Nos encomendamos a Santiago

25 02 2010

Villar, Del Bosque, la Eurocopa y un sin fín más de trofeos han peregrinado hoy hasta la Catedral de Santiago, para ofrecer la Copa conquistada en ese glorioso verano del 2008, y para pedir, ¿por qué no?, el máximo trofeo mundial. La Copa del Mundo nos aguarda a la vuelta de la esquina y toda ayuda, incluso la divina, será bienvenida. En busca de esa moral, el cuerpo técnico de la Selección con su Presidente a la cabeza ha asistido hoy a la Misa del Peregrino del Año Xacobeo 2010 en la que se le han ofrecido todos los títulos cosechados por las distintas selecciones en estos casi cien años de historia de la RFEF.

Villar pidió al Apóstol Santiago un nuevo éxito en Sudáfrica el próximo verano

Allí estaban las 2 Eurocopas levantadas por España (1964 y 2008), el Europeo de Fútbol Sala, conseguido el pasado mes de enero, La Copa del Rey y el Trofeo de Liga, el diploma que acredita a nuestra Selección Absoluta como número 1 del ránking de la FIFA, e incluso la mítica medalla de plata de los JJ.OO. de Amberes de 1920, donde nació la leyenda de la ‘furia española’.

Con el botafumerio ‘volando’ por encima de la cabeza de Villar, Hierro, Del Bosque y el resto de seleccionadores españoles, el Arzobispo de Santiago, Julio Barrio, leyó un apropiado pasaje de San Mateo a los presentes: “Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y seréis escuchados”. A continuación, instaría a Del Bosque a volver a la Catedral con la Copa del Mundo, uno de los pocos trofeos que ha faltado en la ofrenda. Luego Villar tendría su cuota de protagonismo en la homilia en la que expresó, visiblemente emocionado,  su fervor al Apóstol Santiago.

El simbólico acto llega justo un día antes de que el Seleccionador Nacional, Vicente del Bosque dé la lista de 23 jugadores que se enfrentarán a Francia el próximo miércoles en el Stade de France (Saint-Denis). Será una buena piedra de toque para calibrar el momento de la ‘Roja’, especialmente castigada por el gran número de partidos que ya en estas fechas acumulan nuestros internacionales. Francia que se halla a medio camino del necesario relevo generacional contará con las bajas de Benzema y Abidal, dos fijos para Domenech, quien sigue empecinado con Ben Arfa en el ataque y confía en las vacas sagradas de siempre con Thierry Henry a la cabeza.

No debería España necesitar para este partido el manto protector del Apóstol, aunque los Francia-España sean siempre de todo menos amistosos. Nos debería bastar con la puntería de Villa, el control y visión de juego de Xavi e Iniesta, la velocidad y el descaro de Jesús Navas. Por si acaso, nuestro santo particular, Casillas, estará bajo palos para realizar alguno de sus habituales milagros.

Anuncios