Four returns

15 08 2011

Regresa el Cuatro a Barcelona. Donde es algo más que un número. Allí el Cuatro es una idea, un rol, un personaje único sobre el tapete verde de la Ciudad Condal. Es también la cuadratura del círculo, el escalón que faltaba en la escalera del éxito azulgrana, la perpetuación de la especie. Es el regreso de Cesc Fábregas, el cuatro del Barça, a su hogar.

Cesc ha pedido el cambio definitivo al Arsenal, su antiguo equipo

Cesc ha pedido el cambio definitivo al Arsenal, su antiguo equipo

Ha pasado tanto tiempo que hasta nosotros, los que vimos convertirse al chico de Arenys de Mar en todo un hombre, en todo un líder, en el capitán del Arsenal, hemos aprendido inglés. Como él, que eligió el camino más complicado para regresar convertido en el hijo ilustre que es hoy. El Cuatro por excelencia en Inglaterra, donde otros ya fotocopian su juego, tras advertir que por ahí se esconden las manijas de la gloria.

Ahora vuelve para ser un Barçablante. Tras doctorarse en el idioma británico, aterriza en el lugar de sus ensoñaciones infantiles, el Camp Nou, para interpretar como le enseñaron aquí y allí un discurso que conoce como pocos. Vuelve para convertirse en el símbolo blaugrana de la próxima década. Y a eso le ayudará su número, un número que habla por sí solo. El que identifica al director de orquesta, el que porta la batuta y el que mece la cuna. El creador diferencial como lo define Martí Perarnau. El dorsal de Milla, de Guardiola y de Xavi, si, también de Xavi. Porque el Cuatro es un rol, un perfil, una palabra sagrada del idioma Barça, y Cesc portará todo eso en su espalda.

Aportará también una experiencia única, adquirida durante estos seis años en la Premier League. Bajo el brazo trae un máster en administración y dirección de equipos. Un update (actualización) del sistema azulgrana. El fútbol culé volverá a organizarse en torno a una idea, pero una idea evolucionada que crece y se expanda hasta convertir el centro del campo culé en un discurso unitario y heterogéneo a la vez. El abanico se abre, el triángulo se ‘descompone’ y la Santísima Trinidad (Xavi-Iniesta-Messi) sumará un nuevo vértice. A la fórmula se le añade competitividad, ansias de triunfo y soledad de títulos. El lifting está asegurado.

Aunque no por esperado, el desenlace ha sido menos complicado. Crónica anunciada de un fichaje eterno, con negociaciones dilatadas a lo largo de tres años, con tiras y aflojas, con declaraciones públicas, con bromas también públicas y que por momentos entorpecieron más que ayudaron. Al final, 40 millones de euros. Sí, los mismos que Rosell dijo que no valía. Pero como todo, con matices. El Barça pagará 34 millones más seis variables (únicamente se pagarán por títulos, si el Barça gana dos Ligas y una Champions). De esos 34 millones, Cesc aportará cinco, uno por cada año de contrato que dejará de cobrar para facilitar los pagos al Barça.

Se agotaron las idas y venidas. Esas sólo las veremos ya sobre el césped, donde Cesc es un especialista. También fuera de él. Su vida ha sido un ir y venir, marcada por la profecía de Guardiola. Si alguien quisiera apuntarse la primicia de su fichaje, podría ser Pep el primero de esa lista. La historia es un canto al destino.

Rodolf Borrell era el entrenador del Infantil A del Barça. Cesc, uno de sus integrantes, pasaba por un mal momento debido a la separación de sus padres. Y Borrell decidió actuar. Se fue al vestuario del primer equipo y habló con Pep Guardiola. Le explicó la situación, le dijo que Cesc no lo estaba pasando bien, que era un jugador que jugaba en su misma posición, que le tenía a él como ídolo… El resto corrió a cargo de Pep.

Pero Borrell esperó el momento adecuado. Fue en Inglaterra, curiosamente Inglaterra. La Federación inglesa de fútbol invitó a aquel equipo que maravillaba en España para que se enfrentara a los dos mejores equipos de su categoría de las Islas Británicas, el Derby Country y el Coventry City. En aquel equipo el cuatro lo llevaba Cesc. Y justo antes de disputar el partido, en el hotel de concentración, Rodolf Borrell creyó que había llegado el momento. El entrenador habló con su pupilo sobre su difícil situación. Tras la conversación, bañada en lágrimas, le entregó el obsequio.

Era el regalo de Guardiola. Una camiseta del por entonces capitán del FC Barcelona, con el cuatro a la espalda y con una dedicatoria muy especial de su ídolo: “Un día tú serás el número cuatro del primer equipo del Barça”.

Más de 10 años después, el Guardiola entrenador ha hecho realidad su profecía. Y eso conllevará también una gran dosis de responsabilidad y presión para ambos. Cesc cumple, por fin, su sueño, llega al equipo de sus amores como guinda del mejor Barça de la historia. En busca de los títulos negados, con la misión de perpetuar la especie y rejuvenecer el ADN azulgrana. Es un nuevo guiño del destino, una segunda oportunidad para demostrar a los agnósticos y a sus más fervientes creyentes que tiene talento de sobra para coger el timón azulgrana desde una posición privilegiada, la del cuatro del Barça.





Sueños rotos

11 08 2011

“La indignación debe ir seguida de compromiso”, afirmaba ese nonagenario que ha abierto los ojos a la juventud de medio mundo. Esa es una de las primeras consignas de Indignaos el libro escrito por Stéphane Hessel, y aunque desconozco si Javier Poves Gómez ha leído el escrito de Hessel, sin duda, su indigación y desilusión ha ido acompañado del compromiso. El compromiso de abandonar un mundo que no le satisface con todas sus consecuencias.

Javi Poves ha llevado sus ideales hasta las últimas consecuencias. No quiere ser futbolista en el fútbol actual.

Javi Poves es un jugador de fútbol que militaba en el Sporting de Gijón y que a sus 24 años ha decidido colgar las botas y retirarse. Se siente asqueado y desilusionado ante lo que le rodea. Tras jugar dos temporadas en Segunda División B con el filial del Sporting y debutar la pasada campaña en Primera División con el equipo entrenado por Manolo Preciado (jugó apenas 10 minutos en el último partido de liga), Poves ha armonizado sus ideales y su vida. Una vida dedicada al fútbol, un deporte que cree envilecido por el dinero.

Rápidamente ha sido apellidado ‘antisistema’, como todo lo que no nos gusta o no sabemos calificar. Pero hay mucho más detrás de la figura enigmática de este ex futbolista. Poves no era un fanático de la play-station, tan habitual en las concentraciones de los futbolistas. Era un fanático de los libros. Algunos tan dispares como El capital de Marx o Mi lucha de Adolf Hitler. Después de saber esto será más difícil aún ubicarle en cualquiera de los dos extremos. Leía compulsivamente porque quería beber de todas las fuentes del conocimiento, “Sólo intento aprender de todas las corrientes y culturas para elegir lo mejor de cada una y ser más digno”.

Pero sus actos no terminan ahí. Algo sospechaban en el club sportinguista del carácter especial de su defensa central. La temporada pasada pidió que anulasen el ingreso de su nómina por transferencia bancaria para que no se especulase con su dinero. Tampoco quería regalos lujosos y devolvió las llaves del coche que una marca comercial entregaba a los jugadores del primer equipo, porque entendía que con el suyo le bastaba.

Para Poves el fútbol es una metáfora de la vida contemporánea. “Todo se basa en un gran engaño. Es entretenimiento diario”. Y relata así sus sueños rotos: “Cuando era pequeño, jugaba por amor al deporte, pero cuanto más conoces el fútbol más te das cuenta de que todo es dinero, de que está podrido, y se te quita un poco la ilusión”. Asegura que hay una gran corrupción en el fútbol y para él los representantes son los auténticos dueños de este asunto.

Entre sus argumentos, rápidamente sale a relucir la deuda cultural. Cree que el fútbol al igual que la sociedad ha llegado a una crisis de valores por culpa del déficit educacional. “Si educas bien desde pequeño al futbolista, conseguirás que se llegue a plantear ciertas cosas. Es horrible que nadie reaccione. Llegan jugadores procedentes del tercer mundo y al minuto siguiente se han olvidado de dónde vienen”, comentó hace unos días a la agencia DPA.

Aunque en su discurso sereno pero frustrado, sobresale la espiga de la violencia. “En vez de tanto 15-M y tanta hostia, lo que hay que hacer es ir a los bancos y quemarlos, cortar cabezas. La suerte de esta parte del mundo es la desgracia del resto”. Ahí sus argumentos pierden fuerza y se desatan hacia la sin razón. Poves, según deslizan sus palabras, no cree en la solución pacífica para enfrentarse al sistema. Se pierde, pues, la sintonía con Hessel. Pero él lo tiene claro: “(el 15-M)Es un movimiento creado a propósito por los medios de comunicación para canalizar ese malestar social que hay y para que esa chispa no se convierta en peligrosa e incontrolable para el sistema. Es un lavado de cara para el sistema capitalista, pero no un cambio radical”.

El cambio radical lo dará él, después de renunciar al año de contrato que le quedaba. Tras colgar la botas y olvidarse de la pelota, desandará el camino andado hace no tanto tiempo para tomar un cruce que se presenta vital en su viaje. A través de la UNED retomará los libros para licenciarse en Geografía e Historia. Anhela conocer el mundo que se esconde más allá de las versiones políticas o las historias que cuentan los medios de comunicación. Asegura que viajará a África, a Siria, a Libia o a Irán, en busca de un mundo mejor. “No quiero vivir prostituido, como el 99% de la gente”. Tal vez allí lo consiga. Quizá allí encuentre los sueños que le negó la pelota.





El fútbol, fuera de onda

5 08 2011

Las cuentas no cuadran y las cajas registradoras de nuestro fútbol buscan aire fresco en los paisajes más áridos. Una nueva fuente de ingresos que ayude a mantener la burbuja futbolística. La última idea (concebida por Mediapro y la LFP) es la de cobrar un canon a las radios comerciales y públicas por la retransmisión de partidos tanto de la Liga BBVA, la Liga Adelante, como de la Copa del Rey (excepto la final). El acuerdo ascendería, según diversas fuentes, a 15,8 millones de euros por los derechos de retransmisión para las próximas tres temporadas.

El nuevo canon radiofónico está en el aire

El golpe es duro y seco para las principales emisoras. Atrapadas por una crisis publicitaria, con muy poco margen de maniobra para asumir un ‘impuesto’ que no tenían presupuestado. Ante la negativa de asumir tal coste apelan al artículo 20 de la Constitución, que consagra la libertad de expresión y el derecho de Información, como principales argumentos en su defensa. Ya que la información que transmiten es “la versión subjetiva y personal del profesional de la información la que reciben los oyentes”, aseguran desde la Asociación Española de Radiodifusión Comercial.

Al contrario de lo que ha ocurrido con las televisiones, las radios no han tenido nunca que pagar por la retransmisión de partidos. Basándose, precisamente, en los artículos constitucionales antes mencionados. Sin embargo, sí existen precedentes. Ya a finales de los años 80 surgió una propuesta similar que finalmente no se aprobó ante la oposición de las emisoras. Y a pesar de todo, ésta es una práctica muy habitual en otros países de Europa, como en el Reino Unido, donde la BBC ostenta los derechos en exclusiva para la retransmisión de los partidos a través de las ondas.

La Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC) que agrupa a la amplia mayoría de emisoras públicas y privadas rechaza la propuesta. Su Secretario General, Alfonso Ruíz de Assín, asegura que “los aficionados pueden dejar de asistir a un partido si este se televisa pero no si éste se retransmite solamente por la radio, por lo que los dos elementos demuestran tanto la clave estrictamente periodística del quehacer radiofónico como la falta de perjuicio alguno potencialmente causado a los clubes propietarios de los campos”.

Ruiz de Assín argumenta que las retransmisiones desde los campos suponen para las empresas radiofónicas grandes gastos. Aunque también defiende su beneficio económico: “entendemos también que esos posibles ingresos se ven compensados por la aportación diaria que las radios hacen a la animación del espectáculo futbolístico en todos sus programas, y que se traduce en el fomento de la asistencia a los campos, en beneficio de los clubes de fútbol, por lo que entendemos que se produce de hecho una aportación mutua de carácter beneficioso para ambas partes”.

Y todo esto con la Liga a la vuelta de la esquina. La implantación de este modelo se pretende poner en marcha desde la primera jornada. Esto es el próximo 20 de agosto. Así a partir de esta temporada será la LFP la encargada de emitir las acreditaciones pertinentes a las emisoras, y no los clubes, como había ocurrido hasta ahora. Así las radios deberán solicitar la pertinente información sobre las condiciones económicas dirigiéndose a la Liga de Fútbol Profesional y acreditar que están en posesión de la debida licencia para emitir como requisito previo a cualquier otro trámite. En este punto, es inevitable preguntarse qué ocurrirá con las numerosas radios digitales que retransmiten los partidos de Liga. ¿También pagarán ellas el canon?

Las incertidumbres continúan con las tarifas que cada emisora deberá pagar. Nada de números concretos. Las tarifas de cada empresa se fijarían en función de sus ingresos publicitarios y de los datos de audiencia del Estudio General de Medios. Las sanciones a quienes incumplan este nueva normativa tampoco están claras. La multa variará según la categoría del equipo que facilite el acceso a emisoras de radio no autorizadas.

Así el tira y afloja entre las partes continúa. Mientras desde la AERC se asegura que ninguna radio de este país va a presentar ofertas para ofrecer este servicio, desde la propia LFP se aseguraba esta misma semana que el acuerdo con las emisoras estaba muy próximo. Tras desmentir estas supuestas negociaciones las AERC ha confirmado que las emisoras seguirán ofreciendo a sus oyentes el servicio de retransmisión de los partidos aunque sea a través de las imágenes ofrecidas por televisión.

Por tanto, lo único claro a estas alturas son los diferentes paquetes ofertados por la LFP a las emisoras y que suponen la principal novedad en este modelo de negocio. El período de ofertas estará abierto hasta el próximo 16 de agosto y los diferentes niveles de contratación de servicio son los siguientes:

– El ‘Servicio Básico’ incluiría la contratación de cabinas de comentarista, además de acceso a la zona mixta y a la sala de prensa. Es

– El ‘Servicio Premium’, daría acceso a un periodista y emisora a pie de campo.

– El ‘Servicio Exclusivo 1’ comprendería el acceso a la zona exclusiva de entrevistas en zona mixta y en el antepalco por parte de un periodista y emisora sólo para una radio de ámbito estatal y otra autonómica.

– Por último, el ‘Servicio Exclusivo 2’ incluiría el acceso a la boca del túnel de vestuario al finalizar el encuentro, con posibilidad de realizar un “super flash interview” a jugadores, sólo para una radio de ámbito estatal y otra autonómica. Además, en este último ‘paquete’, los jugadores escogidos deberán ser distintos a los jugadores que sean entrevistados por el operador de televisión en el sistema “super flash interview”.

Las cartas están encima de la mesa y ahora les toca a ellos, patronal y emisoras, poner en onda la burbuja futbolística. Una burbuja que amenaza con ahogarse en sí misma por volar, una vez más, por encima de sus posibilidades.





Al son de la pelota

2 08 2011

Son mundos paralelos que se relacionan mejor de lo que parece. Bajo ritmos diferentes pero con notas en común. Dos pasiones que se entrelazan bajo las páginas de un libro, El fútbol tiene música, concebido por la pluma de José Antonio Martín ‘Petón’. Historias nacidas desde la musicalidad que rezuma el fútbol, historias cargadas de pureza y emotividad, historias escritas al son de la pelota, que son ya historia sagrada del fútbol.

George Best, el quinto Beattle, es el elegido para la portada de El fútbol tiene música

Es Petón un historiador del fútbol. O algo más. Un hombre del renacimiento en pleno siglo XXI. Futbolista, comentarista deportivo, representante de jugadores, y escritor que ha plasmado en este libro su pasión por el deporte rey. Un sabio del balompié que sabe como nadie narrar las historias con esa mezcla de armonía y suspense que durante tantos años lleva cultivando en las ondas. Todo ello aderezado por una bossanova dedicada a Garrincha o un tango de Gardel.

50 historias de ayer y de hoy, mediáticas y anónimas. Narraciones que van más allá de los futbolístico, que traspasan las inquietudes del futbolero. Desde la desgraciada historia del Torino hasta la agitada vida de George Best, aquí están Kubala y Serrat, Gardel y Samitier. Están Bob Marley, Ben Barek, Luis Aragonés, Puskas, Di Stéfano, el bueno de Quini, el Fenómeno Ronaldo, o los amores futboleros de Lola Flores. Con prólogo de Paco González y Pepe Domingo Castaño: “Se van a volver locos con el libro. Se van a emocionar con cada historia”. No exageran un ápice.

Porque la esencia de las historias no solo la componen músicos. Entre los relatos destacan otros artistas del balón. Eduardo Chillida y su Peine del viento, homenaje recóndito a su otra vida; o Elías Querejeta y su amor por la pelota antes que por la claqueta. Aunque por encima de todo sobresale el espacio que Petón dedica a la Fundación Oliver Mayor, que recibe aire para dar aire, con cada impresión de este libro. Guiño solidario al futbolista que no pudo ser.

Melodía intensa, ritmo apasionado, obras breves y sinfonía unas veces alegres y simpáticas, otras, trágicas y fúnebres. Todas ellas, música para los oídos. Literatura para el corazón. Eso, que no es poco, y mucho más se esconde tras El fútbol tiene música, una verdad universal que Petón ha interpretado como sólo él sabe. Con el amor a la pelota y su música… de fondo.