Aquiles y su tendón

15 03 2010

“Está roto, está roto”. Fue lo primero que gimió en el fragor de la batalla. Esta vez no hizo falta que nadie descubriera su punto débil, la mala suerte se cebó con él. Con el Aquiles del fútbol moderno, con David Beckham, quien a sus 34 años no podrá disputar el que sería su cuarto Mundial. La rotura del tendón de Aquiles de la pierna izquierda le dejará KO para lo que resta de temporada y no llegará tiempo a la Copa del Mundo que se celebrará el próximo verano en Suráfrica.

Desconsuelo. La oscuridad cegó anoche a Becks

David Beckham, que se encuentra cedido en el Milán por los Angeles Galaxy por un período de seis meses, ya no era ese jugador decisivo en su selección, ni siquiera era titular indiscutible en los rossoneri. Pero Capello y Leonardo confiaban en él por su gran experiencia, por su exquisita pierna derecha capaz de resolver un partido con un imparable libre directo o de regalar medio gol a un compañero con sus milimétricos centros. Eso lo echarán de menos ahora tanto unos como otros y Capello, que sabe de qué va esto, ya lo lamenta: “La ausencia de Beckham es un duro golpe”.

Su vuelta a Europa no tenía más sentido que estar visible al Seleccionador de los ‘Pross’ y en una Liga donde la exigencia fuera más allá de unas simples ‘pachangas’ con público, para lograr el objetivo de conseguir su cuarto billete mundialista. Becks había convencido a Capello, porque el técnico italiano sabe que en un equipo nunca debe faltar un capitán, aunque éste se encuentre ya prejubilado de estas funciones. Queda la experiencia, los consejos y la mano izquierda de las situaciones límite.

Eso lo perderá ahora también Inglaterra y Capello no encontrará un sustituto igual para subirse a su barco. La desafortunada lesión de anoche (se la hizo solo, al intentar avanzar con el balón), en el partido que enfrentaba a la escuadra de Beckham contra el Chievo, cortaba de raíz todas sus aspiraciones. Los médicos ya han pronosticado tres meses de baja, y uno más en el que recuperar sensaciones, plenitud de condiciones y eliminar temores a la hora de golpear, apoyar o saltar. El futuro no da para tanto, la cuenta atrás ya ha comenzado para que el balón ruede el próximo 11 de junio en Johannesburgo, sede del partido inaugural.

Allí no estará Aquiles e Inglaterra perderá a su viejo capitán. Los ‘Pross’ cuentan ahora con otras piezas de lanza, algunas tan afiladas como Rooney, cuyo hambre de gol es voraz, pero Capello ha perdido a su jugador fetiche, a su extensión dentro del campo y al mejor reclamo publicitario para la Federación Inglesa. Sí, la cuenta corriente también cuenta en las batallas modernas y el ocaso de Becks será ahora más alargado, más desesperanzador y un poco menos rico. La gloria no le ha reservado plaza para su último asalto mundial.

Mira aquí la lesión:


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