La persona y el futbolista

4 11 2010

Debe ser muy duro renunciar a tu sueño sin una explicación convincente, darte cuenta que lo efímero en tu caso adquiere una nueva dimensión y confirmar antes de lo esperado una realidad que no por sospechada deja de ser desgarradora. Rubén de la Red deja el fútbol en activo dos años después de ese síncope en Irún que nos heló la sangre a todos. El ya ex-futbolista del Real Madrid de apenas 25 años pasará a ocupar un cargo como preparador en las categorías inferiores de la entidad blanca. La enfermedad cardíaca congénita que padece le ha ganado ese partido a De la Red, al futbolista.

Rubén de la Red levantó la Eurocopa de Naciones en 2008 con la Selección Española

Aunque Rubén, la persona, puede sentirse afortunado. Ha dejado escapar su sueño infantil para aferrarse con más fuerza, si cabe, a la vida. Él ha tenido más suerte que otros, la medicina avanza, los terrenos de juego están mejor equipados (hoy es obligatorio la presencia de desfribiladores), y el destino le ha dado una nueva oportunidad. No será sobre el verde, pero sí pegado a la línea de cal, lo más cerca posible de sus compañeros de trabajo. Y Rubén sabrá aprovecharla. Por lo pronto hoy ya afirmado que su reto es llegar a ser entrenador del Real Madrid. Con Mourinho como maestro no le van a faltar conocimientos.

Aunque supongo que será difícil encontrar esas sensaciones positivas más allá de la nostalgia que hoy ha bañado sus ojos. Porque la memoria se dispara hacia esa Eurocopa del 2008, su mayor hito, viaja hasta su llegada a la cantera blanca cuando todavía era un niño, recuerda los gratos momentos vividos en Getafe, puerta de embarque hacia su última parada, el club de sus amores, el Real Madrid; y se tiñe de rabia al rememorar que ese desmayo cortó de repente una carrera tan prometedora como su jerarquía en el centro del campo. Todos esos sentimientos se han arremolinado en su cabeza cuando esta mañana comunicaba a los compañeros de los medios de comunicación que el camino, ese camino, llegaba a  su final.

En un guiño cruel del destino hoy ha habido más puntos y final. El jugador de la Unión Deportiva Salamanca, Miguel García, que el pasado 24 de octubre sufrió una parada cardiorrespiratoria en pleno partido, ha anunciado hoy que también cuelga las botas. En su caso, a los 31 años, lo terrenos de juego pierden otro futbolista, aunque la vida ha ganado una persona, nuevamente salvada gracias a los desfribiladores. Y la plaga no sólo azota al fútbol, esta misma noche hemos conocido que el jugador de los Portland Trail Blazers, el argentino Fabricio Oberto, ha reconocido que se retira por sus problemas de corazón. El pívot de 35 años había sufrido mareos y taquicardias en el último partido disputado por su equipo el pasado martes.

La pregunta es necesaria ¿qué hay detrás de todos estos problemas cardíacos? ¿Cómo se pueden prevenir ese incremento de muertes fulminantes que hemos sufrido en los últimos años? La respuesta deja una halo de preocupación por inexistente y poco concreta.  Quizá porque en la mayoría de las ocasiones olvidamos que detrás del deportista, del futbolista, del jugador de baloncesto, del tenista, está la persona. Y no hay nada más valioso que la vida. Rubén, Miguel o Fabricio sí  ganaron ese partido y tienen toda una vida por delante para disfrutar de esa victoria.





100 años de Miguel Hernández

2 11 2010

Lástima que la sinrazón nos dejará sin él tan pronto. Apenas vivió 31 años. Suficientes para convertirse en el ‘poeta del pueblo’ por su verbo fácil y su rima directa, sencilla. Hace 100 años, concretamente un 30 de octubre de 1910, el mundo alumbraba en Orihuela (Alicante) un poeta diferente, único, irrepetible. Ese día nacía Miguel Hernández Gilabert, quien tradicionalmente ha sido asociado a la Generación del 36, por edad, más que a la del 27, a la que realmente más se ajusta su estilo y compromiso ético y político.

Miguel Hernández recitando poemas en público

Con cierto retraso, por tanto, llega este recuerdo para una de las figuras más destacadas de la literatura española. Para un poeta que puso voz a la palabra, que tiñó de color el verso (concretamente de tres), que cantó siempre a la libertad, y en esa lucha se le escapó la vida. Antes de todo eso, antes de que la oscuridad de un tiempo oscuro apagara la luz de sus ojos, la llama de su verso, fue capaz de regalarnos un mundo eterno a través de sus textos.

En ellos nos mostró la pasión por Josefina Manresa, el amor de su vida, el compromiso con sus raíces, en esa defensa sin miramientos por la República española, acudiendo al frente como uno más, sin esconderse, sin huir, sin reparar en las consecuencias. En esa vida tan intensa como corta le regaló el poema, Hijo de la luz y de la sombra, a su primer hijo, Manuel Ramón, quien desgraciadamente moriría a los pocos meses de nacer. El nacimiento de su segundo hijo,Manuel Miguel, ya en 1939 le inspiraría las famosas Nanas de la cebolla.

Ese autodidacta irreductible que leía a los clásicos de oro, desde Miguel de Cervantes hasta Calderón de la Barca, pasando por Garcilaso de la Vega o Lope de Vega, mientras pastoreaba como cualquier otro niño de la época, demostró pronto su especial sensibilidad y su innato talento para llegar a las personas a través de sus palabras. Palabras, talento, musicalidad poética que no fue suficiente cuando ese viento del pueblo le arrastró como un peregrino itinerante de prisión en prisión hasta que una tuberculosis se lo llevó definitivamente hasta las sombras. Aunque aquí la luz no se apagó, porque quedaron sus versos.

Ya lo dijo su gran amigo Pablo Neruda y otros hoy cumplimos su cometido:

Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!




Un clásico ¿descafeinado?

1 11 2010

El azar, la casualidad o la búsqueda de debates públicos nos han trasladado hasta un escenario ‘inesperado’. Hace tiempo que se sabía que el partido por excelencia de nuestra Liga, el FC Barcelona – Real Madrid coincidiría en fecha y hora con las Elecciones al Parlamento Catalán. De repente, la policía autonómica catalana no puede garantizar la cobertura de seguridad que dos eventos de esta envergadura necesitan y se opta por modificar uno de ellos. En este caso, lo más sencillo es trasladar el clásico al sábado o incluso, el lunes, día en el que desde la pasada temporada se vienen disputando partidos de Liga. Aunque para muchos esta última opción devaluaría el ‘Clásico’.

El Clásico de nuestro fútbol todavía no tiene ni fecha ni hora en el calendario

No sería la primera vez que un Barça-Madrid se dispute entre semana. Ya hay precedentes. De hecho ha ocurrido varias veces como en la temporada 99/2000, en la noche que Raúl mandó callar al Camp Nou o hace no tanto, un 7 de mayo de 2008, cuando el Planeta Fútbol asistió al pasillo azulgrana en pleno Paseo de la Castellana un miércoles. Y más allá de nuestro ‘Clásico’, la Liga de Campeones concentra en estadios y frente al televisor a millones de aficionados, que en ningún caso se ven devaluados por su ubicación en días laborables.

Ésa es la excusa más repetida estos días. Pero hay más condicionantes detrás. En nuestra Liga los horarios son designados por los operadores televisivos que poseen los derechos de retransmisión, en este caso Mediapro, quien ya ha asegurado que elegirá la fecha apenas una semana antes del 28-N. Y ahí entran diferentes factores: Esa semana, (la semana del 28 de noviembre) también hay Liga de Campeones y en esta ocasión el Madrid jugará el martes, mientras que los culés harán lo propio el miércoles. Así, los azulgranas tendrían un día menos de descanso y ya presionan para que el partido no se dispute en el sábado 27, aunque la versión oficial desde las oficinas del Barça sea que jugarán cuando le digan.

Desde la capital, Jorge Valdano ya se ha apresurado a afirmar que “un lunes no es digno para un Barça-Madrid” dejando clara su postura. De manera sorprendente, Víctor Valdés, el guardameta azulgrana, también se ha descolgado con unas declaraciones en la misma línea que el Director General blanco: “no creo en los partidos jugados ese día. El fútbol es para el fin de semana”.

Los implicados no han sido los únicos en pronunciarse y otros como el jugador del Getafe,  Iván Marcano ha dejado claro que Barça y Madrid no son diferentes y que pueden jugar en lunes como el resto. La decisión a buen seguro no dejará conforme a nadie y continuará siendo tema de debate de las tertulias (las deportivas y las de otro género) hasta que se conozca la fecha y hora de un partido que sea cuando sea enfrentará a los dos colosos de nuestro fútbol, quienes ya cabalgan hacia otra lucha apasionante.