida te sonríe, los malos augurios se despejan y el sol brilla con fuerza nada más comenzar septiembre, un mes poco propicio para los destellos. Ese mar de niebla constante clarea y el sendero se ve con la nitidez de los anteojos recién limpiados. Marcada la ruta, sin cruce de caminos que enturbie las decisiones, te ves frente al abismo antes de lo imaginado, mucho más tarde de lo deseado, y te preguntas qué hacer.

Estamos en el filo queda mucho por recorrer

La responsabilidad no asusta. Todo lo contrario, excita y estimula, aunque la prudencia,  -siempre la maldita prudencia-, te inste a repensarlo todo dos veces. Eso resta naturalidad a cualquiera y en la búsqueda de ese equilibrio, marcado por los vértices de la naturalidad, la prudencia y la responsabilidad navegaran los designios en los próximos meses. Lo que está claro es que hay que dejar atrás las cadenas. Es de sentido común, nadie sale a ligar despeinado, solo un inconsciente se asoma al abismo con exceso de equipaje.

Estamos donde queríamos estar. Tarde (hay costumbres que no se pierden) pero justo a tiempo. Con el reto entre la manos y rodeado de las montañas más altas que jamás hayamos hollado, nos encontramos, disculpen, (algo) aturdidos. Esas montañas que hemos observado, o mejor dicho, escuchado durante toda una vida son cimas de primera categoría, son tiburones hambrientos en el Índico, son periodistas con mayúsculas.

Por eso, no valdrán solo las buenas palabras. Es preferible que el barco no haga aguas, que el rigor, la profesionalidad y la entrega incansable te acompañe en este viaje, y que la confianza y la pasión resuelvan un duelo diario contra el elogio y la palmadita, auténticos farsantes de siempre. Ha llegado el momento, la oportunidad deseada, la casilla anhelada por tantos. Ahora que las dudas quedaron atrás, no hay duda de que ante el abismo solo hay una salida: saltar.





Bieito Rubido: “Sobran la mitad de los periodistas”

18 05 2012

El director de ABC repasa con los alumnos del Máster Cope de Radio los asuntos más polémicos de la actualidad y no deja indiferente a nadie con sus declaraciones.

Atrevido y sin medias tintas. Rompiendo los tópicos que han labrado a los hombres de una tierra curtida por la mar, la emigración y la capacidad para no mostrarse tal y como son. Así se presentó Bieito Rubido ante los alumnos del Máster Cope de Radio, a quienes nada más llegar les recordó que ésta no es una situación nueva, que él ya ha vivido otras crisis y que ésta también tendrá su punto final. Aunque reconoce que costará salir “es un momento complejo porque se suman 3 crisis, la económica, la del modelo, y la publicitaria ante la gran cantidad de medios existentes”.

Bieito Rubido es director de ABC desde septiembre de 2010

Por eso, con la que está cayendo, defiende contra viento y marea que hay que reducir el número de medios, “sobran la mitad de los periodistas, sobran la mitad de los medios porque no nos demanda el público”, afirma convencido Bieito y ante lo controvertido de sus palabras matiza, “yo no estoy diciendo que desee esto, pero si estamos viendo que viene un tsunami habrá que tomar medidas, es mejor diagnosticarlas a tiempo”. Pero el director de ABC va más allá y se muestra disconforme con el sistema que forma a los futuros periodistas, “tenemos 40 facultades de periodismo, yo lo dejaría en 3 centros de formación, el periodista tiene que tener una formación solida, puede estudiar medicina, literatura o historia y después un buen máster para darle esa formación periodística”.

Y es que a pesar de que haya aumentado tanto la oferta y la demanda, el periodismo que se hace ahora no es mejor que el de antes asegura Bieito. A la pregunta de si se está perdiendo la ética periodística en la actualidad, este gallego contesta sin ambages, “lo que falta en esta sociedad española es la tolerancia. Se ha instaurado que la izquierda es buena y la derecha es mala”, mientras afirma que el periodismo de trincheras está haciendo mucho daño a la profesión “a menudo recuerdo una frase que leí, no hay opiniones, hay opinantes y últimamente el periodismo se ha instalado en la descalificación”.

Precisamente sobre las descalificaciones y las informaciones vertidas últimamente sobre la familia real también fue preguntado y Bieito confirmó que está en plena sintonía con el discurso monárquico del periódico que encabeza, “la casa real en una sociedad democrática debe estar sujeta a la sociedad para que nadie pueda hacer una mal uso del poder” debido a ello el director de ABC relativiza algunos de los acontecimientos ocurridos en las últimas fechas “que un niño se pegue un tiro en un pie es una anécdota, tampoco me parece mal que el Rey cace, lo ha hecho toda su vida, que se rompiera la cadera en un hombre de su edad, tampoco debería ser noticia”, aunque hay líneas que Bieito cree que nadie debiera cruzar, “lo que me parece preocupante es el aprovechamiento de la posición dentro de la familia del Rey, en este caso el aprovechamiento que su yerno supuestamente ha hecho en el Instituto Noos”. El representante del único periódico monárquico de nuestro país nadie se muestra satisfecho sobre cómo han tratado estos temas: “desde ABC no hemos hurtado ni un solo dato de los que creemos ciertos para nuestros lectores”.

Bieito sustituyó a Ángel Expósito al frente de la mítica cabecera fundada por Torcuato Luca de Tena hace 110 años

Otros periódicos han optado por realizar informaciones más duras o sesgadas sobre algunos de los temas de actualidad. Uno de ellos es La Razón, del que también opinó Bieito, “no sé si han radicalizado, supongo que en la misma medida que Público y El País, aunque a ellos nadie se lo reprocha”. No obstante, el director de ABC es consciente de la bajada en las tiradas del periódico de Luis María Ansón y tiene claro sus deseos “yo quisiera que desapareciera por razones obvias de audiencia para mí”.

Por último, Antonio Mingote, el genial ilustrador del ABC también tuvo cabida en la conversación. Tras los rumores aparecidos después de su muerte, Bieito quiso aclarar el incidente a los alumnos “se publicó una fotocopia de una carta que Mingote le dirigió al consejero delegado de Vocento y se hizo un mal uso de ella, en ningún caso ABC quiso sacar rentabilidad de aquello y me consta que Alfonso Usía (que publicó esa carta en La Razón) está arrepentidísimo”. Dejando atrás el pasado y mirando hacia el futuro, el director de ABC avanzó que el proyecto radiofónico que tienen en el grupo Vocento “se terminará llamando ABC Radio y la intención es tener una televisión a largo plazo”, concluyó Bieito Rubido. 





“El Madrid necesita separar la sección de baloncesto del fútbol”

21 04 2012

Alma máter del Real Madrid de Baloncesto, conocedor de todos los recovecos de esa casa en la que ha habitado durante 36 años, en la que ha ganado todo y en la que ha conocido los años de esplendor y las postales teñidas por la derrota. Ahora, retirado, todavía asesora al actual Presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, cada vez que éste le requiere de sus servicios. Dice que acudir a una reunión en la sede de ACS le provoca más sudores que un partido ante el Maccabi o el CSKA, pero él no puede negarse porque por encima de todo es madridista. Así nos lo cuenta él.

Lolo Sainz, una institución del baloncesto español

PREGUNTA: ¿1999 es un año clave en su trayectoria como entrenador?

LOLO SAINZ: Fue una cosa rara lo que pasó en París 1999. Visto desde fuera fue una cosa rara. El equipo en la primera fase no estuvo muy acertado, estábamos prácticamente fuera, hubo un milagrito por parte de Francia y Eslovenia con un resultado que nos permitió meternos en la fase final y ahí fue donde el equipo salió adelante. Aunque no fue tan rara, porque yo lo definiría como el triunfo de un Equipo. El hecho de que el equipo saliera adelante, tuviera fe, con un poquito de suerte indudablemente por el resultado de Francia y Eslovenia. No fue porque fuéramos de pachanga, ni a tocar el acordeón o la guitarra, sino que íbamos a competir y teníamos un equipo sumamente competitivo, y además era un equipo, porque ellos mismos en determinados momentos hasta resolvían los problemas que podían salir dentro de lo que es estar cerca de dos meses concentrados, partidos, que las cosas no van bien, a veces surgen pequeños o grandes problemas y estos hombres eran capaces de resolverlos por ellos mismos siempre con permiso del entrenador. Yo siempre me acordaré de un día que me vinieron los 3 capitanes (los albertos y nacho rodríguez), y me dijeron que si podían tener una conversación los jugadores solo. Yo les dije que sí. Y yo creo que ahí nació lo que hoy está tan cacareado en la Federación Española de Baloncesto, de que ante todo y sobre todo somos un equipo.

P: ¿Siente usted que puso los cimientos de lo que es hoy la Selección Española de Baloncesto? ¿El espíritu que se respira?

R: Yo creo que viene un poquito antes. Yo cogí la Selección en 1993 y prácticamente repetí equipo, acababa de dejar el Joventut y en 10 días tenía que empezar con la Selección, y era muy difícil hacer un planteamiento diferente. Llevé muchos veteranos a Alemania e hicimos un magnífico Europeo. Pero hicimos un magnífico Europeo porque teníamos un magníficos jugadores pero aquello no era un equipo. Cada uno tiraba por su lado, no había una unión tan grande y verdadera como después la hubo y la hay ahora, sin embargo los jugadores jugaron muy bien. Yo creo que la sensación de lo que realmente fue el equipo nació un año antes del Europeo de París, fue en el Mundial de Grecia. Hicimos el mejor baloncesto de aquel Mundial, lo que pasa es que en el cruce nos tocó con Grecia, en casa. Estuvimos cerca de ellos, pero en baloncesto que el equipo anfitrión no se clasificara para la fase final del Mundial era una ruina porque el campo se quedaría vacío. Perdimos porque no supimos jugar, no solo contra Grecia, sino también contra el ambiente y contra la responsabilidad que teníamos.

P: Cuando usted entrenaba al Real Madrid y al Joventut la ACB tenía mucho más éxito que ahora tanto en la televisión como en los pabellones, la afición. Eso se ha perdido hoy, los aficionados consumen mucho más la NBA y Selección. ¿Por qué cree que la ACB no tiene tanto tirón en la actualidad?

R: La ACB se ha encontrado con un ‘enemigo’ que es la Selección Española. Todo el mundo espera a la Selección Española, porque uno puede ser del Barça, del Madrid, del Joventut, del Unicaja, pero realmente todos son de la Selección Española. Los grandes éxitos de ésta han enturbiado un poco lo que es el baloncesto ACB y no debería haber sido así, todo lo contrario, debería haber sido un realce. Yo creo que en la actualidad la ACB tiene muchos equipos, demasiados desde mi punto de vista, pero también es cierto que 8 o 9 equipos son de los que te llenan el pabellón diariamente, vayas donde vayas. Mira el otro día, el Caja Laboral – Real Madrid tuvo 15.000 espectadores, Estudiantes que está haciendo una campaña muy, muy, muy flojita es capaz de meter 9.000 o 10.000 espectadores en el Palacio de los Deportes. El Madrid también lleva a mucha gente, Unicaja siempre está lleno. Es decir, tampoco está tan mal con respecto al público. Otra cosa es la competición, todo el mundo está diciendo vamos a meternos entre los ocho primeros y luego los play-offs es lo que realmente interesa. No le dan mucha importancia a la competición regular, que la tiene, porque en la primera parte luchas por meterte en la Copa del Rey y luego por tener una buena posición para los play-offs. Pero eso la gente no lo termina de ver. Si hacemos historia hay partidos de play-offs que tienen menos interés de público que otros de la liga regular.

P: ¿Habría que cambiar el sistema de competición de la ACB?

R: Cuando yo iba a las reuniones de la ACB propuse que había que suprimir el Play-Off y los dirigentes me miraron como si estuviera loco. Llamaron hasta Florentino. Pero si vemos el play-off desde un punto de vista deportivo es injusto, el campeón tiene que ser el que quede primero en la Liga Regular. En fútbol se hizo hace muchos años y fue un fracaso estrepitoso. Creo que sería una buena solución, no obstante, no creo que eso vaya a ocurrir nunca porque con los play-offs también se busca tener más ingresos.

P: ¿En la Liga griega si ganas los dos partidos frente a un equipo en el play off comienzas con un punto de ventaja?

R: Es otra posibilidad. Yo lo he dado muchas vueltas y no he encontrado ninguna acertada.

P: Usted ha estado siempre muy ligado al Real Madrid ¿cómo cree que se están haciendo ahora las cosas en la sección de baloncesto?

R: He estado ligado al Real Madrid durante 36 años, media vida. Conozco muy bien la casa, es una casa muy especial que hay que conocer muy bien para saber lo que es el Real Madrid. Yo creo que ahora están pasando por visicitudes de organización. La gente que está intentando hacerlo bien, innovar, crear un equipo importante. Pero depende demasiado de las directrices del fútbol. Ante cualquier problemática, primero está el fútbol y luego el baloncesto. Yo tengo algunas anécdotas cuando era entrenador, una vez me llamó Mendoza porque quería hablar del equipo, me citó sobre las 11 y a las once menos diez estaba allí, esperando. Entre medias, llegó Butragueño y se coló, más tarde llegó Míchel y directo al despacho del presidente. Eso es un poco la realidad del baloncesto en el Real Madrid. Con Florentino todo es un poquito más serio, con él fui Director Deportivo en mi última etapa. A mi nunca me citaba en el club, siempre tenía que ir a sus oficinas de ACS, rodeado de guardaespaldas, es una experiencia que jamás olvidaré. Llegaba allí y eran los momentos más difíciles de mi vida. En el banquillo no tenía ningún problema, pero tener una reunión económica con Florentino es una de las peores cosas que me han pasado en mi vida. Lo primero que te decía es “haber si gastamos menos”, el presupuesto era alto, pero hace tres días habían anunciado que habían fichado a un mindundin que jugaba al fútbol por un montón de millones. Yo le dije un día a Florentino que no necesitábamos un sponsor, el sponsor es el fútbol, es la vaca sagrada. Es más, la sección de baloncesto debería estar apartada de la del fútbol, eso evitaría muchos problemas.

P: ¿Qué cree que le falta al Real Madrid para dar ese salto en Europa después de llegar a la Final Four la pasada temporada y quedarse en el Top 16 esta temporada?

R: Paciencia. En el Real Madrid es imposible, es un club en el que ser segundo es un fracasa. Yo he estado 14 años como entrenador y he pasado por situaciones importantes. Te criticaban porque no conseguías ser primero, eso me parece bien, pero si eras primero te criticaban porque no ganabas por más de 20 y si lo hacías te criticaban porque no jugabas bien. Era una continua presión que lo da la propia entidad. Lo que había que hacer es separar el baloncesto del resto de la entidad mandado desde arriba por el presidente, por Florentino Pérez. Darle tiempo, por ejemplo dos años. En dos años se pueden corregir muchas vicisitudes. Algo que no se está haciendo en los últimos años, se hacen buenos fichajes, aunque este año, por ejemplo, miras la plantilla y ves que el potencial está en el exterior, hay muy buenos jugadores, todos son magníficos. Pero echamos de menos un jugador interior importante. Está Felipe que es un luchador, está Tomic que es un poquito blandito, está Begic que es un poquito blandito, está Mirotic que es… polifacético pero nos falta lo que se conoce como una mala bestia en la pintura.

P: Cogemos el puente aéreo. ¿Cómo cree que se está tratando el baloncesto en el eterno rival?

R: Se estaban haciendo bien, porque en tiempos de Salvador Alemany se consiguió separar la sección de básket de la de fútbol. El presidente dejaba hacer mucho a Salvador Alemany y dos veces por temporada se despachaba con el presidente. En el Madrid esto no pasa. Cuando el baloncesto iba muy bien y el fútbol no tanto, el presidente se solía agarrar al básket. No sé ahora exactamente como está el Barcelona, Chichi Creus es un tío que lo hace muy bien, pero no sé si tiene el mismo poder que Salvador Alemany, del que se llegó a hablar que podía ser Presidente del Barça. Era una persona con mucha empatía y un empresario espectacular. No sé si siguen con las mismas directrices o no, pero sí es cierto que el Barça ha vivido unos años con esa libertad entre fútbol y básket.

P: ¿Cómo recuerda usted a Fernando Martín?

R: Lo recuerdo como un luchador inagotable, como un peleón de toda la vida que no daba nunca nada por perdido. En una palabra un ser competitivo al 100%. Él no podía entender que se saliera a jugar un partido sin grandes ansias de ganar ese partido, no podía entender que los entrenamientos no fueran competitivos. El siempre se decantaba por los jugadores competitivos que podían ayudar a su equipo. Siempre decía lo mismo, yo cuando estoy entrenando o jugando y salto a coger el rebote si no puedo coger el balón cojo la cabeza del rival.

P: ¿Un favorito para la ACB y para la Euroliga?

R: Para la ACB, por poco, pero ligeramente favorito el Barça. Porque el Real Madrid ha ganado al Barça a un partido, en la final de la Copa, pero a cinco partidos lo veo más difícil.

Para la Euroliga, solo el CSKA puede hacer frente al Barça si Kirilenko tiene su día, que a veces no está muy iluminado.

P: ¿Quién crees que ganará el anillo de la NBA?

R: Me gustaría que fueran los Angeles Lakers por Pau Gasol y el comportamiento poco ético, aunque son las reglas del juego que tienen allí, que han tenido con él. A ver si puede ser protagonista y les da un buen capón a los americanos.

P: ¿Quién será el próximo jugador español que dé el salto a la NBA?

R: Mirotic.

P: ¿Quien es el mejor jugador español del momento?

R: Por lo que representa, por lo que es válido, por lo que transmite, por su liderazgo, Juan Carlos Navarro. Es un jugador que me tiene cautivado, un ganador espectacular. Es un anti-scouting porque siempre hace cosas diferentes, es muy difícil de cogerle sus movimientos. Si tuviera que hacer un planteamiento con Navarro siempre estaría pendiente de que fallara sus tres primeros triples, posiblemente te meta el cuarto, pero eso le hace daño, porque cuando se viene arriba y se hace grande es cuando te hace dos triples seguidos.

P: ¿Creen que funcionan los cupos nacionales que se impusieron en la ACB?

R: Parto de la base de que el baloncesto en Europa y en el mundo debe ser abierto. Me parece bien que haya unos cupos de jugadores nacionales, pero tampoco me quita el sueño. Años atrás se decía desde la Federación que los extranjeros cerraban el paso a los nacionales, se hizo el cupo y siguen siendo los mismos jugadores los que van a la Selección. Cuando eres bueno da igual al que tengas por delante. Yo creo que el cupo se hizo porque los jugadores nacionales se estaban pasando un poco de rosca con sus pretensiones económicas para jugar, que eran horripilantes. Para mi el único problema que tiene el que haya tanto jugador extranjero es que se conviertan en mercenarios. Yo no concibo que un jugador como Djorjevic que estaba jugando en el Barça y era odiado en el Madrid. Al año siguiente estaba jugando con los blancos y era odiado por los azulgranas. Antes se fichaba a un jugador extranjero y estaba muchos años con nosotros, Walter Scerbiak estuvo 8 o 9 años en el Madrid, Clifford Luyck sigue en el Madrid, Wayne Brabender, hasta que se hizo español. Eso sí que es el jugador extranjero que se acopla, lo que no soporto es el jugador que se convierte en peón de base y que no fija su residencia en un sitio. Eso me molesta un poco. Aunque tal y como está ahora la competición no me parece mal, intenta dar una mayor igualdad a la competición. Económicamente sale más rentable a los equipos, pero que no sean petardos ¡eh!, de esos no los quiero.