Un compromiso para empezar

16 06 2009

Ha sido un anillo histórico, emotivo y hasta ahora único. Como suelen ser esos anillos que uno desea un día portar en su dedo anular. Como lo es Pau Gasol, el mejor baloncestista español de todos los tiempos. Él, que inició su noviazgo con la mejor liga del mundo hace ocho años ha sido capaz de consagrarse para terminar dando el sí quiero en la meca del cine (y del baloncesto) norteamericano.

El pívot español ya conoce a que sabe la gloria

Su camino no ha sido de rosas. En su recorrido ha paladeado las mieles del éxito y se ha topado con las espinas del camino. Cómo esas que le escupieron la bola definitiva en la final del europeo en Madrid o que le impidieron disputar la final del Mundial que logró España. De todas formas, los máximos triunfos del baloncesto español llevarán para siempre el apellido Gasol anudado al cuello. Y es que el pívot español ha culminado el sueño iniciado por un pionero llamado Fernando Martín, que hoy tiene un digno sucesor.

Ha sido en Los Ángeles, en la casa de ‘Magic’ Jonshon, Karem Abdul-Jabbar o el mítico Will Chamberlein, donde Gasol ha conquistado a todo el Staples Center. Porque sin él no hubiera sido posible, sin el ‘16’ angelino la franquicia de púrpura y oro no hubiera alzado su decimoquinto título de NBA. Y lejos quedan ahora las críticas tras la pérdida de la pasada final a manos de los Celtics de Boston. Fue posiblemente a partir de ahí cuando Pau conoció que para ganar la NBA, había que dar un paso adelante y este pasado lunes dio con la tecla maestra.

No me negarán, que no hay mejor forma de empezar un blog personal. Lo cierto es que Pau, con su hito me ha echado un cable inmejorable. Se ha derribado otra muralla en el deporte español, se ha coronado otro ‘ochomil’ en el baloncesto de nuestro país, y un servidor se ha decidido, por fin,  a abrir una  vía diaria con la que dar rienda suelta a todos los pensamientos que chocan y se albergan en su cabeza. Ése es mi compromiso, sin duda, lejos del de Pau, pero es que todos los días no se besa la gloria y se toca el cielo. Ése que ya se ha ganado Gasol para los restos. Enhorabuena campeón.

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