Se alza el telón

28 08 2010

La Liga 2010/2011 ya está aquí, la Liga post-Raúl arranca esta tarde, La Liga de Mourinho hace la puesta de largo hoy, el fútbol de Guardiola y sus chicos vuelven a casa, a nuestros televisores para poner más calor aún a estos tórridos días de agosto. Se alza el telón de la pasión, de la emoción, de la tensión, de los piques con los compañeros y amigos, de la polémica, de las tardes de transistores. El inconfundible aroma del fútbol se respira en el ambiente como una brisa fresca que vuelve a dotar a los fines de semana de sentido, porque hoy comienza la mejor Liga del Mundo, la Liga del país Campeón del Mundo.

Sergio Ramos posa con el nuevo balón de la Liga 2011

El fútbol de alta competición no corre por nuestras venas desde aquel 11 de julio en Sudáfrica cuando dominamos, por fín, el mundo. Ayer tuvimos ya un aperitivo de lo que nos espera ¡y qué aperitivo!, con la victoria del Atleti en la Supercopa de Europa frente al todopoderoso Inter. De todos modos, nos quedamos con hambre. A partir de esta tarde intentaremos saciarnos, aunque los dos colosos de nuestro fútbol no saltarán al césped hasta mañana. En Mallorca se estudiará con lupa si la mano de Mourinho puede acercar al Real Madrid hasta las alturas por las que ahora navega solo el Barça. Con una nómina abultada de fichajes en todas las líneas y la insustituible baja de Raúl González, el gran capitán, los blancos inician una nueva etapa en la que prentenden poner fin a su sequía de títulos que dura ya dos años.

Enfrente, el Barça pretende seguir con su festín. Apoyado en los ocho campeones del mundo con los que cuenta en su plantilla, gracias a la incorporación de David Villa, sin duda, uno de los mejores delanteros de esta Liga y del mundo. Junto al asturiano, el brasileño Adriano, ex del Sevilla, y el argentino Mascherano,  han llegado para perfilar una plantilla que desea extender su dominio en la Liga por tercer año consecutivo. Sería bueno que para ello terminarán con ese culebrón burdo que han montado entre Ibrahimovic y su agente Mino Raiola, la salida llegará casi con total seguridad vía Milán, donde ya esperan al ‘angelito’ con los brazos abiertos.

Y en estas, como si de un bucle se tratara, nos volvemos a plantear el binomio, La Liga de dos, el face-to-face, el olvido del resto. Un año más, Barça y Madrid lo vuelven a capitalizar todo y sus plantillas y sobre todo sus presupuestos auguran una lucha encarnizada entre los dos transatlánticos de nuestra Liga. Lucha que comenzará desde los banquillos donde dos obsesos del fútbol, dos maestros en la gestión de grupos, intentarán con sus respectivos libretos demostrar al otro que su fórmula es el camino más directo al éxito.

El telón se alza con un Hércules-Athletic, Málaga-Valencia y Levante-Sevilla, los partidos de hoy.

Entre las alternativas que impidan esa ‘aburrida’ Liga de dos, se nos ha colado a última hora el Atlético de Madrid. Definitivamente Quique ha cambiado la cara, el alma y hasta la idiosincrasia colchonera. Ya no sufren, ya no tienen coartada y continúan en un sueño constante disfrutando del fútbol. Si son capaces de mantener la cabeza centrada durante 38 jornadas serán un equipo a tener en cuenta. Tienen plantilla para ello, porque han reforzado sus zonas más pantanosas, la defensa y el centro del campo, y han mantenido todo lo bueno que tenían, las puntas de lanza: Forlán, Agüero, Simao y Reyes.

Junto al renacido Atleti, aparecen el Valencia y el Sevilla como equipos con mayor potencial para intentar asaltar el territorio vedado de los grandes. En la ciudad del Turia, Mata se ha quedado como el principal buque insignia de un equipo que ha perdido de una tacada a Villa y Silva. Aduriz y Soldado buscarán con su goles hacer olvidar un recuerdo demasiado alargado. No lo tendrán fácil los de Emery porque el proyecto valencianista se ha resentido mucho con la crisis que azota al club, y ahora toca comenzar de cero. Otro equipo que parte con una desventaja (más moral que deportiva) inesperada es el Sevilla, tras su reciente eliminación a las primeras de cambio de la Champions League. Jugarán la Europa League, aunque su objetivo volverá a ser, un año más, esa tercera plaza que da acceso a la Liga de Campeones de forma directa. Con una base similar a la del año pasado, Monchi ha sabido reforzar al equipo con jugadores de calidad como Cigarini, Dabo o Alexis.

El furgón de nobles de esta Liga BBVA lo completan los equipos que tienen entre sus metas la de viajar por Europa el año que viene. Algunos intentarán repetir como el Villarreal o el Getafe dos ejemplos de que la humildad en el fútbol todavía tiene cabida. Con ellos peleará la tradición del Athletic que ha sumado a su plantilla dos campeones del mundo, de esos que ahora crecen en España, además del Deportivo de la Coruña con Lotina al frente de un equipo que crece año a año aupado en la prosperidad, y del Mallorca, al que sus problemas económicos han impedido sacar el billete de Europa esta temporada. Con Laudrup dirigiendo la nave bermellona sabemos que, por lo menos, se verá buen fútbol en la isla.

Y a partir de ahí el abanico es tan amplio que el resto de equipos se tendrán que conformar con mantenerse un año más en la Liga de las Estrellas. Aunque es más que posible que de este grupo salgan algunas de las revelaciones del campeonato entre las que podrían estar dos históricos que regresan a la Liga BBVA tras años de penurias en la Liga Adelante (2º división). Hablo de la Real Sociedad que ha vuelto a la élite con un proceso ambicioso, al igual que el Hércules de Alicante. El Levante, el otro recién ascendido parece que tendrá más difícil saltar ese listón. Entre esas posibles revelaciones también incluiría al Sporting de Gijón que ha fichado con criterio y tiene en Manolo Preciado a un hombre que conoce la casa y las necesidades de su equipo a la perfección.

Aunque esa perfección hay que buscarla durante 38 jornadas para terminar alzando un título que capitaliza los sueños de muchos aficionados a estas horas. El torneo de la regularidad se pone hoy en marcha para confirmarnos que hay vida tras Raúl, aunque ésta ya no sea la misma, para descubrirnos si Mourinho es tan bueno como dicen y para comprobar si al Barça todavía le queda hueco en el museo y hambre el en estómago para acariciar más títulos. Porque como diría Mou lo bonito, bonito, bonito, en realidad… es el fútbol. Sean todos bienvenidos, el balón echa a rodar esta tarde, y esa es la única certeza ante tanta incertidumbre.





Todo al rojo

27 08 2010

Esa ha sido la apuesta de la Vuelta Ciclista a España. A sus 75 ha decidido renovarse y ponerse el color de moda en el deporte español. El líder de esta edición que arranca mañana en Sevilla con una contrarreloj nocturna por equipos por las calles de la ciudad hispalense (TeleDeporte/22.00h), portará un maillot rojo en lugar del dorado que ha sido el tono distintivo en estas últimas temporadas para el primero de la clasificación. Éstas son sólo algunas de las novedades de una Vuelta que en sus bodas de platino quiere hacer historia.

Este es el 'original' maillot de la Vuelta Ciclista a España

Con un recorrido agresivo, cargado de puertos únicos, jamás coronados, y un plantel de favoritos donde sobresalen por encima del resto los hermanos Schleck, Franck y Andy, junto a Denis Menchov, segundo y tercero, respectivamente del último Tour de Francia. Además el ruso está ante un nuevo reto, igualar a Tony Rominguer y a Roberto Heras, los únicos que han vencido tres veces en la ronda española. Entre la armada italiana destaca el ‘Tiburón’ Vicenzo Nibali, tercero en el último Giro de Italia. Son las amenazas extranjeras de esta Vuelta Ciclista a España que augura espectáculo y del bueno. Porque la terna de primeros espadas no se acaban ahí y entre los españoles encontramos, una vez más, al incombustible Carlos Sastre, que va a por la tercera ‘grande’ de la temporada, ‘Purito’ Rodríguez o Ezequiel Mosquera. No los pierdan de vista.

Como tampoco deberían hacerlo con los ‘tapados’ de esta Vuelta. Con ese Igor Antón que debe ser digno heredero de su compañero de equipo Samuel Sánchez, segundo en la pasada ronda española y ausente en ésta. Sin olvidarnos del potencial de un Caisse D’Epargne que trae a David Arroyo y Luis León Sánchez como agitadores y protagonistas de una Vuelta diseñada para escaladores. En una nueva apuesta por el ciclismo de antaño, por el espectáculo, por los demarrages desde lejos, por las estrategias de equipo, con hasta seis llegadas en alto. Los inéditos Cotobello y la espectacular Bola del Mundo dictarán sentencia cuando la carretera se empine. En un guiño para los mitómanos, Los Lagos de Covadonga también estarán presentes en esta 75º Vuelta Ciclista a España.

Pero no solo de puertos y descensos vivirá la carrera. En ese deseado equilibrio los organizadores han dispuesto de kilómetros de contra el reloj suficiente para que el espectáculo también se concentre en esa lucha. Además de la inicial pelea contra el crono de mañana en Sevilla, las tierras castellano-manchegas acogerán la otra, la contrarreloj individual, ya avanzada la competición. Serán 46 kilómetros que a muchos se les pueden hacer muy largos, y es que seguramente pocos podrán hacer frente a la locomotora Cancellara, más pendiente de su preparación para el Mundial que del triunfo final en Madrid.

Hasta allí desean llegar los favoritos de esta Vuelta vestidos con La Roja. El cambio de look con motivo del 75 aniversario de la ronda española ha sido diseñado por Custo Barcelona y mañana conocerá a su primer dueño en otra de las novedades más llamativas de esta nueva edición. Sevilla ha sido la ciudad elegida para esta iniciativa que tendrá corriendo a los ciclistas a unas horas nada habituales en las dos ruedas, pero obligadas ante el extenuante calor de estos días en la ciudad andaluza. Desde las 22.00h. hasta la media noche los protagonistas se ‘pasearán’ por las calles de Sevilla en un circuito que arrancará en la Plaza de Toros de La Maestranza y concluirá en la Torre del Oro. Serán 13 kilómetros para comprobar quien hace la mejor faena, la prenda roja espera tras la línea de meta, tras la primera puerta grande.

Un año más la canción de la Vuelta Ciclista a España 2010 es otro de sus grandes atractivos. En esta ocasión el ritmo lo ponen el grupo Preciados, la canción se llama Otra Oportunidad:





La sonrisa imperfecta

26 08 2010

La noche se hizo día con su llegada. La oscuridad se tiñó de claridad, alegría y samba. Pocos jugadores han cambiado la historia de un club como lo hizo Ronaldo de Assis Moreira “Ronaldinho”, desde aquella tarde del mes de julio de 2003 en que estampó su firma en las oficinas del FC Barcelona. Su sonrisa iluminó a un club sumido en las sombras, con una galopante crisis deportiva y sin un referente al que agarrarse. Su fichaje inició el círculo virtuoso de Laporta e inauguró uno de los periplos más prósperos de la entidad culé. Aunque esa sonrisa resultó ser imperfecta.

Ronaldinho disfrutó dos años después del aplauso del Camp Nou

Antes, mucho antes, de conocer esas imperfecciones, Ronnie se había ganado el corazón de los azulgranas aquella madrugada del gazpacho frente al Sevilla, apenas en su segundo partido con la camiseta del Barça. Aquel golazo desde más de 40 metros fue su carta de presentación en el Camp Nou, el estadio que fue testigo del nacimiento de un nuevo astro del balón. Ronaldinho se convirtió en muy poco tiempo en el Rey Sol del barcelonismo, todo giraba en torno a su figura, todavía atlética, y con sus pases de gol, con sus regates imposibles, sus golazos, sus pulgares al aire y su sonrisa eterna cambió el status quo del fútbol español y europeo.

El Barça de hoy nació, creció y se multiplicó hasta el infinito bajo su amparo. Y pocos pueden presumir de ese privilegio. En la historia culé pocos han sido tan determinantes, pocos han dado un vuelco a la situación de tan grandes dimensiones. Si Kubala dejó pequeño Les Corts, Ronaldinho fue el mejor embajador del Barça en el arranque del Siglo XXI. Además de estos, Luis Suárez, Cruyff, Maradona y Samitier anidan en ese reducido santoral azulgrana.

Su fugaz subida a los cielos, coronada con aquella Champions League en París y esa ovación en el Santiago Bernabéu, fue solo el preludio del descenso a los infiernos. Sus días de vino y rosas se esfumaron casi con la misma facilidad con la que la tristeza se apoderó de su rostro. Tras tres años de excesos y éxitos, éstos últimos desaparecieron cuando se abandonó, cuando se dejó llevar por las tentaciones de su vida, cuando comenzó a vivir más de noche que de día. Entonces comenzamos a descubrir sus imperfecciones: sus salidas nocturnas (presentes desde su llegada), sus escaqueos de los entrenamientos, su ego de estrella, su aumento de peso, su sonrisa imperfecta.

Sus dos últimos años en Barcelona los vivió siendo señalados por todos: prensa, afición e incluso compañeros. La memoria del fútbol, esa gran desconocida, olvidó pronto su idilio con el Gaucho, las tardes de glorias, los días en que los focos de medio mundo apuntaban directamente a ese niño que trajo la magia al Camp Nou.

De allí se marchó en 2008, rumbo al Milán por la puerta de atrás (como tantos otros antes), para engrosar el cementerio de elefantes que ha montado Berlusconi en el club lombardo. Y por eso el homenaje rendido ayer en el Trofeo Joan Gamper se echaba en falta. Porque todos los que amamos este deporte nos levantamos alguna vez de la silla viendo jugar a Ronnie, viéndole reír, viéndole disfrutar del fútbol, de su vida. Una vida que como si de uno de sus regates se tratará terminó superándolo a él también. Su vuelta de honor al Camp Nou, su casa, tal y como él ha reconocido, forma parte ya de ese agradecimiento tardío, de ese reconocimiento justo para alguien que entregó los mejores años de su vida a cambiar el rumbo de los azulgranas. Porque todos tenemos defectos, e incluso imperfecciones y a pesar de ellos, Ronaldinho será eterno, como su sonrisa.





Un paso adelante

22 08 2010

Estamos más cerca. A un paso o a una canasta de la machada, del cambio de régimen, del salto definitivo hacia la galaxia NBA. Hoy la fortuna no terminó de vestirse de rojo y prefirió la planta atlética norteamericana, sus imponentes condiciones físicas y su espectacular calidad fuera de toda duda juegue quien juegue. A los nuestros, a los hombres de Sergio Scariolo se les apagó la luz en la última posesión, ésa que podía habernos dado una victoria de prestigio con sabor a revancha. Dos años después de aquella memorable final olímpica, de aquel mate de Rudy, de aquellos pasos de salida, de aquel 107-118, los mundos se aproximan y esa escalón se sitúa hoy en un solo punto: 86-85.

España volvió a plantar cara a EE.UU. y los mundos se acercan

De nuevo salimos del partido con la cabeza alta, con el regusto de una derrota agridulce y el orgullo de una generación de oro. Es cierto que el equipo estadounidense estaba falto de sus megaestrellas NBA, pero éstos son tan buenos que nos ayudan a darnos cuenta del estratosférico nivel de la Selección Española de Baloncesto. Quien también llegó al partido con la ausencia, conocida por todos, de nuestro mejor hombre, ese extraterrestre capaz de colgarse dos anillos en la meca del cine y defender con el compromiso de siempre a su país. En esta ocasión, Pau Gasol necesitaba un merecido descanso y sus canastas llegan ahora en forma de ánimo desde la grada.

Su liderazgo, como no podía ser de otra manera, se echó en falta ayer. Sobre todo al inicio cuando La Roja salió agarrotada y dubitativa ante el partido más esperado de esta preparación previa al Mundobasket de Turquía. Superados por el marco incomparable de una Caja Mágica abarrotada y sometidos al altísimo ritmo impuesto por los norteamericanos de salida, España no se encontraba y el juego no fluía. USA nos respetaba tanto que en ningún momento bajaron el pie del acelerador, aquello no era una pachanga de entrenamiento y nada tenía que ver con el partido disputado el día anterior frente a los lituanos.Esa condición también la ganamos hace dos años.

Tuvo que ser el gran capitán de esta Selección, Juan Carlos Navarro, el que asentara el juego y la calma de los nuestros con un par de triples marca de la casa. Junto a él, Ricky Rubio presentó sus credenciales al estrellato norteamericano, donde ya le esperan con los brazos abiertos. Su recital esta noche dejó con la boca abierta a los estadounidenses, a base de penetraciones imposibles, robos de todos los colores y distribución maestra del balón. Su perfil de agitador del juego  adquirió más protagonismo tras la lesión de Calderón, la única mala noticia de la noche. Habrá que esperar, pero tiene mala pinta lo del extremeño. 

Los Yankees vieron reducidas poco a poco sus rentas iniciales. Hasta que a menos de dos minutos para el final España empataba el partido a 80 puntos. Entre medias comprobamos que la magia NBA va más allá de los Kobe Bryant o Dwight Howard, por poner dos ejemplos. La ÑBA tuvo que vérselas con la versatilidad de Kevin Durant, el MVP del futuro, con la agilidad y velocidad de movimiento de Derrick Rose y con la veteranía de Lamar Odom. Con Rajon Rondo, el base de los Boston Celtics, guardando reposo por unas molestias, Chancey Billups asumió los mandos mientras mientras que Westbrook, Gay y Curry martilleaban nuestro aro.

Así las figuras de Marc Gasol y Felipe Reyes se agrandaron hasta llegar a los 17 puntos el primero;16 el segundo. Su labor en la pintura resultó fundamental y sus piques con Chandler y Odom llegaron a algo más que palabras en algún momento de partido. Marc tiró de su calidad y de su experiencia en la mejor liga del mundo para encontrar la rendija entre las torres norteamericanas. A Felipe, como siempre le valió con su casta, con su furia, y con su calidad, que también la tiene para mantener a los estadounidenses a tiro.

Y así llegamos al decisivo minuto final. A esa última posesión que España no supo gestionar, en gran medida, por la defensa en zona realizada por EE.UU. Ni Rudy, ni Navarro, ni Ricky Rubio fueron capaces de acertar con el aro. El doble tapón de Kevin Durant, el mejor jugador de la noche, acabó con nuestras ilusiones, aunque no borró la sonrisa de nuestra boca ni de la de los jugadores, conscientes de que tuvieron la oportunidad en sus manos y eso es un salto hacia adelante que nos acerca a la canasta de la galaxia NBA. La quimera, cada vez lo es menos.





El fútbol vuelve a casa

21 08 2010

Habían pasado más de tres meses desde el último partido, el mismo tiempo que se había consumido desde la última celebración, el último título (ya penúltimo), la última fiesta. Hasta hoy, el día, mejor dicho, la noche que el fútbol volvió a casa. Bastó un boceto, apenas unas pinceladas de Messi por aquí, un tiralíneas de Xavi por allá, un sprint de Pedro o el fino acoplamiento que demostró Villa. Un poco del Barça esta noche fue demasiado para el Sevilla de Antonio Álvarez, más concentrado en la Champions que en la Supercopa de España.

El Barça sumó su primer título de la temporada, el 8º de la 'Era Guardiola'

El Camp Nou volvió a revivir sensaciones pasadas, volvió a disfrutar de los suyos, del juego armónico de los chicos de Guardiola, de la victoria cómoda, del Barça de siempre. Y palpó nuevas experiencias. Por fín, una remontada, tan escasas como necesitadas hasta ahora. Por fín, David Villa, el 7 de España y del FC Barcelona comenzaba a deleitar al coliseo azulgrana. Por fín, Sandro Rosell se presentaba en el palco del Camp Nou con los galones de Presidente colgando de su americana.

Y entre medias el Sevilla como convidado de piedra e invitado aguerrido. El 3-1 de la ida aportaba morbo y emoción para un encuentro que en esta ocasión no sería descafeinado. Porque unos y otros contaban, a priori, con todos sus hombres para intentar levantar el primer título de la temporada. Aunque Guardiola ya avisó en la previa que no todos los internacionales españoles estarían en el once inicial.

El Guaje no necesitará adaptación, se entiende a la perfección con todos

No hicieron falta. Al descanso la eliminatoria estaba ventilada. El Barça ganaba 3-0 gracias una vez más a las genialidades de Messi, al descaro de Pedro y a la eterna brújula de Xavi. Con ellos  sobre el verde, se nos olvidó que Guardiola se había dejado parte de la artillería en el banquillo: Ibra y Villa lo vieron desde el banco, al lado de Pep. Desde allí pudieron observar que el Sevilla salió atemorizado al Camp Nou y se fue trasquilado. Álvarez reservó jugadores confiado en la renta de la ida y con el temor de la remontada. La propia y la ajena.

Cuando los hispalenses quisieron despertarse el vendaval azulgrana, la tormenta perfecta, les había pasado por encima, habían anulado todas sus defensas y habían desparramado su ventaja con ese canto sinfónico que tanto se echaba de menos por el Camp Nou. Una vez convertido el Sevilla en un juguete roto en manos de los culés, éstos se dedicaron a dormir el partido y hacer de la pelota un cómplice que no los delatará jamás porque nadie la trata con más mimo. Y para cuando las fuerzas flaqueaban entre los internacionales españoles (los que llevan menos kilómetros de pretemporada), Guardiola movió las piezas buscando más control y pegada. Iniesta y Villa fueron recibidos como lo que son: héroe el primero, nuevo ídolo el segundo. De su conexión nació el cuarto cuando ya el partido expiraba. La jugada la culminó Messi, demostrando que para él no hay pretemporada. Era su tercer gol de la noche, suma 130 con la camiseta azulgrana, a la altura de Eto’o y Rivaldo, y lo que queda…

El único pero para el Barça fue esa suplencia de Ibrahimovic (no llegó a disputar ni un minuto) que reabre el debate su posible marcha. El fichaje más caro de la historia culé no encuentra el feeling con Guardiola y mientras Bojan le adelanta en la rotación, la amenaza de Villa aumenta cuando éste apenas ha disputado una decena de minutos. Pep habla más claro de lo que algunos creen y su mensaje esta noche fue contundente. Ibra participó en la 9º Supercopa de España del Barça cuando las circunstancias no dejaban otra escapatoria al técnico culé, pero una vez recuperado el orden establecido el ‘9’ azulgrana pasó a un segundo plano y pocos repararon en esa ausencia de protagonismo de un hombre acostumbrado al foco mediático. Al Camp Nou le dio igual. El fútbol había vuelto a casa.





Enganchados a la Ñ

20 08 2010

Está vez me despojé del cuaderno de notas, abandoné el micro y me olvidé de la cámara. Observé a la prensa, al resto de mis compañeros, con la distancia que no hace tanto nos separaba y me puse la camiseta como un espectador más. Necesité muy poco, en realidad para adaptarme a mi nuevo estatus y engancharme como uno más a ese ritmo vertiginoso y ese talento innato que destila cada partido de la ÑBA, la Selección Española de Baloncesto. El España-Lituania de esta noche lo presencié en un lugar privilegiado de la tribuna del Palacio de los Deportes de Madrid y como no podía ser de otra manera La Roja volvió a arrasar.

Marc Gasol se ha erigido en el líder sobre la cancha

El 94-75 final no deja lugar a dudas. Otra victoria (ya suman ocho de ocho en estos partidos de preparación), otra paliza, y un aviso para navegantes ante ese MundoBasket que emerge imponente a una semana vista del inicio. Sergio Scariolo volvió a contar con sus doce jugadores disponibles, tras la completa recuperación de Llul y los problemas musculares superados de Marc y Rudy. Sin duda, dos de los más destacados esta noche. El hermano pequeño de Pau Gasol cada vez lo es menos y ha cogido los galones en la pintura que hasta ayer portaba el pívot de Los Angeles Lakers. Rudy ha recuperado definitivamente la sonrisa con España, tras una aciaga temporada en la NBA.

Pero el talento rebosa a raudales en este grupo de amigos y las bombas de Navarro siguen detonando y destrozando a las defensas contrarias como siempre. Hoy su acierto en el tiro exterior ayudó a mantenerse a España cuando ésta peor lo pasaba ante las facilidades dadas en defensa. Los lituanos tiraron de su rabia y de la dureza que también les caracteriza para vengar la anterior derrota sufrida ante los nuestros en Vitoria hace poco más de dos semanas. Por eso su explosiva salida sorprendió a los nuestros e incluso durante algunos minutos del segundo cuarto llegaron a ir por delante en el marcador. De hecho el electrónico llegó demasiado igualado al descanso (49-41).

El panorama cambió tras el descanso. España se ajustó en defensa y los lituanos, capitaneados por un Kleiza (19 puntos) que en este equipo tiene que hacer de todo, dejaron de encontrar los caminos hacia el aro español. La diferencia fue alargándose a favor  de los hombres de Sergio Scariolo entre los robos de Ricky, los triples de Garbajosa o las penetraciones de Rudy Fernández. Arropados por las cerca de 9000 personas que acudieron al Palacio de los Deportes, uno de los mejores recintos que se pueden encontrar en la capital de España, el partido terminó convirtiéndose en una fiesta.

Tan solo emborronada por un gesto a medio camino entre la soberbia y la falta de educación. Faltaban menos de cinco minutos para el final del partido cuando la comitiva de EE.UU., encabezada por Rajon Rondo, el base de los Boston Celtics, abandonaban sus privilegiados asientos en la primera fila de la tribuna, a pie de pista. Su salida fue sonora, la pitada fue de aúpa. Ya habían visto suficiente, pensarían, para intentar frenarnos el próximo domingo en lo que puede ser una final anticipada del Mundial o una final pasada de Juegos Olímpicos. Aunque, por si acaso no será recomendable mostrar todo nuestro repertorio.

Entre otras cosas porque los estadounidenses ya han comprobado que estos chicos están a otro nivel, al nivel NBA y eso infunde respeto y temor a partes iguales. Sobre todo porque el compromiso con La Roja no ha menguado tras esas Olimpiadas en las que estuvimos a un suspiro, o a un arbitraje decente, de realizar la mayor machada de la historia del baloncesto. Y ellos llegan a este Mundial con el equipo ‘B’, huérfano de megaestrellas NBA. Con esos mismos antecedentes conquistamos el mundo hace cuatro años. Ahora la luna es nuestro próximo objetivo, Turquía nos espera.





La paridad blanca

19 08 2010

La simple imploración del término levanta controversia. Connotaciones como discriminación positiva o cuotas de equidad que vienen a ser los apellidos del dichoso término poco o nada dejan a la imaginación. O quizá sí. Porque mientras la equidad se asocia a conceptos positivos la discriminación, por muy positiva que se quiera hacer ver, será siempre eso, discriminación. La valía, el honor e incluso la integridad de los susodichos se pone en entredicho en el universo de lo políticamente correcto. La paridad está tan de moda que hasta el Real Madrid se ha puesto esa camiseta.

A Mourinho le toca ahora enseñar la puerta de salida a los transferibles

Algo cambió con la llegada de José Mourinho a la ‘Casa Blanca’ (un entrenador de todo menos políticamente correcto). Él sería el único ‘galáctico’ de la segunda temporada de Florentino Pérez y para buscar ese equilibrio tras la inversión económica realizada el año pasado, la clase media, tantas veces discriminada, desembarcaba en el Paseo de la Castellana este verano. Con Canales, Pedro León, Di María, Kedhira, Carvalho y ahora Özil los megacracks del equipo ya están más arropados. De hecho, tan solo el último fichaje, Mesut Özil, uno de los jugadores revelación del Mundial, es el único cuyo perfil se aleja más de esa equidad tan anhelada.

El Madrid se ha cargado de fajadores y ha perdido por el camino algún que otro estilista. Sustituido por otros que aún deben demostrar personalidad y temperamento para saber llevar esa camiseta. En realidad, Mourinho con sus peticiones ha moldeado su escuadra a su imagen y semejanza, ha primado el equipo por encima de las individualidades. Cuestión de equilibrio. Aunque en ese camino el Madrid de Mou también han perdido estandartes que el técnico portugués tendrá que buscar entre alguno de los 26 jugadores con los que cuenta en la actualidad.

Será una prueba más para demostrar la grandeza de un entrenador que se ha convertido en un coleccionista de títulos. Para eso, para seguir aumentando la vitrina de los trofeos, se le ha contratado, aunque su primera decisión será otra. Mourinho tiene que aligerar el vestuario blanco, demasiado cargado de mediocentros y/o mediapuntas. Y ahí vuelve a resurgir la dichosa paridad, ya que Jorge Valdano, Director General del Real Madrid, ha reconocido que la puerta de salida está todavía abierta. Y por ella no saldrá ningún jugador español y menos aún canterano. La UEFA obliga a los equipos a contar con cuatro jugadores criados en las categorías inferiores en su lista de 25 y los merengues cuentan exclusivamente con ese número en su plantilla: Casillas, Arbeloa, Granero y Adán (el tercer portero).

Van der Vaart, Lass Diarrá, Mahamadou Diarrá y Gago son los primeros en la lista de salida. De entre ellos saldrá el sacrificado o los sacrificados para cerrar una plantilla que pretende ser la más equilibrada del último lustro. Y así, con la paridad por bandera, competir, esta vez sí, cara a cara con el FC Barcelona, el rival a batir. Aunque no deberían olvidar que para lograr ese objetivo la calidad no puede ser puesta en duda, ni siquiera por la discriminación positiva de la norma. Mourinho ya habrá tomado nota.