Pedro Rodríguez, el hombre récord

17 12 2009

Pedro es agasajado por todos sus compañeros tras el gol de ayer

Quién se lo iba a decir a él cuando este joven canario se buscaba la castañas en los duros campos de la Tercera División española, cómo se iba a imaginar este chicharrero  que jugaba en el Raqui de San Isidro que algún día entraría en el libro guines de los récord. 2009 ha sido el año de Pedro Rodríguez Ledesma. Un año fugaz en el que ha pasado de jugar en el Barça Athletic a convertirse en el único jugador de la historia que ha conseguido marcar en seis competiciones distintas en un mismo año.

A ello ha ayudado la inmejorable mano de Guardiola, bajo la que Pedro creció  y creció hasta convertirse en el jugador número 12 del mejor Barça de la historia. Con Guardiola coincidió en el Barça B y desde allí se lo llevó  Pep para reparar los rotos  y descosidos que se acumulaban en la primera plantilla azulgrana. Pedrito, Pedro o PR17 fue apareciendo cada vez con mayor asiduidad esta pretemporada, aprovechando los minutos y sorprendiendo por su enorme descaro, velocidad y gol.

Poco le ha importado a Pedro no tener un nombre muy mediático, no llevar tatuajes o no peinarse de manera estrafalaria. Pedro es de la escuela de Iniesta y destaca única y exclusivamente por su fútbol, por su trabajo y por su sacrificio en beneficio del grupo.  Además, es oportunista, porque Pedro sabe estar en el momento y en el lugar adecuado para abrir huecos a sus compañeros, para dar asistencias a éstos o para convertir algunos de los goles más importante del Barça esta temporada, ya sea en la Champions, en la Supercopa  de Europa (gol que valió un título en la prórroga) en la Supercopa de España o en el mismísimo Mundialito de Clubes.

Su último gol fue el tercero de los tres que le metió ayer el Barça al Atlante mexicano en la semifinal de la máxima competición de clubes. Un auténtico regalo de Iniesta en la que Pedro volvió a demostrar todas las virtudes que le han llevado hasta disputarle el puesto codo a codo a Henry. El canario utilizó su habilidad para colarse por donde nadie esperaba y colocar con maestría el balón lejos del portero mexicano. Ya había hecho historia y el agradecimiento a Iniesta será infinito.

Su trabajo y su constancia le han llevado hasta ahí. Porque no solo el nombre es  poco mediático también su personalidad y su actitud dentro y fuera del campo. Esa es la receta de Pedro, ese es también el método sobre el que se fundamenta el Barça de Guardiola, al que solo le falta un título para ser el mejor de la historia. Quizá entonces volvamos a oír aquel halarido de Penélope Cruz: ¡Peeeeeeedro!

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