El día del peregrino

25 07 2010

Aunque éste podría ser cualquiera del resto de los 365 días que completan el año, es hoy un día marcado en rojo en el calendario para todos ellos. Han sido varios cientos de miles los peregrinos que han acudido este fin de semana a Santiago de Compostela para alcanzar el Xacobeo y abrazar al Apóstol. Como cada 25 de julio la Plaza del Obradoiro se ha vuelto a quedar pequeña ante la afluencia masiva de devotos, turistas y vecinos que no han querido perderse los tradicionales fuegos artificiales que tiñeron de luz la fachada principal de la Catedral compostelana.

La traca final iluminó todo el Obradoiro

En esa sinfonía de luz y sonido las 15.000 personas que abarrotaban la Plaza del Obradoiro, -su capacidad máxima-, disfrutaron con el paseo por la estrellas representado en la fachada principal del templo. Como si de un caminar se tratara, las imágenes retrataron la historia y la leyenda del Santo Apóstol hasta su llegada a los confines del mundo en la época medieval, hasta Galicia, en su vertiente más occidental. La luz y la música habían surgido de la oscuridad de la noche compostelana para iluminar los hitos y la historia de un camino hoy ya universal.

Mientras tanto la ciudad entera se estremecía ante la quema de kilos y kilos de pólvora en la noche más festiva de Galicia. Las piedras centenarias de la Catedral eran testigo y protagonista de excepción en ese viaje, que como todo peregrino inicia al ponerse en marcha, les llevó hasta las raíces de su ser, recreando los elementos claves de la cultura y la cotidianeidad gallega. Para terminar rescatando la imagen del Apóstol Santiago sobreimpresionada,  bajo un mar de fuego blanco, en la piedra barroca de la  fachada principal del templo.

Entre el fervor de los allí congregados destacaron SS MM Los Reyes de España, que desde el Hostal de los Reyes Católicos no quisieron perderse como ‘ardía’ la Catedral compostelana la noche del 25 de julio, uno de los mayores espectáculos multimedia que puede verse en Europa. Ellos, tanto Don Juan Carlos como Doña Sofía, serán los encargados de realizar la tradicional ofrenda nacional hoy ante el santo. Mientras, Santiago, la ciudad, continua acogiendo peregrinos guiados por ese reguero de estrellas que desde mediados del siglo IX convirtió a este rincón de la península en foco de fe, peregrinación e ilusión.

Éstos  no cesarán en lo que resta de año. Año Santo en el que los peregrinos seguirán hollando las rutas, continuarán descansando en los hostales y posadas repartidas a lo largo del camino, mientras disfrutan de una experiencia única e irrepetible, porque el camino, como el Apóstol acoge bajo su manto a todos, devotos, curiosos, turistas, jóvenes, aventureros, religiosos o ateos.

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