Rio 2016

2 10 2009

No se cumplió la corazonada de los españoles y Rio de Janeiro se llevó el gato al agua. Concretamente hasta las playas de Copacabana donde a esta hora ya se celebra que su ciudad será la sede de los Juegos Olímpicos en 2016. Era la favorita y ha hecho buenos los pronósticos que la daban como principal aspirante al premio. Madrid llegó a la final, a una final latina de la que antes ya se habían caído Chicago y Tokio, respectivamente. Lo tocamos con los dedos pero se nos escapó de las manos en el último momento.

El éxtasis viste hoy de verde-amarella

El éxtasis viste hoy de verde-amarella

La decisión se puede considerar más o menos justa. Sudamérica nunca ha tenido unos JJ.OO., los avances de Brasil son más que significativos y estos Juegos darán un buen espaldarazo a su economía y espero y deseo que al país en general para salir de ese alternancia entre la opulencia de unos y las miserias de otros que parten al país en dos. Pero, el proyecto de Madrid era el más completo, era la mejor candidatura y la que contaba con un mayor respaldo popular e institucional.  El trabajo comienza ahora porque Brasil tiene mucho por hacer, las instalaciones están muy poco avanzadas aunque el Mundial del 2014, que también se celebrará en el país carioca ayudará en gran medida a conseguir esos objetivos.

Será una gran prueba de fuego para lo que se les avecinará dos años después. Porque unos Juegos Olímpicos cambian la cara de una ciudad y de un país. Le pasó a Barcelona, le ocurrió en menor medida a Beijing y apuesto que sucederá lo mismo con Rio. Lula lo ha conseguido, con un mensaje racional y enérgico consiguió tocar lo que nosotros buscábamos, el corazón de los miembros del COI.  Su carisma y temperamento ha podido con el ciclón Obama y con la diplomacia y saber estar de SM el Rey de España, Juan Carlos I.

Los corazones han sido ganados por la cálida candidatura carioca

Los corazones han sido ganados por la cálida candidatura carioca

Y es que Brasil se ha impuesto en la final al que técnicamente era el mejor proyecto, Madrid. La diferencia abultada (66 votos a favor de la candidatura carioca frente a los 32 de la española) dará la razón a los que hablaban de la rotación de continentes, de la poca consideración del COI con Latinoamérica o de la necesidad de unos juegos latinos. Madrid ha perdido por tercera vez (segunda consecutiva) una carrera olímpica. Entre la decepción que ahora baña nuestros corazones debería rescatarse la satisfacción de haber hecho todo lo que estaba en nuestra mano y la incertidumbre sobre una nueva candidatura (la tercera consecutiva). Yo apostaría por ello, el grueso del trabajo está hecho y ahora ya no habrá excusas, el 2020 es nuestra fecha, es nuestra hora.

2016 será la hora de Brasil, quien nos rompió el corazón para consolarnos con samba, sol y bellezas paisajísticas y de carne y hueso. Lo tienen casi todo para preparar un JJ.OO. espectaculares y aquello que les falta lo pueden lograr con tiempo y dedicación. Sin meternos en justicia (no podemos ser juez y parte) Brasil nos ha ganado en el primer enfrentamiento directo, es hora de felicitarles y de advertirles. Ahora ya tenemos otra obsesión. Cambiar las lágrimas y la desolación de la derrota por el éxtasis de la futura victoria. Será dentro de 10 meses. La revancha se servirá en Sudáfrica, en la final del Mundial, en la que desde Copenhague retamos a los cariocas. Allí no habrá política, ni lobby. Sólo fútbol y el recuerdo fresco de la derrota. No habrá mejor motivación. Enhorabuena Rio y… ¡preparaos!

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Entregando el testigo

2 10 2009

En plena decisión sobre la ciudad que será sede de los próximos JJ.OO. en 2016, uno termina contagiándose de ese espíritu. Se siente (le gustaría sentirse) un poco deportista, concretamente velocistas, en un mundo que gira tan rápido en el que a veces resulta complicado darse cuenta de cuándo te toca entregar el testigo. En esa tesitura me he encontrado esta semana cuando sin darme cuenta me ha tocado pasar la posta a los que venían corriendo por mi espalda.

El relevo se entregó esta semana

El relevo se entregó esta semana

Ya me han alcanzado. He dejado de ser el único universatario en la familia Ramiro Fernández y una vez más los sentimientos y las sensaciones al otro lado de la valla son distintos. No es lo mismo correr, que dar ánimos desde la grada. Por ello en esos ojos de apenas 18 años se ha reflejado estos días la angustía ante lo desconocido, el temor ante esa tremenda montaña que hoy parece insalvable y la desilusión de saberse, simple y llanamente, un número.

Son las reglas de la Universidad, aunque allí no todo es negativo. Las sonrisas también se han dejado entrever estos días, en los que Guadalupe, mi hermana, ha comenzado a dar sus primeros pasos en ese nuevo mundo. El mundo que, afortunadamente, ella ha elegido, aunque a partir de ahora todo gire en inglés. La cultura anglosajona la espera con los brazos abiertos y los textos de Shakespeare, Oscar Wilde o Edgar Allan Poe ya ruedan por el piso, acompañados de un traductor y un cuaderno de notas. Con ellos como excusa ha hecho sus primeras amistades, las más especiales, las más importantes. A buen seguro algunas de ellas se convertirán en amig@s para toda la vida, cuando las anécdotas y los buenos momentos vayan llenando una mochila donde hoy sólo cabe un estuche, un cuaderno y mucha ilusión.Son las (otras) reglas de la Universidad.

Fue el pasado lunes cuando Guada aterrizó de ese triple salto mortal que la ha llevado desde su pueblo natal, Guadalupe (Cáceres) hasta Madrid. Casi nada. Y cuesta mantener el equilibrio ante una caída de tal magnitud, aunque ella ya se ha puesto manos a la obra. No tengo dudas de que lo conseguirá, porque su capacidad de sacrificio y superación está más que demostrada hasta el punto de llegar a correr más rápido de lo que antes lo hicimos otros. Piensa que el listón está alto, quizá demasiado, aunque pronto se dará cuenta de que no es así. Superarlo le llevará un esfuerzo extra, un peaje con el que pagar el impagable tiempo pasado con los suyos, pero lo hará. Entre otras cosas porque desde la grada le llega el ánimo y la fuerza de todos los que la queremos. Ella solo tiene que correr.

Correr, hasta esa meta que hoy aparece en un horizonte muy lejano, a cuatro años vista, en la que la fórmula del éxito se resume en trabajo, humildad, sacrificio y talento. Guada cuenta con todo eso y más. Porque a las puertas de ese universo que ya ha comenzado a paladear llega con la ilusión de esa niña que un día fue y con las ganas de quien desea comerse el mundo a mordiscos. Son sensaciones lógicas al inicio de la carrera, en el puesto de salida, mientras se espera el testigo, pero son sensaciones y sentimientos que deben perdurar porque esta carrera es de resistencia. Y en ellas lo importante no es llegar (algo que ella ya ha hecho) sino mantenerse. Sólo así podrá escuchar los ánimos que le llegan desde la grada mientras esperamos un nuevo triunfo. Estamos orgullosos de ti. Estamos contigo.