La absolución de la duda

15 02 2011

Que nadie piense que se ha ganado la guerra. Sólo se ha vencido en una batalla. La lucha continúa y ahora el combate se dirimirá fuera de nuestras fronteras. Los rivales en esta ocasión no serán consideradas federaciones nacionales, sino estamentos internacionales (veáse AMA y UCI). La sorpresa se filtró ayer pero hasta hoy no se ha hecho oficial: Alberto Contador ha sido absuelto por el Comité de Competición de la Federación Española de ciclismo tras tener en consideración las alegaciones jurídicas presentadas por el corredor pinteño.

Un respiro para Contador. La absolución de la RFEC es una primera victoria en la carrera por alcanzar la verdad para Alberto Contador

La satisfacción local contrasta con el asombro mundial. Tras este nuevo regate a la sanción será difícil quitarse esa etiqueta de paraíso del dopaje que nos persigue más allá de nuestras fronteras. Hemos salvado al héroe sospechoso, culpable para muchos, ya que tal y como reza la justicia deportiva Contador es culpable hasta que se demuestre lo contrario. Sus argumentos han sido suficientes para una Federación que de antemano había emitido una propuesta de sanción de un año. Con la Unión Ciclista Internacional (UCI) y con la Asociación Mundial Antidopaje (AMA) será otro cantar.

Tanto una como otra no se han pronunciado ni a favor ni en contra de esta resolución. Sí han asegurado, sin embargo, que tendrán en cuenta ese cambio de opinión en apenas una semana y que deberán estudiar con cautela y total independencia el documento de alegaciones redactado por el bufete Bajardí & Honrado. El principal argumento esgrimido por los abogados de Contador se centra en el artículo 296 del Código Antidopaje de la UCI que asegura lo siguiente: “Si el corredor demuestra que no tiene ninguna culpa o negligencia, la sanción y el periodo de suspensión aplicables serán eliminados. Para aplicarse esta eximente, el corredor deberá establecer el origen de la sustancia prohibida o marcadores metabólicos detectados en la muestra y cómo esta ha llegado a su organismo”. La ambigüedad de este artículo reside en ese verbo (demostrar) y en lo que se entienda por él.

Esa pirueta jurídica hace hincapié en el artículo 296 frente al 297 (que fue la base de la propuesta de sanción inicial de un año) y que asegura que cualquier corredor que dé positivo tiene la obligación de demostrar su inocencia para no ser sancionado. Ante esa propuesta de un año de sanción el mundo del ciclismo y las autoridades antidopaje se mostraban conformes. Ahora tras archivar el caso, se abre un ramillete de posibilidades con diversos precedentes. El más que probable recurso de la AMA y la UCI ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) requiere del estudio de todos los escenarios posibles.

Para el TAS cada caso es un mundo por lo que los precedentes no siempre son una guía de viaje válida. De todos modos es necesario conocer que el año pasado ya desoyó los argumentos de la Federación Española de Atletismo en el caso de Josephine Onyia. La atleta española dio positivo por clembuterol y al igual que Contador justificó su positivo por el consumo de carne contaminada. El TAS no tuvo en cuenta ni su presunción de inocencia, ni la falta de voluntad dopante, ni la nula capacidad dopante de la cantidad consumida, ni la excepcional capacidad analítica del laboratorio de Colonia (el mismo que detectó el positivo de Contador), y le suspendió por dos años.

Vista la cruz, pasemos a la cara. El pasado mes de octubre la Federación Alemana exculpaba al jugador de tenis de mesa Dimitrij Ovtcharov que había dado positivo por clembuterol durante el Abierto de China. Ovtcharov también alegó el consumo de carne contaminada como justificación de su positivo por 75 picogramos por milímetros en su orina (25 más que en el caso de Contador). A favor de Ovtcharov jugaba el hecho de que numerosos estudiosos avalaban el uso ilegal del clembuterol en la alimentación de los animales en China. Este uso para engordar el ganado está estrictamente prohibida en la Unión Europea. En este caso la AMA no recurrió al TAS, y a esa esperanza se aferra ahora Contador.

Alberto Contador se enfundará el maillot de su nuevo equipo esta misma semana en la Vuelta al Algarve

Aunque si sale de esta Contador tendrá un colectivo al que explicar muchas cosas. Hablamos de la asociación de ganaderos de vacuno que ya se ha mostrado crítico con esta resolución. A través de una nota emitida por Asoprovac se afirmaba: “Contador ha manchado el buen nombre de todo un sector para tratar de limpiar el suyo propio sin aportar prueba alguna”, refiriéndose a la defensa del ciclista basado en que el clembuterol procede de un un filete de ternera. Los ganaderos acusan a Contador de ‘faltar a la verdad’ y recuerdan que de los 14.179 análisis de bovinos en 2010 no hubo en España ni un solo caso de clembuterol.

Para no dejar escapar ningún ángulo, es necesario recordar las diferentes presiones deportivas y extradeportivas a las que ha estado sometida esta decisión en España. Las declaraciones de apoyo de José Luis Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy  no han gustado en los organismos internacionales, ni tampoco en la opinión pública mundial. A ellas se han sumado la de Ángel Juanes, Presidente de la  Audiencia Nacional o Alejandro Blanco, Presidente del Comité Olímpico Español, apoyando la absolución de Contador. Los miembros del Comité de Compitición se han apresurado en negar cualquier tipo de concesión a esas presiones. Incluso el presidente del Comité, el abogado, Fernando Uruburu ha afirmado que ni él ni los tres miembros de dicho organismo han leído la prensa o seguido otros medios de comunicación mientras realizaban la sentencia.

Eso habrá que explicarlo muy bien. Como habrá que explicar muy bien al resto de la opinión pública internacional que en España se lucha contra el dopaje, que no se protege a los héroes nacionales frente a las trampas del sistema, que un deportista debería ser inocente hasta que se demuestre lo contrario. Evidentemente algo no se ha hecho bien. La duda sigue ahí y me temo que ésta persistirá en el imaginario colectivo sea cual sea la resolución final del ‘Caso Contador’. Necesitan los deportistas y los organismos españoles un cambio de imagen, una política de comunicación diferente y una demostración más férrea de su lucha contra las trampas. Contador también ha sido bandera en eso y ahora le toca él despejar despejar la incógnita que se cierne sobre su persona y por extensión sobre todo el deporte español.





El adiós de un ‘Fenómeno’

14 02 2011

Las piernas ya no obedecían a su cabeza. Su cuerpo había perdido carácter intimidatorio para convertirse en una pesada carga de kilos y achaques. Esa estampida que un día descubrió el mundo bajo la figura imponente de un risueño de 20 años ya no atacará más, ya no marcará más goles. Ronaldo Nazario da Lima, el primer ‘Ronaldo’ ha puesto punto y final a su carrera como futbolista tras más de 17 años profanando porterías. El ‘Fenómeno’ ha revelado que han sido las lesiones y un problema de hipotiroidismo los que le han hecho perder este partido.

Ronaldo celebrando un gol en su última etapa en el Corinthians

Ese partido comenzó a perderlo hace ya cuatro años, cuando se empezaba a dibujar el ocaso de su carrera. Fue en Milán, donde le descubrieron un problema que necesitaba un tratamiento con hormonas incompatible con el fútbol. Suponía dopaje y Ronaldo comenzó a engordar, más de lo que ya lo había hecho hasta entonces. Porque él siempre fue fornido (ese eufemismo tan deportivo), ésa fue una de las claves de su poderío, y ésa fue también la justificación de su retirada. Ha habido otras, como la eliminación del Corinthians en la Libertadores (el último gran título que le quedaba por conquistar)  y la imposibilidad de acudir al Mundialito de Clubes en busca de su último trofeo.

Las lesiones también han tenido su cuota de culpa. Sus cuatros operaciones de rodilla hubiera retirado a cualquiera, menos a un fenómeno como él. Él supo resurgir de sus cenizas, las mismas que quedaron esparcidas en aquel partido frente al Lazio donde su rodilla dijo basta. Luego, recaídas, excesos, y el Calcio, un fútbol que ‘mataba’ su sonrisa, su fantasía. Esa sonrisa la habíamos descubierto apenas tres años antes, cuando llegó a Barcelona como un auténtico desconocido para el público en general. Su traspaso el segundo más caro de la historia del fútbol de entonces (2.500 millones de pesetas de la época) no hablaba de un jugador cualquiera, a sus 20 años fichaba a todo un Campeón del Mundo (USA’94).

Fue la aparición más fugaz que jamás vi en un terreno de juego. Los que han visto fútbol desde que el blanco y el negro dominaba la pantalla aseguran que ha sido el mejor ‘9’ de la historia. Un revolucionario a la altura de Van Basten o de Romario, capaz de sacar un gol de la nada cuando el equipo no funcionaba. Tal vez, el único que supo reinventarse con un físico resquebrajado e impropio de un futbolista de élite.

Esa fugacidad culé le valió un traspaso millonario al Inter, tras ganar tres títulos vestido de azulgrana en una sola temporada (Copa, Recopa de Europa y Supercopa de España). Con los neroazzurri tocaría la gloria de la UEFA e iniciaría su particular descenso a los infiernos de las lesiones. Poco antes llegó su frustración más severa. Fue esa final del Mundial del 98 donde compareció con evidentes síntomas de no estar al 100%. Su renacimiento llegaría cuatro años más tarde, en otro Mundial, el de Corea y Japón 2002. Allí marcó ocho goles, salió Campeón del Mundo con Brasil y el Real Madrid echó sus redes sobre él.

Fue el tercer galáctico tras Figo y Zidane y otra vez su fugacidad fue su mejor arma. Apenas dos minutos después de saltar al césped ya había hecho lo que mejor sabía: marcar. Allí, en Madrid, tras tres años de vino y rosas se marchó cuestionado por sus kilos y sus regates fuera del terreno de juego al Milan para cerrar un círculo que le llevó a enfundarse las camisetas de los enemigos más irreconciliables de España e Italia. No obstante, se le escapó la Orejona. Tras pasar por cinco Campeones de Europa, PSV, Barcelona, Inter de Milán, Real Madrid y AC Milan, el ‘Fenómeno’ no logró el máximo trofeo del viejo continente.

A pesar de todo, en la Champions también nos dejó recuerdos y actuaciones memorables. Su luz, las luces de su carrera, fueron sus goles y los hizo de todos los colores y de todas las formas posibles. En el equipo de Berlusconi los siguió haciendo, justo antes de emprender su última aventura de regreso a casa. Allí en Brasil, donde hace más de 30 años comenzó a romper defensas y perforar porterías, se apagó su figura. Una figura inconmensurable, demoledora y sonriente siempre con un balón entre los pies. Una imagen que ya no veremos más sobre un terreno de juego, una cabalgada que ya sólo anidará en nuestro recuerdo, un jugador cuyo principal enemigo fue su cuerpo. Hoy ese enemigo le ha derrotado. Obrigado ‘Fenómeno’.

Mira aquí la rueda de prensa de despedida de ‘El Fenómeno’





El Niño se pasa al ‘blue’

2 02 2011

Después de 58,8 millones de Euros ya podíamos olvidarnos del calificativo infantil. ‘El Niño’ Fernando Torres se marcha a Londres a pegar el estirón, ése que no ha logrado en Liverpool, para hacerse un hombre, para levantar, definitivamente, un título a nivel de club. A última hora y casi de forma inesperada Fernando ha dado un vuelco al lánguido (para casi todos menos para magnates como Abramovich) mercado invernal para convertirse en el sexto jugador más caro de la historia del fútbol. En ese cambio de color Torres deja atrás un club grande para irse a un club rico.

Primera foto de Fernando Torres con su nueva camiseta

Y es que la historia reconforta la memoria y sirve para comprender el presente, pero no ayuda a la hora de conseguir títulos. Esos los da en este mundo convertido en un negocio constante el dinero y el Chelsea, y más concretamente su propietario, Roman Abramovich, lo tienen por castigo. En el barrio más pijo de Londres, Torres por fin estará rodeado de los mejores y podrá aspirar a lo que más anhela, los títulos, ya sea Premier League, FA Cup o Champions League, cuya vitrina mantiene huérfana tras tres años a orillas del río Mersey.

En ese tiempo se convirtió en el ídolo de The Kop, la grada más mítica de Anfield Road, su casa hasta ayer. Por eso, porque allí en Inglaterra el fútbol sigue siendo la única religión que no tiene ateos, su fichaje al Chelsea solo puede entenderse como una alta traición. Aunque sea una minoría, las imágenes de las camisetas de Fernando Torres ardiendo en los alrededores del estadio del Liverpool nos transportan a otro tiempo. Imcomprensible será para ellos ver a partir de ahora a una de sus divinidades vestida de ‘blue’ y no de ‘red’. Roto el idilio, el destino ha hecho el resto. El próximo domingo a partir de las 17.00h. desde Stamford Brigde, Chelsea vs. Liverpool.

Será la primera ocasión de ver a Torres con su nueva camiseta, una vez más con el 9 a la espalda (nadie llevaba ese número esta temporada en Stamford Brigde), otro guiño del destino pensará Fernando. Por si acaso el Liverpool hizo todo lo posible para intentar retrasar ese debut, al menos hasta el siguiente fin de semana. Sabían a lo que se enfrentaban. Pero la cláusula anti-Torres no fue aceptada por Chelsea y los ‘red’ pueden sufrir la ambición del nuevo ‘Chelsea’s number nine’. Allí a orillas del Támesis, vestido de azul buscará convertirse en el mejor delantero del mundo rodeado de un equipo que con él es más temible, que con él aspira a todo.